El gran apetito de España y Latinoamérica por el anime

Por Rocío Ayuso para Audiovisual451.

Sony Pictures Animation se debe de estar tirando de los pelos con la victoria global de ‘K-Pop Demon Hunters’. El éxito de este animé coreano, producción de Sony hasta que se la pasó a Netflix en ese cambio de cromos que se da en Hollywood con demasiada frecuencia, no se limita a los premios, galardonada con el Globo de Oro a Mejor película de animación y para la que se espera también el merecido Oscar. El filme animado también es el más visto nunca en Netflix y un éxito de taquilla, un mercado al que volvió a petición popular meses después de su estreno en la plataforma. Para septiembre la película ya había superado los 300 millones de visionados en Netflix (datos de la propia plataforma) y su popularidad en redes supera la de super estrellas de carne y hueso tipo Lady Gaga o Billie Eilish.

Sin embargo, el estudio que tuvo la gallina de los huevos de oro en las manos no parece preocupado. Sabe que cuenta en sus filas con la verdadera arma secreta: Crunchyroll. El nombre dirá poco a quienes miran a la industria de una forma más tradicional, pensando que el cine es cine y la animación no es más cine familiar, un género que uno supera cuando deja de ser niño o no tiene niños a los que anestesiar. Y el anime ni puntúa. ¿Eso qué es? Incluso para los profesionales de la animación o aquellos que la valoran como una técnica con la que contar todo tipo de historias, no necesariamente infantiles, lo del anime es cosa de ‘otakus’, de frikis muy frikis amantes de los videojuegos y sin la calidad artística de un Hayao Miyazaki, Makoto Shinkai o Mamoru Hosoda, que si bien asiáticos ya se han ganado el respeto (e incluso la devoción) occidental. Qué equivocados andan todos y las pruebas son claras. ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba- The Movie: Infinity Castle’, la mayor producción de Crunchyroll, acabó 2025 entre las 10 películas más taquilleras a nivel mundial, con una recaudación global que está en los 725 millones de dólares. Eso en cines, la forma de distribución que dice estar de capa caída. Incluso ‘Chainshaw Man – The Movie: Reze Arc’, el otro gran estreno de Crunchyroll de 2025 también distribuido por Sony Pictures, llegó a los 160 millones de dólares a nivel mundial en salas, donde ‘K-Pop Demon Hunters’ nunca superó (y con mucho mérito, que conste) los 25 millones de dólares.

Entonces, ¿por qué se escucha mucho menos de este fenómeno llamado Crunchyroll? ¿Y por qué España y los mercados en español están en su punto de mira sin que sepamos de ello? Nada mejor que conversar con Mitchel Berger, vicepresidente ejecutivo y cabeza visible de Crunchyroll. Una cabeza mucho más similar a la de un rockero, especialmente cuando le entrevistas con su colección guitarras decorando su despacho, pero que en la realidad se ha convertido en el Kevin Feige de la animación. Lo mismo que Feige hizo del cómic de superhéroes de Marvel uno de los mayores universos cinemáticos de Hollywood en las últimas décadas, Berger ha llegado a Crunchyroll dispuesto a darle al anime el reconocimiento que se merece. Y tras conquistar a la audiencia y a la taquilla, ahora queda la industria. El campo está abonado y 2026 será tiempo de cosecha.

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Mitch Berger: “Si hubiera sabido de antemano el éxito que íbamos a tener me jubilaría y me dedicaría a leer el futuro. No tengo una bola de cristal. Lo que más ilusión me hace es que el éxito muestra la base de seguidores que nos apoya. Sabíamos que era muy amplia y llevamos los últimos cinco, siete años alimentándola. Ahora nuestra labor es activarlos y llevarlos a las salas de cine. Ha sido muy gratificante comprobar que contamos con este apoyo. Por supuesto que partíamos de un gran filme como ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba Infinity Castle’. Lo que importa es el contenido. Siempre. Si no tienes una buena película, lo que puedes hacer es con ella será limitado. No diré que una buena película hace las cosas más fáciles. Nada es fácil en esta industria, pero una película tan emotiva, increíble y bien hecha conecta más rápido con la audiencia. Solo necesitas hacerles saber a tus seguidores que está ahí.”

«Quiero asegurarme que las generaciones venideras que realmente aman el anime no pierdan el hábito de ir al cine.»

Rocío Ayuso: En eso es en lo que suelen fallar otros grandes estudios, en esta conexión con sus fans. Un vínculo que les haga abandonar sus casas y les lleve al cine. ¿Cuál es el secreto?

