Volvemos con las pilas cargadas y muchas ganas de dar comienzo a esta nueva temporada de nuestras mujeres “Jóvenes Aunque Sobradamente Preparadas” (JASP) del audiovisual español. Para no perder las buenas costumbres, un año más dedicamos la entrega de septiembre a profesionales del ámbito cinematográfico con el fin de sumarnos a la celebración de la 74ª edición del Festival de San Sebastián. Un año en el que por cierto, sólo cinco de las 17 películas que competirán por la Concha de Oro están dirigidas por mujeres.
La brecha también se hace dolorosamente patente en la sección oficial de la Biennale: de los 21 títulos que se proyectarán en el Lido a partir de esta semana, sólo dos están firmados por realizadoras. Por suerte, el talento español contribuirá a paliar esta falta de paridad en la máxima categoría con su presencia en otras secciones del Festival de Venecia: como ya mencionamos anteriormente, el largometraje animado ‘Moonfish’, codirigido por la española Mireia Vilanova (una de nuestras Mujeres JASP de este año), participa en el laboratorio de formación Biennale College Cinema 2025-2026; y ‘Holy Wood Dust’, documental producido por Alba Sotorra y Mayca Sanz, participará en la Selección Oficial – Venice Open fuera de concurso. En paralelo, María Aparicio competirá con ‘A veces me entra tristeza, otras veces rebelión’ en la Giornate degli Autori, sección que este año cuenta con Carla Simón como miembro del jurado.
La última cita festivalera de este mes, Toronto, también acogerá dos estrenos mundiales de sendas directoras españolas en la sección Discovery, dedicada a cineastas emergentes: se trata de ‘Las islas afortunadas’, codirigida por Helena Girón, y ‘Hermanas’, ópera prima de Ione Hernández que protagonizan las veteranas Emma Suárez y Elena Anaya. Siguiendo con otras selecciones, aunque esta vez de un certamen de premios, la creadora Amaya Izquierdo está de enhorabuena después de conocer que su serie ‘Sense filTRES’, producida por Vértigo Films para 3Cat, está nominada en la categoría Best Short Form de los Seoul International Drama Awards.
Quienes ya pueden celebrar por todo lo alto son la productora de la ESCAC Noor Husheri, cuyo corto final de graduación ‘Furia’ fue distinguido con el premio especial del jurado en los BAFTA Student Awards entre más de 600 candidatos de todo el mundo; y las guionistas Jesica Aran (otra de nuestras Mujeres JASP) y Lidia Fraga, elegidas para el programa de formación creativa Script Engine de WBD Access y HBO Max en colaboración con Series Mania Institute, que este año estará liderado por Frank Spotnitz.
Por último, ponemos el foco en una noticia que, aunque no está protagonizada por un talento de nuestro sector, ayuda a seguir visibilizando el arduo trabajo de las mujeres en un contexto tan poco igualitario como es de las competiciones deportivas: las televisiones públicas RTVE y 3Cat, además de la plataforma DAZN, han adquirido los derechos de la liga femenina de fútbol (Liga F) para las tres próximas temporadas.
Sonia Abbas Rodríguez

Coord. Distribución Nacional y Materiales – Deep Com Roots Agency
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«He desarrollado mi carrera en la distribución independiente, por lo que estamos acostumbradas a hacer de todo. Actualmente, como miembro del departamento de ventas, mi trabajo se basa en dos procesos fundamentales: gestionar los materiales de cada película para su distribución (promocionales, documentos informativos, masters y archivos de la película…), lo que requiere un ejercicio de coordinación constante con otros departamentos como marketing, creativo, prensa, laboratorio o producción.
El segundo, en el que me he especializado estos años, es el área de booking o programación con exhibidores: ofrecerles nuestro catálogo, negociar la programación en los diferentes espacios, gestionar el envío de materiales digitales, físicos y administrativos necesarios para la proyección de las películas, y hacer su seguimiento. Siempre he trabajado con estrenos comerciales, pero más allá de su lanzamiento en cines, mi labor es asegurar que las películas tengan recorrido en los circuitos culturales posteriores como filmotecas, ayuntamientos, centros culturales, etc.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Me encanta estar en contacto con los exhibidores, pero al mismo tiempo es una labor compleja cuando se trata de títulos no comerciales. Paradójicamente, ese trato también se convierte en lo que menos me gusta de mi trabajo: todo el mundo quiere la última de Nolan o el blockbuster de animación, pero cuando te toca ofrecer películas intimistas, centradas en el colectivo LGTBIQ+, temas sociales y demás, la cosa se complica.
Somos unos de los países de Europa que más películas estrena a la semana y se nota en la saturación de las carteleras. Por eso es muy motivador conseguir que el cine diverso llegue a los máximos espacios posibles, programar en los circuitos comerciales y al mismo tiempo, abrir la puerta a todos esos lugares donde no hay salas para conseguir que las obras lleguen gracias a instituciones y gestores culturales que lo hacen posible.
