Federación Pantalla asegura que los festivales de cine son «una inversión de futuro» y no un gasto

Federación Pantalla, que representa a 8 coordinadoras de festivales de cine de 14 comunidades autónomas y 192 certámenes y muestras de cine, vuelve a la carga para poner en valor «la alta rentabilidad social y el impacto cultural real» de estos eventos en España.

Según el informe Radiografía de Festivales de Cine, publicado por Federación Pantalla con el apoyo de ICAA, los festivales de cine atraen a más de 700.000 espectadores presenciales al año, aproximadamente el 7,7 % del total de público de las salas de cine. Además, son «la única oportunidad anual de conectar con el cine de estreno contemporáneo» para muchas comunidades rurales.

En palabras de Cristina Gómez, presidenta de Federación Pantalla, «la radiografía del sector confirma que los festivales somos plataformas modernas, consolidadas y con un enorme potencial para la colaboración privada. Optimizamos cada euro recibido para generar un impacto cultural real y directo, demostrando que apoyar al sector no es un gasto, sino una inversión de futuro en cohesión territorial y talento.»

El pasado mes de abril Federación Pantalla reclamó al Gobierno, al ICAA y a los Gobiernos autonómicos, dentro del marco competencial existente, la revisión del sistema de ayudas dedicadas a festivales en el Estado para garantizar la equidad y la estabilidad de los eventos. Ahora, cuando se ha conocido la resolución provisional de las ayudas del ICAA a festivales, llama de nuevo la atención sobre el valor de estos certámenes. Previsiblemente, este año se repartirán 2,5 millones de euros entre 69 festivales, de manera que 56 eventos quedarían fuera por agotamiento de los créditos presupuestarios.

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A continuación, los 10 datos clave que señala Federación Pantalla para destacar el valor de los festivales de cine

1. Grandes resultados pese a presupuestos ajustados: el sector destaca por una optimización presupuestaria, en ocasiones extrema: el 36% de los festivales se realiza con recursos menores a los 25.000 € y más de la mitad lo hace por debajo de los 50.000€. Esto evidencia una enorme capacidad creativa y de resiliencia para levantar eventos con presupuestos mínimos. A su vez sitúa a la mayoría del sector en condiciones de precariedad, provocando fuertes limitaciones en marketing, tecnología e internacionalización. Solo un 9,7% de los certámenes supera los 200.000€, por lo que urge inversión para aumentar su capacidad de escala, y para consolidar y profesionalizar sus estructuras para sacarlos de la vulnerabilidad económica.

2. Los festivales son motores de empleo sectorial y cohesión social: son dinamizadores directos de empleo especializado (producción, prensa, regiduría, administración). Además, un 12,7% de los festivales cuenta de forma proactiva con personas con discapacidad en sus equipos remunerados, superando ampliamente los mínimos legales. Por motivos presupuestarios la dependencia del voluntariado sigue siendo estructuralmente alta, en especial en los festivales más pequeños. Dotarlos de mayor presupuesto posibilitaría la contratación laboral justa y estable de los equipos durante todo el año, fomentando un empleo cultural de calidad.

3. Los festivales son atractivos para 700.000 personas al año, y ofrecen amplias posibilidades de patrocinio privado. En las fechas del estudio, los festivales atrajeron a cerca de 700.000 asistentes presenciales solo en los festivales integrantes de Federación Pantalla (si sumáramos al resto de festivales esta cifra aumentaría exponencialmente), lo que equivale al 7,7% del total de público de las salas de cine en España. Cada festival tiene un promedio de unos 5.262 asistentes, equiparándose directamente en relevancia con la exhibición comercial tradicional. Las posibilidades de partnership son numerosas, con capacidad de crear valor para la marca o empresa patrocinadora gracias a los valores y posicionamientos que promueva el festival.

4. Proporcionan acceso democrático a la cultura: el compromiso de la gratuidad. Los festivales ejercen una labor de servicio público en favor de la accesibilidad cultural: el 58% de todas sus proyecciones son completamente gratuitas. Esto garantiza un acceso democrático a la cultura audiovisual. Sin embargo esa gratuidad compromete la sostenibilidad económica y limita la independencia a largo plazo. Incrementar la inversión pública y facilitar las vías de inversión privadas compensaría esta renuncia de ingresos en taquilla y aseguraría su pervivencia en todos los rincones sin poner tanta presión en su balance presupuestario.

Federación Pantalla5. Cohesión territorial: el cine como escudo ante la España vaciada. El cine no es exclusivo de las grandes ciudades. Aunque el 44,85% está asentado en capitales, casi uno de cada cinco festivales se organiza en municipios de menos de 20.000 habitantes. Es una red amplia y territorial que abarca zonas urbanas, rurales e insulares. Actúan de manera clave en la descentralización del acceso al cine y 1 de cada 3 certámenes es itinerante, llevando la cultura allí donde no hay pantallas fijas. Son, en muchos casos, el único punto de contacto anual de comunidades rurales con el cine contemporáneo de estreno.

6. Son agentes culturales de proximidad y un oasis para nuevos formatos. Los festivales no se limitan a replicar catálogos comerciales, sino que actúan como curadores culturales con propósito que dinamizan los tejidos cinematográficos regionales. Verdaderos espacios editoriales que programan una media de más de 60 obras por festival, y que dan cabida a formatos que apenas encuentran espacio comercial como cortometrajes, documentales y cine de autor.

7. Abordan temáticas que preocupan a la ciudadanía, como los derechos humanos, la sostenibilidad y la diversidad. Los festivales actúan, así, como ventanas a perspectivas diferentes y a reflexiones valiosas. Además son punto de encuentro para compartir ideas y visiones al respecto de asuntos capitales de la vida en sociedad.

8. Facilitan la alfabetización audiovisual de la población y de las generaciones que vienen. Los festivales no se limitan a exhibir películas, sino que programan una media de 9,32 actividades paralelas por certamen (conciertos, talleres, exposiciones). Además, el 67,67% de los festivales incluye actividades dirigidas específicamente a escolares, asumiendo el rol fundamental de educar y formar a las futuras audiencias del cine. Funcionan como herramientas educativas estratégicas para la alfabetización audiovisual de los más jóvenes y el desarrollo de su pensamiento crítico.

9. Tienen potencial, desde cada rincón, de ser puente internacional de la industria española. Funcionan como mercados de desarrollo industrial y activan directamente la cadena de valor del audiovisual español. El 71% de los festivales organiza actividades de carácter puramente profesional y atraen una media de 93 invitados de la industria por edición, sirviendo como plataformas de networking, coproducción y desarrollo de proyectos, y con todavía amplio margen de ampliación de contacto con talento europeo e iberoamericano.

10. Los festivales van camino a la igualdad e inclusión de género, aunque con margen de mejora. En términos de exhibición, el 42,1% de los estrenos programados en festivales están dirigidos por mujeres, una cifra muy superior a la cuota media de distribución comercial. Además de mostrar la mirada de las creadoras, en los equipos de los festivales el 58,9 % del personal remunerado son mujeres, desempeñando principalmente tareas de gestión como prensa, producción o administración. Aún así su presencia en la dirección artística sigue siendo minoritaria: apenas el 28,6% de los festivales están liderados por mujeres, frente al 53,4 % dirigidos por hombres y un 18% con codirección mixta, lo que evidencia un techo de cristal todavía por romper en la toma de decisiones creativas. Ayudas específicas y mayor inversión permitirían crear programas de mentoría e impulsar a más mujeres a los puestos de dirección global.

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