‘La mujer de la fila’ de Benjamín Ávila, fue una de las película iberoamericanas de las sección oficial del pasado Festival de Málaga, en representación de Argentina, un cinematografía que no pasa por sus mejores momentos (y no desde un punto de vista cualitativo), debido a los sucesivos recortes acometidos por el gobierno ultraderechista de Milei, obsesionado con acabar con el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina (INCAA).
‘La mujer de la fila’ es una producción Argentina y España en la que participan las compañías Mostra Cine, Buffalo Films y Diving Media (España). Con guion del propio Benjamín Ávila, junto a Marcelo Müller, la película es una de las producciones argentinas que más nominaciones ha recibido para los Premios Platino 2026, con nueve opciones en total, incluyendo la de mejor película iberoamericana de ficción.

El filme de Ávila está protagonizado por Natalia Oreiro, Alberto Ammann, Amparo Noguera, Federico Heinrich, Marcela Acuña, Lide Uranga y Luis Campos. La dirección de fotografía corre a cargo de Sergio Armstrong, mientras que la banda sonora ha sido compuesta por Daniel Godfrid y Sebastian Espósito. Andrea Chignoli es la responsable del filme y Filmsharks de las ventas internacionales.
En la película, el hijo de Andrea ha sido encarcelado y ella debe visitar la prisión por primera vez para verlo. Al llegar, conocerá a otras «mujeres de la fila», quienes inicialmente se mostrarán hostiles hacia ella. Con el tiempo, serán esas mismas mujeres las que le brindarán la fuerza necesaria para enfrentar su batalla. Audiovisual451 entrevistó en Málaga a Tomás Eloy Muñoz Lázaro (Mostra Cine), que hizo una radiografía de la situación que esta viviendo ahora el audiovisual argentino.
Audiovisual451: ¿De donde surge ‘La mujer de la fila?
Tomás Eloy Muñoz Lázaro: «La idea de hacer esta película surge en 2017, a partir de una charla que dio Andrea Casamento, la protagonista de la historia real en la que se basa ‘La mujer de la fila’. Escuché su discurso por la radio y me fascinó tanto que, ya en ese momento, decidí que quería hacer esta película. Cuando conseguimos los derechos para hacer un proyecto sobre la vida de Andrea, empezamos a escribir el guion, y a partir de ahí, se fueron acumulando las versiones, lo cual explica que haya pasado tanto tiempo. Propusimos a Benjamín Ávila que dirigiera la película porque nos fascina su forma de narrar y su compromiso social y él aceptó porque le encantaba la historia. Su película anterior, ‘Infancia clandestina’, era para nosotros un ejemplo muy claro de lo que teníamos intención de hacer, y por eso queríamos contar con Natalia Oreiro en el reparto. Fue un sueño porque ella también nos dijo que sí, lo que nos ha permitido reunir a este ‘combo’ ideal»-
A451: Es un drama pero también es un thriller carcelario, con mucha denuncia social…
T.E.M.L.: «Lo que nos interesaba era hacer un thriller popular con el objetivo de abordar la realidad de los familiares de los detenidos, que sentimos que es una problemática invisibilizada. Se ha hablado muchas veces de la cárcel, pero nosotros no queríamos hacer una película sobre la cárcel, sino sobre la sociedad que existe alrededor de la cárcel. Aunque es una historia real, ficcionamos algunas cosas para convertirla en un thriller atractivo que enganchase a todo tipo de públicos».
A451: ‘La mujer de la fila’ vuelve a Málaga tras pasar hace años por su mercado, ¿no han sido demasiado tiempo?
T.E.M.L.: «Ha costado mucho sacar adelante esta película, pero lo bonito es que, siete años después de comenzar este recorrido en el mercado del Festival de Málaga, hemos vuelto al mismo lugar para presentarla en la competición oficial. Es un gran cierre, y más en este momento, en el que la situación en Argentina es sumamente difícil. En nuestro caso, contamos con muy poco apoyo público, aunque, por suerte, logramos captar el interés de Netflix. La película solo se va a poder ver a través de la plataforma en el continente americano, pero la verdad es que este acuerdo nos ha permitido hacer realidad la película».
A451: ¿Cómo es hoy producir cine en Argentina?
