Remake rights (II): Las series españolas continúan compitiendo como formatos en un mercado cada vez más selectivo

Las sucesivas adaptaciones de ‘Machos Alfa’ en Francia, Italia, Países Bajos, Alemania y Grecia convierten a la comedia de Contubernio Films para Netflix en uno de los formatos españoles de ficción con mayor visibilidad de la actualidad.

En Estados Unidos, Amblin Television prepara una versión de ‘Déjate ver’, la comedia de Buendía Estudios para atresplayer sobre una mujer que empieza a ser invisible para los demás, después de que ‘Velvet, El Nuevo Imperio’, la adaptación de NBCUniversal Telemundo del drama romántico de Bambú, arrancara con fuerza en este mercado.

Velvet El Nuevo Imperio - NBC TELEMUNDO
‘Velvet El Nuevo Imperio’ – NBC TELEMUNDO

Son casos que ilustran el estado actual del negocio: las series españolas siguen generando interés internacional como formatos, aunque el camino hacia nuevos acuerdos de adaptación se ha ido volviendo cada vez más complejo.

La circulación internacional de formatos de ficción españoles vivió un momento de auge en los años 2000 y primeros 2010, con títulos como ‘Los Serrano’, ‘Pulseras rojas’, ‘Aquí no hay quien viva’, ‘Cuéntame cómo pasó’ o ‘Grand Hotel’, que viajaron en un mercado apoyado sobre todo en las cadenas generalistas y las ventas territorio a territorio, con adaptaciones para audiencias que a menudo desconocían la versión original.

Hoy el mapa es bien distinto. Las plataformas han hecho que muchas series originales lleguen antes a otros países, mientras los compradores demandan derechos regionales o incluso globales. Adaptar un formato de ficción exige además un socio local capaz de financiarlo, producirlo y justificarlo ante su propio mercado.

Los datos de The WIT ponen cifras a este ajuste. Entre 2006 y 2015, 30 formatos españoles de ficción generaron más de 80 adaptaciones internacionales. Entre 2016 y junio de 2026, 27 formatos propiciaron tan solo 43 versiones.

“El modelo ha cambiado”, apunta Caroline Servy, senior director de The WIT. “Ahora hay menos formatos, comparado con lo que fue la gran época de las comedias familiares que se exportaban a toda Europa”.

“La adaptación de formatos sigue de moda y funcionando, aunque no tanto como antes”, considera Géraldine Gonard, fundadora de Inside Content y directora del evento internacional Conecta Fiction.

Déjate Ver - VERSION ORIGINAL - Buendía Estudios
‘Déjate Ver’ – VERSION ORIGINAL – Buendía Estudios

La situación también se ha complicado para la producción independiente. A medida que las plataformas globales controlan la adaptación internacional de un formato, el recorrido se desarrolla bajo su mismo paraguas.

Para Onza, productora de series como ‘El Ministerio del Tiempo’ y ‘Atasco’, la adaptación de sus formatos supone una actividad clave. “Es uno de los pilares de nuestra estrategia. Todas las ficciones de Onza son concebidas para ser exportadas y adaptadas internacionalmente”, asegura su CEO, Gonzalo Sagardía.

“A medida que los compradores son más sensibles al riesgo, tomar una fórmula que ha funcionado en otro territorio es una opción que ha ido ganando mercado”, indica Iván Díaz, director de Filmax International.

En el caso de ‘Machos Alfa’, Netflix vislumbró el potencial del formato e impulsó versiones locales apoyándose en productoras como Groenlandia, de Banijay Italia; Hollands Licht, en Países Bajos, o Geissendörfer Pictures, en Alemania. La productora madrileña Contubernio queda al margen de estas adaptaciones.

El valor de la comedia

Las dos primeras temporadas de ‘Machos Alfa’ lograron un impacto internacional antes de su expansión como formato, colocando varios capítulos en el Top 10 global de Netflix a lo largo de tres semanas.

La serie original ofrecía una base fácil de trasladar a otros mercados: cuatro hombres en crisis ante los cambios en la pareja, el trabajo y el debate social en torno a la masculinidad.