Mitchel Berger: “Hemos recibido muchas llamadas de amigos en Hollywood preguntándonos lo mismo. Llamadas muy parecidas a las que recibimos con ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Mugen Train’ (en España, ‘Guardianes de la noche: Tren infinito’). Aquel éxito pilló a la industria por sorpresa, pero eran tiempos de pandemia. Otro nivel. Se está dando un claro giro en los gustos, en los contenidos de la animación, hacia una temática más adulta. ‘Demon Slayer’ nos demostró que podemos devolver a los fans a las salas de cine. Quiero asegurarme que las generaciones venideras que realmente aman el anime no pierdan el hábito de ir al cine. Para ello estamos adquiriendo e invirtiendo en unas 40 o 50 series y preparando de seis a ocho, diez películas anuales. Es increíble lo mucho que esta forma artística se ha quedado con aquellos de la generación Z y alpha especialmente.”

Rocío Ayuso: ¿Qué significa este éxito para Crunchyroll más allá de los beneficios económicos? La plataforma entró en 2025 con 17 millones de subscriptores en unos 200 países a los que ofrece un fondo de más de 2.000 títulos con unas 200 series de anime y más de 25.000 horas de contenido. ¿Qué cambia el pelotazo conseguido con ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba Infinity Castle’?

Mitchel Berger: “Mi deseo es cambiar la conversación y que la gente entienda lo que es el anime. Que existen diferentes tipos de largometrajes animados y anime es otra forma de contar historias, eso sí, de gran valor y que resuena entre la audiencia a la hora de llevarlos de vuelta a las salas, especialmente a la audiencia más joven. Espero que los profesionales y el público en general preste atención a este éxito porque hay unas cuantas lecciones muy interesantes que aprender de este fenómeno.”

Demon Slayer anime
‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba’.

Rocío Ayuso: ¿Como cuáles?

Mitchel Berger: “Que se den cuenta de lo comprometida y de lo mucho que se hace oír la comunidad de seguidores del anime, siempre en conversación directa con nosotros y algo para lo que ponemos todos los medios posibles. Tenemos una comunicación directa con nuestros seguidores ya sea en las convenciones tipo Nueva York, San Diego Comic Con, Anime Expo…”

Rocío Ayuso: ¿La Comic Con de Málaga?

Mitchel Berger: “Este año llegamos ya tarde, pero quién sabe la próxima. Aún más directa es la comunicación que hemos podido crear con eventos relacionados con ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’ como el castillo que construimos inspirado en la película y por el que podías volar. Así creamos momentos virales que resuenan entre sus seguidores y de los que todos hablan. Son momentos que realmente te acercan a tu audiencia, que en nuestro caso está llena de pasión y con ganas de hablar, algo que no queremos desaprovechar.”

«En España, en Latinoamérica, existe un gran potencial de crecimiento para Crunchyroll. La comunidad de seguidores es fuerte, su interés en nuestra plataforma es increíble y su apetito por participar en nuestras conversaciones, en nuestros eventos, sus ganas de llenar las salas con su presencia, no tiene igual.»

Rocío Ayuso: ¿Qué papel juega España en toda esta expansión del anime? Con anterioridad ha dicho que junto con Oriente Medio e Iberoamérica, España está en el punto de mira de Crunchyroll.

Mitch Berger: “En España, ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’ funcionó de forma increíble. El mejor estreno de anime de la historia en España. Creo que estuvo en unos 7,6 millones de dólares de recaudación. Lo mismo que en Latinoamérica, un gran éxito. El estreno en México fue espectacular. Acudieron al estreno unos 35.000 fans una mañana de domingo solo para ver el filme. Una pasión inusual. En México, en Brasil. En Latinoamérica existe un gran apetito por el anime y nos queremos centrar en estos mercados. En España, en Latinoamérica, existe un gran potencial de crecimiento para Crunchyroll. La comunidad de seguidores es fuerte, su interés en nuestra plataforma es increíble y su apetito por participar en nuestras conversaciones, en nuestros eventos, sus ganas de llenar las salas con su presencia, no tiene igual.”

Rocío Ayuso: En esencia, Crunchyroll es una operación pequeña para los estándares de Hollywood, una plataforma de streaming nicho cuyos tentáculos se extienden a los mega eventos y al merchandising y que cuenta con el respaldo de Sony Pictures para su distribución en salas. Pero el éxito obtenido en salas en 2025, su candidatura al Globo de Oro y su presencia en importantes foros cinematográficos como el Festival de Annecy hablan de mucho más. ¿Cómo puede afectar esta expansión en su relación con Sony?

