Jordi Gasull lanza su primera película de imagen real en solitario: ‘Ídolos’, su «‘Rocky’ en motos» con Warner Bros. como soporte

Jordi Gasull, productor y guionista de ‘Ídolos’

‘Ídolos’, la primera película de ficción rodada en el mundo del MotoGP llegará a las salas este 23 de enero distribuida por Warner Bros. Pictures España. Protagonizada por Óscar Casas, Claudio Santamaría y Ana Mena y dirigida por Mat Whitecross, la coproducción entre España e Italia es una historia original del productor Jordi Gasull (‘Buffalo Kids’, ‘Momias’, ‘Atrapa La Bandera’, ‘Las aventuras de Tadeo Jones’) escrita por él mismo junto a Inma Cánovas (‘Ángeles S.A.’) y Ricky Roxburgh (‘Ozi: voz del bosque’, ‘Monstruos a la obra’, ‘Enredados: la serie’, por el que obtuvo un Daytime Emmy).

El filme es una producción de 4 Cats Pictures, Warner Bros. Entertainment Bros. Entertainment Italy y Greenboo Production, con la participación de HBO MAX y la  participación de RTVECuenta, además, con la ayuda al desarrollo del ICEC, con la contribución de la Direzione Genérale de Cinema e Audiovisivo – Ministero della Cultura (Italia), con la financiación del ICAA y con la colaboración de MotoGP.

idolos

El rodaje se ha desarrollado a lo largo de 10 semanas en diferentes localizaciones de Barcelona y Valencia, y en los siguientes circuitos profesionales: Circuit of the Americas (Austin), Misano (Italia), Motorland (Aragón), Barcelona, Jerez, Motegi (Japón) y Valencia. La película explora las relaciones humanas entre un padre y su hijo (un mánager y su piloto), y el mundo que les rodea: ambición, superación, egos, adrenalina, amor, perdón y segundas oportunidades. Con un presupuesto reconocido de casi ocho millones de euros que se fue finalmente hasta los 12 millones, la película recibió un millón de euros en el segundo procedimiento de las ayudas generales del ICAA del año 2024.

- Publicidad -

Jordi Gasull, creador, guionista y productor, ha charlado con Audiovisual451 y ha manifestado estar muy contento con esta producción, en la que se adentra en la ficción tras una dilatada carrera en la animación. “Estoy muy contento, mucha gente que ha podido verla expresa comentarios positivos; esta es la primera que me lanzó en solitario, y yo creo que he demostrado que la película está muy bien, ahora espero que el mercado lo valore y pueda tener más oportunidades de seguir haciendo más ficción”, ha señalado.

El productor hace hincapié en que “es la primera película de la historia que se hace sobre el MotoGP pues nunca se había hecho ninguna” y ha explicado que la chispa inicial no surge de un plan industrial, sino de una conversación casual: “una amiga de mi sobrino me habla del expiloto de motociclismo y de automovilismo español Jorge Lorenzo y de hacer un documental sobre él” y ese punto de partida documental, casi periodístico, da paso a un proceso de investigación en el que ha descubierto “una historia fantástica”, suficiente para justificar años de desarrollo.

Ese primer impulso lleva al productor a llamar directamente a la puerta de Dorna Sports, la empresa que posee los derechos del campeonato de motociclismo. Allí se encontró con Manel Arroyo, quien fue su director general y accionista y a quien le habían gustado otros proyectos de Gasull y quien le propuso hacer una nueva versión de ‘Días de trueno’. “Estaba con Pilar Gancedo e Isabel Palencia, también directivas de Dorna, que han sido como las madrinas en esta larga carrera y durante un tiempo estuve con diversas empresas tratando de levantar el proyecto, a veces como serie, pero un día, viendo ‘Rocky’, dije ya lo tengo, ‘Rocky’ en motos’” y esa asociación, aparentemente simple, funcionó como detonante creativo.

idolos
El equipo de ‘Ídolos’, en la premier de la película en Madrid. (A la izquierda, Jordi Gasull).

Gasull desarrolló el guion junto a Inma Cánovas, “y también hablé con un amigo mío que trabajaba en películas de animación, que es muy bueno, ha ganado el Emmy, que es Ricky Roxburgh para que me ayudara a darle un punto internacional a la historia” y en esa primera versión, la relación central era la de mentor y discípulo, pero en una conversación con el director Fernando González Molina “me di cuenta que algo no terminaba de encajar, y de repente, dado que soy muy fan de ‘La guerra de las galaxias’, me llegó la idea de transformar la relación profesional en un vínculo de padre e hijo, con un pasado compartido y heridas abiertas, lo que cambió radicalmente la película”.

