‘La boda’, primer largometraje del director manchego Pedro Cenjor producida por El Sueño Eterno Pictures, llega a los cines el viernes 20 de febrero, de la mano de ConUnPack Distribución. Tras el estreno, la productora trabaja en la postproducción de otros cuatro largometrajes y el próximo 4 de marzo iniciará el rodaje de ‘Golpes’, dirigida por Patricia Ortega (‘Yo imposible’, ‘Mamacruz’).
‘La boda’, que tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Almería (FICAL), donde participó en la sección Estrenos Cine, está protagonizada por Elena Furiase, Daniel Chamorro y Margarita Lascoiti, con la colaboración especial de Antonio Dechent, en una reflexión sobre la necesidad de amar en entornos donde las emociones suelen permanecer ocultas.

La película fue rodada durante cinco semanas entre Motril (Granada), Consuegra (Toledo) y Madrid y cuenta la historia de Felisa, quien vive en casa de su madre y depende, en gran medida de la pensión de ésta.
La productora Patricia González Cuesta, quien en 2021 fundó El Sueño Eterno Pictures, ha hablado con Audiovisual451 sobre el lanzamiento de la película, los retos de producir sin plataformas y la nueva etapa de expansión de la compañía a través de coproducciones internacionales y proyectos de mayor escala.
La dirección corre a cargo de Pedro Cenjor, quien firma el guion junto a Corinna Salerno. La producción es de Patricia González bajo el sello de El Sueño Eterno Pictures. Nazareth Rodríguez Ruiz lidera la dirección de producción, con Raúl Hernández Villametyde como jefe de producción. Raquel Troyano está al frente del diseño de producción y arte, y David Cortázar en la dirección de fotografía. El montaje lo firma Nerea Mugüerza y el sonido Marcos Salso. La música es de José Cuesta. Completan el equipo técnico Blanca Otamendi (maquillaje), Malvina Mariani (peluquería), Melida Molina (vestuario) y Rubén Chavero (foto fija).
El origen de producción se remonta a la relación profesional previa entre Patricia González Cuesta y el director Pedro Cenjor. “Pedro está en la asociación Apacam de Castilla-La Mancha y nosotros también, nosotros vivimos aquí, nos lo ofreció, le conozco desde hace mucho tiempo y nos dijo que lo tenía en el cajón, y que no sabía que hacer, cómo llevar al cabo el proyecto, y cuando me pasó el guion a mí me pareció una historia tan bonita, tan real, tan humana, y esto es que no es algo que solo esté reflejado en los pueblos, esta es una historia universal, esto ocurre en cualquier sitio y por eso apostamos por ello”, ha apuntado.
La productora tiene la teoría de que, desde la pandemia, lo que no quiere la gente es sufrir, lo que les gusta es sentarse en el sofá o la butaca del cine y decir “qué buen rato he pasado” y “creo el mensaje de los personajes que Pedro tenía en ese guion podían transmitir eso y dije yo quiero hacer esta película” y ha agregado que aunque la película no está basada en hechos reales, sí se inspira en tradiciones y vivencias ligadas al mundo rural pero aborda conflictos familiares y sociales que pueden resultar reconocibles para cualquier espectador: “hay madres y familias que pueden perderlo todo con tal de que nadie hable de ellos”.
El rodaje estuvo marcado por diversos retos, “porque para mí era una de mis primeras películas, contaba con un elenco de personas maravillosos, que yo tenía muchas ganas hace muchos años de trabajar con ellos, pero el coste que teníamos para esta producción era mínimo, era un presupuesto ajustado, lo que obligó a tomar decisiones creativas constantes”.

González Cuesta ha reconocido que el equipo aceptó rebajar costes y adaptarse a las circunstancias con una actitud especialmente comprometida. “De todas las producciones en las que he trabajado, esta es la película en la que parece que el dinero no importó, se habló con todo el equipo, aceptaron todos, actores y técnicos, cobrar menos, y hubo un gran esfuerzo por sacar adelante la ópera prima de Pedro, hacerlo por él, todos trabajaron muy a favor de Pedro y eso se notaba, era maravilloso y fue muy bonito”, ha señalado y ha hecho ce hincapié en que la convivencia del equipo durante la primera semana en Motril fue clave para generar un ambiente de trabajo cercano, ya que actores y técnicos compartieron hotel y rutinas diarias lo que contribuyó a crear una sensación de familia que se trasladó después al set.
