Tras pasar por el Festival de Sevilla, este viernes, 27 de febrero, llegará a los cines ‘Islas’, nueva película escrita y dirigida por Marina Seresesky (‘Sin instrucciones’), distribuida por AF Pictures. Ana Belén, Manu Vega, Eva Llorach y Jorge Usón encabezan el reparto de esta producción en la que participan Meridional Producciones, BTF Media, AF Films y Match Point.
‘Islas’ supone el regreso al cine de Ana Belén, diez años después de su último trabajo como actriz en ‘La reina de España’, de Fernando Trueba. Se trata de un drama intimista con toques de humor negro que explora temas como el paso del tiempo, el olvido, la soledad y el miedo. Ambientado en un hotel junto al mar en Canarias, el filme también incorpora un retrato de la situación que viven las islas en relación con la inmigración.

«Todos somos islas en una sociedad que mira sin ver, donde la empatía es un valor a la baja y creemos que nos separa un abismo del que no es como nosotros. En esta historia, dos seres se encuentran a pesar de las diferencias, de las heridas, de los silencios… A pesar del mundo. Todo es un tenso compás de espera del tsunami que no acaba de llegar. ‘Islas’ es una película de palabras contenidas, de tiempo suspendido. Asistimos al estallido de dos volcanes que han estado dormidos mucho tiempo«, apuntan desde el equipo.
Manu Vega, actor y productor
Manu Vega ha desarrollado su carrera actoral en cine, televisión y teatro. Recientemente, ha participado en películas como ‘Fragmentos’ (2025) y ‘Reversión’ (2024), a las que se suman otros papeles en ‘Mientras Cupido no está’ (2023), ‘Con los años que me quedan’ (2021), ‘Lobo feroz’ (2021), ‘Un retrato de familia’ (2019) o ‘Tras el reflejo’ (2019). En televisión, ha intervenido en series como ‘El juego de las llaves’ (2019), ‘El Continental’ (2018), ‘Secretos de Estado’ (Telecinco) y ‘Cupido’ (2018), entre otras.
Vega, además, está al frente de la productora Match Point, socio habitual de AF Films, con la que ha participado en títulos como ‘Fragmentos’, drama dirigido por Horacio Alcalá; ‘El vestido’ (2026), historia de terror con dirección de Jacob Santana y un reparto encabezado por Belén Rueda que ha llegado a los cines hace apenas dos semanas
Y ‘Above and Below’, coproducción con Estados Unidos que dirige Jesse V. Johnson y protagoniza Antonio Banderas, aún pendiente de estreno. Películas, todas ellas, producidas junto a AF Films, de Frank Ariza, que además de participar del nuevo proyecto de Seresesky, lo distribuye a través de AF Pictures. Audiovisual451 tuvo la oportunidad de conversar con Manu Vega, en calidad de productor y protagonista de la película.

Audiovisual451: En ‘Islas’, has vuelto a compaginar la producción y la interpretación, ¿qué tal lo has llevado esta vez?
Manu Vega: «Yo lo suelo llamar el ‘doble gorro’. En el caso de ‘Islas’, ha sido muy fácil porque, en la parte creativa, Marina lo tenía muy claro, así que lo único que he hecho es intentar cumplir los deseos de la directora para hacer posible su visión. Tampoco ha habido problemas a la hora de estructurar la producción, de manera que no he tenido que apagar ningún fuego como productor. Básicamente, lo que he hecho ha sido organizar la preproducción, es decir, cerrar la financiación y los equipos, pero una vez que comienza el periodo de ensayos, ya cerca del rodaje, siempre me quito el gorro de productor para dedicarme exclusivamente a la actuación. Es verdad que hay una parte de mi cerebro que nunca desconecta del todo y también que, en ciertos rodajes, es imposible porque el productor tiene que estar pendiente de mil cosas, pero en ‘Islas’, me he podido centrar en la interpretación gracias a que he contado con una directora y todo un equipo de producción, formado por colaboradores habituales, que se ha encargado de todo, con unos resultados espectaculares».
A451: ¿Cómo te llegó este proyecto?
M.V.: «El guion, que hacía años que Marina Seresesky lo había escrito, me llegó a través de Frank Ariza o de Luis Franco, no recuerdo bien. Nada más leerlo, me quedé prendado, por lo que le dije a Frank que teníamos que hacerlo y que estaría encantado también de formar parte del reparto. Entonces, hice una lectura con Marina presente y me dijo que encajaba perfectamente en el papel, por lo que me puse a buscar financiación. Marina siempre tuvo claro que Ana Belén tenía que ser la protagonista y, de hecho, ella leyó el guion un año antes que yo, pero la película no se hizo en ese momento. Al final, entramos nosotros y conseguimos hacer realidad el proyecto, pero el nombre de Ana siempre estuvo ahí.»
A451: ¿Qué supone compartir escena con una actriz de la talla de Ana Belén?
M.V.: «Trabajar con Ana es un sueño. ‘Islas’ me daba la oportunidad de rodar con alguien que es un mito absoluto de la industria, pero que llevaba un montón de tiempo sin hacer cine. Cuando la conocí en la primera lectura de guion que hicimos juntos, me di cuenta del pedazo de ser humano que es y la verdad es que nunca me sentí intimidado por el hecho de trabajar con ella. Ana es muy humilde lo que hace que no se genere presión. Obviamente, cuando la miras a los ojos, a veces te das cuenta de con quién estás trabajando y de la gran oportunidad que suponen proyectos como este, o como ‘Fragmentos’ o ‘Reversión’, por citar otros anteriores. Todos han sido personajes que me han aportado muchísimo, pero esta vez se trataba de un reto con mayor dimensión, construido desde cero y con muchas capas. Muchos papeles de reparto son fantásticos, por supuesto, pero no tienen la profundidad de este personaje».
A451: ¿Qué hace tan diferente a este personaje?
M.V.: «Rodé ‘Islas’ solo una semana después de acabar ‘Fragmentos’, por lo que fue un salto importante. De alguna manera, para ‘limpiarme’ físicamente, decidí raparme el pelo y la barba, lo que me permitió entrar en un universo nuevo a nivel mental. Siempre he creído que ayuda mucho el crear un nuevo personaje desde lo físico, una vez has abordado la propia construcción del personaje, su psique y sus porqués. El caso es que, tras prepararme y experimentar un poco en la prueba de vestuario, llegué a los ensayos con ese nuevo look y esta transformación me ayudó mucho a entrar en el proyecto.»

