Dos de los principales triunfadores del pasado Festival de Málaga son los hermanos César y José Esteban Alenda, productores de ‘Yo no moriré de amor’, la ópera prima de Marta Matute que se alzó con la Biznaga de Oro a la mejor película española en el último certamen de la Costa del Sol.
Se trata de la primera producción liderada por Solita Films, una película que para los hermanos Alenda supone dar un salto cualitativo en su labor como productores, calificado por ellos como un verdadero punto de inflexión en su trayectoria, hasta ahora más habituada a participar de manera minoritaria en los proyectos. El éxito en Málaga no hace más que refrendar este nuevo rol que próximamente, además, tendrá una nueva ramificación en el área de distribución, siguiendo la senda de su padre, el desaparecido productor y distribuidor José Esteban Alenda.

Antes incluso de ser distinguida con siete premios en el 29º Festival de Málaga, la productora Solita Films, creada por los hermanos Alenda en 2018, ya partía con un protagonismo poco habitual en el certamen andaluz, con cuatro obras en su programación y todas ellas dirigidas todos por mujeres. En Sección Oficial, además del mencionado filme de Marta Matute, Solita presentó otra ópera prima: ‘El guardián’, una coproducción de España y México dirigida por Nuria Ibáñez. Y en la Sección Oficial de Cortometrajes aparecía ‘Instrucciones para cocinar un pollo bajo tierra’, codirigida y protagonizada por Olivia Delcán, que también es la cineasta detrás del proyecto de largometraje ‘La hija bastarda’, presente en el área de industria del Festival de Málaga, MAFIZ 2026.
Además del gran premio otorgado por el festival malagueño, ‘Yo no moriré de amor’ ha recibido la Biznaga de Plata a la Mejor Interpretación Femenina para Júlia Mascort, la Biznaga de Plata a la Mejor Interpretación Masculina de Reparto para Tomás de Estal y el Premio Feroz Puerta Oscura al Mejor Largometraje, otorgado por la Asociación de Informadores Cinematográficos de España.
Asimismo, ‘Instrucciones para cocinar un pollo bajo tierra’, el corto dirigido por Olivia Declán y Nacho Sánchez, ha conseguido Mención Especial de Jurado de la sección oficial de cortometrajes. Y el proyecto de ‘La hija bastarda’, liderado por la propia Declán, ha logrado el Premio ECAM Forum y el Premio Terrea a la sostenibilidad, dentro del MAFF (Málaga Festival Fund Co-production), del área de industria.
Por otro lado, este año Solita tiene en postproducción el largometraje ‘Hermanas’, otro primer largometraje de Ione Hernández y tiene previsto el rodaje del largometraje ’14 de marzo’, ópera prima de Alberto Gross, una coproducción entre España, Bélgica y Lituania y de ‘Tres Edades’, ópera prima de Jiajie Yuyan, una coproducción entre España, Italia, Bélgica y Francia.
La ganadora de la Biznaga de Oro de este año es un drama vitalista que reflexiona sobre el amor, la pérdida y la reconstrucción personal desde una mirada contemporánea y profundamente emocional. Está protagonizada por Júlia Mascort, Sonia Almarcha, Tomás del Estal, Laura Weissmahr y Guillermo Benet. Como proyecto participó en el programa Residencias de la Academia de Cine de España, además de en otros destacados laboratorios y foros de desarrollo como La Incubadora de la ECAM, Ventana Sur y Ventana CineMad. Se trata de una coproducción hispano-belga junto a Elastica Films y Saga Films (Bélgica), con el apoyo de ICAA, Eurimages, Comunidad de Madrid, Ayuntamiento de Madrid, RTVE, Movistar Plus+ y Filmin.
‘Yo no moriré de amor’ llegará a las salas de cine españolas el próximo 8 de mayo de la mano de Elastica. Los hermanos Alenda han contado a Audiovisual451 los detalles de esta producción tan importante en su carrera como productores.