T.E.M.L.: «Ahora mismo, la realidad argentina es muy complicada. En los últimos meses, se han convocado algunos concursos de apoyo, pero resultan escasos en comparación con el volumen de producción que hay en el país. Además, las ayudas son muy pequeñas y hay que tener en cuenta que todo está muy caro en Argentina. Solo con una ayuda del INCAA, es imposible sacar adelante un proyecto, aunque hace no mucho que se han introducido también ayudas regionales, como ocurre en España, lo cual es positivo. Sobre todo, creo que es muy preocupante lo que ha pasado en estas últimas semanas, ya que se han alterado una serie de artículos de una ley con la que se financiaba el INCAA, todo esto en el marco de una reforma laboral que nada tiene que ver con el cine. Como consecuencia de la derogación de estos fondos externos, el Estado va a ser a partir de ahora el encargado de decidir cuál es la partida que se asigna al cine, lo que rompe con más de 50 años en los que el INCAA se ha financiado de manera autónoma, a través de los impuestos que se aplican sobre las entradas de cine. Lo peor es que sabemos que este gobierno de ultraderecha que tenemos actualmente no está muy interesado en fomentar el cine argentino».

A451: Una válvula de escape ha sido siempre la coproducción ¿no es así?
T.E.M.L.: «Coproducir siempre ha sido una posibilidad y una salida para hacer películas en Argentina. En el caso de Mostra Cine, creemos tanto en la coproducción, que todos nuestros proyectos hasta la fecha se han hecho bajo esa fórmula, tanto a nivel nacional como internacional. Hace poco, hemos estrenado en cines ‘La virgen de la tosquera’, que es una película que se pudo materializar gracias, precisamente, a la coproducción con España, porque el rodaje coincidió con el cambio de gobierno y perdimos todas las ayudas que se aprobaron por el COVID. En este contexto tan difícil, la coproducción es clave».
A451: Volviendo de nuevo a ‘La mujer de la fila’, una de sus claves es su reparto, incluyendo a su joven protagonista…
T.E.M.L.: «Este es el primer largometraje de Federico Heinrich, el actor que interpreta al niño, y en su caso, le descubrimos durante un largo proceso de casting que encabezó María Laura Berch. Completan el reparto la chilena Amparo Noguera, Alberto Ammann como cuota española y Natalia Oreiro, que es de Uruguay y fue la primera en sumarse, en el papel de la madre coraje protagonista. El resto del elenco se fue armando alrededor de Natalia y creo que es un conjunto muy interesante».
A451: ¿Cómo ha sido acogida la película en Argentina y en qué territorios se estrenará más?
T.E.M.L.: «El estreno de ‘La mujer de la fila’ en América Latina, y particularmente en Argentina, ha tenido un gran impacto social y a nivel de agenda, gracias a la campaña que ha acompañado a la película. Creo que es la primera vez que se hace algo así en Argentina y los resultados han sido muy relevantes, dado que, por ejemplo, hemos logrado que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos publicara un comunicado en el que reconocía los derechos de los familiares detenidos. Además, la película va a proyectarse en en el Congreso de la ONU sobre Prevención del Delito y Justicia Penal que va celebrarse este mes de abril en Abu Dabi, y queremos impulsar una declaración internacional que reconozca los derechos de los familiares de los detenidos, como ha ocurrido en América. Málaga es la primera ciudad europea en la que se ha visto, ya tenemos más festivales europeos confirmados y esperamos poder fijar el estreno en cines a lo largo de este año, preferentemente antes de agosto. Estamos manteniendo conversaciones que todavía no han terminado de cerrarse, así que no estoy en condiciones de dar muchos más detalles, pero sí que puedo adelantar que la película va a llegar a las salas de más países europeos».
A451: Su trayectoria ya ha sido avalada con varias distinciones…
T.E.M.L.: «‘La mujer de la fila’ es uno de los títulos argentinos con más nominaciones de cara a los próximos Premios Platino. Además, fue una de las cuatro precandidatas a representar a Argentina en los Oscar y Natalia Oreiro ganó en diciembre el Premio Martín Fierro de Cine y Series a la Mejor Actriz por su papel en la película. La recepción ha sido muy buena, es cierto».

A451: El Festival de Málaga ha sido crucial para la película ¿cómo ha sido acogida por el público español?
T.E.M.L.: «Juan Antonio Vigar, del festival, ha acompañado este proyecto desde una etapa muy temprana. Gracias e él, porque fue quien se encargó personalmente de organizarlo, la premiere en España no fue, como cabría esperar, en el Teatro Cervantes, sino en un complejo penitenciario cercano a Málaga. Natalia Oreiro estuvo allí para compartirla con los reclusos, lo cual nos parece un gran inicio. La hemos proyectado antes en algunas cárceles de Argentina y la verdad es que nos ha llamado la atención que ni los propios reclusos saben, muchas veces, cuál es el proceso que tienen que afrontar sus familiares para entrar a verlos. Son muchas horas de fila que suponen un desgaste muy grande y hay ocasiones en las que los presos ni siquiera han podido terminar de ver la película, de lo angustiante que resulta para ellos. Esta primera proyección en Málaga fue también un momento muy emocionante, independientemente de las diferencias que existen entre culturas o entre los propios sistemas penitenciarios de un país y de otro. Esta es una realidad que nos atraviesa a todos por igual».
