Uno de los un mantras que se repiten hasta la saciedad para alabar la calidad de la industria audiovisual española es el de poner en valor la pericia de los profesionales y las empresas nacionales del sector que lo hacen posible y no sin razón. Pues bien, ahora hay otro título que ejemplifica la calidad técnica del cine español y que puede servir para mostrar de la mejor manera esa excelencia: ‘Sirât’, de Oliver Laxe.
El sábado 28 de febrero, en la ceremonia de entrega de los 40º Premios Goya, el cuarto largometraje del director gallego fue la película más premiada de la noche, con un total de seis galardones todos ellos técnicos, a excepción de la banda sonora. El original de Movistar Plus+ era además la segunda película más nominada en los galardones de la Academia de cine español, con 11 opciones.

Los compositores son unos de los tres autores de las obras cinematográficas reconocidos por la legislación española, junto a guionistas y directores, pero en el caso de ‘Sirât’ su influencia en el resto de apartados técnicos va mucho más allá. El primer premio de la noche del 28 de febrero para ‘Sirât’ fue precisamente el que recogió el músico francés Kangding Ray y, acto seguido, el segundo fue para Cristóbal Fernández, que subió al escenario del auditorio del Centro de Convenciones Internacional de Barcelona para recibir la distinción a mejor montaje.
“Mi mayor desafío con ‘Sirât’ era tratar de hacer una película narrativa, que llevara a mucho público a los cines, pero sin perder el riesgo y ese equilibrio es muy difícil de conseguir”, confesaba a Audiovisual451 el montador Cristóbal Fernández, que actualmente concentra sus esfuerzos en sacar adelante una película de animación como director.
Amanda Villavieja, Laia Casanovas y Yasmina Praderas recibieron el «cabezón» técnico más obvio por su trabajo en el espectacular sonido de ‘Sirât’: “A nivel sonoro ‘Sirât’ era un caramelo, por esa forma de contar y de evocar en el espectador, pero no a través del diálogo, sino a través de las sensaciones. Eso nos permitía un espacio creativo muy rico y amplio a la vez”, confesaron tras recibir el galardón dos de las responsables, Yasmina Praderas y Laia Casanovas, faltaba Amanda Villavieja.

Ambas piensan que durante el proceso del diseño de sonido el mayor reto fue conseguir que el sonido no solo se escuchase, sino que también se sintiese de una forma física: «El reto principal ha sido conseguir una inmersión total en la película, que el sonido se metiese en la piel del espectador. También buscar esa experiencia catártica que surge en la primera parte de la película y que tratamos de mantener después a pesar de que el sonido se iba transformando y los personajes empezaban a coger protagonismo”, apuntan.
Sobre la particular forma de trabajar de Oliver Laxe en este caso, Yasmina Praderas y Laia Casanovas señalan que lo fundamental es que no ha estado centrada en algo racional y narrativo, sino en la intuición: «Se trataba de no usar tanto la cabeza como el estómago. Que fuese un lenguaje mucho más orgánico, despegado de lo técnico”, explican. Y es que desde el punto de vista técnico hay sido muy importante tratar de lograr esa inmersión del espectador con todo lo que ofrece en este campo el sistema Dolby Atmos, además del trabajo con los subgraves.
A nadie le puede sorprender el reconocimiento de ‘Sirât’ en las categorías técnicas de los premios Goya 2026, de hecho era algo que estaba en todas las quinielas y mucho más si se analizaba del recorrido internacional previo de la película, donde este aspecto también ha sido desatacado de manera continuada.

Cabe recordar que ‘Sirât’ también se impuso en todos los apartados técnicos de los últimos premios del cine europeo: dirección artística (Laia Ateca), diseño de sonido (Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas), montaje (Cristóbal Fernández), dirección de casting (Nadia Acimi, Luís Bértolo y María Rodrigo) y dirección de fotografía (Mauro Herce). Y no se puede olvidar que ‘Sirât’ cuenta además con dos nominaciones a los 98º Premios Oscar, uno en la categoría de mejor película internacional y otro en la de sonido.
Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas compiten este año por el Oscar a mejor sonido con títulos transatlánticos como ‘F1’ (Apple) cuyos responsables del sonido son Gareth John, Al Nelson, Gwendolyn Yates Whittle, Gary A. Rizzo y Juan Peralta; ‘Frankenstein’ (Netflix), con Greg Chapman, Nathan Robitaille, Nelson Ferreira, Christian Cooke y Brad Zoern; ‘Una batalla tras otra’ (Warner Bros.), con José Antonio García, Christopher Scarabosio y Tony Villaflor, y ‘Los pecadores’ (Warner Bros.), con Chris Welcker, Benjamin A. Burtt, Felipe Pacheco, Brandon Proctor y Steve Boeddeker, casi nada.
La ceremonia de entrega de la 98ª edición de los premios Oscar se celebrará el domingo 15 de marzo, conoceremos si las responsables del sonido de ‘Sirât’ salen victoriosas. “Vamos a competir por el Oscar con unos profesionales con un nivel de experiencia increíble, compartimos la nominación con películas espectaculares. Hemos estado ya con ellos de una manera muy colaborativa y con un ambiente muy de celebración”, comentan las responsables del sonido de ‘Sirât’ presentes en la gala de los Premios Goya.

