Quince proyectos de nueve países llegan a la 15ª edición del Foro de Coproducción Europa-América Latina de San Sebastián en un momento decisivo de su desarrollo: buscan completar alianzas, ganar músculo industrial y acercarse al rodaje con mejores opciones de recorrido internacional.
Cinco cuentan con participación española, dentro de una selección que reúne desde nuevos talentos hasta cineastas ya reconocidos en el circuito internacional de festivales.
Esta visibilidad española no responde, sin embargo, a un aumento concreto de la producción local. “No especialmente”, asegura Saioa Riba, responsable de Industria del Festival de San Sebastián, quien sí destaca que “ha aumentado el número de países europeos que postulan al Foro”.
Los proyectos europeos deben contar desde su origen con una vinculación directa con América Latina: una productora de la región, localizaciones de rodaje, actores protagonistas o una relación temática en el guion.
“Esa vinculación desde la primera fase de los proyectos es la que está en línea con los objetivos del Foro: promover la colaboración entre las industrias de ambos lados del Atlántico”, explica Riba.
España, Portugal, Italia y Alemania son los países europeos representados en la selección de 2026.
Socios desde el desarrollo
En varios de los proyectos con participación española, esa conexión internacional se ha establecido mucho antes de llegar a San Sebastián.
Es el caso de ‘Éste es el recuerdo que me gustaría tener de mamá’, segundo largometraje del mexicano Ernesto Martínez Bucio, ganador del Premio Perspectives a la mejor ópera prima en la Berlinale con ‘El diablo fuma’. La mexicana Colectivo Colmena impulsa el proyecto -con guion de Karon Plata- junto a la vasca Txintxua Films, con Daniel Loustaunau, Mauricio Calderón y Marian Fernández Pascal como productores.

Fernández Pascal conoce a Martínez Bucio y Plata desde que hace unos años ambos se trasladaron al País Vasco. La incorporación de Txintxua surgió de forma natural tras haber colaborado con ellos en distintos proyectos.
La productora vasca subraya el creciente valor de encuentros como el de San Sebastián: “Quienes hacemos cine de autor independiente sabemos de la importancia de estos foros; hoy en día, y cada vez más, son estratégicos para nuestras películas”.
Actualmente en desarrollo, ‘Éste es el recuerdo’ sigue a Marina, una joven de 27 años que, tras perder a su madre y ser diagnosticada con cáncer, afronta el duelo y reconstruye su memoria familiar. El proyecto recibió en 2025 las ayudas del ICAA para escritura de guion de largometraje.
También llegan con respaldo español ‘Cara Sucia’, del director argentino criado en Barcelona Ignacio Acconcia, encabezado por la tarraconense Ayhe Productions junto a la madrileña Kabiria Films; y ‘Las ilusiones’, de Ingrid Pokropek, donde la argentina 36 Caballos se ha asociado con Jaibo Films y Montgó Films, ambas de Alicante.

Ayhe se incorporó a ‘Cara Sucia’ en 2022, cuando el proyecto de Acconcia se encontraba en una fase muy inicial. Desde entonces, explica el productor David Aymerich, Ayhe acompaña su desarrollo creativo y estratégico.
‘Cara Sucia’ es una historia de iniciación que aborda la inmigración y la discapacidad a través del viaje íntimo de un joven con vitíligo. Aymerich destaca precisamente el interés de Ayhe por “colectivos y minorías que acostumbran a estar muy poco representadas en nuestro cine”.
‘Las ilusiones’ gira en torno a tres desconocidos que piden deseos a una estrella fugaz, pero un error los intercambia y desata un inesperado caos nocturno. Jaibo ya había trabajado con Pokropek en su ópera prima, ‘Los tonos mayores’, seleccionada en Berlinale Generation y posteriormente premiada en Jeonju y Málaga.
Qué se busca en San Sebastián
El paso por San Sebastián puede resultar decisivo para convertir un proyecto en película. El Foro, indica Riba, permite “conocer a socios de todos los países” y da “una gran visibilidad a los títulos seleccionados”.
Para Fernández Pascal será, además, la primera prueba de ‘Éste es el recuerdo’ ante la industria: “El Foro de Coproducción va a ser el primer momento para testar el proyecto con la industria y encontrar posibles aliados con quienes continuar el camino”.
‘Cara Sucia’ llega con la parte española muy avanzada y busca completar su estructura internacional antes del rodaje. “Esperamos que la participación en el Foro suponga el impulso definitivo que necesita”, señala David Aymerich.
Diego Saniz, de Kabiria, considera que la selección supone “un hito fundamental” para unas compañías emergentes que quieren dar visibilidad al proyecto fuera de España y empezar a situarlo en el mercado internacional.
Miguel Molina, de Jaibo Films, confía en que San Sebastián sirva para medir la respuesta de la industria a ‘Las ilusiones’. “Nos permitirá testar el interés que despierta la historia”, resume.

