Para el cierre de temporada de las mujeres ALICE del audiovisual español hemos preparado una entrega temática en torno a un género que cada vez está ganando mayor cuota de presencia (por sus costes moderados en comparación con los presupuestos que requiere la ficción) en los catálogos de plataformas y las parrillas televisivas: el documental, también popularizado en nuestro país como unscripted de un tiempo a esta parte. Para ello, hemos recurrido a cuatro profesionales que gozan de gran reconocimiento: dos productoras ejecutivas con numerosos títulos a sus espaldas que acaban de iniciar una nueva fase; una directora y productora con créditos a ambos lados del charco; y la commissioner de uno de los streamers que más apuesta por las docuseries.
Al igual que le ha ocurrido a nuestras primeras protagonistas de este mes, en las últimas semanas hemos visto cómo varias compañeras han acaparado titulares por sus últimos nombramientos, tanto en la administración pública (el ICAA acaba de estrenar directora general, la abogada y funcionaria de carrera Marta Serrano), las entidades gremiales (la guionista Virginia Yagüe ha revalidado su mandato como presidenta de DAMA, y la productora Valérie Delpierre ha sido elegida nueva presidenta de PROA) y la empresa privada (El Estudio ha reclutado a Sonia Martínez como directora de contenidos en España, mientras que Esther Agraso ha fichado por Grupo iZen para continuar trabajando en desarrollo de negocio internacional).
La sección de premios tampoco se ha quedado atrás: dos grandes figuras como son la actriz Carmen Machi y la periodista Rosa María Calaf han sido reconocidas con el Premio Nacional de Cinematografía y el Premio Nacional de Televisión, respectivamente. Otra de nuestras compañeras icónicas, en este caso en el campo de la dirección de casting, recibió el primer Premio APDICE de Honor en reconocimiento a su trayectoria y su contribución a esta especialidad en nuestro país: la incombustible Carmen Utrilla, recientemente jubilada. Y otro ente profesional, la Academia de Cine, ha otorgado a la responsable del departamento de prensa española del Festival de San Sebastián, Koro Santesteban, con el Premio de Comunicación de la Academia 2026.
Antes de dejaros con nuestras “documentalistas”, mandamos una cariñosa felicitación a las productoras de animación que han hecho del último Festival de Annecy una edición histórica para nuestra industria animada: ‘La violinista’, coproducción internacional en la que interviene Paloma Mora, se ha llevado el Cristal al Mejor Largometraje de la sección oficial, además del Premio SACEM a la Mejor Música Original; mientras que ‘Decorado’, coproducido por Chelo Loureiro, se ha alzado con el Prix Paul Grimault.
Nos despedimos hasta septiembre y os deseamos un feliz verano.
Marias Recarte Bañales y Rosaura Romero Trejo

Productoras Ejecutivas de No Ficción
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideráis que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciasteis vuestra carrera hasta el día de hoy?
«Los tiempos han cambiado y sí vemos una evolución clara, especialmente en los últimos años: cada vez hay más mujeres liderando proyectos y ocupando espacios que antes parecían reservados casi exclusivamente a los hombres. Aun así, queda mucho por hacer.
La mirada de las mujeres transforma sustancialmente las historias, los contenidos y la forma de contarlos. Por eso es importante, y sigue siendo una tarea pendiente, que haya más mujeres en puestos directivos y consejos de administración, con poder real de decisión.»
¿Cuáles han sido (o son) vuestros referentes en la profesión y os sirvieron de inspiración?
«A lo largo de nuestra trayectoria hemos tenido la suerte de cruzarnos con mujeres valientes que han defendido una industria capaz de sumar valor a la sociedad. Mujeres que nos apoyaron y nos dieron grandes oportunidades para producir géneros y contenidos que no eran tan obvios en aquel momento, y que luego han terminado siendo tendencia.
Un ejemplo de ello es María José Rodríguez, que apostó por proyectos como el true crime sobre la secta ‘El Palmar de Troya’; el thriller documental ‘Palomares’; y, más recientemente, ‘Infiltrada en el búnker’, una película de investigación y denuncia sobre maltrato animal. Marijo Larrañaga es otro gran ejemplo, una profesional que siempre nos ha animado a buscar miradas especiales de mujeres creadoras y a impulsar relatos con una voz propia.
Y luego están aquellas periodistas que dedican su vida a contar el mundo, mujeres increíbles que han roto estereotipos y a las que admiramos profundamente: Rosa María Calaf, Catalina Gómez Ángel, o Mónica García Prieto son tan sólo algunas de ellas.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en vuestra carrera para llegar hasta vuestra posición actual?