Ha añadido que, a partir de ahí, Inma y él le dieron el giro, hablaron con Dorna a quien gustó mucho la historia “y curiosamente a esa empresa le estaban llegando ofertas de empresas muy grandes, de estudios, y estaba por ahí rondando Andrew Whitton, el productor de ‘The Rush’ y ‘The Crown’, pero le dijeron, mira, lo siento, pero nos gusta esta historia que hemos recibido; Andrew vino a verme, estuvimos hablando, le gustó mucho el guion, y hablando me dijo, ojo, pues conozco a un director que podría hacer muy bien, y me presentó a Mat Whitecross y entonces, desde el primer momento, me enganché con Mat, o sea, conecté bien, me reí mucho, me lo pasé muy bien, y pensé, ojo, pues puede ser el director para la película, entonces hablé con él y me dijo que sí”.

Whitecross intentó inicialmente desarrollar una versión alternativa del guion junto a su guionista, pero el experimento no funcionó y el propio director regresó al texto original de Gasull e Inma Cánovas. En paralelo, Warner entró en escena con un papel que el propio productor ha definido como fundamental: “han sido auténticos coproductores”, ha afirmado, destacando que no se limitaron a financiar, sino que acompañaron el proceso creativo y desde el primer momento, Carlos Prada, de Warner, expresó su deseo de hacer la película”.

idolos

Esa implicación se concretó en decisiones clave, como elegir en el reparto a la cantante Ana Mena, una propuesta que inicialmente le generó dudas, como él mismo ha reconocido, pero que terminó funcionando de manera contundente. “Mat me llamó corriendo, oye, que tenemos a Luna, que sí”.

Doce millones de euros para parecer cien: el reto de la financiación

Levantar un presupuesto cercano a los 12 millones de euros fue, en palabras de Gasull, “uno de los grandes retos” del proyecto. “Costó mucho, porque esta película la tuvieron que aprobar Michael de Luca y Pam Abdy, los presidentes de Warner Bros, por su volumen, y Andrew Cripps, ahora director de distribución cinematográfica de The Walt Disney Studios, pero en ese momento estaba en Warner Bros, y fue el que se leyó el guion y fue el gran valedor de la película en el estudio”.

Ha explicado que los fondos más fuertes vienen de Warner Bros, de los incentivos fiscales italianos y españoles y luego de tres grupos de inversores privados muy fuertes, pero más allá de los números, Gasull ha recalcado el carácter casi milagroso del resultado y ha citado a ejecutivos como Andrew Wheaton, el presidente internacional de Disney, o Mark Viane, el presidente internacional de Paramount, que le han asegurado que esto parece una película de 80 o 100 millones de euros y que es un milagro lo que se ha logrado, “porque la película realmente luce muy grande”.

Ese efecto se ha logrado, según el productor, gracias a un esfuerzo colectivo extremo. “Todo el mundo ha trabajado por cuatro”, ha afirmado, reivindicando un modelo de producción basado en la implicación y el compromiso más que en la abundancia de recursos y le ha dado gran parte del mérito a su socio, Toni Novella, “que la primera vez que fuimos a los circuitos, se desmayó de susto, y me llamó loco, consideró que esto era una locura”.

“Estoy muy contento y la verdad que tuvimos que hacer mucho trabajo previo de preproducción, para entender un poco también cómo funcionaban las motos, poder captar la velocidad, poder reflejar el sonido y de ahí el trabajo de Oriol Tarragó y Boi Martínez, que yo les dije desde el principio, que tenéis que venir a los circuitos, porque esta película, la mitad de la película sois vosotros; esta película sin sonido, sin la música, porque para la gente del motor esto no es ruido, esto es música, entonces sin esa música de las motos no podemos hacer el filme”, ha resaltado.

España e Italia: una coproducción que nace del relato

La decisión de plantear Ídolos como coproducción hispano-italiana no responde únicamente a criterios financieros, sino narrativos. Gasull explica que, al buscar coherencia en la historia, “toda la historia siempre me llevaba a España e Italia”, ya que los grandes campeones del mundo recientes pertenecen a estos dos países y la rivalidad deportiva forma parte del ADN del campeonato.

Durante un tiempo, el productor se planteó rodar en inglés, pero la idea no terminó de cuajar ya que el relato, los personajes y el contexto empujaban de forma natural hacia una historia mediterránea, arraigada en dos culturas muy concretas. “Era como algo natural”, insiste Gasull, descartando cualquier artificio.

Esa lógica se extiende a los equipos. El protagonista corre para Pramac, un equipo italiano, mientras que figuras como Marc Márquez están vinculadas a Ducati. La coproducción se concretó a través de Warner Italia, que vio el proyecto con claridad desde el primer momento y a partir de ahí entra en escena Marco Belardi, CEO y fundador de Green Boo Production, y todo “se dio de manera muy natural”, según Gasull.

El reparto italiano refuerza esa decisión ya que actores como Claudio Santamaría, Saul Nanni o Matteo Paolillo no solo aportan peso comercial en su país, sino una autenticidad que encaja con el tono de la película. Santamaría, además, habla español, lo que facilitó la construcción de un personaje que vive entre dos mundos, igual que la propia película.

Ídolos
Rodaje de ‘Ídolos’. El protagonista Oscar Casas y el director Mat Whitecross.