A ello se suma el incentivo económico: coincidiendo con su 15º aniversario, el Foro eleva este año a 30.000 euros la dotación de su Premio al Mejor Proyecto.
Latinoamérica, más allá de la financiación
En ‘Cara Sucia’, la conexión latinoamericana nace también de la propia historia: el protagonista y su familia proceden de la región. “Coproducir con Latinoamérica es enriquecernos con una forma de ver y producir el cine muy distinta a Europa”, afirma Aymerich.
Para el productor, esa relación permite incorporar talento y construir alianzas duraderas con cinematografías con las que España comparte lengua y cultura.
Saniz observa además un cambio generacional. Los productores más jóvenes, sostiene, han incorporado la coproducción latinoamericana de forma natural, apoyados en historias y públicos compartidos y en una presencia cada vez mayor de profesionales de la región dentro de la industria española.
Molina pone el acento en el potencial creativo: “Desde Latinoamérica sigue surgiendo el cine más interesante que se puede ver en los festivales internacionales. La creatividad, la calidad de los proyectos y los equipos es máxima, manteniendo unos presupuestos ajustados”.
España, por su parte, puede aportar a esas alianzas acceso a recursos y al mercado europeo. Para Fernández Pascal, esa circulación en ambas direcciones explica el valor específico del encuentro: “San Sebastián, por su especialización en coproducciones Europa-América Latina, es el lugar perfecto para ‘Éste es el recuerdo’”.

Quince años de proyectos y películas
El Foro cumple 15 años convertido en una de las piezas estables de San Sebastián. Desde su creación en 2012 ha seleccionado 230 proyectos, de los cuales 125 se han completado y estrenado comercialmente. Muchos han pasado después por algunos de los principales festivales internacionales.
“El balance es muy positivo ya que el Foro se ha establecido como una de las principales actividades de Industria del Festival y un lugar de encuentro indispensable durante el mismo”, señala Riba.
La responsable de Industria destaca también la continuidad de muchos participantes. Compañías y cineastas que llegaron con sus primeros proyectos han estrenado después en grandes festivales y regresan hoy a San Sebastián como productores, directores o profesionales de la industria para reunirse con nuevas generaciones de proyectos.
Los criterios de selección buscan precisamente esa convivencia. La decisión final se apoya en informes de un comité de expertos que valora “ante todo el interés artístico de los proyectos además de su viabilidad”, explica Riba.
Esa viabilidad incluye un requisito mínimo: llegar con al menos un 20 % de la financiación asegurada. La selección procura además combinar temáticas diversas y equipos de producción y dirección noveles con otros de mayor experiencia.
Del Foro a los grandes festivales
Los resultados recientes dan buena medida de ese recorrido. ‘El mensaje’, de Iván Fund, seleccionado previamente en el Foro, obtuvo en 2025 el Oso de Plata Premio del Jurado de la Berlinale. Un año después, ‘Narciso’, de Marcelo Martinessi, logró el Premio Fipresci en Berlinale Panorama y ha sido seleccionado en Horizontes Latinos de San Sebastián.
También regresa al Festival ‘Seis meses en el edificio rosa con azul’, de Bruno Santamaría, que llega a Horizontes Latinos después de su paso este año por la Semaine de la Critique de Cannes.
En 2025, varios proyectos acompañados por el Foro terminaron asimismo integrándose en las propias secciones de San Sebastián. ‘Karmele’, de Asier Altuna, participó en la Sección Oficial como Proyección Especial; ‘Cuerpo Celeste’, de Nayra Ilic García, y ‘Un cabo suelto’, de Daniel Hendler, pasaron por Horizontes Latinos; y ‘Kota’, de György Pálfi, por Zabaltegi-Tabakalera.
A lo largo de estos 15 años han pasado además por el Foro proyectos que después alcanzaron una notable dimensión internacional: ‘La tierra y la sombra’, de César Augusto Acevedo, ganadora de la Caméra d’Or en Cannes; ‘El agente topo’, de Maite Alberdi, posteriormente nominada al Oscar; ‘La Llorona’, de Jayro Bustamante, premiada en las Jornadas de los Autores de Venecia y nominada al Globo de Oro; o ‘Los colonos’, de Felipe Gálvez, Premio Fipresci en Un Certain Regard de Cannes.
No todos seguirán el mismo camino, pero esos antecedentes explican buena parte del valor industrial de la selección: San Sebastián puede convertirse en el primer escaparate de películas que tardarán todavía un tiempo en llegar a la pantalla.
Autores consolidados, nuevas películas
La selección de 2026 vuelve a combinar cineastas con una trayectoria internacional asentada y autores que todavía preparan su primera película.
Entre los primeros figura la venezolana Mariana Rondón, ganadora de la Concha de Oro en San Sebastián en 2013 con ‘Pelo malo’. Ahora prepara ‘Buscando a Sam’, junto a la productora Marité Ugas, una película que mezcla ficción y documental alrededor de un personaje obligado a abandonar Venezuela y cuyo recorrido alcanza las pasarelas de moda de París.