Mitch Berger: “Lo mejor de ser parte de Sony es el apoyo que nos brinda una corporación que entiende el poder del anime y a la vez conoce el valor de la audiencia global. Crunchyroll tiene la suerte de contar con la huella global, con los cien años de experiencia, de un estudio como Sony. Una corporación que tiene equipos increíbles por todo el mundo que aportaron mucho en este éxito porque ellos conocen los diferentes territorios y realmente aprecian lo que hacemos. Así que estamos encantados con la idea de continuar esta relación. Seguiremos centrados en encontrar lo mejor del anime y trabajaremos con Sony para acercarlos a una audiencia global. Ellos cuentan con oficinas en los diferentes territorios y saben cómo dirigirse de manera local a una audiencia global. El 80 por ciento del marketing es el mismo para toda la audiencia pero ese otro 20 por ciento es una conversación diferente con cada comunidad. No les hablamos, no es un discurso unidireccional con nuestros seguidores. Es una conversación. Y para eso necesitas conocer cada una de esas comunidades, a cada fan. ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’ ha demostrado que nuestra colaboración con Sony funciona y de algún modo es única en esta industria.”

Chainsaw Man anime

Rocío Ayuso: La otra ironía es que Crunchyroll es una plataforma nicho que ha hecho saltar la banca en la taquilla, que ha devuelto al público a las salas. ¿Cómo explica esta contradicción?

Mitchel Berger: “Son muchos, especialmente periodistas, los que piensan eso, que existe una especie de batalla, de conflicto, entre las plataformas y la exhibición en salas. Para mi es lo contrario, ambas formas son complementarias. Esa es la filosofía de Crunchyroll. Un maravilloso círculo, un ecosistema donde la gente se suscribe a la plataforma por lo que ha visto en salas, por éxitos como el de ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’ o ‘Chainsaw Man – The Movie: Reze Arc’ que quieren volver a ver o conocer otros títulos. Y de la misma forma, acuden a las salas movilizados por las ganas de compartir la experiencia de ver lo que tanto les gusta en sus casas. A mi me gusta describir este fenómeno utilizando la música como ejemplo. Yo soy músico, la música es mi pasión. Cuento con un gran equipo y un buen par de auriculares con los que escucho la música que adoro, por ejemplo, la de los Beatles, en casa, como una experiencia inmersiva. Pero soy el primero en sacar entradas para ver a Paul McCartney en concierto. Son dos experiencias diferentes parte de la misma pasión. Lo mismo pasa con el anime. Puedes tener una gran experiencia en tu iPad, en tu iPhone, en tu televisor, solo, con tus amigos. Pero es diferente a sentarte en una sala con otras 200 personas con la misma energía, con la misma pasión con la que tú disfrutas el filme. Esa es la clave del éxito, acercamiento global con una voz local.”

«Calculamos que son más de mil millones las personas interesadas en el anime a nivel mundial y hablamos de una cifra que puede alcanzar los dos mil millones en unos cinco años.»

Rocío Ayuso: Esta es la táctica global, pero en cuanto a contenido, ¿qué está preparando Crunchyroll para su público?

Mitch Berger: “Estamos muy contentos de poder confirmar que habrá otras dos películas de la saga de ‘Demon Slayer’. Y el resto de las noticias las iremos compartiendo con nuestros seguidores primero. Nos alegra mucho el momento que disfrutamos en salas y esperamos mantenerlo porque estamos comprometidos a la distribución en cines. Es algo muy importante para mi. Calculamos que son más de mil millones las personas interesadas en el anime a nivel mundial y hablamos de una cifra que puede alcanzar los dos mil millones en unos cinco años. Así que pensamos seguir alimentando su pasión con filmes grandes como ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’ o más pequeños, medianos, en salas o en la plataforma, en el campo del vídeo juego o con eventos y merchandising. Hay muchas maneras en las que pensamos ofrecer contenido en este mercado. Acabamos de lanzar un servicio digital de manga en Estados Unidos y sabemos que el mercado en Latinoamérica no ha hecho más que darse a conocer. No creo que nos vayamos a aburrir ni a dormirnos en los laureles en 2026.”

Rocío Ayuso: Y a quienes consideran el anime como un nicho, como un género menor, a los profesionales, a la industria de Hollywood, ¿qué les diría?

Mitch Berger: “Les recordaría el éxito de ‘Demon Slayer: Kimetsu no Yaiba – The Movie: Infinity Castle’. Dejaría que la película hable por sí misma y animaría al público, a la industria, a verla, para apreciar sus cualidades artísticas, su mezcla de animación 2D y 3D. Es una gran muestra de realización cinematográfica, no solo de animación. Es algo que las generaciones más jóvenes ya han sabido apreciar y gracias a ello estamos recuperando el hecho de ver cine en salas, del cine como una experiencia social. El anime puede ser muy importante a la hora de recuperar este hábito. No quiero perder la experiencia de ver el cine en salas. Eso no sería bueno para nadie. De ahí que mi mensaje a todos los profesionales es que valoren la importancia de este género entre aquellas generaciones que pensábamos perdidas para el cine y que han regresado a las salas para disfrutar de una manera comunal de esta experiencia cinematográfica, algo que beneficia a toda la industria en todo el mundo.”

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