A451: Además también habéis presentado en el foro de coproducción del Festival de Málaga el proyecto ‘¿Por qué volvías cada verano?’ de Lorena Muñoz…
T.E.M.L.: «‘¿Por qué volvías cada verano?’ es un proyecto muy especial para nosotros. Está dirigido por Lorena Muñoz, la directora de ‘Gilda’, que también está protagonizada por Natalia Oreiro. Teníamos muchas ganas de trabajar con esta directora y fue ella quien nos acercó a esta adaptación del libro homónimo, que es un bestseller de Belén López Peiró que se ha editado en 13 países y ha gozado de gran éxito tanto en Argentina como en España. Se trata de una historia biográfica de la propia autora, que sufrió abusos durante toda su infancia por parte de su tío. Su madre la mandaba a casa de este familiar, que vivía en un pueblo, todos los veranos, y allí sufrió unos abusos sistemáticos que ella misma terminó denunciando, pero lo que queremos hacer no es una película sobre el abuso o el morbo, sino que nos interesa mostrar cómo la sociedad no acompaña el proceso de sanación que implica denunciar esto y presiona a las víctimas pidiéndoles declaraciones repetitivas, cuando no las prejuzga. Coproducimos junto a la productora argentina Cindy Tepperman, de CT Producciones, con quien ya hemos trabajado anteriormente, y con la española Atrece Creaciones, de nuestra amiga Anna Saura. Este es, de nuevo, el primer mercado por el que hemos pasado con esta película, pero intentaremos que el desarrollo avance más rápido que la última vez, claro».
A451: El cine social es una de vuestras señas de identidad…
T.E.M.L.: «Lo que nos gusta es hacer películas de impacto social que, más allá de abordar una temática compleja, generen comunidad y acompañen a las organizaciones de la sociedad civil que trabajan sobre estas cuestiones; queremos brindarles nuestra película como una herramienta para generar debates y transformar realidades. Nuestro próximo paso es abrir una nueva sede de la productora en España, y de hecho, ya nos estamos instalando. Su nombre es Diving Media y ya hemos coproducido con ella ‘La mujer de la fila’, pero también estamos buscando proyectos españoles. Ese es nuestro objetivo para 2026, volcarnos en la búsqueda de proyectos, una vez que todo lo que teníamos por desarrollar ya está terminado».
A451: Vais a tener productora en España ¿Está ocurriendo esto con todo el audiovisual argentino debido a la situación actual?
T.E.M.L.: «El talento argentino se está marchando fuera, y no solo por la situación que del país, sino también porque se ha transformado mucho la forma de producir en todo el mundo. El sistema del ‘cash rebate’ nos permite buscar el lugar más favorable para nuestras historias, no solo en lo que respecta a la narrativa, sino también a la hora de completar la financiación. Por ejemplo, tenemos entre manos otra película, ‘Los amigos de mis papás’, de Romina Tamburello, que estamos pensando en filmarla tanto en Argentina como en México o España. El caso es buscar salidas en este sector tan competitivo».

A451: Volvemos a la coproducción, que es una salida pero también puede convertirse muchas veces en un problema…
T.E.M.L.: «Hay que ser muy cuidadoso y hay que buscar siempre coproducciones que resulten orgánicas. Es un equilibrio difícil de encontrar, por supuesto, y más en el caso del cine independiente, que ya es todo un desafío de por sí. Sobre todo, cuando haces un cine social como el que nosotros hacemos, con una mirada que busca siempre alcanzar al gran público».
A451: La situación quizá no sea buena para la financiación pero no hay duda que a nivel creativo Argentina sigue muy viva y de eso se han dado cuenta las grandes plataformas…
T.E.M.L.: «De la situación del cine argentino, lo que más me preocupa en este momento son las óperas primas porque Argentina siempre ha hecho grandes descubrimientos en este terreno. Hoy en día, allí es muy complicado financiar películas porque las ayudas públicas son insuficientes, lo que lleva en que, sí o sí, haya que recurrir a las plataformas en algún punto del proceso. El problema es que, como es lógico, es muy difícil que una plataforma apueste por una ópera prima, de manera que los nuevos talentos lo tienen más complicado que nunca. Quizás, los directores con más trayectoria encuentren fórmulas alternativas como la coproducción para sacar adelante sus proyectos, pero los debutantes no tienen esa posibilidad».