A451: Desde el punto de vista profesional, ¿te llena más producir o actuar?
M.V.: «Mi vocación es la interpretación. La producción ha llegado casi sin querer, más que nada, porque soy una persona muy pesada, que no puede estar parada. La vida del actor es estar quieto, esperando a que te llamen, pero a mí me gusta estar presente, aportar a la producción y formar parte de los distintos procesos que conlleva hacer una película.
Creo que el rol de productor te da una perspectiva y un nivel de comprensión de lo que es hacer cine totalmente distinto a lo que entendemos como actores, y es que se nos escapan muchísimos detalles. Digamos que la producción me hace formar parte de algo que me encanta a otro nivel, pero mi sueño es ser actor; si yo no pudiera volver a producir, pero pudiera seguir actuando, sería feliz, mientras que al revés, pues no sería lo mismo».
A451: ¿En algún momento vas a atreverte a dirigir una película?
M.V.: «Como en el caso de la producción, guardo muchísimo respeto a la figura del director. Lo que ocurre es que, si bien el ámbito de la producción comprende distintos grados y responsabilidades, el director es el director y no hay más. Mi padre es director de cine y he visto muy de cerca lo que es eso. Se necesita tener una visión muy especial y hasta ahora ni me lo he planteado. Lo que me gustaría es ser un buen actor, eso ya sería un gran logro.»
A451: ¿Qué ha sido lo más difícil de ‘Islas’, en cada una de tus dos facetas?
M.V.: «Como productor, lo más difícil ha sido armar el puzle de la financiación, porque este es un proyecto muy independiente, sin apenas ayudas públicas, más allá del incentivo fiscal y el hecho de optar por esta manera alternativa de financiación siempre implica más riesgos, claro. A nivel interpretativo, el reto ha sido dar vida, en ciertas escenas, a un personaje tan extremo, impulsivo y sensible, un tipo con el que comparto poco, en términos de energía y que podría definirse como una bestia de la naturaleza».
A451: ¿Qué secuencias fueron las más complicadas, a nivel de producción?
M.V.: «En el tráiler, se ve cómo un tipo se tira a la piscina con la intención de suicidarse, y simular que eso está sucediendo es algo muy delicado a nivel técnico. Por el lado emocional, destacaría una secuencia muy importante para mi personaje, que representa el giro por el cual se libera completamente de la carga que lleva. Es un momento de ruptura en el que se empieza a construir de verdad la relación con el personaje de Ana Belén.»

