‘Altas capacidades’: sátira social, educación y aspiración de clase en una apuesta incómoda y necesaria en el cine español reciente

Por Adela Mac Swiney.

La coproducción de España y Uruguay ‘Altas capacidades’, dirigida por Víctor García León y escrita junto a Borja Cobeaga, llega a la competición de la Sección Oficial de la 29ª edición del Festival de Cine de Málaga con el respaldo de una producción que apuesta por la sátira social para hablar del ascensor social, las decisiones familiares y las contradicciones de la clase media.

Se trata de una producción de Marisa Fernández Armenteros (Buenapinta Media), Nahikari Ipiña (Sayaka Producciones), Sandra Hermida (Colosé Producciones), Eneko Lizarraga (Think Studio) y Altas Capacidades Película AIE, en coproducción con Santiago López (Cimarrón – The Mediapro Studio) con la participación de RTVE, Movistar Plus+, Orange y la financiación del ICAA, Comunidad de Madrid y Ayuntamiento de Madrid. Fue uno de los proyectos seleccionados en el Venice Gap-Financing Market 2024 del Festival de Venecia.

La película está protagonizada por Marián Álvarez e Israel Elejalde y completan el reparto Juan Diego Botto, Natalia Reyes, Pilar Castro y Suso Nanclares, en su debut de cine. En el apartado técnico, García León ha contado con un equipo liderado mayoritariamente por mujeres: Eva Díaz Iglesias ha estado al frente de la dirección de fotografía; Begoña Muñoz en la dirección de producción; Carmen Albacete en el diseño de producción; Buster Franco en montaje, Tamara Arévalo ha sido la responsable del sonido directo, y Natacha Fernández Gallardo la figurinista. La jefa de maquillaje ha sido Luciana Díaz junto a Claudine Saint Hubert en peluquería y la música original es de la autoría de la compositora uruguaya Camila Rodríguez.

En el filme, Alicia y Gonzalo, una pareja de clase media, se encuentran con una oportunidad inesperada: matricular a su hijo Fer en un elitista colegio laico. Para los padres, supone asomar la cabeza en la clase alta, nuevas amistades, mayores ingresos y ventajas incontables. Dicen hacerlo por su hijo y por sus supuestas “altas capacidades”, pero en esta contradicción entre los miedos y los principios morales, las aspiraciones de la pareja se llevarán por delante lo que, hasta entonces, creían incuestionable.

Distribuida por BTeam Pictures, la película llegará a los cines de toda España el próximo 27 de marzo. Film Factory Entertainment se ocupará de sus ventas internacionales.

Las productoras Marisa Fernández Armenteros y Sandra Hermida han hablado con Audiovisual451 sobre las claves industriales de ‘Altas capacidades’, desde su estrategia de estreno en Málaga hasta su financiación híbrida, la coproducción con Uruguay y la apuesta por una comedia no convencional dentro del actual mercado español. “La verdad es que todos en el equipo estamos muy contentos, Víctor ha estado ya antes en el Festival de Cine de Málaga y como siempre, el que esté seleccionado en un certamen como este, con la cantidad y la diversidad de títulos del buen cine que se proyectarán, es magnífico, una gran noticia y sobre todo el mejor escaparate de promoción antes del estreno en salas de la película el 27 de marzo”, coinciden ambas.

Resaltan que es un festival que ha tratado con mucho cariño a Víctor y sus proyectos, y de hecho apostaron por ‘Altas capacidades’ desde el principio “y para nosotros la proyección ahí es algo muy importante, porque es el primer contacto con el público realmente, así que estamos muy felices, los productores, Víctor, Borja, los actores y todo el equipo”. Víctor García León ha sido un habitual del festival tras debutar en 2001 con su primer largometraje ‘Más pena que gloria’, que obtuvo el premio a la mejor interpretación masculina (Biel Durán). Su segunda película, ‘Vete de mí’, logró la Concha de Plata en el Festival de San Sebastián a la Mejor Interpretación Masculina y Premio Goya al Mejor Actor Protagonista (Juan Diego). Volvió a Málaga en 2017 con ‘Selfie’, largometraje que ganó el premio de la crítica y una mención especial del jurado y su última incursión en este festival fue en 2020, año en el que concursó con ‘Los europeos’, basada en la novela homónima de Rafael Azcona.

