The Mediapro Studio US & Canadá, Infinity Hill e IP4 han anunciado la coproducción de ‘La caja azul’ (The Blue Box), un nuevo thriller psicológico, rodado en español y dirigido por Martín Hodara (‘Iosi, el espía arrepentido). MoJo Global Arts y Sepia Films, Film Suez, Salta Violeta, Tronito, Life Is One y Habethy Films también participan como coproductoras.
El filme con el foco puesto en el público hispanohablante de Estados Unidos está protagonizado por Luisana Lopilato (‘The Marriage App’) y Gustavo Bassani (‘Iosi, el espía arrepentido’). El director del la película, cuyo estreno está previsto en 2026, asegura que «‘La caja azul’ nos permite explorar las convenciones del thriller clásico. “A través de sus mecanismos narrativos, podemos profundizar en la psicología y en las tensiones internas de los personajes”.

Los productores son Axel Kuschevatzky, Cindy Teperman, Delfina Montecchia, Pablo Iacoviello, Sharon Wins, Morris Ruskin, Helena Thom, Anthony Epp, Mariano Peluffo, Gonzalo Arias y Mariano Suez. Los productores ejecutivos son JC Acosta, Francesca Ricagni, Tina Pehme, Kim Roberts, Ari Tan, Joseph Mellicker, Phin Glynn, Luisana Lopilato y Gustavo Bassani.
“Nos encanta esta película por su impulso implacable para mantener al público al borde del asiento y constantemente sorprendido. Además, trabajar junto a un equipo tan extraordinario de actores, técnicos y productores hace que toda la experiencia sea un sueño hecho realidad”, ha comentado Axel Kuschevatzky (Infinity Hill).
‘La caja azul’ está ambientada en el fenómeno de las aplicaciones de citas, donde se adentra para narrar una historia de alta tensión psicológica, centrada en dos personajes principales. Bassani interpreta a Pablo, un joven millonario y solitario, traumatizado por un accidente de coche mortal, que conoce a Lara (Lopilato) a través de una aplicación de citas basada en el intercambio de un misterioso regalo: una “caja azul”. A medida que su relación se profundiza y Lara logra sacar a Pablo de su autoimpuesto aislamiento, una advertencia anónima siembra dudas sobre su identidad —y sobre sus verdaderas intenciones—. Lo que comienza como una conexión íntima se transforma gradualmente en un tenso juego psicológico del gato y el ratón, obligando a Pablo a enfrentarse tanto a su pasado, como a la verdadera naturaleza de la mujer de la que se está enamorando.



