Aardman: Cincuenta años llenando de alma la plastilina

Por Rocío Ayuso para Audiovisual451.

Hay muchas maneras de cumplir los 50 y los estudios Aardman parecen apuntarse a todas. Sarah Cox, directora creativa del principal estudio europeo de stop-motion, llevó las primeras imágenes de un Gromit aún cachorro y con las orejas gachas al Cartoon Next que se celebró este año en Marsella como regalo de cumpleaños para su público. El Festival de Annecy abrió sus jornadas con una charla de puertas abiertas en la que reunió el pasado y el futuro del que también puede ser considerado el principal estudio de stop-motion en el mundo entero para cantar ese feliz, feliz en tu día en un acto en el que no cabía ni un alfiler más. Más privada, aunque llena de animadores de todo el mundo, fue la celebración que el estudio de Bristol (Reino Unido) celebró en la capital francesa de la animación. Y totalmente exclusivo fue el acto en el que Peter Lord y David Sproxton, cofundadores del estudio, fueron nombrados caballeros por el rey Carlos III de Inglaterra. Pero para los amantes de Wallace, Gromit, la oveja Shaun o Ginger, Rocky y sus gallinas rebeldes que se quejen de no haber sido invitados a ninguno de estos actos, mejor que se pongan las pilas y disfruten de otra de estas celebraciones con la exposición que bajo el título de Inside Aardman el Museo Victoria & Albert de Londres le dedica a Wallace, a Gromit y a sus amigos. Entre esas amistades está quien lo empezó todo hace 50 años: Morph.

Eso sí, a darse prisa que la expo concluye el 15 de noviembre. Pero para hacer boca y acudir con la lección preparada, Audiovisual451 ofrece aquí algunos extractos de la conversación que mantuvieron sir Peter Lord y sir David Sproxton en el Festival de Annecy sobre estos primeros 50 años de excelencia de los estudios Aardman.

Aardman

Pregunta: ¿Dónde comienza el viaje? ¿Y el nombre, de dónde sale?

Peter Lord: «El viaje comenzó cuando David y yo fuimos al instituto juntos. Teníamos unos 12 años y empezamos a hacer animaciones para divertirnos. Lo mismo pasó con el nombre. Aardvark (cerdo hormiguero) era un animal que nos hacía gracia y sonaba como artístico. Aard, art. Artman, Aardman. Pero lo que nos hizo arrancar fue el corto que hicimos para un concurso de la televisión británica: 20 segundos de animación 2D. Era terrible pero nos dio nuestro primer cheque por un trabajo animado a nombre de Aardman.»

David Sproxton: «Hay que verlo todo en contexto. Echar atrás a 1972, antes de que se inventara el ordenador portátil. Todo era prehistórico. Pero teníamos nuestro corto y empezamos a buscar formas de hacer una animación más rápida y divertida utilizando objetos que movíamos delante de la cámara. Fue una idea de Pete y todo lo que vino después tuvo sentido para nosotros, la animación, la iluminación, todo era más divertido y espontáneo que dibujar.»

Peter Lord: «Sí, por supuesto. Ten en cuenta que empezamos en lo más bajo de la pirámide. Cuando empezamos a trabajar con plastilina no había nadie más.»

Pregunta: Y así nació Morph.

Peter Lord: «Morph fue el personaje más barato y fácil de animar que se ha hecho nunca. Con una plastilina o pasta de modelaje que cuesta medio euro puedes contar cualquier historia. Tiene sus retos, pero se puede. Morph evolucionó rápidamente como una fuerza de la naturaleza que se metía en todo. Fue un sueño que nació en 1976. Los seis años siguientes no hicimos más que Morph. De eso nos alimentamos.»

Pregunta: ¿Cuándo llegó Nick Park a los estudios Aardman?

David Sproxton: «Nick estudiaba en el National Film School. Le conocimos un par de veces y cuando necesitamos más animadores pensamos en traerle. Tuvimos que arreglarlo con la escuela. El todavía estaba preparando su proyecto de graduación, un corto de 6 minutos con el que llevaba 3 años: ‘A Grand Day Out’. Le propusimos que viniera a ayudarnos con ‘Babylon’, un corto de animación adulta para Channel 4, y nosotros le ayudaríamos con su corto. Por entonces nos encargaban una gran cantidad de trabajo. Una era brillante para la industria de la animación británica.»

Nick Park: «Pete y David siempre estuvieron a la cabeza de la gente que admiraba en la industria. Tuve la oportunidad de invitarles a la escuela para que presentaran su trabajo. Ahí pude hablar con ellos. Se me estaba acabando el tiempo y el dinero para mi cortometraje y David me ofreció trabajar en Bristol como estudiante. Lo malo es que como trabajaba en mi corto y a la vez en el estudio en un momento en el que nos llovían los anuncios y otras comisiones, algo que yo veía como un honor y un privilegio, pues me tomó siete años acabar mi propia película.»

Peter Lord: «Por cierto, desde que conocimos a Nick supimos que era bueno. Solo tuvo que pasar un año para que se convirtiera en una superestrella.»

Pregunta: ¿Qué más cosas han cambiado en estos años?

