15ta 74ª edición del Festival de San Sebastián será especial para José Luis Rebordinos. Después de tres décadas ligado al único festival de Clase A de España, primero como parte del comité de dirección y después como máximo responsable, el vasco terminará una etapa, pero no abandonará su lado cinéfilo.
A partir del 1 de enero de 2027, Maialen Beloki, una de las actuales subdirectoras de San Sebastián, tomará el testigo de ‘Rebor’, quien tiene planeado seguir en el circuito de festivales pero desde “la tercera línea de fuego” y en citas más pequeñas.

Antes, el todavía director de San Sebastián repasa con Audiovisual451 algunos de los momentos más memorables de estos años, para bien y para mal, desde el lado humano de tantos artistas que han pasado por Donosti hasta las polémicas más amargas, sin olvidar el gran impulso a la sección de industria.
Del 18 al 26 de septiembre, fechas en las que se celebra este año el certamen, el sector tendrá la oportunidad de despedirse de Rebordinos, que asumió el cargo en enero de 2011, por lo que cuando cierre su etapa al frente del certamen, estará 15 años dirigiendo el festival para convertirlo también en el mejor un puente entre el cine de Europa y Latinoamérica.
Audiovisual451: ¿Qué balance haces de estos treinta años ligado el Festival de San Sebastián, los últimos quince como director?
José Luis Rebordinos: “Bueno, si pienso en la historia del festival, yo conozco a partir de la etapa de la transición española, ahí entra un equipo que tiene la misión de hacer la entrada en la democracia de un festival que venía con unas formas de la dictadura. Sí destaco la etapa en la que Diego Galán fue director, él populariza el festival, nos convence, yo entonces era un adolescente y recuerdo que nos convence a todos de que el festival es de todos nosotros. Luego hay otro momento muy importante con Mikel Olaciregui, que es el que realmente internacionalizó el festival. Él hablaba inglés perfectamente y conocía Los Ángeles gracias a su trabajo anterior en ETB y no duda en viajar allí y convencer sobre todo en aquel momento a las majors americanas, que eran fundamentales, de que San Sebastián podía ser parte del circuito de los grandes festivales.
Cuando llegamos nosotros, San Sebastián ya tenía una repercusión internacional, bastante prestigio, pero, por ejemplo, no tenía prácticamente nada de actividades de industria. ¿Qué hemos hecho nosotros? Fundamentalmente esta época se ha caracterizado por dos cosas, una de ellas es la llegada de la industria con fuerza a San Sebastián, de hecho, cuando llegamos creo que estábamos por los 600 acreditados de industria y ahora pasamos de los 2.300. Ha aumentado también la importancia de estos profesionales, sobre todo a raíz de la incorporación del Encuentro de Inversores, donde llegan cada año muchas personas importantes de la inversión cinematográfica de Estados Unidos, Asia, África, Latinoamérica…
Y la otra cosa que caracteriza esta época de quince años es que hemos creado un festival de todo el año, ya no es solo un festival de nueve días en septiembre, sino que somos parte de la escuela de cine Elías Querejeta, tenemos una residencia de proyectos que se llama Ikusmira Berriak [Nuevas Miradas], participamos en la programación de películas de Tabakalera, participamos en un mentoring para jóvenes realizadoras con el gobierno vasco que se llama Noka Ekoizpena… El festival se ha expandido a todo el año.”
A451: Diría que, además de todo eso, el cine español ha cobrado más importancia en San Sebastián durante tu mandato y que también habéis demostrado una mirada más decidida a Latinoamérica…
J.L.R.: “Sí, el festival siempre ha sido un festival que ha apoyado el cine español y el cine latinoamericano, pero en nuestro caso sí que es verdad que hemos hecho una apuesta por colocar el cine español y el vasco en particular, dentro del español, en un sitio especial. Eso ha hecho que expandamos un poco la programación de cine español a todas las secciones, antes igual se centraba más en la sección oficial y nuevos, pero ahora hay películas españolas o iberoamericanas en Zabaltegi, en Perlas, en Velódromo.