Quizá la parte más desalentadora es darte cuenta de que a veces el público no entiende nuestro trabajo. Soy partidaria de que este entienda que la decisión de programar una película en un lugar u otro no depende al 100 % de la distribuidora, y cambiar el concepto de “me espero a verla en plataforma”, porque muchos no entienden que para que una película aspire a ser adquirida por un streamer, implica que haya tenido un lanzamiento solvente en salas.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Creo que es un buen momento para la producción y el talento creativo español. Se produce más que nunca y hay muchísima calidad. Sin embargo, en el campo de la distribución hay menos espacio para todo lo que se produce, y a menudo nos damos de bruces con un mercado hiper saturado de contenido.
También creo que hay que cambiar el foco: no todo el cine es para verse en pantalla grande y no todo el público quiere ver lo mismo. Además, tenemos una asignatura pendiente que nadie está sabiendo atajar: recuperar el interés de las nuevas generaciones en el audiovisual, y más específicamente, en el cine en sala.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«La endogamia que hace que muchos nos consideren un sector elitista y cerrado. El mundo de la exhibición, por ejemplo, es muy tradicional, muy masculino, con todo lo que eso implica para las bookers mujeres. Nos conocemos todos y su subsistencia es tan delicada que a veces cuesta mucho innovar o plantear iniciativas nuevas por el miedo al fracaso o la falta de creatividad para llevarlas a cabo. También a la hora de contar historias no estamos consiguiendo llegar a ciertas generaciones y creo que deberíamos escribir narrativas para ellos y ellas. Hay muchísimo talento por descubrir y muchas ganas de experimentar cosas nuevas.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«¡Demasiados! Pero quizá el más ilusionante empezó hace un par de años cuando metí cabeza en la docencia. Es muy motivador escuchar a mis alumnos y alumnas de 20 años, abrirles el mundo de la distribución de una manera creativa y anclada en casos reales. Además, este curso lanzaremos el nuevo Máster de Distribución para el que hemos seleccionado a un equipo de profesionales de la industria al que admiro un montón.
Por otro lado, en 2027 voy a comenzar mi propio doctorado especializado en los circuitos de exhibición alternativos y esos “espectadores invisibles” que en muchas regiones de España sostienen el consumo de cine independiente gracias a instituciones que lo hacen llegar donde no hay ni cines abiertos. Estoy empezando esa faceta investigadora sobre temas en los que llevo trabajando más de 10 años.»
Sara de la Fuente Monedero

Productora y Productora Ejecutiva – Mammut
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Durante estos diez años en Mammut he sido productora y productora ejecutiva de cortos y largos. Hay una línea de trabajo empresarial en la que encontrar fórmulas para sostener una empresa. Por otro lado, está la labor búsqueda y selección de los proyectos que se llevarán a cabo.
En el rol de productora ejecutiva me ocupo de que los proyectos se desarrollen y financien de la forma más adecuada, estando muy pegada a los todos los procesos desde guión, rodaje, postproducción, distribución y exhibición. Cada proyecto tiene su propia esencia y camino, por lo que debemos adecuarnos a los creadores y creadoras que lo gestan y al contexto que lo acompaña. En Mammut abordamos la producción de una forma muy artesanal, intentamos mimar los procesos cuidando al talento y los equipos que los hacen posibles.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Lo que más me gusta del cine es que es un arte colectivo: seguimos la mirada de directoras y directores que tienen una visión sobre un tema pero no pueden crear su obra en solitario, deben rodearse de un equipo para completar su propuesta. Desde producción estamos presentes en todos esos procesos cuidando la propuesta de las creadoras y creadores, y preservando la esencia de la película. Es un viaje increíble pero muy complejo, que mezcla la pura creatividad con la viabilidad, la gestión de equipos y una parte más pragmática como la financiación o la gestión de presupuestos.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Estamos en un momento en el que hay más producción que nunca. Este contexto nos da la oportunidad como productoras de imaginar nuevos planteamientos y ser creativos para que películas diferentes tengan una dimensión más grande y puedan llegar a más públicos.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«La figura de producción tiene la capacidad de determinar los temas y propuestas que finalmente llegan al público. Encontrar formas para que estas personas sean más diversas y entren en el tejido industrial será positivo para encontrar nuevas historias que lleguen a públicos diferentes, haciendo un retrato más rico de la sociedad en que vivimos.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«Mammut surge de ver un talento inmenso a nuestro alrededor y de querer sacar adelante los proyectos que imaginaban nuestras compañeras y compañeros de la ECAM. En estos años hemos llevado a cabo más de diez cortometrajes a su lado.