Una noticia de 2018 desencadena el origen de una comedia sobre decisiones familiares y posicionamiento social que puede causar vergüenza ajena

El origen de ‘Altas capacidades’ se remonta a 2018, cuando Marisa Fernández Armenteros leyó una noticia sobre un suceso ocurrido en un colegio británico de Madrid que planteaba un dilema educativo y social. “Este proyecto parte después de que yo leí la noticia de que habían asesinado a un narco latino ahí, pero en ningún momento nos interesó todo lo que tiene que ver con el suceso, no queríamos plantear esto como un thriller, sino que vimos una muy buena ocasión para poder hablar de qué pasa cuando se habla de poder expulsar de la escuela a los hijos de esta persona, había un gran dilema en ello y evidentemente la noticia sirvió como excusa para desarrollar una historia”, explica y agrega que esto también generó el tema de lo que ocurre cuando llega el momento de inscribir a los hijos en un colegio, “esto tiene que ver con unos padres que pueden ser de clase media o de clase alta, hay una gran parte de la sociedad que no puede cuestionarse cuál es el colegio que quieren escoger para sus hijos, directamente van al sitio que les toca y esto es lo que hay, pero es un hecho que el primer enfrentamiento al que sometemos a un niño o a una niña es el colegio, en el sentido de que es un espacio socioeconómico, sociocultural e incluso sociopolítico”, y como enfatiza Sandra Hermida, esa elección no solo afecta a los hijos, sino también a los padres.

Altas capacidades

Marisa Fernández Armenteros apunta que algo que siempre le ha interesado mucho es que cuando la gente, un equipo, una clase social, habla de cómo se escoge el colegio de sus hijos. “No sólo están hablando de esto, están posicionándose socialmente, están proyectándose en ese contexto, y eso es apasionante porque tiene que ver con las aspiraciones, de dónde venimos y a dónde queremos llegar, y esta película y esta historia tiene ese motor de que cada vez que lo lanzas hay una película de sobremesa; todo el mundo habla y te expone sus experiencias del proceso de escoger colegio, pero en el fondo lo que te están hablando es de con qué se encuentran socialmente en cada uno de esos espacios y al final queremos hablar de la clase media, queremos hablar de las aspiraciones de esa clase media que quiere entrar en el paraíso al que no siempre pueden acceder, pero como comenta Sandra Hermida “es un caramelo envenenado, es un poco una cárcel social en la que quieres acceder, quieres entrar y nuestros personajes, sobre todo la protagonista quiere acceder, pero van descubriendo ambos cuál es el precio que implica eso”.

Víctor García León, un cineasta que sabe reírse muy bien de sus contradicciones

Víctor García León fue la elección natural para dirigir ‘Altas capacidades’ desde el momento en que el proyecto empezó a tomar forma. Según Marisa Fernández Armenteros, la película necesitaba “alguien que supiera reírse muy bien de sus contradicciones”, una cualidad que el cineasta ya había demostrado en trabajos anteriores y que conectaba directamente con el tono satírico que buscaba la producción. Su mirada, influida por una tradición de retrato social cercana al universo de Rafael Azcona, resultaba clave para abordar una historia que pretendía cuestionar a los propios personajes más que señalar a terceros.

El contexto personal del cineasta también influyó en su implicación en la película, porque atravesaba entonces el proceso de búsqueda de colegio para sus hijos, una experiencia que dialogaba directamente con el núcleo temático del guion. Las productoras han referido que para el director era muy importante que la película se acercara a lo cotidiano y a las contradicciones de la vida real y esa idea marcó el desarrollo del proyecto desde sus primeras fases y a partir de ahí también se planteó unir a Borja Cobeaga.

Sandra Hermida comenta que la implicación personal con ‘Altas capacidades’ se extendió de forma natural a todo el equipo creativo desde las primeras fases del proyecto. La productora recuerda que leyó el guion mientras trabajaba en ‘Un amor’, de Isabel Coixet y que la identificación fue inmediata, no solo desde su rol profesional sino también como espectadora. Tanto ella como otros miembros del núcleo de producción compartían experiencias vitales cercanas al tema central de la película, algo que, según señala, no era imprescindible para entender la historia, pero sí generó una conexión directa con las contradicciones que plantea el relato.

Esa identificación trascendió el desarrollo del guion y se convirtió en una conversación constante durante el proceso de selección del reparto y la incorporación del equipo artístico y técnico. Hermida subraya que, en reuniones con intérpretes y jefes de equipo, el debate sobre la elección de colegio y las decisiones familiares surgía de forma espontánea, reflejando hasta qué punto el tema está presente en la sociedad actual y para la producción, esa dimensión vital acompañó todo el rodaje, convirtiéndose en un hilo invisible que atravesó el proyecto tanto delante como detrás de la cámara.

Otro de los aspectos que las productoras han destacado de García León es que es “un gran director de actores y actrices, pero creemos que sobre todo tiene un talento muy innato de saber qué es lo que quiere de cada actor y eso lo hace muy bien y tiene una capacidad extraordinaria para moverlos de sus sitios habituales, porque las tres elecciones para comedia de los tres actores principales están muy lejos de ser las obvias en nuestra cinematografía, son tres actores con una vis cómica espectacular como se puede ver en ‘Altas capacidades’, pero no muy vistas hasta el momento”, y el equipo de casting que trabaja con él tiene el talento de apostar por intérpretes que a lo mejor no han tenido oportunidades y de descubrirte a gente que no la sueles ver en el cine o que ha hecho papeles absolutamente diminutos.