Sobre la decisión de tener a Óscar Casas, Gassull admite que llegó de rebote, “porque nosotros teníamos en la cabeza a otro actor, pero tuvo un accidente de moto, no podía hacer la película en las fechas, nosotros no podíamos cambiar el Mundial y de pronto a mí me vino a la cabeza Oscar Casas y lo planteé y a todo el mundo le pareció bien, e hizo la prueba a Mat y me dijo, es perfecto”.

En paralelo al casting, las localizaciones urbanas adquieren un peso íntimo. Santa Eulàlia y el puente de la Torrassa, en L’Hospitalet, no son simples escenarios. Gasull lo ha dicho sin rodeos: “me estaba contando a mí mismo, la historia del chaval de barrio que sueña con llegar lejos y hacer cine, pero, además, ante la amenaza de no poder rodar en Barcelona en el Puente de la Torrassa, fui claro de que el proyecto se caía, y Warner aceptó un sobrecoste y la escena se rodó”.

Uno de los rasgos especiales de ‘Ídolos’ es que no se limita a recrear el universo del MotoGP, sino que lo incorpora desde dentro, con la participación directa de algunas de las figuras más relevantes del motociclismo contemporáneo. Gasull lo subraya con naturalidad, casi como si fuera una consecuencia lógica del proceso, pero el alcance va más allá, pues “hemos tenido a gente de altísimo nivel”.

La presencia más determinante es la de Jorge Martín, campeón del mundo, que no solo aparece en la película, sino que actúa como el verdadero doble del protagonista en pista. “A veces tenemos a Óscar Casas montado, pero su doble de verdad es Jorge Martín”, ha explicado Gasull, dejando claro que el realismo de las escenas de carrera no se apoya en especialistas, sino en pilotos capaces de competir al máximo nivel.

Junto a él aparece Marc Márquez, una de las leyendas vivas del motociclismo, quien ha sido definido por el productor como “encantador y muy colaborativo”, y adelanta que tiene “dos escenas y una sorpresa en la película”. Su participación no es meramente simbólica, sino integrada en el relato, reforzando ese diálogo constante entre ficción y realidad que atraviesa todo el proyecto.

El elenco de campeones se amplía con Fabio Quartararo, campeón del mundo y una de las figuras clave del campeonato actual. Su presencia subraya el carácter internacional del filme y conecta con la dimensión global del MotoGP, al tiempo que convive con una mayoría de pilotos españoles e italianos, reflejando un equilibrio real.

Gasull ha mencionado también a Raúl Fernández, a quien define como “una de las grandes promesas del motociclismo”, y a pilotos consolidados como Aleix Espargaró, ampliando el abanico generacional de la película, además de que el proyecto incluye además a campeones y jóvenes talentos de otras categorías pues en Moto2 aparecen nombres como Izan Guevara, campeón del mundo y David Alonso, piloto hispano-colombiano y una de las grandes promesas del motociclismo internacional.

Desde Italia, la implicación de Franco Morbidelli resulta especialmente significativa y Gasull ha aseverado que “nos ha ayudado muchísimo” y que actúa como el doble del rival del protagonista, aportando no solo credibilidad técnica, sino una dimensión simbólica a la rivalidad deportiva que atraviesa la película.

A todo ello se suma el respaldo de equipos completos del campeonato como KTM, Aprilia y Trackhouse en MotoGP, así como Aspar Team, KTM Ajo, MSI y MT Helmet en Moto2. “Hemos tenido un gran apoyo de la gente del mundial”, ha subrayado, lo que demuestra una implicación colectiva poco habitual en una producción de ficción.

Un estreno global en marcha: de Asia a Latinoamérica

Más allá de su estreno en salas españolas el próximo día 23 de enero, ‘Ídolos’ nace con una clara ambición internacional y el productor ha señalado que “un estudio está considerando seriamente el lanzamiento en toda Latinoamérica”, una región donde el motociclismo cuenta con una base de seguidores sólida y creciente.

Ídolos
Otra imagen del rodaje.

Asia aparece como un territorio estratégico. “Sabemos que en China hay muchísimo interés y ya existe una compañía que quiere poner un pie muy fuerte en China”. El dato de Indonesia, donde “60 millones de personas ven MotoGP cada fin de semana”, funciona como un gran argumento para entender el potencial del filme en esa región.

Algunos territorios ya están cerrados, como Portugal, Taiwán o la República Checa, mientras que otros mercados clave siguen en negociación. Gasull ha citado a Alemania, Francia, Inglaterra y la posibilidad de un estreno en Estados Unidos, siempre evaluando el mejor momento y la mejor estrategia. En cuanto a plataformas, el recorrido está claro: “en plataformas más adelante, HBO será la plataforma”. La ventana de exhibición se piensa de forma escalonada, respetando primero el paso por salas y la vida comercial tradicional del largometraje.

La posibilidad de una continuación no es una ocurrencia posterior al rodaje. Gasull reconoce que ‘Ídolos’ fue concebida desde el inicio como parte de algo mayor. “Siempre la concebí, y eso lo pensé con Carlos Prada, como una trilogía”, aunque aclara que “obviamente el público es el que decidirá si hay segunda parte o no”.

-Publicidad-