La Coordinadora del Cortometraje Español tiene nueva presidencia desde el pasado mes de julio. El mallorquín Andreu Fullana preside la junta directiva de esta asociación que se define como «la casa del cortometraje» y que está en marcha desde hace casi veinte años.
Así, hasta 2028, el órgano de dirección de la Coordinadora del Cortometraje Español queda formado por Helher Escribano en tesorería, Sonia Bautista-Alarcón en secretaría y las vocalías de Mónica Gallego, Ainhoa Urgoitia, Miguel Varela, Miguel Ángel Marqués y Daniel Feixas. El equipo sucede al de Beatriz Hernández (directora del Skyline Benidorm Film Festival), que ha sido presidenta de la entidad durante los últimos cuatro años.
En entrevista con Audiovisual451, Andreu Fullana, que estrenó el pasado mes de marzo en el Festival de Málaga el cortometraje ‘Angoixa’, codirigido junto al actor Daniel Ibáñez, y que dirige el evento de la industria balear BIAM, comenta los principales objetivos de la nueva junta directiva, entre ellos, el aumento del número de socios, actualmente en unos 190.
A451: Andreu, acabas de asumir la presidencia de la Coordinadora del Cortometraje Español. ¿En qué momento se encuentra este subsector?
Amdreu Fullana: “El cortometraje español está en un momento muy bonito porque no paramos de ver cada año selecciones en festivales de relevancia internacional, incluso premios. Esto está dando una visibilidad importante del corto dentro de la propia industria española.
Sólo hace falta ver las solicitudes a las ayudas del ICAA, en las de cortometraje sobre proyecto se han duplicado las peticiones en los últimos cuatro o cinco años, ahora son más de 600 solicitudes y sólo da par unos 45 o 46 beneficiarios… Calculo que unas 590 solicitudes se quedan sin financiación y son 590 solicitudes de proyectos que tienen una pretensión de profesionalizarse, de hacerse bajo los criterios del ICAA, lo que conlleva altas en la Seguridad Social, presupuesto, calificación, etcétera. Con esto quiero decir que el nivel de profesionalización del sector está en auge.”
A451: La financiación es un tema, sí, pero también lo es la distribución. Hace pocos meses Movistar Plus anunció que seguiría comprando derechos de cortometrajes pero que cancelaba su programa Proyecto Corto, que llevaba activo casi tres décadas apoyando la producción y la distribución…
A.F.: “El cortometraje siempre trabaja con presupuestos ajustados que, en muchas ocasiones, apenas dan para la postproducción, con lo cual, imagínate cuando llega la fase de distribución… La lección se aprende cuando llevas unos cuantos cortometrajes a tus espaldas. Quienes guardan esa partida para distribución tienen un maravilloso viaje, porque pueden pagar esas inscripciones a festivales, incluso promoción y distribución.
La decisión de Movistar Plus ha causado un gran revuelo, pero hay que analizarlo en profundidad porque en ningún momento ha dicho que vaya a dejar de comprar cortos, lo que paralizan es el apoyo a la producción. Esos premios que ha ido entregando durante tantísimos años han reconocido el trabajo de grandes directoras y grandes directores que luego han trabajado con Movistar Plus en proyectos de largos y de series. Proyecto Corto ha sido una cuna para el talento emergente. Entre nuestros objetivos está solicitar una reunión con los responsables de Movistar Plus para hablar de esta decisión porque la han tomado justo cuando el cortometraje español está en buen momento y ha quedado demostrado que sus premios han dado buenos resultados.
Creo que es importante que empresas como Movistar Plus o las televisiones autonómicas, o RTVE, que ha empezado a dar premios en algunos festivales, sigan apoyando la financiación de cortometrajes porque, a pesar de que es un formato que está súper protegido y puede llegar al 85 por ciento de intensidad a las ayudas, es muy difícil conseguir ese 15 por ciento restante. En los cortos no hay vías de explotación más allá de la venta de derechos y el circuito de festivales.”

A451: ¿Qué propuestas tienes tú como nuevo presidente de la Coordinadora del Cortometraje Español?
A.F.: “Primero de todo, hacer crecer la Coordinadora a nivel regional, de ahí que los componentes de la junta directiva sean de diferentes partes de España. Queremos tener más socios y crear grupos regionales de la propia Coordinadora, que hagan trabajo transversal y trabajar más en formato federación. El apoyo público al cortometraje es muy dispar entre comunidades autónomas, podemos aprender muchos los unos de los otros y trabajar en conjunto para conseguir que se estandarice el sector del cortometraje a nivel nacional.
