‘The Sleeper. El Caravaggio Perdido’ es un documental dirigido por Álvaro Longoria, que compite el próximo 28 de febrero por el Goya de la categoría. El filme se define como un auténtico «thriller» documental ya que el equipo de la película tuvo la oportunidad de sumergirse de manera exclusiva en el escondido mundo del mercado del arte antiguo.
Morena Films es la productora de ‘The Sleeper. El Caravaggio perdido’, junto a Estrategia Audiovisual, Mediacrest y Fandango. El filme cuenta además con la colaboración del ICAA y Caixa Forum +. Después de su paso el año pasado por el 28º Festival de Cine de Málaga, entre otros muchos festivales, se estrenó el pasado 13 de mayo en los cines españoles de la mano de Elastica Films.

El equipo responsable de la película ha sido testigo de excepción del proceso de la vuelta a la luz de la obra más mediática y relevante del momento: un Sleeper de Caravaggio. Un cuadro que permaneció perdido durante décadas hasta que la familia Pérez de Castro, desconociendo su valor, lo puso a la venta en una casa de subastas de Madrid por 1.500 euros.
La aparición de un posible nuevo cuadro de Caravaggio es un acontecimiento que trasciende el mundo del arte. La historia de este Ecce Homo es digna de una película de Hollywood, una historia plagada de intrigas y enredos. Todo empieza con una familia madrileña que no sabía que en su salón estaba expuesta una joya que podría llegar a valer hasta 300 millones de euros.
Ahora, a pocos días de que se concedan los premios de la Academia de Cine, Álvaro Longoria (‘Hijos de las nube’, ‘The Propaganda Game’), productor y director del documental, además de socio fundador de Morena Films, ha contado a Audiovisual451 los detalles de esta increíble aventura.

Audiovisual451: ¿Cómo te llega esta historia y cuántos años has invertido en ella desde que la conoces hasta que finalizas el documental?
Álvaro Longoria: «Cuando me enteré de que podía haber un cuadro mal atribuido en una casa de subastas y se sospechaba que podía ser un Caravaggio fue un chispazo instantáneo. Como director, supe que ahí había una gran historia de película. Me puse en contacto con un marchante que ya conocía y me confirmó que quizá podría involucrarse y le convencí de darme acceso si él conseguía estar involucrado. Desde ese momento en 2021 hasta que hemos cerrado el montaje final, han sido casi tres años de rodajes y de seguir desde dentro la fascinante trama de la restauración, certificación y venta de la obra».
A451: Entonces ¿Y cuánto tiempo ha durado el rodaje en total?
A.L: «El rodaje no ha sido continuo, sino intermitente, supeditado a los hitos de la propia investigación y restauración del cuadro. En total, hemos estado rodando durante aproximadamente tres años. No sabíamos cómo iba a terminar pero en cualquier escenario la historia sería fascinante».
A451: ¿Qué obstáculos encontraste en el camino en toda esta apasionante aventura?
A.L: «Lo más complejo, sin duda, ha sido la opacidad. El mercado del arte es un mundo extremadamente hermético, especialmente cuando hay intereses económicos tan gigantescos y cuestiones de reputación en juego. Conseguir los accesos y que los protagonistas hablaran frente a la cámara fue un trabajo de diplomacia constante y además lo hacíamos según iba avanzando la historia con lo que cada declaración de los protagonistas era también un intento de intervenir en el resultado final».
A451: ¿Y cómo fue esa relación con los protagonistas de la historia y los profesionales del mundo del arte que intervienen?
A.L: «Fue un proceso de generar confianza. Los expertos son muy cautelosos porque su palabra es ley en el mercado y aunque cobran poco, su palabra vale millones. Tuvimos que demostrarles que nuestro enfoque no era el de un reportaje sensacionalista, sino el de un análisis sobre el mercado y los diferentes intereses y estrategias de los jugadores, por ejemplo la paradoja que generaba el brutal incremento de valor del resultado de la atribución. Al final, logramos que se abrieran y compartieran esa pasión casi detectivesca que sienten por su trabajo».

A451: ¿Cómo se enfrenta un cineasta desde el punto de vista creativo a una historia tan insólita como esta?
A.L: «Planteamos el documental con la estructura de un thriller por que el propio proceso lo era. Esta es la historia de una aventura. Teníamos los elementos perfectos, el renacer de un cuadro perdido, mal valorado, lleno de giros en la narrativa, en un mercado lleno de claro oscuros, como las pinturas de Caravaggio. Por eso la luz de la película busca recrear esos claro oscuros».
A451: En la producción, además de Morena Films, aparecen Mediacrest, Estrategia Audiovisual y Fandango ¿cómo se armó la financiación del proyecto?
A.L: «La película contó con la participación de RTVE, Caixa Forum + y las ayudas selectivas del ICAA. Además, cerramos una coproducción con Italia, con Fandango que además se ocupó de las ventas internacionales. La coproducción en España fue orgánica y nos permitió unir fuerzas y sacar adelante este proyecto tan complicado».
A451: ¿Qué puedes contar de la carrera internacional del documental?
A.L: «El interés ha sido global y la película se ha vendido en más de 19 países. La historia del hallazgo de un maestro desaparecido es un lenguaje que se entiende en cualquier rincón del mundo. Se estrenó en salas en Italia con muy buen resultado y pronto en otros países».

A451: ¿Con cuántas horas de material te encontraste antes del montaje final?
A.L: «Como ocurre a menudo en el género, el volumen de material era brutal. Teníamos más de 100 horas de grabación, entre entrevistas, seguimientos y rodajes en museos. El proceso de montaje fue una labor compleja para destilar el thriller y asegurar que la información técnica o didáctica fuese solamente la necesaria para seguir la evolución de la historia. Esencialmente el reto era crear un puzle de emoción e intriga, manteniéndonos fieles a la realidad».
A451: Como dices, se presenta como un thriller documental ¿en algún momento se planteó hacer una película de ficción? ¿Y una serie?
A.L: «Sí, estamos desarrollando una ficción inspirada en esta gran historia».
A451: Este es un año excepcional en la categoría de mejor documental de los Goya, ¿Cómo valoras la candidatura de ‘The Sleeper. El Caravaggio Perdido’ y cuál es tu opinión sobre la situación del sector del documental en España a nivel de financiación y también creativo?
A.L: «Estar en la terna de los Goya este año es un orgullo inmenso porque el nivel de los compañeros es altísimo; el documental español vive un momento creativo extraordinario. Pero la financiación sigue siendo el gran reto. Seguimos dependiendo mucho de las ayudas públicas aunque el apoyo de las televisiones y plataformas es cada vez mayor. Creativamente somos una potencia, pero el documental de autor y la explotación en salas son nuestros puntos débiles».