Yo personalmente me siento europeo y me siento iberoamericano, de alguna forma creo que nos unen muchísimas cosas a Europa y también a América Latina, cuando estoy en Argentina o veo el cine argentino, me siento muy próximo y ellos, cuando ven cine español, también se sienten próximos. Ha habido una apuesta muy fuerte por el cine latinoamericano y como estos últimos años hemos vivido crisis del cine brasileño en la época de Bolsonaro y crisis en Argentina con Milei, el festival ha intentado apoyar especialmente a esas cinematografías que sus propios gobiernos intentaban destruir. Sí creo que nuestro apoyo al cine latinoamericano y al cine iberoamericano en general latinoamericano y español ha sido muy fuerte.”
A451: San Sebastián es un festival de Clase A pero está en el último cuatrimestre del año, después de otros certámenes también muy relevantes. ¿Cómo de complicado ha sido armar una programación atractiva, teniendo en cuenta también que San Sebastián es muy para los ciudadanos?
J.L.R.: “Sí, yo creo que nos parecemos un poco a Berlín, en el sentido de que Berlinale también es un festival que mira a la ciudad, a Cannes, por ejemplo, sólo puedes ir si estás acreditado, en Venecia hay público pero poquito… Creo que hemos mantenido una relación buena con festivales como Venecia, Cannes, incluso con Londres, que fue un competidor feroz durante una época, ahora hablamos las cosas, sabemos qué películas tienen que estar en primicia en Londres, que va después de San Sebastián, pero otras muchas las compartimos y antes no se hacía así. Es difícil porque hay muchos festivales, está Locarno, está Roma, en muy poco tiempo hay muchos festivales y nos guste o no, en la sección oficial competimos porque si está en uno no puede estar en la sección oficial del que va después, por eso nosotros tenemos secciones como Perlak, Zabaltegui, Horizontes Latinos o Tabakalera, que lo que buscan es proyectar lo mejor del año de otros festivales. Aquí tenemos lo mejor del año que ya está en otros sitios y al mismo tiempo es nuestro pequeño homenaje a nuestros colegas. Por ejemplo, no tenemos en primicia ‘Fjord’, de Cristian Mungiu, pero va a estar en Perlak porque nos parece buenísima y es nuestro homenaje también al Festival Cannes.
Creo que se está produciendo un fenómeno interesante, que yo ya no voy a ver de primera mano, y es que cada vez más las películas quieren hacer varios festivales. Obviamente, si tienes una película grande en premiere mundial, para la prensa es muy importante, pero cada vez más el productor cuya película va a Cannes o a Venecia, quiere hacer otros tres o cuatro festivales después, aunque sea en otra posición, porque ante la oferta desquiciada de estrenos con la llegada de las plataformas y eso que ellas llaman contenido, término que a mí no me convence del todo, se genera mucho material y los festivales cumplen una doble función: por un lado, son prescriptores, ayudan a la gente a separar lo interesante de lo no interesante, y, por otro lado, los festivales son una publicidad barata porque, aunque cueste traer a los responsables, mover los materiales, etc., es mucho más barato que montar una gran campaña mundial. Una película como ‘Fjord’, que gana Cannes, ya tiene un impacto de comunicación que no puedes pagar ni con todo el oro del mundo. Incluso un festival como San Sebastián, más pequeño, logró un gran impacto con una película como ‘Los Domingos’, que se ha vendido a muchísimos países y ha tenido una repercusión increíble. Creo que esa labor de prescripción y de publicidad o promoción está haciendo que los festivales sean muy interesantes y las películas quieran hacer más de un festival.
Dicho esto, sí, la competencia complica las cosas porque, como yo siempre digo, tienes la sección oficial que has podido tener, no la que quieres, igual hay seis películas que has querido tener y que han acabado en Venecia o en Berlín del año siguiente o en Sundance, hay películas que pierdes por el camino. Ni siquiera un festival potente como Venecia lo tiene fácil porque, de pronto, igual hay películas que tienen miedo a competir y prefieren otro tipo de salida.