Ahora estamos inmersos en la producción de dos cortos: uno escrito y dirigido por María Herrera en coproducción con Avalon; y otro de Efrén Tarifa, en coproducción la productora madrileña Masa Madre. A la vez, estamos desarrollando el segundo largometraje de Sandra Romero tras ‘Por donde pasa el silencio’, y el debut de Jorge Cantos, ‘Los olvidados’ (seleccionado en la segunda edición de las Residencias Academia de Cine), entre otros proyectos de largos y series que nos encantan.»
Elodie Mellado

Programadora y Coordinadora Editorial – Filmin
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Por un lado me encargo de ver y valorar películas para su estreno en Filmin, ya sea desde fases iniciales de guión o ya acabadas. Y por otro, hago que se vean lo máximo posible una vez que se han estrenado. Para que se entienda, en el equipo editorial nos encargamos desde confeccionar las sinopsis y ajustar todos los metadatos de las películas (tags, películas similares… porque sí, en Filmin todo lo hacemos a mano), hasta idear y confeccionar las colecciones y canales temáticos que se presentan en la plataforma, posicionando cada título de la mejor forma para que llegue al mayor público posible o, al menos, para que cada usuario encuentre algo que le guste. También trabajamos codo con codo con el resto de equipos de Filmin, desde Marketing hasta Producto, intentando aportar nuestro conocimiento para que la plataforma sea lo más amable posible.
Además, he sido y soy programadora en festivales tan maravillosos como el Atlàntida Mallorca Film Fest, el REC de Tarragona o el Festival de Las Palmas de Gran Canaria. Este último año he hecho algo que me hizo tremenda ilusión: cocomisariar junto a Oriol Estrada un ciclo de anime en la Filmoteca de Catalunya.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Es muy emocionante que parte de mi trabajo sea ver películas, aunque a veces resulte un arma de doble filo (por aquello de hacer de tu pasión tu profesión). Pero me siento una absoluta privilegiada y doy gracias cada día por tener un trabajo tan increíble.
Cuando estaba en la universidad siempre tuve mucho miedo de qué futuro laboral me esperaba, porque no contemplaba para nada que esta pudiera ser una carrera profesional. Es por eso que me parece tan importante visibilizar que todas las carreras enfocadas a la distribución, exhibición o promoción de las películas son tan fundamentales como crearlas, ya que somos quienes ayudamos a que lo que hacen los cineastas acabe encontrando su público.
Lo que menos me gusta es probablemente que no acabo de disfrutar del todo de esas películas que veo. Siempre estás pensando: “¿Funcionará? ¿No funcionará? ¿Será un hit? ¿No la verá nadie?”. Y cuando haces apuestas, sobre todo cuando involucran cifras económicas, siempre es una gran responsabilidad.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«En un momento muy dulce, sin duda, al menos en lo que respecta a la proyección internacional. Nuestras películas y talentos viajan más que nunca, el cine español está de moda y este año vamos a vivir el punto más álgido de este fenómeno con los buenos presagios que se esperan con ‘La bola negra’. Además, nuestro talento más joven también está siendo bien recibido en festivales internacionales de clase A: pienso en ‘La carn’ de Joan Porcel, con su estreno en Tallin y posterior triunfo en Málaga; o Jaume Claret Muixart haciendo lo propio en Venecia. También pienso en todas esas directoras y productoras que están redefiniendo nuestro cine, y me alegro mucho del reciente premio Princesa de Girona de Gemma Blasco, o de que el proyecto de Zaida Carmona, ‘Adiós amor’, haya sido el mejor valorado en las últimas ayudas del ICAA.
También creo que es un momento muy ilusionante para Filmin: hemos conseguido afianzarnos como una de las plataformas independientes no sólo líderes en España, sino también como un caso único en Europa. Y no hemos perdido las ganas de hacer cosas nuevas y querer ir más allá; por ejemplo, este año con la adquisición de Elastica Distribución, que nos llevará al siguiente nivel.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«Aún existe muchísima precariedad y “amor al arte” en nuestro sector, sobre todo en el mundo de la programación de festivales. Me gustaría que hubiera más inversión en exhibición y festivales, tanto por la parte pública como por la privada, para que a todas las personas implicadas se les pudiera remunerar de una forma justa.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«No sé si este año, pero la verdad es que uno de los sueños de mi vida sería gestionar una sala de cine en Tarragona. Una sala pequeñita que siguiera el modelo de otros cines que hacen un trabajo fantástico, como el Zumzeig de Barcelona, Numax en Galicia o CineCiutat en Palma de Mallorca, con espacio para ser un punto de encuentro cultural y donde se mezcle cine de autor para las miradas más exigentes, con cine popular para todos los gustos, ya sea clásico o contemporáneo.»