Su recorrido internacional parte de un conflicto reconocible que su creador, Alberto Caballero, resume así: “El patriarcado está en todas partes. No hay nada más universal que los sistemas opresivos”.

La comedia ocupa una posición destacada entre los géneros televisivos que despiertan interés para su adaptación internacional, ya que el humor puede ganar fuerza cuando se rehace con actores, ritmo y referencias locales. Si la situación funciona, el remake permite adaptarla a los códigos de cada país.

“Es difícil escribir y producir una comedia, y difícil hacer una comedia que haga reír de verdad”, afirma Gonard.

'Ministério do Tempo - RTP - PORTUGAL
‘Ministério do Tempo’ – RTP – PORTUGAL

¿Sugiere el éxito de ‘Machos Alfa’ el potencial de la comedia española para generar IP exportable? Desde Contubernio, Alberto Caballero, figura clave junto a su hermana Laura detrás de comedias de largo recorrido como ‘Aquí no hay quien viva’ o ‘La que se avecina’, sentencia: “La comedia siempre ha sido exportable, pero hay que hacerla bien”.

También ‘Atasco’, de Onza, entra en ese terreno de la comedia que despierta interés en otros mercados. La serie cuenta con opciones en Italia, México, Argentina, Colombia y Francia, y hay conversaciones con Alemania. Según Gonzalo Sagardía, dos de esos países preparan ya versiones locales, aunque la compañía todavía no puede revelarlos.

De ‘Pulseras’ a ‘Grand Hotel’

La etapa de mayor actividad en la comercialización de formatos de series españolas dejó varios modelos de adaptación. ‘Polseres vermelles’ (‘Pulseras rojas’), creada por Albert Espinosa y producida por Filmax para el canal catalán TV3, es uno de los títulos españoles con más impacto internacional. Tuvo múltiples versiones, incluida ‘Red Band Society’, desarrollada en Estados Unidos por ABC Studios y Amblin Television para Fox.

Para Filmax, compañía activa tanto en cine como en televisión y con amplia experiencia en la venta internacional de derechos, la serie abrió una nueva línea de explotación. “Tras el fenómeno de ‘Pulseras’, que se convirtió en una serie mítica, con versiones por todo el mundo, empezamos a comercializar más remakes televisivos”, asegura Iván Díaz.

Filmax participó como consultora en algunas adaptaciones. Díaz señala dos decisiones entonces especialmente sensibles: la recreación del hospital donde transcurría la serie y la elección del reparto juvenil. “Si acertabas en esos dos elementos, tenías gran parte del camino andado”, explica.

La ficción de Bambú ‘Grand Hotel’ representa otro perfil de ficción. Creada por Ramón Campos y Gema R. Neira, combinaba melodrama e intriga en un hotel de comienzos del siglo XX.

“‘Grand Hotel’ tenía unos elementos universales: un gran palacio, una familia poderosa, secretos, amor imposible, comedia ligera, misterio, crimen y lucha de clases”, explica Campos. “Cada país podía potenciar más el melodrama, el thriller, la parte familiar o la historia de amor sin romper el motor de la serie”.

Onza encontró también recorrido internacional con el drama fantástico-histórico ‘El Ministerio del Tiempo’, originalmente producido junto a Cliffhanger para RTVE. La serie tuvo adaptación en Portugal, en RTP, y fue opcionada en Francia, China, Italia, México y Estados Unidos, entre otros países.

La proliferación de opciones obliga a matizar el alcance de estos movimientos. Una opción confirma interés por un formato, aunque deja pendiente el tramo decisivo: desarrollo, financiación y encargo de producción.

DUDES - ADAPTACIÓN DE MACHOS ALFA EN ALEMANIA - copia
‘Dudes’ – Adaptación de ‘Machos Alfa’ en Alemania

En un contexto de presupuestos más ajustados y decisiones más meditadas, esa distancia entre interés inicial y adaptación efectiva ha ido creciendo.

La visibilidad que dan las plataformas

Las plataformas han dado más visibilidad a las series españolas, aunque también van concentrando un protagonismo cada vez mayor en la gestión de territorios y ventanas.

