La Academia de Cine y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias han puesto en marcha el Programa de Intervención Audiovisual en Entornos Penitenciarios, una iniciativa que utiliza el cine como herramientas de desarrollo personal, formación, inclusión social y reinserción. Ambas instituciones han comenzado a materializar el convenio firmado, con el objetivo de impulsar un programa estable que permita acercar la cultura cinematográfica y las oportunidades formativas vinculadas al audiovisual.
“Las películas apuntan a abrir la mirada hacia otras historias y realidades posibles. Te permiten dejar de pensar en los asuntos del día a día que ocurren dentro del centro, y te dan la oportunidad de poder ver otra cosa distinta. Creo firmemente que la cultura, el cine, salva, y, ya sea por escapismo, para formarse o por ser una buena manera de pasar el tiempo, acompaña en la soledad”, dijo el presidente de la Academia, Fernando Méndez-Leite, que destacó que el cine “genera espacio de libertad y de cambio de realidad”.

Durante la presentación el 10 de junio en el Centro Madrid IV (Navalcarnero), Méndez-Leite explicó que este programa, surgido de la sinergia entre Instituciones Penitenciarias y la Academia, no sólo va favorecer el acceso a la cultura de los internos, sino que tiene como finalidad dar alternativas “que sean útiles para vivir en sociedad, al proporcionar formación técnica y profesional”.
Por su parte, el director general de Ejecución Penal y reinserción social, Miguel Ángel Vicente, indicó que acercar el cine a un centro penitenciario “es una forma de recordar que vuestro tiempo sigue teniendo valor, que vuestras mentes siguen activas, que vuestra capacidad de conmoveros y de reflexionar permanece intacta”. “Celebrar jornadas como esta es una declaración de intenciones: es afirmar que la sociedad no se olvida de lo que ocurre tras estos muros y que el arte es un puente que nos une a todos, un hilo invisible que nos conecta sin importar dónde nos encontremos”, subrayó.
Según explicó la coordinadora del Departamento de Desarrollo e Investigación de la Academia de Cine, Inés Enciso, la línea de formación comprende dos áreas complementarias orientadas al desarrollo personal y profesional de las personas privadas de libertad. Por un lado, se desarrollarán talleres de capacitación profesional para proporcionar formación técnica en diferentes especialidades de la industria audiovisual, como iluminación, maquillaje y peluquería, vestuario, producción y otros oficios vinculados al sector. La finalidad es facilitar herramientas y competencias que favorezcan la inserción laboral de las personas participantes y promuevan nuevas oportunidades de incorporación social a través de profesiones relacionadas con el ámbito audiovisual.
La primera experiencia dentro de esta línea comenzará el próximo 22 de junio en el Centro Penitenciario de Valencia Antoni Asunción, con una formación de Auxiliar de Maquillaje y Peluquería de tres semanas de duración.
Como experiencia previa, se han desarrollado talleres creativos dirigidos a fomentar la creatividad, la expresión personal y el pensamiento crítico. A través de dinámicas audiovisuales y participativas, se han trabajado aspectos como la mejora de la autopercepción, la construcción de la identidad, la gestión emocional y el análisis de los estereotipos presentes en el audiovisual que afectan a la población penitenciaria y a otros colectivos en situación de vulnerabilidad. Dentro de esta línea, ya se han desarrollado experiencias en los centros penitenciarios de Tenerife II y Valencia Antoni Asunción, así como en los centros de inserción social Carmen Avendaño, en Vigo, y el Centro de Inserción Social Torre Espioca, en Picassent (Valencia).
La segunda línea de actuación se centra en acercar el cine a las personas internas mediante proyecciones y encuentros con profesionales, haciéndolas partícipes de la vida cultural de la Academia de Cine. Por un lado, se han organizado proyecciones en el interior de los centros, acompañadas de coloquios con directores, directoras, actores, actrices y otros miembros de los equipos creativos sobre las obras proyectadas, sus procesos de creación y las temáticas que abordan.
Hasta la fecha se han realizado proyecciones de películas como ‘La maternal’, de Pilar Palomero, o ‘Sorda’, de Eva Libertad, que fue proyectada en la prisión Madrid IV (Navalcarnero), donde se celebró un coloquio posterior junto al actor Álvaro Cervantes, que compartió impresiones con las personas privadas de libertad de este centro madrileño.

El programa también promueve la asistencia de personas internas y usuarias de centros de inserción social a actividades culturales organizadas por la Academia de Cine, tanto en su sede de Madrid como en otras ciudades. Estas salidas favorecen el acceso normalizado a la cultura y permiten compartir experiencias cinematográficas con el público general, contribuyendo a fortalecer los procesos de inclusión y participación social.
En este marco, personas internas del centro penitenciario de Navalcarnero han asistido a proyecciones en la sede de la Academia, mientras que internos e internas y personas usuarias de los centros de Vigo y Tenerife han participado en actividades desarrolladas por la institución en esas ciudades.
Tras las primeras actividades desarrolladas en el marco del convenio entre la Academia de Cine y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, el programa continuará ampliando progresivamente su presencia en centros penitenciarios de todo el territorio nacional como el de Madrid VII, en Estremera (Madrid), que acogerá en próximas fechas un taller de mediación, o los centros de Ceuta y Palma de Mallorca, con los que la institución cinematográfica ya trabaja para poner en marcha futuras acciones tras el verano.