En el plano industrial, ‘La boda’ se levantó íntegramente mediante incentivos fiscales y sin participación de plataformas y televisiones. González Cuesta ha lamentado que producciones pequeñas “no tengan todavía esas puertas abiertas de las plataformas, es una demanda que yo siempre hago, que siempre dicen que están abiertos a todo el mundo y luego ves que Sota, Caballo y Rey, hay pequeñas productoras que tienen un trabajo detrás de ellos tan grande y por no ser los típicos conocidos, no tienen apoyo sino hasta que empiezas a tener un nombre, pero eso te lo tienes que levantar a pulso y eso es un sufrimiento muy grande”. La distribución corre a cargo de Conunpack, con una previsión inicial de entre 30 y 40 salas.
La acogida en el Festival de Almería ha sido determinante para medir la conexión con el público y la productora ha recordado la sorpresa al ver las reacciones durante la proyección: “A los diez minutos la gente se estaba riendo y yo decía por qué, si es un drama”, pero el aplauso final y un muy largo coloquio posterior han reforzado la percepción de que la película conecta desde la emoción y la cercanía, especialmente con un público adulto e insiste en que “creo que es un tema muy universal aunque la historia transcurra en un pueblo porque se trata de lo que nos perdemos por no dejarnos querer, por escoger a las personas equivocadas, por influir del qué dirán; hay veces que decidimos enamorarnos de una persona, por la ideología y por las cosas que nos dicen y nos estamos perdiendo quizá al ser más extraordinario que tenemos al lado, aunque no sea una belleza ni sea el prototipo de lo que tú te has creído, hay veces que el amor lo tenemos más cerca de lo que nos creemos”.
Un reparto como decisión autoral y estrategia de mercado
Patricia González Cuesta ha asumido personalmente el proceso de casting de ‘La boda’ y de otras de sus producciones. “El casting de la película es todo mío, lo escogí yo, en mis producciones todavía no hemos tenido que tirar de directores de casting, a mí me gusta y no sé si cuando tenga una superproducción, con mucha gente, tendré que probar, pero quizá por tener una hija actriz y por haber tratado con gente joven cuando hacen casting y ver que es un mundo tan duro para los actores prefiero valorar directamente el material previo de los actores, como videobooks o trabajos anteriores, para determinar si encajan con los personajes que plantea cada proyecto”, ha asegurado.
En el caso de ‘La boda’, la elección de Elena Furiase y Daniel Chamorro fue fruto de un diálogo constante con el director Pedro Cenjor, buscando perfiles que respondieran con precisión al tono humano del relato y sobre Chamorro como protagonista, “yo creo que no había otro personaje, es que era él, Daniel y Pedro se conocían por Apacam, Daniel creo que es un actor maravilloso, eterno secundario que nunca había tenido la oportunidad de ser un protagonista y es que además creo que lo ha clavado, no podíamos buscar a otro, tenía el perfil y tenía que ser él”.
La participación de Antonio Dechent, aunque breve, refleja otra de las claves del modelo de trabajo de El Sueño Eterno Pictures: la continuidad de colaboradores con los que existe una relación profesional y personal consolidada. “Ya habíamos trabajado con él en ‘Papeles’, lo tenemos también en ‘Fiesta pagana’ y hay actores que tenemos ya tanta amistad con ellos, nos parecen tan fantásticos, y hay una cosa que tengo muy claro, yo trabajo con seres humanos, entonces cuando yo trabajo con intérpretes que no son egocéntricos, narcisistas, que no me piden que les borde las toallas, no me piden tonterías, me ponen fáciles las cosas, y de decirle a un actor que es como la copa de un pino como él que tengo una cosa pequeñita y que me diga que sí, pues me llena el alma y no me busco otro, sinceramente”.
Más allá de las decisiones individuales de casting, la productora ha situado la estrategia internacional como un elemento central en la evolución de sus proyectos y ha defendido la necesidad de ampliar la mirada hacia Latinoamérica, incorporando intérpretes de distintos territorios y fomentando coproducciones que permitan abrir nuevos mercados. En ese sentido, confía en que ‘La boda’ encuentre recorrido en América Latina gracias a acuerdos que logren ConUnPack Distribución y VIP 2000, compañía con sede en Miami: “Lo vamos a intentar de todas las formas posibles”, asegura.

Nuevos proyectos: cuatro largometrajes en posproducción
El calendario de El Sueño Eterno Pictures en 2026 se presenta especialmente intenso. “Estamos en un año de intensa actividad, tenemos cuatro largometrajes en posproducción, acabamos de terminar de rodar ‘Naira’ en coproducción con Perú; tenemos ‘El pez que fuma’, coproducción también con Venezuela; y ‘Fiesta pagana’, que este año tienen que estar; también está ‘El gusto del cloro’, está en posproducción, pero nos queda una semanita de rodaje en Nueva York, no sé si estaremos a tiempo para este año”, ha detallado.”