“Víctor dijo: quiero una actriz que no sea un estereotipo de una actriz colombiana y Natalia [Reyes] le ha dado muchísima verdad a ese personaje y, de hecho, sostenemos que es el personaje más digno de la película, le da una lección a todos los españoles de quién es”.

Altas capacidades

“Es un gran líder humano al que el equipo sigue y, de hecho, como era una película tan contenida, tanto en tiempo como en presupuesto, muy ajustada para optimizarla mucho, hay una voluntad muy grande de todo el equipo de dar lo mejor que podían para llevarla a cabo, que siempre lo hay, pero esta película era una película muy sentida por cada miembro del equipo y el resultado está en la pantalla”, indican.

Recalcan la apuesta por la actriz colombiana Natalia Reyes, pues “Víctor dijo: quiero una actriz que no sea un estereotipo de una actriz colombiana y Natalia le ha dado muchísima verdad a ese personaje y, de hecho, sostenemos que es el personaje más digno de la película, le da una lección a todos los españoles de quién es”.

«Víctor García León es un gran líder humano al que el equipo sigue.»
De las ayudas selectivas a la coproducción internacional: la arquitectura financiera de ‘Altas capacidades’

La financiación de ‘Altas capacidades’ se estructuró desde una combinación de inversión privada, participación televisiva y apoyo público, un modelo que permitió levantar el proyecto con rapidez desde sus primeras fases de desarrollo. Marisa Fernández Armenteros ha asegurado que la película encontró una respuesta muy positiva en el mercado desde el primer momento, con la incorporación temprana de socios estratégicos como Movistar Plus+, Orange y RTVE. “La financiación privada y de la televisión pública fue magnífica, todo a la primera, BTeam entró al inicio, todo fluyó de una manera muy natural”, recalca.

No obstante, el proyecto asumió además una decisión poco habitual dentro del actual ecosistema de ayudas públicas: presentarse a las ayudas selectivas tras quedarse fuera de las ayudas generales en un año especialmente competitivo. “El gran riesgo que tomamos en esta película fue presentarnos a las ayudas selectivas con una comedia y con un director hombre, pero la sorpresa, que la recordamos perfectamente porque fue en el festival de San Sebastián de 2024, es que la película fue la mejor valorada en todo lo que tiene que ver con lo creativo, fue una gran sorpresa y lo recibimos como que este es el mejor premio que puede tener”, apunta Fernández Armenteros.

A nivel presupuestario, ‘Altas capacidades’ se sitúa en torno a los 2,4 millones de euros, una cifra que obligó a optimizar recursos tanto en la planificación del rodaje como en la elección de localizaciones reales para reducir costes de construcción y recreación. Las productoras destacan que el respaldo inicial de televisiones y socios privados permitió consolidar la estructura financiera antes de cerrar la coproducción internacional, asegurando estabilidad al proyecto en un contexto de mercado exigente.

«De manera natural sentíamos que necesitábamos una coproducción también para abrirnos al mercado latino con la película, manejamos diversas opciones para hacerlo y Cimarrón entró al toque.»

La coproducción con Uruguay, a través de Cimarrón (The Mediapro Studio), respondió tanto a una estrategia industrial como a una voluntad de apertura hacia el mercado latinoamericano. Sandra Hermida explica que la conexión con el productor Santiago López surgió de colaboraciones previas de cuando produjo ‘La sociedad de la nieve’, y ahora, en esta construcción de tomar la decisión de ir a las ayudas selectivas con una comedia, con Víctor, era arriesgado, “de manera natural sentíamos que necesitábamos una coproducción también para abrirnos al mercado latino con la película, manejamos diversas opciones para hacerlo y Cimarrón entró al toque, tuvimos una llamada con Santi, le mandamos el guion y la llamada duró cinco minutos, porque nos dijo: nos encanta el proyecto, nos encanta el punto de vista, vamos a trabajar con vosotros, estamos dentro, hubo ese mismo impulso de entusiasmo que ha ido metiendo cada socio en el proyecto”.

Altas capacidades

Al respecto, Marisa Fernández Armenteros comenta que “ha sido muy bonito todo”, porque al reparto se incorporaron actrices uruguayas, “que creemos realmente que dan mucha frescura a la película, por no hablar del equipo técnico de ese país: maquillaje, peluquería, la compositora, se creó un gran equipo y Víctor ha estado encantado de contar con rostros nuevos también de otras cinematografías y en este caso era absolutamente natural porque la película también quiere hablar, de unas élites latinoamericanas que están habitando Madrid, ellas aportaron mucho, los actores argentinos, los uruguayos es gente que aporta mucha verdad porque también es cierto que vienen de haber hecho muchísimo teatro; también tenemos a Natalia Reyes, que es colombiana, en este caso también era natural porque la película quería sacar esta subcapa de que Madrid está habitado ahora por estas élites latinoamericanas que conviven en estos colegios”.

