La Presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció el pasado 15 de febrero un plan integral de apoyo al cine nacional, en los ámbitos de formación, producción, exhibición y preservación, así como la puesta en marcha de un nuevo incentivo fiscal del 30 por ciento del Impuesto sobre la Renta (ISR) para aquellos proyectos que se rueden en territorio mexicano.
El nuevo incentivo mexicano, en coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) del país norteamericano, tiene como objetivo fortalecer la producción cinematográfica y audiovisual en México y ha sido ya publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

La secretaria de Cultura de México, Claudia Curiel de Icaza, detalló que el incentivo equivale hasta al 30 por ciento del ISR del gasto del proyecto realizado en territorio nacional y tiene un tope máximo de 40 millones de pesos, casi unos dos millones de euros, por proyecto o proceso y cuyo requisito consiste en que los proyectos deberán contar con al menos el 70 por ciento de proveedores nacionales, para atraer producciones internacionales de alto valor productivo y, al mismo tiempo, «propiciar que las producciones nacionales permanezcan en México, fortaleciendo así la economía creativa del país, la soberanía cultural y la diversidad de historias que se producen desde el territorio mexicano».
Curiel de Icaza explicó que al incentivo podrán acceder personas físicas y morales mexicanas, personas extranjeras con establecimiento permanente en el país, y personas extranjeras sin establecimiento permanente en territorio nacional que realicen la producción a través de una persona física o moral residente en México.
Además, podrán participar largometrajes de ficción o animación y capítulos de series con un gasto mínimo comprobable de 40 millones de pesos, cerca de dos millones de euros; largometrajes y series documentales con un gasto mínimo de 20 millones de pesos mexicanos, alrededor de un millón de euros; así como procesos específicos de animación, efectos visuales o postproducción con un gasto mínimo de cinco millones de pesos, unos 246.000 euros, por proceso.
“Este incentivo tiene una comisión del gobierno que busca realmente apoyar, que se desarrollen aquellas producciones que de otra manera a lo mejor no tendrían la oportunidad. Y al mismo tiempo, atraer producciones internacionales, pero garantizando que se contrate a las y a los mexicanos en todos los oficios que tienen que ver con la cinematografía, desde actrices, actores, pero también todos los oficios vinculados con el cine. Que garanticemos que realmente una producción internacional no llega con todo y se va, sino que aquí se desarrolla todo este talento que tenemos en México”, destacó desde Palacio Nacional, la presidenta mexicana.
El estímulo fiscal consiste en un crédito fiscal de hasta el 30 por ciento del coste total del proyecto o proceso de producción cinematográfica o audiovisual realizado en territorio mexicano, sin que en ningún caso exceda de 40 millones de pesos (casi dos millones de euros) por proyecto o proceso y por sujeto beneficiado, el cual puede ser transferido a título oneroso al cien por cien a proveedores nacionales directamente relacionados con la producción a efecto de incentivar la cadena de proveedores, sin que en ningún caso los gastos indirectos que se efectúen con dichos proveedores, excedan del 30 por ciento del monto total de dicho crédito fiscal; o bien podrá ser transferido a título oneroso a contribuyentes del ISR, que no sean parte de la cadena.
Como medida de control presupuestario en la aplicación de los estímulos fiscales, el monto total anual del estímulo fiscal que el Comité Técnico autorice a los contribuyentes no excederá de 400 millones de pesos (casi 19,8 millones de euros), distribuidos a partir de la entrada en vigor del decreto. Otra medida de control consistirá en que el Comité Técnico determinará el porcentaje máximo del estímulo fiscal que los contribuyentes podrán aplicar.