«Sin duda alguna, nuestro trabajo en 93 Metros junto a David Beriain marcó una etapa fundamental en nuestra forma de entender el documental. Aquellos años nos permitieron soñar, crear y producir con ambición global. Tuvimos la suerte de contar con plataformas que apostaban por el género, que entendían el valor del acceso, del tiempo de investigación y de una mirada autoral capaz de llevar historias locales a una dimensión internacional. Esto fue decisivo porque entonces muy pocas estaban ahí.
Desde En Cero Coma seguimos alineadas con esa forma de contar historias de distintos géneros, pero con un elemento común: los grandes accesos. Ha sido una etapa muy fructífera en cuanto a número de proyectos y hemos tenido la fortuna de formar grandes equipos en cada una de nuestras producciones.
Ahora, estamos preparándonos para subir un escalón más dentro del mundo de la producción audiovisual, extendiendo nuestro foco a la ficción, siempre partiendo desde un trasfondo real. Nos interesan proyectos que nos permitan entrar en universos complejos, acompañar a personajes con profundidad y construir relatos que combinen rigor, emoción y ambición narrativa.»
¿De qué manera creéis que habéis contribuido a título personal con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Creemos que nuestra principal contribución ha sido ejercer la profesión con compromiso y seguridad; y abrir espacios para que otras mujeres puedan brillar con su talento. Siempre buscamos formar el mejor equipo para cada historia y, afortunadamente, en ese camino nos hemos cruzado con grandes profesionales.
También procuramos visibilizar el talento femenino siempre que participamos en foros o programas de formación, convencidas de que la presencia de mujeres en puestos de dirección, guión, producción y técnicos contribuye a crear mejores obras y a transformar la industria desde dentro.»
Almudena Carracedo

Directora, Productora y Productora Ejecutiva – Lucernam Films
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Recuerdo que, recién terminada la carrera, escribí un corto de ficción. Pero no sabía qué hacer con aquello: dónde ir, cómo levantarlo… Era difícil encontrar el espacio en un sector muy endogámico y cerrado (para mí, para muchas jóvenes). Tanto, que acabé tomando la decisión de marcharme de España y buscar mi camino en EE.UU.
Hoy en día existen numerosos caminos para mujeres emergentes, y existen además asociaciones que nos representan y que impulsan nuestro talento, como CIMA, en la que he participado activamente desde la junta directiva. Sin ellas no podríamos hablar de todo este cine hecho por mujeres que ha supuesto un soplo de aire fresco en los relatos y las narrativas cinematográficas de los últimos años en España.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«De adolescente grababa las pelis mudas que daban por La 2 a las tantas de la madrugada. Me fascinaba ‘Metrópolis’, pero aquello no era un referente. Durante mi Erasmus en París, vi lo que fue tal vez mi primera película documental: ‘Harlan County USA’, de Barbara Kopple. Fue la primera vez que sentí que esa documentación de la lucha y los procesos sociales en el mundo documental se acercaba mucho a mi sensibilidad política.
Empecé a seguirle la pista también a Agnès Varda y así fui descubriendo, poco a poco, esos referentes que me habían faltado, como Cecilia Bartolomé en España. Afortunadamente, ahora hay más mujeres haciendo cine (¡aunque sigue sin haber paridad!) y soy muy fan de la nueva ola de cine hecho por mujeres, como Carla Simón, Pilar Palomero, Chloé Zhao o Alice Rohrwacher.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«En mi carrera profesional existen dos puntos de inflexión que determinaron mi camino. El primero fue decidir dejar la tele (trabajé como realizadora en el primer ‘Gran Hermano’), comprarme una cámara profesional e irme a EE.UU. con ella. Así hice mi primer largo documental, ‘Made in L.A.’, que tuvo un gran impacto social.
La segunda gran decisión fue regresar a España doce años después con mi compañero de vida y profesional Robert Bahar, para crear ‘El silencio de otros’, fruto de un proceso de siete largos años en los que trabajamos para generar una conversación profunda sobre la memoria democrática de este país.
Ambas decisiones implicaron mucho riesgo personal y profesional, pero fueron momentos claves en los que decidí agarrar el futuro con fuerza y tirarme a la piscina, sin esperar a que nadie me diera permiso para crear.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Por un lado, cada mujer que consigue superar parte de los obstáculos a los que nos enfrentamos ya está contribuyendo a que esto cambie, porque crea esos referentes que nunca tuvimos, demostrando que podemos y que somos muchas. Por otro lado, he dedicado mucho tiempo y esfuerzo a luchar por los derechos de las mujeres desde diferentes asociaciones. Por eso estuve durante seis años en la junta directiva de CIMA, desde la que creé (y dirigí durante dos ediciones) el programa CIMA Mentoring 1to1, dedicado a mentorizar a mujeres emergentes de todas las edades, geografías y especialidades dentro del sector. También cocoordiné el informe pionero ‘Después del silencio’, sobre las violencias sexuales en el cine y el audiovisual español.