Audiovisual451: Dos coproducciones en Sección Oficial del pasado Festival de Málaga, porque uno de los sellos distintivos de Solita Films son las coproducciones…
José Esteban Alenda: “Así es. Estudié un master europeo en Ronda, en 2003, donde tuve como compañeros a profesionales como Enrique Costa de Elástica, Marisa Fernández Armenteros de Buenapinta, entre otros… Gente que ahora tiene un lugar importante en la industria. También había alumnos de distintos países, noruegos, suizos… De alguna manera, ese master nos ayudó a comprender el poder de las coproducciones tanto a nivel nacional e internacional. A cómo posicionar los proyectos y buscar los socios adecuados… No hay proyectos en los que nosotros seamos los únicos productores y creo que eso es una tendencia. Creo que hoy no hay prácticamente ninguna producción que no suponga unir esfuerzos, incluso territorialmente. Nosotros hemos descentralizado toda la producción de Madrid, porque esto también te permite llegar a otros públicos y que los proyectos a nivel de distribución encuentren una identidad y espacios que de otra manera no lograrían. Sí, siempre hay una voluntad clara por coproducir”.
A451: Tanto coproducciones con Latinoamérica como con Europa…
J.E.A: “Nosotros hemos hecho una transición. Empezamos como guionistas y directores, luego empezamos a hacer coproducciones minoritarias con Latinoamérica, con territorios como Costa Rica, Puerto Rico, Argentina… Y ahora estamos empezando a liderar los proyectos. De hecho, ‘Yo no moriré de amor’ de Marta Matute, es la primera película que lideramos nosotros como productores mayoritarios. Actualmente, estamos muy activos buscando socios en Europa: en Bélgica, en Francia, en Lituania… porque creemos que es muy importante para la distribución de la película, para llegar al mayor número de territorios”.
“Hay una parte de la producción que puede llegar a ser un poco frustrante, que tiene que ver con la visibilidad del cine que haces. Pones un gran esfuerzo y la mayor recompensa es que llegue al público. Eso es lo que ha pasado con la película de Marta Matute, que rápidamente se la ha apropiado el público porque comparte su propia experiencia. Eso es una gozada, la verdad, es muy satisfactorio”.
A451: Por cierto, en ‘Yo no moriré de amor’ uno de vuestros socios es Elástica, lo que significa que te has reencontrado con Enrique Costa…
J.E.A: “Sí, con un poco más de canas, aunque Enrique está hecho un chaval. Siempre estábamos en contacto pero nunca encontrábamos la manera de trabajar juntos. Ahora, sin embargo, hemos encontrado varios proyectos en los que colaboramos de una manera u otra, como ‘Hermanas’, que también coproducimos, ‘Tres edades’, que distribuye Elástica, o el proyecto que tuvimos en el mercado de Málaga ‘La hija bastarda’… Para nosotros, como te digo, es muy importante la distribución y contar con Elástica es un valor añadido”.
César Esteban Alenda: “Además, entendemos la producción de los proyectos que apoyamos de una manera muy parecida y eso creo que es fundamental a la hora de coproducir. Es como encontrar una pareja sentimental. En definitiva, tener socios como Elástica, que entiende el cine de la misma manera que nosotros, es muy gratificante”.

A451: Entonces ¿’Yo no moriré de amor’ es un punto de inflexión para Solita como productora?
J.E.A: “Absolutamente. Nos sentimos muy afortunados por el hecho de que Marta (Matute) nos haya dejado acompañarla, porque apostar por nosotros cuando entramos en el proyecto no era una opción tan fácil como quizá puede ser ahora. Por eso creemos que con ‘Yo no moriré de amor’ damos un salto cualitativo como productores. Hemos disfrutado el Festival de Málaga desde ese lugar y estamos muy emocionados con la película”.
A451: ¿Qué os une a ella y a su película?