“Antes, muchas series originales no llegaban a determinados mercados, así que una adaptación local podía funcionar para el espectador como una serie completamente nueva”, señala Campos. “Hoy, gracias a las grandes plataformas, las ficciones españolas se estrenan prácticamente en todo el mundo, dobladas o subtituladas, y los espectadores de esos países ya pueden conocer la obra original”. De ahí que, añade, “si el público ya ha tenido acceso a la serie española, rehacerla con actores locales pierde parte de su sentido”.

Servy, desde The WIT, incide en el cambio en los hábitos globales de consumo: el espectador acepta con mayor naturalidad la ficción extranjera doblada o subtitulada. “La necesidad de formatear es menor”, afirma.

José Antonio Salso, responsable de Producción Ajena y Ventas Internacionales de Atresmedia, piensa que la distribución global del original también puede abrir mercado para nuevas versiones. “La distribución global del original no está reduciendo el interés por las adaptaciones locales; al contrario, en muchos casos está actuando como un escaparate que impulsa nuevas oportunidades”, sostiene.

Atresmedia International Sales trabaja con una doble vía: vender la serie terminada y explorar adaptaciones cuando el título demuestra tracción fuera. La compañía cita ‘Perdiendo el juicio’ y ‘A muerte’ como series que han despertado interés para versiones locales tras situarse entre los contenidos más vistos en plataformas de distintos países.

Más allá de la adaptación de ‘Velvet’ por parte de NBCUniversal Telemundo y el acuerdo con Amblin sobre ‘Déjate ver’, Atresmedia International Sales destaca desarrollos y conversaciones abiertas en territorios como Turquía, Grecia y América Latina.

Producida por Bambú para Antena 3, ‘Velvet’ llegó a Telemundo como una marca reconocida dentro del melodrama romántico. ‘Déjate ver’, creada, escrita y dirigida por Álvaro Carmona, fue seleccionada en Berlinale Series Market Selects y Series Mania. Su llegada a América Latina a través de OnDIRECTV y DGO, y su venta a Australia vía SBS reforzaron su perfil como producto de autor con vocación internacional antes del desarrollo estadounidense.

Para Gonzalo Sagardía, el desafío actual está en las ventanas. “Lo que es el proceso de venta no ha registrado grandes cambios, pero sí ha aumentado mucho la complejidad de las ventanas”, explica. “Antes cerrabas un país y no afectaba, por lo general, a ningún otro. Las plataformas en cambio funcionan por regiones. Aunque su interés sea México o Colombia suelen pedir toda la región o incluso todo el mundo”.

Para una productora, una venta regional o global puede asegurar ingresos y visibilidad, pero también condicionar operaciones posteriores. “Esta nueva realidad complica un poco más la estrategia para optimizar la capacidad de nuestras producciones de generar ingresos”, añade.

El flujo puede ir también en sentido inverso. ‘Entre tierras’, adaptación para Atresmedia del formato italiano ‘La Sposa’, coproducción de RAI Fiction y Endemol Shine Italia, ejemplifica cómo una versión local puede viajar internacionalmente y competir con la obra de origen. ‘Entre tierras’ ha sido vendida a YLE en Finlandia y a Mediaset en Italia, además de alcanzar una amplia difusión internacional a través de Netflix.

España, por tanto, no solo vende formatos, sino que también puede tomar una IP extranjera, adaptarla a su mercado y convertir esa versión en un título exportable.

Derechos y retorno

La propiedad de los derechos determina el destino comercial de una serie. Importa quién conserva la IP, durante cuánto tiempo, para qué territorios y con qué participación de la productora original si la adaptación se lleva a cabo.

“Cada vez es más difícil que los productores participen de las ventas”, afirma Geraldine Gonard. A su juicio, los grandes operadores van demandando paquetes de derechos más amplios, lo que deja menos margen a la productoras independientes.

“Es necesario que los productores tengan un mayor margen y puedan generar más cash para seguir desarrollando”, advierte.

Aunque hoy se produzcan menos remakes que hace una década, los derechos de formato siguen extendiendo la vida comercial de muchas ficciones españolas.

-Publicidad-