‘La casa de los retos’ ha vuelto a ganar por segundo año consecutivo el Premio Iris de la Academia de Televisión a Mejor Programa Infantil.
El concurso que emite Boing, canal en abierto producido en joint venture por Mediaset España y Warner Bros. Discovery, está presentado por David Moreno y producido por la compañía LyO Media. ‘La casa de los retos’ ha conseguido lo que parece imposible en España: ofrecer un contenido original para el público infantil y familiar, obtener audiencia y mantenerse en la parrilla año tras año.

Víctor Corrales, cofundador de LyO Media junto a Jorge Alonso y productor y director del programa, comenta con Audiovisual451 cómo han conseguido encontrar el tono y por qué, a pesar de que las televisiones generalistas han dado la espalda a los niños y de que España es un país envejecido, hay ganas de propuestas infantiles en abierto.
A451: Víctor, ¿cuál es el origen de ‘La casa de los retos’?
Víctor Corrales: “Llevamos haciendo formatos para el público infantil y familiar mucho tiempo, y ‘La casa de los retos’ surge después de mucho ensayo-error, hasta que dimos con la fórmula que conecta más con los niños y con las familias. Tenemos comprobado que cuando mejor funciona el programa es cuando se puede ver en familia, cuando tiene esa doble línea de lectura y llega tanto a los padres como a los niños.
A451: ¿Cómo os habéis mantenido en el tiempo?
V.C.: “‘La casa de los retos’ se ha convertido en un evento anual tanto para Boing como para las familias. Al último casting se apuntaron más de 6.000 familias, un número elevadísimo. Para nosotros es importante que los participantes sean niños reales, es decir, niños que están en su casa, que les gusta el programa y que quieren cumplir el sueño de participar en el programa que ven por televisión. Creo que esto traspasa la pantalla, porque los niños que están en casa viendo ‘La casa de los retos’ sienten que están viendo a iguales, a niños espontáneos, divertidos, graciosos, con sus ocurrencias, con sus particularidades. Buscamos además que haya representación de todos los niños, unos más urbanos, otros más rurales.
Grabamos en Madrid en verano, para no interrumpir las clases, y se emite en el último trimestre del año, coincidiendo con los meses más fuertes de la inversión publicitaria por la campaña navideña. Habitualmente grabamos dos programas al día. La verdad es que hemos visto auténticas proezas de familias que vienen desde Barcelona y se vuelven en el día, pidiendo día libre en el trabajo para concursar, también desde las islas… Cuando llegan y ven la tele por dentro se quedan impactados, para muchos es la primera vez, pero enseguida se meten en la dinámica del concurso y disfrutan.”
A451: ¿Cómo desarrolláis las pruebas? Hace poco comentabas en una mesa redonda organizada por la Academia de Televisión que tenéis que someteros a muchas restricciones…
V.C.: “Esto es un mundo. Efectivamente, la televisión infantil tiene unas leyes muy estrictas, aunque en muchas ocasiones se trata de aplicar simplemente el sentido común, de atenerte a la responsabilidad editorial de que estás haciendo contenido infantil y no puedes hacer apología de la violencia, ni de la competición, etc. No hace falta hacerlo visible y notorio de una manera explícita, sencillamente se trata de poner ‘La casa de los retos’ y ver que no hay nada de eso. Por ejemplo, si introducimos un reto para ver si puedes cortar un calabacín por la mitad y que las dos partes pesen lo mismo, el niño dirá por dónde cortar, pero no cogerá el cuchillo. Otro ejemplo es que las familias que concursan no saben qué se están jugando hasta que llegan al plató, después de muchas temporadas, pueden hacerse una idea de cuál va a ser el premio, pero no lo saben seguro, es decir, participan por el divertimento. Nos ocupamos de que el niño tome el control por un día y tenga la última palabra. En pantalla ningún niño llora, ni se frustra, ni lo pasa mal, ni tiene envidia por ganar a otra familia. Pero es que realmente la grabación también es así. En definitiva, se trata de que el niño tenga una experiencia lo más satisfactoria posible.
Creo que la televisión infantil tiene muchas legislaciones, muchísimas, pero creo que son todas obvias y todas buenas y que el resto de plataformas deben adaptarse o someterse a esas normas. Ahora que se habla de prohibir las redes sociales para menores de 16 años me pregunto si la prohibición es la solución o si se debería exigir a las empresas y a la sociedad una responsabilidad editorial que haga que el contenido sea adecuado para quien lo va a ver. Se tiende a pensar que las redes sociales son un monstruo sin cabeza, que el interior de las redes sociales es el propio usuario, cuando hay una empresa que le saca un crédito económico y no puede mirar hacia otro lado.”