J.E.A: “Con Marta hay una dinámica muy positiva, es muy fácil trabajar con ella a nivel profesional y personal. Y es que creemos que la propia temática de la película une mucho a mucha gente. En nuestro caso nuestro padre fallece cuando tenemos 22 años y 20 años, sabemos muy bien lo que supone a esa edad perder a una persona tan importante, sentir que lo que te pasa es injusto, que no les pasa en ese momento a tus colegas… Esa soledad nos ha atravesado con esta película y nos hace partícipe de una película que emocionalmente, nos vincula a ella de una manera muy clara. Y no solo a nosotros, también a buena parte del equipo que está viviendo una situación parecida a lo que sucede en la película. Es un filme muy rico y estimulante en esa conexión sana con todo tipo de público”.
C.E.A: “Es cierto que es una historia que permite conectar con mucha gente que está sufriendo la misma situación o parecida. Además se centra en la cuidadora que lucha por mantener su juventud, por no parar para seguir siendo una más en su grupo de amigos».
A451: Además es una película que ha tenido un largo proceso de desarrollo, ha pasado por varios laboratorios importantes y el esquema de producción es muy completo…
C.E.A: “Todo empezó en la Residencias de la Academia de Cine, en 2020-2021. Yo estaba como guionista en un proyecto y Marta (Matute) era mi compañera. Allí fui conociendo el proyecto desde su origen. No entramos inmediatamente en el proyecto. Marta sabe muy bien comunicar la película y elegir las personas con las que va a trabajar más a gusto. Ella tuvo ofertas para producir la película con otras empresas y de manera natural acabamos nosotros haciendo un cortometraje con ella y después colaborando en el largometraje, pero siempre desde la amistad. Ha sido un recorrido de seis años, que es mucho tiempo. Prácticamente cuando entramos en el proyecto ganó el Premio Julio Alejandro de SGAE. Ella anteriormente no había escrito ni dirigido nada para el cine, hicimos un corto juntos, algo que fue clave porque creíamos que esta película no podía ser un proyecto más, sino una película que se esperara, ha sido un proceso muy largo, pasando por muchos laboratorios que ya posicionaron el proyecto como un gran proyecto”.
J.E.A: “Para nosotros es muy importante el desarrollo. Era muy importante poder posicionar a Marta como directora y teníamos muy claro que ‘Yo no moriré de amor’ tenía que ser una de las ópera primas del año 2026. Al final, en los laboratorios vas buscando mejorar el proyecto a nivel de guion y consolidarlo a nivel de financiación. Sí que hubo un momento importante a nivel cualitativo fue La Incubadora de la ECAM, porque la atención del sector está sobre esos proyectos. En ese momento el proyecto crece mucho a todos los niveles. Hacer una película siempre es un milagro, pero con esta película tenemos la sensación de que hemos dado todos los pasos adecuados, de una manera muy sólida, y a nivel de estrategia las fuentes de financiación fueron entrando en el momento preciso”
C.E.A: “Entramos en La Incubadora cuando acabamos el corto, lo que nos ofrecía la posibilidad de enseñarlo. Por ejemplo, creo que fue clave que Elástica viera el corto para participar en el largometraje. También a la hora de venderlo a televisiones y plataformas, porque se dieron cuenta de que era una directora con una mirada muy particular”.
J.E.A: “Cada uno tiene su estrategia a la hora de producir. Si pretendes que ‘Yo no me moriré de amor’ sea una de las óperas primas de 2026 y miras cuáles han sido las de años anteriores, ves un patrón claro, porque Movistar Plus+ ha estado en ellas, Filmin también, te das cuenta de que Elástica o BTeam están en esas primeras películas, al igual que RTVE. Si estás intentando posicionar la película desde ese lugar necesitas esas fuentes de financiación, que fueron cayendo en nuestro caso, de una manera muy natural, una detrás de otra. Lo que nos ayudó de consolidar esta estrategia fue también el apoyo de Eurimages. La universalidad de la película, de una manera orgánica le da todo el sentido”.

A451: Por cierto, las cuatro obras de Málaga eran primeras obras y todas dirigidas por mujeres ¿Es esto algo buscado o simple casualidad?
