Mari vive con su padre inválido y dos hijos en un cobertizo en los bosques fuera de la ciudad. Sus condiciones de vida son modestas, como las de sus otros vecinos gitanos. Recientemente, más que nunca, deben vivir a escondidas: cinco familias completas han sido asesinadas en la zona, tiroteadas en sus propias casas.
-Publicidad-