El segundo objetivo de la nueva junta es abrir vías de financiación hacia el cortometraje no abiertas hasta ahora, como, por ejemplo, la FORTA, me gustaría mucho poder trabajar con las autonómicas públicas para poder crear una mesa de compra de cortometrajes y que adquieran 10 títulos al año. Les solicitaremos también una reunión.
Además, seguiremos trabajando en El Día Más Corto, como han venido haciendo las juntas directivas anteriores, se celebra el 21 de diciembre y pronto podremos anunciar las novedades de la edición de 2026, queremos trabajar las relaciones institucionales y la colaboración con otras asociaciones.
Otro de nuestros objetivos es seguir trabajando en coordinación con otras asociaciones en la especialidad del cortometraje en la Academia de Cine. Una reivindicación histórica que poco a poco ha ido trabajándose, en las últimas asambleas ha salido bastante el tema, se hizo una encuesta interna a los académicos de nuevas propuestas de especialidades, la primera más votada fue casting y la segunda más votada fue la especialidad del cortometraje. Se crearía una vocalía y se trabajaría el cortometraje de una manera más orgánica dentro de la Academia.”
A451: Y, si tuvieras que hacer algo de autocrítica, ¿qué debería mejorar o cambiar en el mundo del cortometraje español para avanzar?

A.F.: “Lo primero de todo tenemos que creernos más que esto es una industria. Un cortometraje es igual que un largometraje, tiene que tener un presupuesto, no podemos seguir haciendo cortos tirando del amigo que tiene libre el fin de semana y que, además, no cobra por hacer su trabajo con tal de que el corto salga adelante. Si creemos en el cortometraje como industria, luchemos para tener financiación, nuevas vías de explotación y nuevos espacios. Tenemos que creérnoslo primero hacia adentro para lograr la profesionalización del sector.
Después, tenemos que asumir la gran competencia que hay, porque cada año se producen muchísimos cortometrajes y mucho de gran calidad, es una vorágine y hay muchos cortometrajistas frustrados porque su obra no ha sido seleccionada en tal festival o en tal otro. Sabemos lo importante que es el circuito de festivales para los cortos, porque no hay muchas más vías de explotación y porque todo cuenta para llegar a los Goya.
Por último, diría que las convocatorias de ayudas deberían ser más ágiles, sabemos que la mayoría de los institutos culturales no dan abasto y por eso se alargan tanto los tiempos. Muchas obras dependen de las ayudas para comenzar su rodaje y esto complica mucho las agendas de los equipos técnicos y artísticos. No sé qué se puede hacer, pero como industria deberíamos mejorar estos procesos.”
A451: Andreu, estamos viendo cómo muchos eventos y festivales de cortometrajes están dando entrada al formato vertical. ¿Crees que este nuevo formato sustituirá al cortometraje con el tiempo?
A.F.: “Van a convivir. Hablaremos de “cortometrajes y formatos verticales”, no se trata de una cosa o la otra. Sí es cierto que, indagando en cómo se produce, he observado que tienen un modelo muy parecido: presupuestos ajustados, poco tiempo de rodaje… Sin embargo, a las series verticales les ha costado menos que al cortometraje entrar en el branded content, quizá porque tiene distribución directa en redes sociales y algunas plataformas específicas, mientras que el cortometraje está más supeditado a los festivales.
Creo que convivirán porque son dos lenguajes narrativos, el vertical es ágil, juega con la dopamina, le da mucha cancha a la comedia… habrá que ver cómo evoluciona, pero el cortometraje busca más la profundidad, la reflexión, y eso lo consigue a través de un lenguaje concreto. No estoy hablando de calidad, estoy hablando de los objetivos de cada formato y a día de hoy diría que no son rivales.
Estamos viendo que hay muchos guionistas que están haciendo formatos verticales, Ferrán Bex, Luis Alcázar y David Ávila han hecho ‘Contracorriente’, también Óscar Toribio, que tuvo mucho éxito con el cortometraje ‘El cacharrico’, está con ‘Guerra de pueblos’… pero no creo que vayan a dejar de hacer cortometrajes.”
A451: ¿Quieres lanzar un último mensaje como presidente de la Coordinadora del Cortometraje Español?
A.F.: “Simplemente que espero estar a la altura de lo que se espera de mí y de toda la junta directiva. Queremos seguir trabajando en los objetivos fundacionales de esta asociación que en el 2028 cumplirá veinte años. Espero que vengan más profesionales a conocer nuestra labor y que se animen a asociarse, la cuota son 20 euros al año, queremos ser una asociación accesible para todos y estar a disposición de los socios.”