Nick Park: «Es algo intrínseco en animación. Usando a Gromit como ejemplo, yo quería que hablara. Incluso había grabado su voz. Pero el primer día de rodaje no alcanzaba a sustituirle la boca y decidí que solo moviera la ceja. Y en ese momento nació Gromit, alguien que al contrario de Wallace es un introvertido, callado, inteligente.»

Aardman
Fotografía del Festival de Animación de Annecy.

Pregunta: En esa época Aardman también decide experimentar con el mundo real…

Peter Lord: «En realidad viene de antes. Habría que remontarse hasta el trabajo de John y Faith Hubley en Estados Unidos. Ellos ya hacían cortometrajes utilizando las voces de sus hijos como parte de la narrativa. Lo que hicimos fue sacar una grabadora a la calle para captar las voces sin guion, espontáneas. Grabar a gente de verdad hablando de cosas de verdad. Algo que se sigue haciendo hasta hoy. Pero cuando Nick se sumó al proyecto tuvo otra idea que demostró ser fantástica.»

Nick Park: «Me encantan los animales y mi intención era grabar a gente hablando de los animales del zoo. Pero todos repetían la misma opinión, los mismos tópicos. Así que hablé con gente que vivía en espacios similares a los de un zoo, apartamentos pequeños, casas de ancianos. Sus diálogos salían del corazón. Así surgió ‘Creature Comforts’. Primero grabamos las voces y luego las escuchamos una y otra vez. La repetición puede ser algo bueno hasta que escuchas lo que buscas. La otra ventaja es el mero hecho de animar con plastilina. Como animador estás en contacto con tu personaje a cada paso. Es como si le imbuyeras el alma. Esa es la belleza de nuestra animación.»

Pregunta: Una belleza que se reflejó en 1990 en una doble candidatura al Oscar el mismo año, con ‘Creature Comforts’ y ‘A Grand Day Out’, premio que ganó este último y que sería el primero de muchos.

Nick Park: «Supongo que fue un buen problema a tener.»

David Sproxton: «Nunca esperabamos vernos en Hollywood y mucho menos en los Oscar. No nos dábamos cuenta que si hacíamos algo a nivel internacional teníamos que estar ahí compitiendo con ellos. Eso nos dio mucha publicidad.»

Peter Lord: «Por muchas críticas que reciban los Oscar debo de decir que es un gran espectáculo. Hay mucho cínico por ahí suelto. El show será ridículo, pero también entretiene, como debe de ser. Recuerdo que acudí con un esmoquin de segunda mano y cuando me preguntaron en la alfombra roja quién lo había diseñado dije que Oxfam (ONG internacional en lucha contra la pobreza).»

Pregunta: Los 90 trajeron aún más proyectos que han dejado huella entre ellos videoclips como el de ‘Sledgehammer’, de Peter Gabriel (1986).

Peter Lord: «Solo diré que fue muy intenso. Se rodó en seis días y Peter Gabriel estuvo allí todo el tiempo. Él y un cargamento de fruta, pescado y pollos para el rodaje en un verano especialmente cálido y sin aire acondicionado en el estudio. Todo con un ligero olor a podrido. Hasta los hermanos Quay estuvieron ahí, trabajando en nuestro cuarto de baño.»

Nick Park: «Te olvidas del temor a la salmonella que azotó el país ese año. Y del calor de los focos.»

David Sproxton: «Sí, lo que quieras, pero valió la pena. Sigue siendo igual de bueno 40 años más tarde. Aunque un poco de lluvia nos habría venido bien.»

Aardman
Fotografía del Festival de Animación de Annecy.

Pregunta: Tras el éxito con los cortometrajes y la expansión del estudio el salto al largometraje solo era obvio.

Peter Lord: «Pero necesitábamos el proyecto perfecto. De nuevo Nick tuvo una idea brillante para una película de acción y nos asociamos con un gran productor como Jake Ebberts que nos paseó por Hollywood hasta que acabamos cenando con Jeffrey Katzenberg y Steven Spielberg, dos de los grandes en la industria.»

Nick Park: «Y no lo sabíamos entonces, pero estábamos en uno de los restaurantes más conocidos de Los Angeles por sus pollos. Allí fue cuando a la pregunta de Katzenberg de cual era nuestra idea le dije que queríamos hacer ‘The Great Escape’ pero con gallinas. A lo que Spielberg respondió ‘tengo 800 gallinas en mi rancho y ‘The Great Escape’ es mi película favorita’. Vamos, que la cosa fue ben.»

Peter Lord: «No me dirás que ‘The Great Escape’ con gallinas no es el mejor pitch en la historia del cine. De enseñar en las escuelas de cine.»

Pregunta: El resto es historia. ¿Cuánto ha cambiado el estudio hasta hoy?

David Sproxton: «Todo lo que ves en la pantalla está hecho a mano así que necesitas muchas manos. Enseguida llegas a los 200, 250 no solo animadores sino modeladores, electricistas, vestuario, pintores… Y con cada película aumenta el número.»

Pregunta: Sobreviviendo en un mundo digital trabajando de manera analógica.

Peter Lord: «Y nos encanta. Nos gusta lo que conseguimos y el efecto que causa en el público porque estamos seguros de que, de algún modo, el amor y el cariño que sentimos por lo que hacemos se transmite a la pantalla. Es lo que hemos hecho los últimos 50 años y sigue funcionando.»

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