En definitiva, yo suelo decir que nuestra sección oficial es un monstruo de Frankenstein porque es una mezcla tiene que haber películas que gusten a nuestro público, hay películas que agraden a nuestros patrocinadores, pero luego tiene que haber películas que gusten a nuestra prensa local y a nuestra prensa nacional y a la prensa internacional y que interesen a la industria para comprarlas y moverlas. Y como en todo, lo que gusta a unos es detestado por otros. Lo que intentamos es que todos esos sectores tengan películas que les interesan y que les sirvan.”
A451: Otras de las cosas con las que te ha tocado lidiar es la irrupción de las plataformas…
J.L.R.: “Sí, hemos vivido la explosión de las plataformas y las idas y venidas que los festivales han tenido con ellas… Venecia, Berlín y San Sebastián somos los únicos festivales de Europa que proyectamos películas de plataformas sin problemas. Recordamos la situación que sufrió Cannes, que sufrió un boicot de parte de la exhibición… Nosotros desde el primer momento lo tuvimos claro, nosotros juzgamos películas, no juzgamos la forma de producción, y luego, yo no juzgo cómo tiene que estar una plataforma en Europa, eso les corresponde a las autoridades, nosotros ponemos la película, si nos gusta, me da igual que la produzca un productor independiente, que la produzca una gran major o que la produzca una plataforma.
Nos ha pasado lo mismo ese proceso con las series de televisión porque hay series que son puro cine, de hecho, ya hemos anunciado este año que la serie ‘Mis Muertos Tristes’, de Pablo Larraín, va a competir en su formato cine, pero su formato cine es prácticamente la serie cambiando algo en los finales de capítulo con unos fundidos, etc. Tú ves la serie de Larraín y para mí ahí dentro hay más cine que en casi todo lo que he visto este año, entonces, ¿por qué no va a competir? Los tiempos están cambiando y hoy se hace cine de muchas maneras diferentes y con formatos diferentes, lo que hay que buscar es la calidad.”
A451: ¿Qué recuerdas como lo mejor y lo peor de estos quince años como director de San Sebastián?
J.L.R.: “Ha habido muchos momentos buenos y malos. Por ejemplo, fue un trago cuando, quedando no mucho para el festival, se nos cayó Glenn Close de presidenta del jurado, con razones perfectamente lógicas por un tema familiar, ese fue un momento duro.
También hemos tenido algunas polémicas, hubo dos especialmente desagradables, una fue cuando proyectamos la película documental sobre Josu Ternera (‘No me llame Ternera’), sobre todo porque hubo más de 500 personas que pidieron que la retiráramos sin haberla visto, les ofrecimos ver la película y no quisieron, a mí me pareció que algo estaba fallando porque entre esas más de 500 había intelectuales a los que yo aprecio y respeto muchísimo, y no comprendí que ni siquiera quisieran ver la película…
El otro momento desagradable fue cuando proyectamos la película ‘Esparta’, porque salió un artículo en un periódico alemán diciendo que se habían conculcado los derechos humanos de los niños e inmediatamente Toronto y Nueva York retiraron la película, nosotros la mantuvimos y tuvimos que soportar todo tipo de insultos, de agresiones verbales, ideológicas, porque ahora ya no hay presunción de inocencia, hay presunción de culpabilidad, si alguien te acusa, eres culpable y tienes tú que demostrar que eres inocente. Nosotros nos mantuvimos firmes, se pasó la película, no se llevó ningún premio, hubo algunos problemas con el jurado y luego, sin embargo, hubo dos investigaciones en Rumanía, que era donde se suponía que estaba el problema, y las dos investigaciones concluyeron que se había cumplido la ley perfectamente con los niños. A día de hoy, yo todavía no he visto a todos aquellos que saltaron a nuestra yugular, no les he visto pedir responsabilidades a Toronto y a Nueva York, que censuraron una película sin ninguna prueba, ni he visto a ninguno de sus responsables pedir disculpas…
A451: Y algo parecido pasó con Johnny Depp y luego el tiempo también os ha dado la razón…
J.L.R.: «Me temo que las redes sociales hacen mucho daño a estos niveles y hay mucho miedo. Hay muchos festivales que, ante la duda, prefieren no meterse en un berenjenal, y yo lo que pienso es que juzgo películas, no personas, para juzgar actos delictivos están los jueces. En el caso de Johnny Depp hubo titulares diciendo ‘Johnny Depp, un maltratador, recibe el Premio Donostia’, y Johnny Depp nunca ha sido juzgado por maltrato, ni acusado de maltrato. Él acusó a su ex de difamación, nunca hubo un juicio por maltrato con él. Teníamos todos los papeles del juicio porque nos los enviaron sus abogados, sabíamos muy bien de qué se estaba hablando y, aun así, medios importantes titulaban así, se atrevían a decir que Johnny Depp es un maltratador. Quizá porque así obtienes un montón de likes y eso es lo que se busca. Estamos llegando a unos grados de corrupción y de poca honorabilidad realmente increíbles».
