Durante décadas el cine español (como si fuera un género en sí mismo, aunque para las plataformas lo es) se consideraba equivalente a películas de la Guerra civil (otro género inventado). Aunque no fuera la única temática, el estigma existía y ha costado muchos años eliminarlo.
La reciente entrega de los 40º Premios Goya ha demostrado que en España se produce todo tipo de cine: un drama familiar como ‘Los domingos’, una locura existencial como ‘Sirat’, un original retrato del mundo del toreo que gusta y abomina a partes iguales a taurinos y anti-taurinos como ‘Tardes de soledad’, una comedia de época como ‘La cena’ (¿una película de la Guerra Civil?) o dos dramas reivindicativos como ‘Maspalomas’ y ‘Sorda’.

Podríamos seguir hasta casi el infinito, con películas de animación para un público adulto como ‘Decorado’, incluso incursiones en el caro cine histórico: ‘El cautivo’, un thriller subacuático como ‘Los tigres’ o un drama social como ‘Ciudad sin sueño’.
Ahora, en el 29º Festival de Málaga, se podrán ver títulos como ‘Después de Kim’, que se define como «un drama con elementos de suspense», el thriller policiaco ‘Kraken: el libro negro de las horas’, la sátira social ‘Altas capacidades’, y el drama generacional ‘Hugo 24’. También ‘Lapönia’, una adaptación teatral que promete «romper todos los convencionalismos de las comedias familiares clásicas», el épico drama de época ‘Pioneras: sólo querían jugar’, o ‘Pizza Movies’, «tierna y divertida comedia sobre perseguir los sueños.»
A lo largo del año llegarán otros títulos, como el thriller de espías ‘Zeta’ (eso sí, directo en plataforma), la comedia romántica ‘Burundanga’, el thriller dramático inspirado en hechos reales ‘Cronos’, o el biopic ‘Caballé’. Sin olvidar las películas de los autores nacionales más internacionales como ‘Amarga navidad’ de Pedro Almodóvar, ‘El ser querido’ de Rodrigo Sorogoyen, y ‘La bola negra’ de Los Javis. Y dentro de unos días el previsible supertaquillazo ‘Torrente, presidente’. Para gustos, colores.
En la ya tradicional ronda anual de Audiovisual451 con los responsables de cine español de televisiones y plataformas, se ha corroborado que esa variedad, esa diversidad, es perseguida por estos operadores que tan decisivos son en el cine que se produce en España. Desde Televisión Española a Filmin, prácticamente todas buscan disparar al espectro de público más amplio posible, pensando específicamente en el perfil de su espectador/suscriptor.
Sin duda, tomar la variedad de géneros como una línea estratégica es más que obligatorio ante un público que tiene muy despistados a los ejecutivos que toman las decisiones. Y la industria española parece estar preparada para dar respuesta, siempre lo ha estado.



