Más de 800 firmas del mundo de la cultura apoyan el manifiesto “El 11N, la cultura también para” en adhesión y apoyo a la huelga general por la vivienda del 11 de noviembre. Entre los firmantes hay más de 70 editoriales, un centenar de librerías, más de 70 espacios y organizaciones culturales y más de 600 trabajadores del mundo de la cultura, a título individual.
Entre quienes se suman a la huelga del 11N figuran los cineastas Rodrigo Sorogoyen, Eloy Domínguez Serén, Pablo Llorca, Alberto Vázquez y Laura Hojman, entre otros, el actor y escritor Carlos Bardem, el filósofo Paul B. Preciado, los dramaturgos Pablo Messiez y Lola Blasco, el músico Nacho Vegas, la cantante Rocío Saiz.

También las escritoras Marta Sanz, Elvira Navarro, Gabriela Wiener, Mónica Ojeda, Edurne Portela, Elena Medel, Alana S. Portero, Andrea Abreu, Beatriz Serrano, Lucía Lijtmaer, Aixa de la Cruz, Sara Barquinero, Sabina Urraca, Maruja Torres y Elizabeth Duval, la poeta y editora Luna Miguel, los escritores José Ovejero y David Uclés, el filósofo Ernesto Castro, los periodistas Javier Gallego, Irantzu Varela y Nerea Pérez de las Heras, la comunicadora Inés Hernand y la viñetista Flavita Banana, entre otros profesionales del mundo de la cultura.
En su manifiesto, los firmantes reclaman:
- Vivienda digna y estable: contratos de alquiler indefinidos, congelación de los desahucios, tope en el precio de los alquileres en zonas tensionadas y recuperación de viviendas vacías y turísticas para su uso habitacional.
- Medidas efectivas para prevenir y sancionar la discriminación racista en el acceso a la vivienda y a espacios comerciales o de producción artística.
- Regulación de los alquileres comerciales, fin de la especulación inmobiliaria y protección efectiva de los espacios culturales independientes frente a la expulsión por espacios comerciales.
- Condiciones dignas para quienes trabajamos por cuenta propia: reducción de las cuotas para las rentas bajas, cotizaciones y fiscalidad adaptadas a la intermitencia de los ingresos culturales, y protección social efectiva durante los periodos sin actividad, las bajas y los cuidados. Simplificación de los trámites y garantías de cobro en plazo frente a la morosidad de empresas e instituciones.
- Condiciones dignas para las trabajadoras de la cultura. Que las instituciones y empresas culturales respeten el derecho de huelga y se reconozcan nuestros derechos sindicales.
- Garantizar la continuidad de las reformas legislativas del sector cultural. Exigimos que se retomen las reformas pendientes que afectan a nuestras condiciones laborales y profesionales, evitando que los ciclos electorales paralicen reiteradamente su tramitación, como ha ocurrido con la Ley del Cine y de la Cultura Audiovisual en 2023 y 2026.