A451: Otra polémica surgió con Woody Allen…
J.L.R.: «El caso de Woody Allen fue todavía más demencial… Vuelvo a lo mismo, si hay un delito, se denuncia y las autoridades responden, pero ha costado mucho a los sectores más progresistas de la sociedad conseguir que se respete el principio de presunción de inocencia como para que ahora nos lo carguemos.”
A451: ¿Qué momentos no se te van a olvidar nunca de tu tiempo como director del Festival de San Sebastián?
J.L.R.: “Te voy a decir algunas cosas que pueden parecer absurdas… Las obvias, pues conocer a Glenn Close, mi primer Premio Donostia, o a Sigourney Weaver, que me pareció increíble, también Monica Bellucci… me ha gustado muchísimo conocer a estas personas, me refiero a eso, a conocerlas como personas, no como artistas. Por otro lado, he ido haciendo muchos amigos en la profesión que continuarán siéndolo cuando deje este festival.
Luego, hay otras dos cosas menos obvias pero que a mí me encantan, ¡lo tengo que decir! Han sido las más bonitas que he vivido: una, probablemente la más bonita, es la colaboración que mantenemos junto con la Diputación Foral de Gipuzkoa con la que hemos impulsado una escuela de cine en Argentina, y en menor medida en Colombia. En Mar de Plata hay una escuela para niños con muy pocas posibilidades económicas, llevamos unos 10 años allí, empezamos llevando cámaras, kit de sonido, profesores, luego ordenadores, programas de edición y, en estos momentos, es un programa que les permite a los niños de esa escuela expresarse contar sus historias, en muchos casos historias duras, alguno de ellos ha salido de ahí y ha conseguido trabajo en el audiovisual. Es una de las cosas más bonitas que he vivido, recuerdo, sobre todo, la única vez que fui a visitar el colegio, fue increíble ver el agradecimiento de aquella gente que no tenía casi nada y que habían estado cocinando tortitas, empanadas para nosotros, esos son los momentos más bonitos de toda mi vida profesional.
¡Además, he tenido la suerte de que me han estado vistiendo durante un montón de años! Soy un desastre para vestir, la moda no es lo mío precisamente, y he contado con una sastrería que hay en Donosti que se llama Aldabaldetreku con unos profesionales increíbles, conocer a esa pareja de sastres ha sido una de las cosas más bonitas que me llevo de esta etapa. Al final en la vida te llevas cositas pequeñas, también, como te digo, conocer a algunas de esas grandes estrellas que me han demostrado ser grandes personas.”
A451: Es fácil imaginar que también te sientes orgulloso del Foro de coproducción de Europa – América Latina, ¿no?