De estos títulos destaca ‘Fiesta pagana’, el biopic sobre la banda de rock Mägo de Oz que supone la mayor apuesta económica de la productora hasta la fecha, con un presupuesto cercano a los siete millones de euros. Dirigida por Álvaro Brechner, la película ha requerido tres años de trabajo y un rodaje de catorce semanas, “en el que hemos tenido todas las estaciones del año, apagones y demás, pero ese sí que es nuestro bebé, amasado desde el minuto uno con un cuidado que no veas, y ha sido levantar a pulso, sin ayudas, aunque RTVE la adquirió en su segunda mesa de valoración de cine de 2025, pero para una pequeña productora, poder levantar ese presupuesto es un sufrimiento terrible”.
Patricia González Cuesta afirma que ‘Fiesta Pagana’ va a dar mucho de qué hablar y va a poner a El Sueño Eterno Pictures donde toca, “lo cual me alegraré muchísimo, porque es una película que ha quedado brutal y se estrenará en septiembre”. La película cuenta con un reparto encabezado por Adrián Lastra, Roberto Álamo, Antonio Dechent, Jorge López y la mexicana Michelle Renaud. La productora ha asegurado que “es una maravilla, hemos visto el montaje y no parece una producción española y es la primera vez que se hace una película de rock en España, es muy atrevida porque el heavy no se ha tratado, es tan divertida y es que Álvaro Brechner es un genio y es que aunque no te guste el rock, aunque no te guste el grupo Mago de Oz, lo pasas muy bien en esa película”.
Además, la empresa ya prepara el rodaje de ‘Golpes’, cuyo rodaje comenzará el 4 de marzo bajo la dirección de Patricia Ortega. El proyecto surge a raíz de nuevas alianzas internacionales y cuenta con un guion de Nicolás Giacobone, ganador del Oscar por ‘Birdman’, del mexicano Alejandro González Iñarritu y quien firma la nueva película de éste ‘Digger’, protagonizada por Tom Cruise. El elenco incluye a Mimi Lazo, Ramiro Blas, Daniel Arias, Bárbara Cuesta, Neus Sanz y Vladimir Cruz.
Con esta batería de títulos, González-Cuesta confirma la voluntad de seguir creciendo a través de coproducciones y proyectos de mayor escala, manteniendo al mismo tiempo la filosofía que define su sello: implicación personal, cercanía con los equipos y un enfoque estratégico que combine creatividad y sostenibilidad industrial.

Desde la fundación de El Sueño Eterno Pictures en 2021, Patricia González Cuesta ha apostado por una línea editorial amplia que combina distintos géneros cinematográficos con una mirada clara hacia el público. “A mí me gustan casi todos los géneros, menos el terror, lo reconozco, pero entiendo que tiene su nicho y alguna vez tocará hacer alguna de terror, no olvidemos que esto es un negocio y escucho mucho lo que dicen las plataformas, lo que dice el público, e intento ver que es realmente lo que el público quiere”, ha explicado y apunta que “a mí me gusta implicarme en cada proyecto como si fueran mis bebés, a todos ellos los trato con el mismo cariño, unos son de mayor coste, otros son de menor coste, pero me implico en ellos por igual”.
Sostiene que lo que espera es que sea una película bonita, que sea agradable, que sea entendible, que no haga pensar en exceso al espectador para que pueda disfrutar de ese momento y disponer de ese tiempo, unas dos horas, y por lo menos salga con una buena sonrisa, pensando que invirtió bien su tiempo. “Intento poco a poco que las películas vayan teniendo cada vez mayor calidad porque yo estoy haciendo un aprendizaje y con mi equipo y con toda mi gente hemos ido creciendo, hemos tenido más medios, hemos ido cogiendo más peso y hemos podido invertir más en ellos”, asegura.
Ha subrayado que “el estilo que tengo se impone al negocio, totalmente, yo vengo de una familia muy amplia y para mí, los valores familiares me son muy importantes, después de haber trabajado antes de en el cine en otras cosas, yo creo que, si tu no tratas a la gente con cariño, con amor, y con pasión y sobre todo dedicándote a un mundo como es el del cine, si no consigues transmitir eso, la gente no te va a funcionar y si tú no estás en la misma escala con ellos, tampoco”.



