La Federación Europea de Guionistas ha publicado un informe sobre las amenazas a la libertad de expresión en los sectores audiovisual y cinematográfico, titulado ‘Derecho a escribir: Guionistas y las crecientes amenazas a la libertad de expresión artística en Europa’. El informe examina cómo las amenazas ya identificadas en otros ámbitos de la libertad de expresión se manifiestan también en el campo de la creación audiovisual, con especial atención a la situación de los guionistas.
La FSE, de la que forman parte 31 asociaciones de 27 países europeos que representan a casi 10.000 guionistas, hace hincapié en que la selección de proyectos es inherente a la profesión de guionista y no puede equipararse con la censura. Sin embargo, muchos guionistas informan que la frontera entre la selección y el control de qué historias se consideran aceptables se está erosionando cada vez más, en un contexto marcado por la toma de decisiones subjetiva, el desequilibrio contractual, especialmente durante las fases de desarrollo, y los intentos de ejercer control narrativo con fines políticos.
El estudio destaca que esta situación también puede generar un «efecto disuasorio», por el cual los guionistas anticipan tales restricciones y ajustan sus decisiones creativas en una etapa temprana del desarrollo. Así, uno de los principales peligros sería la existencia de marcos políticos e ideológicos en los que el menoscabo de la libertad de expresión aparece como un factor determinante en la búsqueda del poder, adoptando la forma de un «manual de estrategias» que es utilizado a nivel internacional.
Algunos mecanismos recurrentes son el debilitamiento de los marcos compartidos, la deslegitimación de las fuentes de información, la promoción de narrativas simplificadas y homogeneizadas del pasado, a menudo a expensas de la complejidad social y los principios de igualdad, y la restricción progresiva de lo que se puede decir, mostrar o incluso imaginar.
En este contexto, el informe también subraya la importancia de los sistemas de financiación audiovisual en Europa, y en particular el papel de las televisiones públicas. Los retos a los que se enfrentan estas instituciones pueden tener consecuencias para las condiciones de creación, la diversidad de las obras y, en general, el pluralismo de la expresión cultural.



