Las productoras valencianas, preocupadas por las subvención directa de cinco millones de euros a una película Disney

Las productoras de la Comunidad Valenciana están preocupadas por las consecuencias derivadas de la subvención directa de la Generalitat a la versión live action de ‘Enredados’ de The Walt Disney Company. Tanto es así, que el sector audiovisual teme incluso un nuevo cierre de Ciudad de la Luz, en caso de que se cometan los mismos errores por los que la Unión Europea sancionó a los estudios alicantinos en 2014.

Ante esta situación, todas las asociaciones de empresas productoras del audiovisual de la Comunidad Valenciana piden explicaciones, transparencia y responsabilidades tras la aparición en el proyecto de presupuestos de la Generalitat para el 2027 de una subvención directa de cinco millones de euros para la producción de Disney: ‘Enredados’.

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Casting convocado para seleccionar figurantes para la superproducción musical de Disney en Ciudad de la Luz

A finales de marzo pasado, el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, anunciaba que Disney iba a rodar parte de su próxima superproducción musical ‘Enredados’ en la Comunidad Valenciana. Pérez Llorca adelantaba entonces que la multinacional estadounidense había elegido la comunidad valenciana como centro de coordinación para esta producción. ‘Enredados’ está dirigida por Michael Gracey y está protagonizada por Teagan Croft, Milo Manheim y Kathryn Hahn.

La producción de la película Disney la ejecuta una sociedad «de origen malagueño» (Sol Films 2026) que creó un domicilio fiscal en Alicante apenas unos meses antes de anunciarse esta subvención, sin concurso público, en los presupuestos que ha presentado el President de la Generalitat. La película tiene planeado su rodaje mayoritario en Cataluña y Francia.

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Cabe señalar que esa inversión directa de cinco millones de euros en una empresa recién trasladada a Alicante para un rodaje internacional, representa casi el 75 por ciento de lo que se destina anualmente al la producción audiovisual valenciana, que asciende a 6,7 millones de euros, según la Agrupación de Asociaciones de Productoras Audiovisuales de la Comunidad Valenciana, que está formada por Alicante Audiovisual, Animat, Avant, Avapi, Avepa y PAV.

«Son 6,7 millones de euros que implican a decenas de empresas valencianas y que se comprometen a la reinversión de un mínimo 150 por ciento de ese dinero en empresas y personal valenciano. Hablamos de producciones que se prolongan tres años y que han proporcionado éxitos tanto en festivales como la Berlinale, Cannes o San Sebastián como en número de espectadores en todo el mundo. Repercusión y proyección real de la imagen de la Comunidad Valenciana de un valor incalculable», comentan los productores valencianos en un comunicado.

Al sector audiovisual valenciano las cifras que ha dado la Generalitat  sobre el supuesto retorno económico y publicitario del filme de Disney en Alicante causan estupor e incredulidad, ya que el gobierno valenciano habla de un retorno directo en contrataciones de personal y empresas valencianas de entre 80 y 120 millones de euros.

«Las empresas productoras valencianas exigimos que se explique, se audite y se dé cuentas de esos supuestos resultados que parecen absolutamente desproporcionados para la realidad de la producción cinematográfica. La agrupación de asociaciones de productora de la Comunidad Valenciana está comprometida con la responsabilidad social del uso del dinero público que se destina a la producción cinematográfica y se somete, de buen agrado, a todos los compromisos y auditorías necesarias, lo que contrasta diametralmente con la falta de trasparencia de esta subvención directa. El problema no son únicamente estos cinco millones, sino que seguimos sin conocer una política audiovisual clara, coordinada y compartida. De hecho, se ha anunciado un convenio con otra productora que traerá 20 producciones en los próximos 10 años, convenio del que nadie tiene conocimiento ni detalles», aseguran las productoras, que también destacan que el sector de la producción audiovisual valenciana es el principal interesado en que haya producción propia y que ello sea compatible con la llegada de grandes producciones internacionales y la actividad de la Ciudad de la Luz. Sin embargo, también reconocen que, por su credibilidad exterior, el sector audiovisual es «el más interesado en que ello suceda con normas claras, iguales y transparentes».

La preocupación de las productoras valencianas nace de otra cuestión mucho más importante: «Hace poco más de una década, Ciudad de la Luz quedó paralizada durante años tras la decisión de las instituciones europeas de considerar incompatibles determinadas ayudas públicas concedidas al complejo. Aquella situación provocó un enorme perjuicio para toda la industria audiovisual española y valenciana, truncando el desarrollo de una infraestructura llamada a convertirse en uno de los grandes motores audiovisuales de Europa. Por ello resulta inevitable preguntarse quién garantiza hoy que determinadas decisiones no vuelvan a poner en riesgo el futuro de Ciudad de la Luz y de todo el ecosistema audiovisual construido a su alrededor», apuntan.

Según los productores valencianos, la sensación que se traslada es que existe más capacidad para financiar operaciones puntuales que para consolidar una industria estable, competitiva y sostenible en el tiempo. «Una industria no se construye únicamente con grandes anuncios. Una industria se construye apoyando de forma continuada a las empresas, profesionales y creadores que trabajan los doce meses del año, generan empleo estable y mantienen vivo el tejido audiovisual cuando desaparecen los focos y los titulares», manifiestan en su comunicado.

Las asociaciones de empresas productoras del audiovisual valenciano quieren denunciar que seguimos sin una hoja de ruta y sin saber quién coordina realmente las distintas piezas de un ecosistema tan complejo como el audiovisual. Seguimos viendo cómo Ciudad de la Luz, la Film Commission, À Punt, el Institut Valencià de Cultura y las distintas áreas de la administración avanzan sin una estrategia común que permita aprovechar todo el potencial que tiene nuestro sector. Mientras otros territorios han consolidado modelos reconocibles y estables para fortalecer su industria audiovisual, la Comunitat Valenciana continúa acumulando anuncios, cambios de criterio y oportunidades perdidas. La confianza en la industria audiovisual valenciana está cayendo de forma drástica en el ámbito estatal e internacional en apenas unos años y esta subvención de 5 millones a Disney hace mayor mella aún en la credibilidad del sector industrial valenciano debido a las políticas poco transparentes, erráticas o inexistentes por parte de la Generalitat Valenciana», concluyen.

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