El mercado audiovisual europeo atraviesa una transformación “profunda, significativa y muy rápida”, marcada por la irrupción de nuevas tecnologías, cambios en los hábitos de consumo y la creciente influencia de plataformas globales y redes sociales, ha dicho Lucía Recalde, directora adjunta de la Dirección de Medios de la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenido y Tecnología (CNECT) de la Comisión Europea.
El Festival de San Sebastián ha acogido la presentación del informe The European Media Industry Outlook 2025. “Está habiendo una transformación significativa, profunda y muy rápida en el conjunto del mercado europeo y de los medios y esto se debe a diversos factores que están interviniendo al mismo tiempo, sobre todo los desarrollos tecnológicos y también cambios muy profundos en los comportamientos y las preferencias de los usuarios; estamos viviendo una competencia brutal por captar la atención de las audiencias”, remarcó Recalde, quien agregó que las plataformas digitales y las redes sociales, en su mayoría no europeas, concentran cada vez más los ingresos publicitarios y dominan el crecimiento del sector.

Una transformación marcada por la tecnología y el consumo digital
El informe ofrece una visión global de la industria audiovisual, el videojuego, la realidad virtual y los medios de comunicación, analizando la interacción entre tecnología, modelos de negocio y comportamiento de los usuarios. Recalde ha subrayado que los cambios en el consumo, especialmente entre los jóvenes, están impulsando esta transformación. “Los usuarios más jóvenes consumen contenido de forma radicalmente diferente. Este cambio obliga a toda la industria a adaptarse y competir por la atención en un entorno saturado de oferta”, ha explicado.
Un dato relevante del estudio muestra que el visionado en YouTube en la Unión Europea fue casi equivalente al de todas las plataformas de streaming juntas en 2024, evidenciando el peso de estas plataformas en la distribución de contenidos y publicidad.
Según el Media Outlook 2025, las televisiones mantienen la mayor parte de los ingresos del sector, aunque su cuota de mercado ha caído del 75 % en 2018 al 53 actual. Las plataformas de streaming, en cambio, representan ya el 17 % de los ingresos y continúan en ascenso. El cine, uno de los sectores más golpeados por la pandemia, creció un 12 % en 2023, aunque todavía no ha recuperado los niveles previos a la crisis sanitaria.
En términos de publicidad, la tendencia es clara: el crecimiento se concentra en la publicidad digital, dominada por actores globales no europeos, lo que deja a las empresas europeas en una posición de dependencia.
Fragmentación y retos para el contenido europeo
El mercado europeo se caracteriza por su alta concentración: las 20 principales compañías generan casi el 70 % de los ingresos, sin que ninguna empresa española figure en ese grupo. Además, mientras las grandes plataformas globales operan a escala europea, las empresas locales suelen estar enfocadas en mercados nacionales y en segmentos que crecen menos, como la televisión de pago.
El informe también revela que el contenido europeo viaja poco: solo el 44 % de las películas producidas en la Unión Europea se distribuyen en otros países miembros, y apenas el 1,5 % logra estar presente en diez mercados europeos. “Necesitamos impulsar la circulación internacional del cine europeo para que nuestras historias lleguen a más audiencias y compitan en igualdad de condiciones”, ha señalado Recalde.
España: televisión abierta y usuarios sensibles al precio
En el caso español, el estudio refleja diferencias significativas respecto a la media europea. Los hogares consumen más televisión abierta y pagan menos por canales premium. Además, los usuarios españoles muestran una alta sensibilidad al precio en plataformas de suscripción y una marcada aversión a la publicidad, aunque podrían aceptar modelos con anuncios por razones económicas.
España destaca por el alto consumo de contenido nacional, que se ve el doble de lo disponible en las plataformas, y por ser uno de los países europeos con menor visionado de contenido estadounidense y además, en cuanto a las plataformas, ocupa un lugar relevante. El informe sitúa a títulos como ‘La sociedad de la nieve’, ‘Berlín’, ‘El caso Asunta’ o ‘Ni una más’, entre las producciones más vistas en servicios de suscripción a la carta, junto a otras ficciones europeas procedentes de Francia, Italia, Polonia, Irlanda o Alemania.
En las salas de cine, en cambio, el estudio refleja un contraste: el cine europeo supone el 60 % de la oferta, pero solo alcanza el 31 % de la taquilla y Francia es quien lidera el ranking de películas más vistas con éxitos como ‘Un p’tit truc en plus’, ‘El Conde de Montecristo’ o la última entrega de ‘Astérix & Obélix’.

Modelos de negocio en convergencia
El informe identifica una convergencia entre televisiones y plataformas, con un crecimiento acelerado de modelos híbridos que combinan suscripción y publicidad. Netflix, por ejemplo, duplicó sus ingresos publicitarios en 2024, mientras que las televisiones europeas han lanzado sus propios servicios digitales para competir con los gigantes internacionales.
Otro fenómeno en expansión es el de los canales FAST (gratuitos y con publicidad), integrados tanto en plataformas como en televisores inteligentes, donde los fabricantes se han convertido en nuevos actores del mercado audiovisual.
Recalde advirtió que es importante reforzar la inversión en contenidos originales europeos. En promedio, las televisiones europeas invierten el doble que las plataformas de streaming en este tipo de contenidos y cinco veces más en contenidos adquiridos, pero, sin embargo, en España la situación es distinta, con un peso creciente de las plataformas en la financiación de la producción. “Europa tiene una gran diversidad cultural y creativa. El reto es que nuestras producciones no solo se creen, sino que también viajen y encuentren su público en todo el mundo”, concluyó.



