La Champions y las Minor Leagues


Beverly Hills Adjacent A451 Daniel Cubillo horEn USA, si alguien piensa en estrellas del fútbol, piensa en Madrid. En el resto del mundo, si alguien piensa en ‘la industria audiovisual’, piensa en elei. En ambas ciudades juegan las estrellas más grandes y los juniors más juniors. Como en todo, en el negocio audiovisual hay Liga de Campeones, primera, segunda, and all the way down to las ligas laborales, si es que siguen existiendo. En Hollywood hay showrunners de liga laboral y superestrellas de la producción ejecutiva.

Son como Mbappé, Vinícius o Bellingham, pero en las oficinas de Jolibud. Estos privilegiados —entre ellos el cocreador de ‘Rick and Morty’, la executive producer de ‘Shrinking’ y ‘Ted Lasso’, la creadora de ‘The Diplomat’, que antes hizo ‘The West Wing’ y ‘Homeland’, y algún otro Bellingham más: véanse los que están detrás de ‘It’s Always Sunny in Philadelphia’ o ‘Arrested Development’—. Bueno, pues los Mbappés y Vinis de Los Ángeles, los auténticos galácticos de Hollywood, se han pronunciado en los últimos días para decir que las cosas están muy mal. Así de simple. Yes, toca un WTF de los gordos.

Pues nada, que las estrellas han llegado a la conclusión de que para vivir aquí necesitas hacer dos o tres series al año, ellos, que han vivido con temporadas de 22 episodios, más los residuales, más sus salarios estratosféricos. Si los Vinis y Mbappés necesitan tres series al año, imaginad cómo están las agencias inmobiliarias, hasta arriba de showrunners de todas las demás ligas. Además de reconocer la situación que todos llevamos años viviendo, los A-listers han dejado alguna recomendación para aspirantes: el camino para ser showrunner es ‘desarrollar una voz extraordinariamente singular’. Ahí queda la cita.

La segunda trama de hoy también es galáctica, como la tarifa esa que tienen que pagar los Ellison a partir de octubre: el bien llamado ‘ticking fee’ de siete kilos al día —entre 620 y 650 millones de dólares por trimestre—, que este señor pactó porque quiso y que ahora pretende que esa cantidad la cubran las administraciones de los estados demandantes —no me digáis que Hollywood no os recuerda a España—. Lo que estaba diciendo: los florentinos de la ciudad de los sueños, los que fichan a los Vinis de aquí, están contraatacando con todo. Los Ellison somehow han conseguido que los distribuidores grandes cambien de opinión y no vean tan mal la fusión.

Suena razonable no enfrentarse al que va a tener más del 30 % del negocio, ¿no? Dicen las malas lenguas que los villanos han visitado uno a uno a los dueños de las cadenas de cines más grandes. Una de esas visitas secretas donde se hacen ofertas que no se pueden rechazar. Who knows? Al fin y al cabo, estos Ellison hicieron ‘American Hustle’, de esas cosas de mafias y estafas saben.

Lo que está claro es que por ahora los villanos ni reciben pasta de la administración ni aceleran el juicio —será en marzo, unos 1.100 o 1.200 kilos de ‘ticking fee’ acumulados—, ni siquiera están sentados a negociar, pero lo harán. Si los Ellison y los fiscales llegan a un acuerdo, este pasaría por ‘desmembrar’ al monstruo. Se habla de que 50 canales del paquete irán a otro propietario y por ahora no se sabe si CNN está en esa lista.

Para hacer el culebrón aún más interesante, los Ellison van a por un órdago a la grande en otro frente. Han amenazado al estado de California con llevarse TODO —adiós a miles de empleos y a unos $4.000 millones de negocio al año— fuera del estado y vender sus terrenos en Los Ángeles. Otro WTF. En esta jugada los de Jolibud superan a España.

Mientras el culebrón Paramount-Warner sigue prometiendo giros galácticos, otras superestrellas del universo jolibudiense se están tomando muy en serio lo de la transformación de la industria. Lo curioso es que los galácticos de la última trama de hoy no vienen ni del fútbol ni de las pantallas, exactamente igual que sus jefes, que empezaron vendiendo libros.

Matt Sandler era un músico y emprendedor al que Amazon fichó en 2016, y esta semana ha dado detalles de cómo va el llamado Amazon Creator Services que lidera desde hace un año. Los chicos listos que empezaron vendiendo libros están fichando a creadores no para comprarles un programa, sino para construir un negocio completo alrededor de ellos. ¿Y sabéis con quién han empezado? Con galácticos, of course: Oprah, LeBron James y Kevin Durant, entre otros.

El acuerdo de varios años que Amazon ha firmado con Oprah a través de su productora Harpo incluye la distribución y publicidad de ‘The Oprah Podcast’ —dos episodios semanales—, el archivo completo de ‘The Oprah Winfrey Show’, ¡Oprah’s Book Club¡ y ¡Oprah’s Favorite Things¡. Amazon lo está convirtiendo en un “Oprahverso” que conecta todas sus ventanas: Prime Video, Audible, Kindle, libros y comercio. Solo el podcast tiene en YouTube entre 2 y 3 millones de visualizaciones en las primeras semanas. Hay rumores de que el acuerdo ha llegado a los nine digits, nadie ha confirmado, pero si es así es another big WTF. Supongo que Ana Rosa y el resto de los main hosts de los talk shows están haciendo los deberes y explorando el modelo. Esto no se queda solo en América.

Dice Matt Sandler —el capo de Amazon Creator Services— que el creador aporta la comunidad y conserva su propiedad intelectual; que ellos ponen el dinero, la distribución y una maquinaria capaz de monetizarla por todas partes. Yo digo que tal vez sea así con los galácticos, pero cuando vayan a por las ligas inferiores dudo mucho de su generosidad, tbh. Pero lo veremos no tardando mucho.

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