Un rodaje condicionado por la logística: permisos educativos, pérdida de localizaciones, clima adverso y adaptación narrativa sobre la marcha

Uno de los principales retos de ‘Altas capacidades’ fue encontrar colegios dispuestos a acoger un rodaje que abordaba un tema delicado con ese enfoque, pues, aunque tiene muchos matices de comedia, el propio director considera que es una historia triste. El equipo necesitaba espacios reales que aportaran veracidad sin que la crítica del guion se interpretara como un ataque directo a la educación pública o privada y el respaldo del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid facilitó el acceso a localizaciones públicas, mientras que la incorporación del Colegio Reggio resultó decisiva para consolidar el diseño de producción y evitar recreaciones costosas.

“Ese colegio entendió la película maravillosamente bien, la directora se portó extraordinariamente bien y pudimos rodar íntegramente todo allí, lo que facilitó que no tuviéramos que invertir en recrear un espacio y un colegio como es éste, que ya es espectacular en sí, daba como todos los elementos de singularidad, estatus, calidad de medio ambiental, instalaciones, es un colegio muy real y muy espectacular”, han afirmado las productoras, y exponen que el director siempre tuvo la idea de que ese colegio representara la entrada de Alicia al País de las Maravillas, por ello la protagonista se llama así, pero cuidó mucho de que no se viera el exterior del colegio, se rodó al interior, ella entrando a lo que considera que puede ser el mejor lugar para su hijo.

El calendario de rodaje, planteado en cinco semanas, estuvo marcado por condiciones meteorológicas adversas que obligaron a replantear constantemente el plan de trabajo. Durante cuatro semanas y media la lluvia condicionó exteriores, raccords y logística diaria, lo que exigió una alta capacidad de adaptación por parte del equipo y en un proyecto ajustado en tiempos y presupuesto, la flexibilidad operativa se convirtió en un elemento clave para mantener el ritmo de producción.

A estas dificultades se sumaron imprevistos relevantes, como la pérdida de una localización apenas 48 horas antes del rodaje, constante lluvia en los días de rodaje y según las productoras “la meteorología fue un absoluto reto, una pesadilla y solo hizo bueno en la casa de los ricos, o sea, el sol solo acompañó a los ricos, el día que rodábamos en la casa de los ricos, el resto estuvo lloviendo”, una situación que obligó a reorganizar recursos y replantear soluciones narrativas sobre la marcha pero “la capacidad resolutiva del director y del equipo creativo permitió integrar estas adversidades dentro del propio proceso”, demostrando cómo la cohesión del equipo y la rapidez en la toma de decisiones resultaron fundamentales para sostener la producción.

Altas capacidades

La comedia incómoda como herramienta de conexión con el espectador

Para Sandra Hermida, el tono de ‘Altas capacidades’ parte de una idea clara: el humor no nace de la caricatura, sino de la realidad que atraviesan los personajes. “La comedia se provoca por las situaciones a las que llegan los personajes, pero no podemos decir que sea cómica ninguna de las cosas que les ocurren”, anota la productora, que insiste en que el relato se mueve en un terreno dramático donde la sucesión de acontecimientos termina generando esa “vergüenza ajena” que siente directamente el espectador.

Desde el punto de vista de audiencia, las productoras aspiran a un alcance amplio sin limitarse a un perfil concreto. “Confiamos y esperamos que, por tocar tantos temas, la audiencia sea muy amplia, nuestra intención es comunicarla de una manera tan amplia, y no solo enfocada en un patrón determinado”, indica Hermida, destacando que el retrato social, la educación o la propia comedia funcionan como puertas de entrada para públicos diversos.

Aun así, Fernández Armenteros y Hermida reconocen que el foco principal está en un público adulto. “Principalmente el público adulto y confiamos muchísimo en la fidelidad del público senior”, dicen, convencidas de que este sector reconoce de forma directa los dilemas que plantea la historia. Aunque espectadores más jóvenes pueden identificar las diferencias sociales que muestra la película, el conflicto sobre las decisiones familiares “tiene que ver mucho más con nuestra generación”, asumen.

Las productoras corren el riesgo de apostar por una comedia incómoda dentro del panorama español actual, pero defienden que esa apuesta puede traducirse en conversación social tras el visionado. “Siempre hay un deseo muy grande cuando haces una película, que es que conecte con su público potencial… que deje huella, que genere conversación”, aseguran con el convencimiento de que ‘Altas capacidades’ puede convertirse en una película de “sobremesa”, capaz de prolongar el debate más allá de la pantalla.

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