Hace justo un año elaboramos una entrega temática de las mujeres “Jóvenes Aunque Sobradamente Preparadas” (JASP) del audiovisual español que abordaba las “nuevas profesiones” surgidas en el sector en los últimos tiempos. La propuesta fue tan enriquecedora y se nos quedaron tantas candidatas en el tintero, que hemos decidido volver a la carga arrancando este 2026 con cuatro nuevas protagonistas cuyos trabajos siguen ampliando los confines del audiovisual hacia nuevos territorios poco explorados hasta el momento: la coordinación de acceso, el análisis del contenido con perspectiva de género, la representación de la diversidad o las implicaciones legales de la Inteligencia Artificial.
Revisando la actualidad, es ineludible mencionar que la temporada de premios ya ha comenzado, teniendo en los Forqué su pistoletazo de salida oficial: Alauda Ruiz de Azúa y ‘Los domingos’ volvieron a coronarse después de su triunfo en San Sebastián, obteniendo dos estatuillas al Mejor Largometraje de Ficción y a la Mejor Interpretación Femenina para su protagonista Patricia López Arnaiz. De los doce galardones que se entregaron en la gala organizada por EGEDA, siete recayeron en mujeres o equipos mixtos integrados por profesionales femeninas.
En esta misma línea, algunas academias regionales también han dado a conocer a sus nominadas: mientras que ‘Romería’ de Carla Simón y ‘Sorda’ de Eva Libertad encabezan las nominaciones a los Premios Gaudí catalanes, con 13 y 11 menciones respectivamente, los Premios Carmen del Cine Andaluz tienen una representación femenina muy escasa en categorías clave como mejor dirección o largometraje de ficción, con tan sólo una nominada en cada uno de estos apartados: Celia Rico Clavellino por ‘La buena letra’ y Belén Funes por ‘Los tortuga’, respectivamente.
Antes de que conozcamos las nominadas a los Goya, quienes sí han podido ya levantar en alto un trofeo han sido las productoras Marina García López, de Sintagma Film (‘Ciudad sin sueño’), receptora del Premio ‘El ojo crítico’ 2025 de RNE en la categoría de Cine; y Nuria Muñoz, de Nexus CreaFilms, que hizo lo propio con el Premio ODA 2025 a la Mejor Ficción por ‘Sorda’.
Para terminar, una pincelada internacional: el proyecto ‘Moonfish’, codirigido por Mireia Vilanova, es uno de los cuatro finalistas que formarán parte de la 14ª edición de Biennale College Cinema, el laboratorio de formación de cineastas del Festival de Venecia. Con todo esto en el horizonte, ¡podemos decir que 2026 promete!
Alba Saskia Rivas Molina

Coordinadora de acceso
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Hasta no hace mucho, mi trabajo consistía en escribir y construir historias. Ahora, aunque no puedo dejar de ser guionista, me he especializado en hacer del audiovisual un lugar mucho más accesible, con una mirada más diversa y un tono disidente. Me he formado en la Academia de Cine como coordinadora de acceso, una nueva figura que sin duda va a dar mucho de qué hablar.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Amo todo lo que tenga relación con el proceso creativo, ir hasta lo profundo en busca de personajes, tramas e historias que quieren nacer a través de mí. Creo que ese es uno de los motivos por los cuales estoy aquí: escribir es mi forma de estar en el mundo y de comunicarme con él. Lo que no llevo tan bien es encontrar un lugar para ese arte, es decir, mercantilizar un guión, un libro o una poesía. Me gustaría que España contara con agencias de representación de guión donde todas las personas tuviéramos la oportunidad de tener un sostén, y no sólo unas pocas privilegiadas con carreras ya consolidadas. Entiendo que es un pensamiento muy de artista. Siendo honesta, estas son las dinámicas que más oscurecen mi proceso creativo.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Dependiendo del día, puedo ser más o menos optimista. No he conocido a la industria audiovisual en otro momento, estoy empezando, así que tampoco puedo compararla con otros tiempos. Aun así, percibo una dinámica de poder muy marcada, aunque es cierto que atraviesa a muchos otros sectores. Quiero pensar que la industria está dejando paso, poco a poco, a otra generación y a nuevos ideales. Creo que estamos en un momento de transición y de oportunidad. Mi empeño por hacer una cultura más accesible, donde todas las personas podamos participar sin barreras, nace de aprovechar este momento para transformarlo y dejarlo mejor de como yo misma lo encontré.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«Siento que todavía no estamos a la altura de la enorme riqueza cultural que existe en nuestro país. Esto se perpetúa en las tramas, en los enfoques equivocados sobre las minorías y en la creación constante de personajes estereotipados. Cambiaría el miedo al cambio: el temor de la propia estructura a imaginar otras realidades y colocarlas en el centro. Ese cambio no sólo debe darse en la industria, también a nivel personal: primero tiene que surgir en las personas para que después se impregne en la ficción. Al revés, sólo sirve como una tirita mojada.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«¡Sí! Este año mi primer cortometraje verá la luz y me entusiasma disfrutar del proceso de cómo una directora sorda lidera ese espacio y a un equipo. Quiero seguir conquistando laboratorios y residencias para proyectos que aún necesito madurar, y compartir esos procesos con otras personas creadoras. Además, nacerá un proyecto muy necesario del que todavía no puedo adelantar mucho, pero prometo que no defraudará.»