A451: Trabajas habitualmente con Frank Ariza, ¿Cómo surge esa colaboración?
M.V.: «Frank y AF Films han producido muchas películas en España y Latinoamérica, pero llegó un momento en el que se abrió la oportunidad de hacer proyectos más internacionales, que es lo que a mí me apasiona y como he vivido en Estados Unidos y conozco su idiosincrasia, pues unimos fuerzas. Juntos, hemos ido conociendo a gente y nos hemos abierto camino, de manera que yo me he dedicado a levantar la financiación y a formar los equipos, especialmente en el caso de los proyectos de habla inglesa».
A451: ¿Qué proyectos tenéis ahora mismo sobre la mesa?
M.V.: «Hemos rodado en Canarias ‘Last Days’, un proyecto de Matt Copson y la Royal Opera House en el que nos hemos asociado con MUBI. Esta es una película muy independiente que se basa en una historia de Gus Van Sant sobre los últimos días de vida de Kurt Cobain, con un formato de ópera. Además, hace unos meses rodamos ‘Above and Below’, una nueva producción española de AF Films protagonizada por Antonio Banderas en el papel de villano, que es una historia más comercial. Además, hemos presentado en el American Film Market otro proyecto con Noomi Rapace y Millicent Simmonds, ‘No Man’s Land’, un thriller de terror dirigido por Vasilisa Kuzmina que rodaremos este año si todo va bien. Son todos proyectos muy internacionales, y la verdad es que me apasionan».
A451: Proyectos internacionales pero ¿se pueden calificar todos como producciones nacionales?
M.V.: «Son coproducciones, pero a nivel de producción y financiación, son todos proyectos cien por cien españoles. Es lo que defendemos, tanto AF Films como mi productora, Match Point. Más allá de que una gran compañía venga de fuera y necesite nuestro apoyo como empresas de service, lo que queremos es hacer producciones independientes españolas, también de habla inglesa, porque son proyectos que pueden viajar mucho más sin dejar de ser producto español, aunque aparezcan actores de cualquier otra procedencia. Independientemente de que sean historias más o menos comerciales, hablamos de producciones independientes y muchas cuentan con presupuestos más altos que la media del cine español, mientras que otras, como es el caso de ‘Last Days’, que se ha rodado en dos semanas, son proyectos más humildes debido a que tienen un carácter más de nicho.»
A451: En los últimos años, da la sensación de que AF Films no deja de crecer a todos los niveles…
M.V.: «A veces, parece que estrenamos una película nueva cada semana, pero se trata de proyectos en los que llevamos unos cuantos años trabajando. Da la casualidad de que mucho de lo que hemos ido sembrando lo hemos recogido en el mismo año. En cuanto a mi faceta de actor, ha ocurrido algo similar, porque hasta ahora no había trabajado en películas tan relevantes, pero de repente, en un año, he enlazado tres papeles, y puede que el año que viene no me llegue absolutamente nada, quién sabe, así es como funciona el cine. La primera que rodamos fue ‘Fragmentos’, una semana después arrancamos ‘Islas’, y un par de meses después le tocó a ‘Reversión’. Han sido muchos viajes entre Madrid, República Dominicana y Canarias, pero estoy muy feliz porque estas tres películas me han permitido ganar presencia como actor».

A451: ¿Os ha resultado difícil conseguir figuras como Antonio Banderas para vuestros proyectos?
M.V.: «La verdad es que hemos trabajado con personas muy conocidas, pero al mismo tiempo, humildes, como es el caso de Antonio Banderas. Generalmente, el respeto por lo que hacemos en Europa y especialmente en España, es absoluto. Si cada vez se rueda más aquí es porque, en Estados Unidos, las cosas no van tan bien. Tenemos muy idealizada la industria americana, pero ahora mismo esa es la realidad: la gente se está marchando de allí y lo hacen por una razón. Más allá de que rodar en España sea más barato, creo que en este país se están haciendo bien las cosas y contamos con equipos muy buenos, por lo que creo que hay que apostar por la producción propia y no tanto por el service. También es cierto que hay situaciones en las que pervive un racismo implícito».
A451: ¿En qué sentido?
M.V.: «Hay gente que piensa que, como rodar aquí es más barato, todo vale. Precisamente, una de las razones que nos llevan a Frank y a mí a apostar por este planteamiento de producciones internacionales, pero siempre españolas, es el poder decir: ‘no trabajo para ti, trabajamos juntos’. Es decir, si respetas lo que hago y cómo trabajamos aquí en España, perfecto, pero si no lo respetas, no podemos colaborar. Creo que parte de la culpa de esa mala imagen la tiene el service y no porque las empresas del sector lo hayan hecho mal, sino por el simple hecho de que, cuando alguien de fuera viene a contratarte para que hagas el grueso de su trabajo, no hay nada de creativo en eso. Lo que nosotros defendemos es que también los españoles podemos llevarles a ellos nuestros guiones, nuestros directores y nuestro talento local, para trabajar juntos. Si alimentamos esa visión, ayudaremos a acabar con todos esos complejos y prejuicios, porque lo indiscutible es que en este país contamos con grandísimos profesionales y sabemos trabajar muy bien».
A451: Y por eso Hollywood rueda cada vez más en España…
M.V.: «En el Festival de Sevilla, di una charla a los alumnos de la universidad y les puse el ejemplo de ‘Wonder Woman’, que es una película que se ha hecho prácticamente entre Barcelona y Canarias, no solo con técnicos españoles, sino también con directores de arte de aquí, y se quedaban alucinados. Claro que hay talento, lo que ocurre es que no nos lo creemos y pensamos que los americanos, solo por ser americanos, lo hacen mejor, pero la clave es que tienen más dinero y se lo gastan más en ciertos valores de producción que se hacen notar en pantalla. No es verdad que tengan mejores técnicas y, de hecho, en el sector de las series estamos mejor considerados, porque gracias a las plataformas, muchos proyectos muy locales han tenido alcance internacional, sobre todo en Latinoamérica. Series más comerciales y otras más independientes han triunfado en Latinoamérica, y eso ha llevado a que los americanos las vean, porque ellos conocen a España en función de lo que les gusta a los latinoamericanos de nosotros y entonces lo relacionan todo. Aunque no se reconozca tanto, no tengo ninguna duda de que el cine español es igual de sólido.»