El dominicano Nelson Carlo De Los Santos Arias llega tras ganar el Oso de Plata a la mejor dirección en Berlín en 2024 con ‘Pepe’. Su nuevo proyecto, ‘Te vienen a quitar tus congos’, con producción de Monte y Culebra, propone una odisea por el Caribe a partir del legado del colonialismo español.
La argentina Celina Murga presenta ‘Los ensayos’. La directora de ‘Ana y los otros’, ‘Una semana solos’ y ‘La tercera orilla’ —esta última en competición en Berlín— centra ahora la historia en Eva, una mujer de 48 años que acompaña a su madre, una prestigiosa médica jubilada de 80 años afectada por el Alzheimer. Realismo y elementos fantásticos se cruzan para abordar los cuidados, la fragilidad, el envejecimiento y la muerte.
Santiago Loza vuelve con ‘Diario inconsciente’, producido por Diego Dubcovsky —‘Diarios de motocicleta’, ‘El abrazo partido’— para Varsovia Films y la uruguaya Monarca. Tres décadas después de una experiencia de juventud vinculada a un ingreso psiquiátrico, el cineasta reconstruye aquel episodio mediante documentos y recreaciones en lo que ha definido como “un relato poético de supervivencia”. Loza ya pasó por Berlín, donde ‘Breve historia del planeta verde’ ganó el Teddy, y por Zabaltegi-Tabakalera con ‘Amigas en un camino de campo’.
Desde Chile, Christopher Murray desarrolla ‘Piedras gigantes’, ambientada en Rapa Nui en 1914 y centrada en la arqueóloga británica Katherine Routledge y un levantamiento indígena. Murray, cuyo ‘El Cristo ciego’ compitió en Venecia y ‘Brujería’ pasó por Sundance, ha trabajado durante años sobre el terreno con la comunidad Rapanui. Produce Planta, que en 2026 ha reforzado su presencia internacional con varios títulos en Cannes.
El brasileño Matias Mariani, director de ‘Cidade Pássaro’, seleccionada en Panorama de la Berlinale, presenta ‘Nature Boy’, una historia familiar con elementos de ciencia ficción sobre un director de escuela pública de São Paulo que acoge a un niño capaz de absorber y transformarse con la materia orgánica que consume. La brasileña Primo Filmes produce ‘Nature Boy’ junto a Bubbles Project, compañía de la productora Tatiana Leite.
La chilena Tana Gilbert llega tras ganar el Gran Premio de la Semana de la Crítica de Venecia en 2023 con ‘Malqueridas’. En ‘Mamá Ceniza’, producido por Errante y la alemana Dirk Manthey Film, combina material de archivo y rotoscopia artesanal para abordar un caso histórico desde una perspectiva contemporánea.
A ellos se suman los ya mencionados Martínez Bucio e Ingrid Pokrorek, dos cineastas cuyas primeras películas ya obtuvieron respaldo en festivales internacionales y que llegan al Foro con sus segundos largometrajes.
Nuevas voces
La selección reserva también espacio a cineastas que preparan su primer largometraje.
La uruguaya Azul Vanni Núñez presenta ‘La revolución de las sirenas modernas’, una coproducción Uruguay-Argentina-Brasil. Vanni, primera directora trans de Uruguay en obtener una ayuda de producción de la agencia cinematográfica del país, ha desarrollado el proyecto en iniciativas como Tres Puertos, MECAS y Berlinale Talents Buenos Aires.
Selma Cervantes, de México, presenta ‘El último sonidero’, sobre dos hermanos que vuelven a encontrarse a través de la tradición familiar de los sonideros, DJs de bailes populares de barrio. Cervantes llega tras el recorrido internacional de su cortometraje ‘Sweatshop Girl’, protagonizado por Yalitza Aparicio y estrenado en Sundance.
Desde Zoe Films, el productor y director italiano Giorgio Giampà trabaja en ‘Isabel Hernández’, proyecto desarrollado tras siete años de investigación en Guatemala y seleccionado anteriormente por TorinoFilmLab FeatureLab y EAVE Producers Workshop.
Rachel Daisy Ellis, productora y colaboradora habitual de Gabriel Mascaró, salta a la dirección con ‘El último crucero’. La cineasta británico-brasileña llega al proyecto después de producir títulos como ‘The Blue Trail’, ganador del Oso de Plata Gran Premio del Jurado en Berlín.
Quince años después, el Foro llega a esta edición con un recorrido consolidado y una huella visible en buena parte del cine que después circula por los grandes festivales internacionales.
