Cristina Urgel (‘La conversación que nunca tuvimos’) debuta en el largometraje con la comedia familiar ‘Hasta que el juzgado nos separe’, que se rueda estos días en distintas localizaciones del Valle del Baztán, en Navarra. Se trata de una producción de Amor en primera instancia AIE y Midnight Love Factory, sello para comedias familiares y románticas de la productora navarra Midnight Films Factory.
La dirección de fotografía corre a cargo de la ganadora de un BAFTA en 2025 Beatriz Delgado Mena, cuenta con la producción ejecutiva de Midnight Films Factory y Raúl Cerezo y con la dirección de producción de Pilar Cebrián. Ana Menacho Blanco y Noelia García-Lorite se encargan del vestuario, Laura Lostalé de la dirección de arte y Teresa Cañadas es la jefa de maquillaje y peluquería.

El reparto está encabezado por Macarena Gómez (‘La que se avecina’), Fran Perea (‘Los Serrano’) y Raúl Tejón (‘Machos Alfa’). Completan el reparto Charo Reina (‘No puedo vivir sin ti’), David Pareja (‘4 estrellas’), Cristina Ruiz (‘Oxford’), Alan Miranda (‘¡A todo tren! Destino Asturias’), Amaia Miranda (‘Sin cobertura’) y Cristian Gamero (‘El señor de los cielos’). La película tiene previsto su estreno en cines en 2027.
Escrita por Jorge Naranjo y la propia Cristina Urgel, la película parte de una situación tan sencilla como complicada: después de veinticuatro años de matrimonio, y uno separados, Javi (Fran Perea) y Marta (Macarena Gómez) están decididos a divorciarse. El problema llega cuando un retraso judicial, la intervención del cuñado de Javi (Raúl Tejón) y el delicado estado de salud de su madre (Charo Reina) les obligan a fingir durante un fin de semana que siguen siendo un matrimonio feliz y a celebrar con toda la familia sus bodas de plata.
La situación se complica todavía más con la aparición de la nueva novia de Javi (Cristina Ruiz), una joven influencer que convierte prácticamente todo lo que ocurre a su alrededor en contenido para redes sociales; el peculiar jefe y autoproclamado guía espiritual de Marta (David Pareja); la abuela; un misterioso okupa (Cristian Gamero) y los dos hijos del matrimonio (los hermanos Alan y Amaia Miranda), que tienen sus propios planes para evitar la separación de sus padres. Lo que debía ser una celebración de cara a la galería termina sacando a la luz viejos recuerdos, nuevas relaciones y todo aquello que Javi y Marta creían haber dejado atrás.