A451: Seguro que precisamente las tendencias en redes sociales son una fuente de inspiración para ‘La casa de los retos’… ¿me equivoco?
V.C.: “Sí, nos asomamos a las redes sociales, pero los ritmos de producción y emisión pueden provocar que llegues tarde si eliges una prueba que ha sido tendencia en redes. Buscamos el doble uso de elementos cotidianos o de rutinas cotidianas, como utilizar una sartén como una raqueta de tenis o recoger la habitación con una catapulta porque lo hace divertido. Algunas veces nos fijamos en las modas y otras veces somos nosotros quienes creamos la moda. Nos rompemos bastante la cabeza porque renovamos bastante los retos cada temporada y, claro, las ideas se van agotando, pero siempre encontramos algo.”
A451: ¿Cómo es el equipo que hace ‘La casa de los retos’?
V.C.: “En ‘La casa de los retos’ el equipo creativo es muy importante, claro está, pero también el equipo de arte, porque el programa ha ido cogiendo dimensión, al principio eran pruebas un poco más domésticas y ahora se han ido sofisticando sin perder la referencia de lo doméstico. El equipo de arte hace artilugios extraordinarios y tiene muy presente la comedia, también trabaja consciente de que muchos retos se replican en casa, muchas familias y profesores de colegio nos cuentan que adaptan los juegos para jugarlos en casa y al final yo creo que eso es el mejor medidor de que el programa funciona y trasciende, que es no solo divertirte viéndolos, sino divertirte luego haciéndolo.
También destacaría que todos los que trabajamos en ‘La casa de los retos’ tenemos mucha experiencia tratando a los niños, no les hablamos en diminutivo, no les tocamos, les hablamos y tratamos como tratamos a cualquier otra persona. Eso es una habilidad que tenemos desarrollada.”

A451: ‘La casa de los retos’ es un formato desarrollado por LyO Media, pero ¿cuál es el modelo de negocio?
V.C.: “LyO Media y Warner comparten al 50 por ciento la propiedad del formato, así que los ingresos van en función de esos porcentajes. El formato televisivo en sí es la matriz, tiene un humilde universo, por ejemplo, hemos lanzado un juego de mesa y el año pasado se publicó por primera vez el libro de la mano de Planeta. En HBO Max se pueden ver algunas ediciones pasadas del concurso, lo cual es una manera de mantenerlo vivo a lo largo del año.
Antes del confinamiento por el Covid-19 montamos un hub de producción en Madrid para grabar no sólo la versión de Boing, sino también la italiana. Pero después de la pandemia, por las restricciones que había y por política de Warner trasladamos el plató a Roma para grabar allí la versión italiana. Hicimos también una versión en Portugal y nuestro objetivo es seguir sumando adaptaciones, estamos trabajando en ello y en más proyectos para el público infantil y familiar, estamos intentando trabajar con todas las cadenas, plataformas y distribuidores que se dedican al infantil, que tampoco son tantos… En LyO Media también producimos cine para el público adulto y viendo que el cine familiar tiene tirón en taquilla, nos gustaría entrar en ese negocio y que eso que pasa en cines se extrapole a la televisión, porque al final el consumo familiar es una clara tendencia.”
A451: ¿Y qué es para ti una producción para el público familiar?
V.C.: “Familiar es un contenido concebido para disfrutarse en familia. Que aparezca un niño en pantalla no convierte automáticamente el contenido en infantil, ni mucho menos familiar. Un programa, una serie, una película es familiar cuando tiene esas dos líneas de lectura que mencionaba antes. Están los llamados ‘contenidos aparcamiento’, consiste en que dejas al niño y tú como padre te vas y sólo vuelves cuando acaba para recogerlo, porque como adulto no te interesa nada. Y están los contenidos familiares, que mueven tanto a padres como a niños.”
A451: ¿Cómo es la relación con el equipo de Boing?
V.C.: “Muy buena, son ya muchos años y como socios sabemos bien hasta dónde puede llegar uno y hasta dónde puede llegar el otro y tenemos muy marcada la línea editorial. Ana González es quien lleva la bandera, lleva mucho tiempo defendiendo el concurso y agradecemos muchos su confianza. Estamos demostrando que este contenido tiene una vida y puede ser rentable.”

A451: ¿Qué te gustaría que pasara en torno a la televisión infantil en España?
V.C.: “Sería muy sano que las televisiones apostaran por contenidos infantiles y familiares porque son las nuevas generaciones de espectadores. Las televisiones suelen dar la voz de alarma porque los niños y jóvenes se van a redes sociales, están disminuyendo su capacidad de atención, etc. pero tampoco tienen una oferta para ellos, parece que están dando la batalla por perdida antes de enfrentarse realmente a ella. En este punto, puedo recalcar que ‘La casa de los retos’ tiene una duración de 30 minutos y los niños lo ven de principio a fin prestando atención, así que es una demostración de que se puede hacer televisión infantil, creo que incluso si aumentáramos la duración del concurso, los niños lo verían igualmente. La última edición alcanzó picos del 37 por ciento de share en niños.”