Beatriz Aparicio Vinacua

Jefa de Unidad del Observatorio de Igualdad – RTVE
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Mi trabajo se desarrolla en varios ejes de los recogidos en el II Plan de Igualdad de RTVE. El primero es el relativo a contenidos, informativos y audiovisuales, dado que desde el Observatorio hacemos un seguimiento de ellos para garantizar que respetan la igualdad entre mujeres y hombres, los principios de nuestra Guía de Igualdad, y que incorporan la perspectiva de género. Elaboro pautas y recomendaciones para una mejor cobertura informativa audiovisual y trabajo también con otras áreas que generan contenidos, como la de Cine y Ficción.
El segundo eje es el de la formación y sensibilización sobre igualdad y perspectiva de género. El último eje tiene que ver con la estrategia, con un cambio cultural y organizacional, y con las relaciones externas en igualdad, coordinándonos, por ejemplo, con el tejido asociativo de las mujeres del audiovisual.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«La parte más gratificante es la de escucha de los equipos y reflexión: permite tener una visión global de cómo se representa a las mujeres o la violencia contra ellas desde las pantallas, o de hasta qué punto ellas están presentes en todos los procesos de decisión. Escuchar permite detectar brechas y dudas habituales sobre cómo hacer las cosas mejor y de una forma reflexionada. Sólo así se pueden elaborar recomendaciones completas y propuestas de acción.
La parte más frustrante es el saber que, como cualquier cambio cultural, este es un trabajo de repetición hasta que cala de una forma natural. Quedan muchos sesgos inconscientes que superar.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Creo que ha avanzado de forma sólida en términos de igualdad de género, pero los datos todavía se alejan de la paridad. Sigue habiendo una desigualdad estructural, especialmente techo de cristal y brecha económica. Y preocupa especialmente la violencia sexual en la industria del cine y el audiovisual, viendo los datos del informe presentado por CIMA este año.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«El nivel de presencia, financiación y apoyo real a los proyectos liderados o dirigidos por mujeres, a aquellos que incorporan su mirada, la female gaze de la que la teoría fílmica feminista lleva hablando desde los setenta. Sin una presencia equilibrada de las miradas en las pantallas, queda en la sombra la perspectiva de las mujeres siendo más de la mitad de la población, lo que dificulta un cambio cultural tan necesario.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«En 2026, el Observatorio de Igualdad de RTVE estará dentro de los comités de evaluación de los proyectos audiovisuales participados por la Corporación, como se anunció en el Festival de San Sebastián. También continuaremos trabajando con las asociaciones de mujeres del audiovisual para abordar los criterios de igualdad que deben tenerse en cuenta para la selección de dichos proyectos. Ambas cuestiones tienen el objetivo de cumplir con las medidas en las que nos implica el Pacto de Estado contra la Violencia de Género renovado este pasado año.»
Elena Crimental

Directora de comunicación – Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA)
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Dentro del Observatorio de la Diversidad en los Medios Audiovisuales (ODA), me encargo de diseñar e implementar la comunicación tanto externa como interna de nuestra asociación sin ánimo de lucro. En nuestro caso, más que con nuestro personal (somos un equipo muy pequeñito), nos relacionamos directamente con las empresas, entidades y personas socias de ODA, a las que dirigimos comunicaciones y atención personalizada.
También imparto talleres, realizo asesorías en materia de diversidad, coguionizo el podcast ‘¡Corten!: Descodificando la ficción’, y gestiono y organizo eventos como los Premios ODA. Asimismo, colaboro en el análisis de la ficción española y en la redacción de los Informes ODA, que evalúan anualmente cómo es la representación en series y películas nacionales de las personas LGBTIQA+, racializadas, con discapacidad y con corporalidades diversas.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Lo que más me gusta es la oportunidad de trabajar en algo que me apasiona y que considero relevante, como es impulsar la diversidad delante y detrás de cámara. Con esto, además de crear espacios de trabajo más seguros en los que todo el mundo tiene cabida, surgen ficciones diferentes, que muestran realidades hasta ahora silenciadas y que, por tanto, pueden cambiar la sociedad debido al poder del audiovisual como generador y moldeador de imaginarios colectivos. También disfruto mucho de hacer todo esto con un equipo fantástico del que aprendo cada día, y de conocer a más personas de la industria que comparten objetivos, pues sólo trabajando en equipo se consiguen cambios.