J.L.R.: “Cuando yo hablo de mí, estoy hablando de un equipo, somos un equipo de mucha gente y yo sólo he sido el muñeco que ha salido en las fotos. Y, sí, yo creo que todo nuestro equipo se siente muy orgulloso cuando una película que ha pasado por el Foro o que ha pasado por Work in Progress, por Ikusmira Berriak, de pronto, se ha hecho realidad y gana en Un Certain Regard, como sucedió con ‘La misteriosa mirad del flamenco’. Ver este tipo de procesos o ver crecer a toda una generación de cineastas vascos, como los Moriarty, Koldo Almandoz, Telmo Esnal etc., que ahora juegan en primera división, es muy bonito. Igual con actores como José Ramón Soroiz. Hay muchas cosas de las que me siento contento, no sé si la palabra es orgulloso, supongo que sí.»
Soy muy poco mitómano, pero sí es verdad que estoy contento de haber hecho un trabajo que, en algunas cosas, ha servido para tirar para adelante. Nos habremos equivocado, o me habré equivocado, pero sí hay cosas que han creado un camino.”

A451: A partir del 1 de enero de 2027 tomará el relevo Maialen Beloki, ¿qué puedes decir de ella?
J.L.R.: “Es quien yo hubiera elegido, me mantuve completamente al margen del concurso público que se convocó y Maialen tampoco me consultó nada, con buen criterio, me dijo ‘si lo saco, hablamos después’, no sé ni quiénes se presentaron. Estuve totalmente al margen del proceso y la elección. Lo que yo tenía también claro es que debía ser alguien que conociera bien el festival, porque esto es ya muy grande, no puede llegar alguien de fuera, claro que hay gente inteligentísima y preparada que podría tomar la dirección de San Sebastián, pero necesitaría un año o dos para poder dirigirlo en condiciones, entonces, estando Maialen, porque Lucía, la otra subdirectora no quería, pues la elección estaba clara. Creo que ha sido positivo que hubiera un concurso para que Maialen se sienta apoyada por el consejo.
Maialen ha ocupado la subdirección, uno de los cargos de mayor confianza que tengo yo en el festival, es una persona muy inteligente, muy preparada, que conoce muy bien el festival, obviamente tendrá un punto de continuidad porque es parte de lo que estamos haciendo, pero es una mujer joven y no tengo dudas de que poco a poco le irá dando otro aire al festival para la próxima década, tal y como hicimos cuando entramos nosotros hace quince años… Ella tendrá que analizar dónde estamos y acometer los cambios que hay que hacer para el festival del futuro, si yo hubiera seguido hubiera hecho cambios, pero ya no me toca, eso debe ser responsabilidad de alguien nuevo más ajustado a la época actual. Estoy encantado y todo apunta al éxito. Además de estar muy preparada, Maialen es muy buena persona, que es algo que yo cada vez valoro más en este mundo.”
A451: Has hablado que ya esto es un monstruo que se escapa de las manos un poco, también creo que el festival bajo tu mandato, presupuestariamente ha crecido mucho…
J.L.R.: “Lo cogimos con 6,7 millones de euros y lo vamos a dejar en 11 millones, aproximadamente. Si de algo me puedo sentir orgulloso es que no ha habido ni un duro déficit en estos quince años, incluso hay un pequeño superávit de casi 200.000 euros, no ha habido ningún quebranto para la sociedad, hemos sufrido mucho con el tema económico, porque hemos pasado el final de una crisis, una pandemia, la inflación, han sido épocas complicadas con las guerras, que, parece que no, pero influyen en los patrocinadores, etc. y bueno, esto tiene que ver con el equipo, tenemos una directora financiera, Amaya Elizondo, que es espectacular. De nuevo, somos un equipo y me siento my orgulloso, a pesar de que tengo formación financiera, porque trabajé diez años en una caja de ahorros, no hubiera podido controlar este monstruo económicamente sin una directora financiera de muchísimo nivel, Amaya es la voz de mi conciencia, es la que me riñe cuando me voy a pasar, aunque la decisión final sea mía, me ha ido contando dónde estábamos y me ha hecho ser prudente. El éxito financiero del festival ha sido aumentar el presupuesto muchísimo, con la ayuda de las instituciones, yo me quejo siempre y les pido más, pero es verdad que también las instituciones a lo largo de estos años han ido subiendo su aportación. Después, hemos contado con más patrocinadores privados.”