C.E.A: “Simplemente nos enamoramos de los proyectos y vamos a por ellos. Al final, siempre trabajamos con amigos, porque necesitamos que haya un vínculo personal para disfrutar el camino. El común denominador con la directora de ‘Yo no moriré de amor’, con la de ‘El guardián’ o con la de ‘La hija bastarda’ es que son amigas y admiramos mucho su trabajo. De hecho ya estamos preparando la segunda película de Marta Matute. Como directores también hemos pasado por el trago de hacer nuestra ópera prima y por eso creo que empatizamos muy bien con ellas”.
A451: Entonces ¿disfrutáis más del camino o de lo que viene después una vez que la película ya es una realidad?
J.E.A: “A mí me gusta sobre todo la parte estratégica de cómo configurar la producción, elegir los elementos adecuados de ese puzle para hacer la mejor película. Siempre busco aportar valor a la película desde producción, conseguir las mejores condiciones posibles para cada historia, lo que necesita”.
C.E.A: “Yo lo que más aprecio es la parte creativa, el trato con los directores y directoras, sentir que estamos haciendo la película en equipo, desde el guion. Nosotros estamos todos los días en rodaje y en el montaje pero siempre dando espacio a los autores, nos involucramos muchísimo en cada película, pero intentando que la directora se sienta muy a gusto, porque tenemos un trato muy personal con ellas. Para nosotros es esencial esa confianza mutua”.
A451: Es un acompañamiento, más bien…
C.E.A: “Efectivamente y eso es algo fundamental en las óperas primas. Nos sentimos muy útiles y disfrutamos mucho, también sentimos muy parte de las películas que producimos, no solo se trata de gestionar la parte financiera, sino que formamos parte de esa película a nivel creativo. Eso es lo que más me gusta”.
A451: ¿Qué podéis contar del reparto de ‘Yo no moriré de amor’?
J.E.A: “La única condición que pusimos es que teníamos que tener la mejor familia posible, ahí creo que el trabajo de la directora de casting, María Rodrigo, ha sido fundamental. Nosotros siempre estamos todo lo cerca que necesitan los directores, hay un diálogo constante, nos sentimos muy escuchados, pero la decisión final siempre es de ellos. Con Júlia Mascort fue algo unánime cuando la vimos en las pruebas”
C.E.A: “Yo la vi antes de que hiciese la prueba, estaba esperando a que la llamaran y ya tuve claro que ella tenía que ser la protagonista”
J.E.A: “Es muy bonito aprender del método de trabajo de cada uno”
C.E.A: “Sí, realmente es un privilegio ver cómo trabajan directores y directoras tan talentosas y acompañarles en ese camino, en todas las fases”.

A451:A pesar de su exitoso paso por Málaga, estrenáis ‘Yo no moriré de amor’ el 8 de mayo, dos meses después ¿Cuál es la razón?
J.E.A: “Aquí nos dejamos aconsejar por los que saben, que en este caso es Elástica. No queríamos estrenar justo después del Festival. La película deja mucho poso en el espectador y a nivel estratégico es buscar lo mismo, por eso estará en el D’A de Barcelona y también en Rizoma… Estamos trabajando para acercarnos al público que creemos que puede conectar con la película. Queremos que se vaya cocinando poco a poco y cumplir con las expectativas. Al final, dos meses no es tanto tiempo y permite hacer una buena labor de comunicación. Elástica también es productora de la película, además de distribuirla, por lo que conoce muy bien la película. Creo que no tenemos que precipitarnos, no está mal tampoco alejarse de la fiebre de Málaga. Elástica ya lo ha hecho así con otras películas que se estrenaron en Málaga y les fue bien”.
A451: ¿Ya no vais a dirigir más os centráis definitivamente solo en la producción?
J.E.A: “Llevamos sin dirigir desde 2018. También hemos ido aprendiendo a producir, al final somos personas de cine, lo hemos mamado, nuestro padre era productor y distribuidor de cine, no hemos tenido una infancia normal en ese sentido, porque hemos hecho cosas que no hacen los niños de esa edad, como escribir cartas en inglés a Bergman para mi padre. Lo llevamos en vena y sentimos el cine de una manera horizontal, como un arte muy colectivo. Estamos igual de emocionados cuando dirigimos que cuando producimos, nos sentimos igual de útiles. Es muy bonito formar partes de historias tan diferentes que nunca imaginarías”.