En cuanto a lo que menos, es precisamente lo complicado que resulta muchas veces dedicarse a impulsar la diversidad, en especial en estos momentos de polarización social y auge reaccionario. Esto nos afecta tanto a nivel económico, ya que la financiación resulta difícil, como personal, pues en ocasiones nos enfrentamos a insultos o discursos de odio (sobre todo lo vemos con el Informe ODA contra la gordofobia, donde nos llegan muchos mensajes desagradables, e incluso nos ha pasado en mitad de entrevistas), algo que de vez en cuando es inevitable que pase factura.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Diría que se encuentra en un momento complicado porque a la precariedad, los monopolios y la llegada de la IA generativa, se suma el detrimento de las políticas de diversidad de muchas compañías, en especial las de origen estadounidense. Ya estamos viendo cómo esto hace que se apueste menos por ciertos equipos y proyectos, por eso debemos colaborar para proteger a los colectivos más vulnerabilizados y que sus derechos no se vean mermados.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«La precariedad: tener estabilidad y unas condiciones más dignas permitiría a muchas personas que ahora no pueden dedicarse al audiovisual trabajar en el sector. O que, si tienen que denunciar un abuso, del tipo que sea, puedan hacerlo sin miedo a perder su sustento. Que sea un entorno precario también implica que quienes crean suelan proceder de entornos privilegiados, de manera que acabar con esta brecha también sería un gran impulso de cara a que haya más diversidad.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«Este año en ODA queremos organizar más eventos presenciales, pues frente a la atomización, es necesario que nos conozcamos, compartamos y charlemos. También me hace mucha ilusión la publicación de un nuevo Informe sobre juventud que estamos preparando junto al Injuve (Instituto de la Juventud de España), ya que en estos años de análisis, hemos visto lo limitados que son los imaginarios que desde los medios ofrecemos a la gente joven.
A nivel personal, he sido una de las afortunadas que ha obtenido una de las ayudas a la escritura de guiones del ICAA, así que estoy muy emocionada por cómo esto me va a permitir centrarme en escribir ‘Multitudes’, un proyecto que estoy deseando que siga cobrando vida.»
Marta Valero González

Abogada de Propiedad Industrial e Intelectual – Garrigues
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«En el despacho, participo en una amplia variedad de asuntos en materia de propiedad industrial e intelectual, muchos de ellos vinculados a la industria audiovisual. Asesoro a empresas y artistas de la industria musical internacional en la protección de sus derechos de autor, lo que implica analizar la cadena de titularidad de los derechos, así como colaborar en la redacción y negociación de contratos con los distintos agentes que intervienen en la vida profesional del artista, como discográficas, productoras, editoriales musicales y entidades de gestión. Además, una parte relevante de mi trabajo se centra en el análisis del impacto de la Inteligencia Artificial en la industria audiovisual y creativa desde la perspectiva jurídica.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Me considero una afortunada por poder dedicarme a algo que realmente me apasiona: haber logrado unir mi vocación jurídica con mi vínculo personal con la música, ha marcado de forma muy clara el rumbo de mi carrera. En Garrigues he tenido la oportunidad de asesorar a clientes de reconocido prestigio en materia de derechos de autor e innovación, lo que me ha permitido conocer la industria musical desde dentro y comprender mejor sus desafíos y complejidades.
Por otro lado, la intensidad y la velocidad del trabajo diario a veces dificultan detenerse a apreciar el impacto real del asesoramiento que prestamos, y esa sensación de falta de pausa es, probablemente, lo que más me cuesta de la profesión.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«En un momento de profunda transformación, marcado por un gran reto común a todas las industrias creativas: la irrupción de la Inteligencia Artificial. Mi trayectoria profesional me ha permitido ser partícipe de los profundos desafíos a los que se enfrentan los artistas, especialmente con el rápido avance de la IA generativa. Este desarrollo ha intensificado las tensiones entre los desarrolladores tecnológicos y los titulares de derechos, que exigen transparencia, reconocimiento y una compensación justa por el uso de sus obras.
Como dijo Isaac Newton: «Debemos subirnos en los hombros de gigantes». La IA ha llegado para quedarse; sin embargo, su desarrollo debe estar guiado por la ética y la transparencia, asegurando que los artistas permanezcan en el centro del proceso. Como abogados, debemos aprovechar la oportunidad que brinda el marco legislativo para perfeccionar este sistema y sentar las bases de un futuro justo.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«Aunque pueda sonar idealista, me gustaría que la balanza se inclinara de forma más clara hacia la protección efectiva de los derechos de los artistas. Creo firmemente en la importancia de fomentar el asesoramiento jurídico desde las primeras etapas de la carrera profesional, especialmente entre los artistas jóvenes, para que comprendan el alcance de sus derechos y las implicaciones reales de los contratos que firman. Sólo desde una mayor información y unas negociaciones más equilibradas será posible que los creadores puedan beneficiarse de manera justa del valor que generan. Estoy profundamente comprometida con esta misión.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«Mi próximo gran proyecto para 2026 es cursar un LLM (Master of Laws) en Berkeley University, California, gracias a una beca de Fundación “la Caixa”. Estoy segura de que esta experiencia me permitirá consolidar y desarrollar mi especialización en propiedad intelectual, así como profundizar en el análisis comparado entre las distintas jurisdicciones. Pero, sobre todo, será una etapa clave para avanzar en mi propósito personal y profesional: contribuir, desde el derecho, a la protección y evolución de la industria musical y audiovisual en la era de la Inteligencia Artificial.»