A451: ¿Crees que San Sebastián ha aportado su granito de arena al éxito internacional del cine español en los últimos años?
J.L.R.: “Creo que San Sebastián hace un trabajo de promoción del cine español que no se ve y no se cuenta, nosotros conocemos muy bien a los directores de los grandes festivales y hablamos con ellos, igual que hablamos con ellos del cine de su país. El festival, digamos, hace de prescriptor, pero fundamentalmente creo que el éxito de las cosas normalmente tiene que ver con muchos factores, el primero, importante, es que en el cine español siempre ha habido talento, pero creo que ahora hay una nueva generación no solo de directores y directoras, sino también de productores y productoras sobre todo, que están cambiando cosas, que están generando otro tipo de productos.
Luego, creo que hay una política por parte del ICAA muy positiva, realmente han hecho cosas muy interesantes, ha habido un apoyo en las subvenciones, un apoyo en los mercados. Ese apoyo público se ha dado también en Euskadi, no solo con subvenciones, que ha dado lugar a un auge del cine vasco dentro del cine español, a que esté presente en Cannes, en Berlín, en los mercados más importantes…
Pienso también que los productores están bastante más unidos que antes, las televisiones, Televisión Española y las autonómicas también aportan lo suyo, y, por último, creo que los festivales, no solo San Sebastián, están dando un gran apoyo al cine español y, en el caso de San Sebastián, al cine vasco, por supuesto ha tenido mucha repercusión en películas como ‘Los Domingos’, también en series de televisión como ‘Querer’, pero a ese nivel también ha sido muy importante el apoyo al cine español, Sitges, Gijón, Valladolid, Sevilla… En definitiva, es una suma de factores que desde mi punto de vista ha logrado que el cine español esté viviendo su mejor momento de los últimos 50 años.”
A451: ¿Habrá alguna sorpresa ya en tu último festival?
J.L.R.: “No, va a ser una edición como cualquier otra, la estamos haciendo como cualquier otra y, además, yo quiero que sea así, no soy nada partidario de los grandes fastos, va a ser una edición más. Esto no va de llegar con fuegos artificiales y marcharte con fuegos artificiales, no.
Estamos muy contentos con la sección oficial, creo que va a haber unas presencias interesantes, como los últimos años, va a ser una edición más que buena, pero una edición más, el año que viene es el 75º aniversario y ahí sí supongo que Maialen estará preparando algunas cosas especiales, no se trata de tirar la casa por la ventana, ni montar un circo, se trata de que hay algunos detalles bonitos, diferentes para celebrar un aniversario como ese. Creo que lo mejor que puede hacer el festival es seguir año tras año ofreciendo ediciones interesantes para la gente para los medios de comunicación, para la industria, etc.”
A451: ¿Qué harás a partir de ahora? Sabemos que formarás parte del jurado del Festival de Sevilla este año.
J.L.R.: “Sí, estoy muy contento porque a mí me gusta ser jurado y levaban años proponiéndomelo, es una responsabilidad pero me gusta y tengo muchas ganas de ir a Sevilla, creo que además estos últimos años también lo está haciendo muy bien Manuel Cristóbal. Venir después de José Luis Cienfuegos es complicado porque era un pedazo de director. Manuel tiene una línea que busca más lo popular, tal vez Cienfuegos buscaba más un tipo de cine que abre nuevos caminos, etc. Pero, insisto, creo que Manuel lo está haciendo muy bien, está yendo a la gente, funcionando y todos los años ha tenido películas muy interesantes.
Me seguiréis viendo porque mi idea es trabajar en la tercera línea de fuego en festivales en los que pueda aportar cosas, con cine español y latinoamericano, cosas pequeñas, pero aún puedo aportar y me gustaría que se aprovechara mi experiencia. Quiero estar un poco escondido. Desde luego veré mucho cine, sobre todo español y latinoamericano, y uno de mis placeres será acudir a San Sebastián como espectador.”