A451: Como ocurre con el proyecto que llevásteis a MAFIZ 2026: ‘La hija bastarda’…
J.E.A: “’La hija bastarda’ es otro proyecto muy estimulante, porque Olivia Delcán trabaja la creación desde un lugar totalmente diferente, ella es una artista. O Nuria Ibáñez, que ha presentado en Málaga ‘El guardián’, una película que nace de un documental, protagonizada por alguien que hace de sí mismo en la ficción”.
C.E.A: “El día que volvamos a dirigir seguro que vamos a ser mucho mejores directores, porque todas estas experiencias nos enriquecen como cineastas”.
A451: ¿En qué punto se encuentra ‘La hija bastarda’?
C.E.A: “El guion es muy sólido y está muy avanzada a nivel de desarrollo. Tenemos financiación de las Islas Baleares, que es donde transcurre la película y además Olivia Delcán es menorquina, ahora ya estamos aplicando a ICAA, Televisión Española… Acabamos de cerrar la coproducción con Sumendi, la productora de Ander Sagardoy, Eneko Sagardoy y Jofre Farré. También tenemos parte del reparto, los protagonistas serán Nora Navas y Alberto San Juan. Y contamos ya con el apoyo de Filmin y Elástica, que la distribuirá. Estamos muy ilusionados con el proyecto, que también empezó en Las Residencias de la Academia de Cine. Hicimos igualmente un corto con ella”.

A451: Parece que ya no hay vuelta atrás ya con este proyecto…
J.E.A: “Además de ser muy sólido creemos que es un proyecto con algo especial, cada persona que se acerca a él lo detecta de una manera muy clara. Y Olivia lo defiende como nadie”.
C.E.A: “Las películas de Olivia tienen una profunda ligereza, maneja el tono de una manera muy particular, te estás riendo, pero a la vez hay una gran profundidad en lo que te está contando. Ese es su sello, ves a una artista con una voz propia”.
A451: ¿Y cuál será la estrategia con ‘El guardián?
J.E.A: “Pues esta es la primera película que vamos a co-distribuir, que es algo que también nos apetecía mucho. Nuestra idea es buscar un buen estreno internacional para la película y estrenarla en los cines españoles en junio. Creo que para esto sirven los festivales, nos permite ver cómo conectan las películas con el público. En este caso la conexión del público de una determinada edad con el protagonista ha sido muy fuerte. Málaga es un laboratorio muy importante para ver cómo acometer la estrategia de promoción y comunicación de la película de cara al estreno en cines. Sabemos que es una película latinoamericana que generalmente es más complicado de posicionar, pero se trata de un proyecto con una gran humanidad y dignidad, que puede tener mejor recorrido de lo que parece”.
A451: ¿Sois también productores mayoritarios?
J.E.A: “No, aquí no somos productores mayoritarios, la productora mayoritaria es la propia directora. ‘El guardián’ es una coproducción de México y España. Se va a estrenar antes en España”.
A451: ¿Y qué pasará a partir de ahora con Solita Films?
J.E.A: “Nuestros próximos proyectos están liderados por nosotros, o compartimos al 50 por ciento. Por ejemplo, en ’14 de marzo’ de Alberto Gross somos productores igualitarios, también está ‘Tres Edades’ de Jiajie Yu Yan. Estamos creciendo, queremos consolidarnos como una casa para los autores nacionales para construir algo personal y cercano, pero bajo ningún concepto queremos perder el vínculo con Latinoamérica, porque nos ha dado mucho. Títulos como ‘La pecera’, ‘Alemania’ o ‘El despertar de las hormigas’ nos han dado mucho”.
C.E.A: “Pero sí nos gustaría participar todos los años alguna coproducción minoritaria. Lo ideal sería tener cada año unas dos películas en España como productores mayoritarios y una más con participación minoritaria”.