A pesar de todos los avances y logros, las mujeres siguen encontrando retos profundos para entrar (y sostenerse) en este campo. Espero y deseo que la industria pueda colaborar y apoyar el trabajo de las asociaciones para que puedan seguir emergiendo nuevas miradas y nuevos relatos de mujeres cineastas, que al fin y al cabo hacen que el cine y el audiovisual sean más diversos y más representativos de nuestra realidad. Creo que cada una de nosotras, desde nuestras parcelas, podemos seguir apoyando para dejarle un camino más fácil y acogedor a las que vienen detrás.»
Bibiana González Fernández

Director, Content Networks & Streaming Non-scripted Original Production Iberia – Warner Bros. Discovery
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Empecé a trabajar en esta industria hace más de treinta años, en el ámbito de la investigación de audiencias, un área en la que el papel de las mujeres siempre ha sido muy sólido. Sin embargo, en aquel momento sentía que éramos casi un oasis dentro de un sector en el que aún quedaba mucho camino por recorrer: a mediados de los noventa, todos recordamos cómo se trataba a las mujeres en determinados contenidos televisivos, y el acceso femenino a las cúpulas directivas y a algunos ámbitos creativos y técnicos, era muy limitado.
Afortunadamente, aunque todavía existe un amplio margen de mejora, la situación ha cambiado de forma significativa a lo largo de estas décadas. Hoy podemos decir que las mujeres estamos mucho mejor representadas en los distintos ámbitos del audiovisual. Me alegra especialmente ver a compañeras liderando o gestionando compañías, creando grandes producciones, dirigiendo películas o documentales, o ejerciendo como presentadoras de referencia en programas de radio y televisión, por citar algunos ejemplos. No estamos al final del camino, pero sí hemos recorrido ya un buen trecho. Soy optimista al respecto, aunque también realista: alcanzar una paridad plena requiere todavía esfuerzos sostenidos y medidas concretas por parte de todos los agentes implicados, así como de los organismos públicos.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«Mis principales referentes son los equipos con los que he trabajado a lo largo de todos estos años. Por supuesto, podría mencionar a un buen número de profesionales con nombres y apellidos que han influido en mi carrera. Pero lo que de verdad me inspira y me motiva son las personas con las que comparto mi día a día laboral. Creo profundamente en el trabajo en equipo y en la idea de que los mejores proyectos surgen de la colectividad.
Fuera de mi círculo profesional más directo, y pensando en figuras públicas, me gustaría mencionar a tres mujeres a las que admiro por su profesionalidad, su liderazgo, su clarividencia y su talento en el medio audiovisual: Pepa Bueno, Àngels Barceló y Ana Blanco. Y, aunque no tenga relación directa con nuestro sector, quiero aprovechar para nombrar al referente femenino más importante de mi vida: mi madre, Olvido.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«Me cuesta señalar un único punto de inflexión, porque toda mi carrera se ha desarrollado en el ámbito de la investigación de audiencias, la programación y los contenidos, áreas muy vinculadas entre sí y con roles que se han cruzado a lo largo de mi trayectoria. Pero si tuviera que destacar uno, señalaría mis inicios en Discovery (hoy parte de Warner Bros. Discovery): en 2012, cuando era responsable de audiencias en Telemadrid, tuve la oportunidad de incorporarme al equipo de programación de la compañía coincidiendo con el lanzamiento de DMAX. Ese cambio marcó mi carrera posterior, tanto por las funciones que desempeño actualmente, como por las personas fantásticas con las que he trabajado y sigo trabajando.
Me considero tremendamente afortunada por participar tanto en la estrategia de programación de las televisiones de nuestro porfolio, como en el desarrollo de producción local para nuestros canales (con títulos como ‘Control de fronteras’, ‘Clandestino’ o ‘Guerra Civil en color’) y para HBO Max (‘El minuto heroico’, ‘El caso Sancho’ o ‘Sobrevivir al paraíso’, entre otros).
Por otra parte, trabajar en Warner Bros. Discovery durante todos estos años me ha permitido formar parte de un entorno internacional de gran riqueza cultural y social, y me ha ayudado a desarrollarme y crecer profesionalmente gracias a los retos constantes a los que he tenido que enfrentarme.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Es complicado atribuirse este mérito a título personal. No obstante, en la medida de mis posibilidades espero haber aportado mi granito de arena al progreso de la mujer en la industria, fomentando su presencia en los equipos y contribuyendo a generar un entorno de confianza, inclusión, respeto y participación.»