A451: Y no hay duda de que el cine español está viviendo un momento dulce a nivel internacional…
M.V.: «Hay proyectos de calidad, aunque quizás se estrenen demasiadas películas en salas, teniendo en cuenta que la taquilla no va bien y cada vez más gente, y sobre todo más jóvenes, están dejando de ir al cine y optan por ver las películas en plataformas. No todas las producciones españolas funcionan, pero creo que últimamente no ha habido grandes pinchazos, como sí que ha ocurrido en Hollywood. Aunque la huelga de actores y guionistas haya terminado, la industria americana no ha vuelto a centrarse del todo y cada vez se quejan más de que no tienen unos incentivos fiscales acordes a la grandísima estructura del sector, que lo encarece todo mucho e implica cada vez más barreras a la producción. Muchos blockbusters de estudio ya no son rentables y están desapareciendo para dar paso a un cine independiente, pero ahora con presupuestos más altos, sobre todo en marketing.»
A451: Como decías, uno de los grandes problemas es que muchos jóvenes no van al cine, lo han desterrado como opción de ocio…
M.V.: «No entienden el cine como un evento porque esa idea de meterte en una sala oscura para prestarle atención a algo que te parece interesante durante una hora y media, tanto solo como acompañado, se ha perdido. El contenido llega a las plataformas muy rápido y esto tiene un lado bueno y otro malo: cada vez hay más trabajo, se produce más, pero la competencia es mayor porque hay muchísimo más contenido accesible que antes. ¿Por qué vas a ir a ver ‘Frankenstein’ al cine cuando una semana después la tienes en Netflix? Y menos cuando una entrada cuesta lo mismo que toda una suscripción mensual a una de estas plataformas. Los cines tienen un problema muy serio, porque una vez que se pierde el hábito de ir al cine, es muy difícil recuperarlo, así que creo que va a quedar como algo muy romántico, parecido a cuando vas a la ópera o al teatro. El caso es que, si no hay una intervención pública para que el modelo siga funcionando, todo esto desaparecerá, pero tampoco sé hasta qué punto interesa que haya más financiación pública. Es un equilibrio muy, muy difícil y la verdad es que no tengo ni idea de cuál va a ser el futuro».
A451: Y 2025 ha sido un año especialmente malo para la taquilla…
M.V.: «Si ofreces buenos contenidos, la gente va más al cine, pero este año han escaseado esas grandes películas que siempre terminan tirando de la taquilla. Si al hecho de que el cine independiente no se ve en salas, le añades que el cine comercial también falla, pues la situación no puede ser peor. Lo que me parece interesante es que cada vez más distribuidores y productores intentan crear eventos en torno a sus películas, organizando coloquios tras la proyección y encuentros con los directores, lo cual se ha demostrado que funciona, porque las salas se llenan. Lo hicimos con ‘Reversión’, y llenábamos siempre, pero claro, el equipo no puede estar siempre presente en todas las salas de España.»

A451: Para terminar, ¿puedes contar algo de tus próximos proyectos?
M.V.: «Hay una película importante, que quizás se anuncie pronto, en la que voy a participar como actor, pero no puedo contar nada todavía. Al mismo tiempo, como productor, hay sobre la mesa ciertas propuestas de series, pero la verdad es que el cine me apasiona tanto que prefiero hacer tres películas antes que una serie. Tengo todo el respeto al mundo de las series y hay proyectos maravillosos, pero yo estoy centrado en el cine. Los procesos de desarrollo, financiación, producción y postproducción de una serie son mucho más largos que los de una película y esto ya es mucho decir, así que creo que no tengo paciencia para eso».