El pasado 13 de enero, tras conocer las 11 nominaciones a los Goya, Laxe ya advertía desde Estados Unidos sobre el revuelo internacional a todos los niveles alrededor de su película en la meca del cine: «‘Sirat’ está haciendo ruido en todo el mundo. En Estados Unidos, la gente se lleva las manos a la cabeza, cineastas como Sofía Coppola y Paul Thomas Anderson están impresionados con la película y me han hecho muchas preguntas, por ejemplo me han preguntado sobre el sonido del filme», reconocía el director.
Laia Ateca Font también se llevó el sábado pasado el Goya a mejor dirección de arte: “Ha sido muy complicado, desde transformar los camiones de la película, hasta el poco tiempo con el que contamos para mantenerlos en rodaje, todo el transporte con unos vehículos tan viejos y a todo esto hay que añadir el frío, el calor, las tormentas…”, apunta la directora artística.
La que es también directora de arte de ‘Iván & Hadoum’, el filme de Ian de la Rosa recientemente premiado en el Festival de Berlín, asegura que trabajar en Marruecos ha sido una experiencia enriquecedora: “Con el equipo marroquí hemos trabajado muy bien, nos lo pusieron muy fácil”. Y sobre la manera de afrontar el trabajo de Oliver Laxe dice que tenía inicialmente unas imágenes y conceptos muy claros, como por ejemplo la autenticidad: «Sobre todo quería que todo fuese muy realista, nada impostado y con el diálogo constante íbamos creando”, concluye Ateca.
Y no menos destacada es la dirección de producción de Oriol Maymó o la fotografía de Mauro Herce, ambos nombres también distinguidos en su categoría en los 40º Premios Goya y en el caso de Herce, anteriormente también en los EFA Awards del cine europeo.
Maymó comentó a Audiovisual451 en Barcelona que en lo básico, su trabajo como director de producción ha consistido a ayudar a Oliver Laxe a que ‘Sirât’ fuese más grande, una película más potente: «Por un lado estaba el fundamental apoyo de Movistar Plus+ y contar con un músculo económico que nos permitiese diseñar una película con un presupuesto ambicioso con el que poder hacer cosas espectaculares dentro de lo que no deja de ser una película de autor».

En este saco, el director de producción y también productor del filme a través de Uri Films pone como ejemplo las explosiones en mitad del desierto o la posibilidad de poder utilizar sonido inmersivo Dolby Atmos: «Este tipo de cosas son muy complicadas en películas de autor por eso ha sido fundamental contar con un poco más de presupuesto, para tener una película de ese tamaño que lo permitiese”, reconoce.
Como cabía esperar, uno de los verdaderos quebraderos de cabeza de la dirección producción de ‘Sirât’ fue el tema logístico: “Lo más complicado en rodaje fue toda la logística de rodar una parte en España y otra en Marruecos. Mover toda esa cantidad de vehículos de España a Marruecos en muy pocos días fue muy difícil, pero he tenido un gran equipo detrás que me ha hecho la vida muy sencilla. Además, la idea de Laxe de rodar en localizaciones naturales implicó que nosotros tuviéramos que hacer el mismo viaje que los personajes, una road-movie en España, con un equipo totalmente español, y luego en Marruecos, con una pequeña parte española y un equipo marroquí muy potente. Durante las siete semanas y media que duró el rodaje, siempre priorizamos las localizaciones por encima de las facilidades que ofrecían otros lugares”, apunta Maymó, cuyo experiencia de rodar en Marruecos no puede ser más positiva: “Me sorprendió gratamente la calidad de los técnicos y técnicas marroquís, aunque tienen una forma de trabajar más cercana a Estados Unidos que a Europa. En este caso, nosotros contratamos técnicos de allí y les propusimos una manera de trabajar diferente, a la europea, con equipos más pequeños para tener mayor agilidad”, concluye Oriol Maymó.
Finalmente, Mauro Herce se alzaba con su segundo Goya con una película de Oliver Laxe tras el logrado con ‘O que arde’, hace unos años, y como entonces, el trabajo está revestido de una gran complejidad: “Hubo muchas dificultades. Por un lado hacer una fotografía que funcionase con la historia en unas condiciones climatológicas bastante difíciles, porque nos tocó rodar a finales de primavera y principio del verano que es uno de los momentos más duros para la fotografía, no ayuda nada. Podíamos estar filmando a 50 grados y durante muchas horas», cuenta.

Herce está especialmente orgulloso del trabajo de planificación realizado en la película: «Por ejemplo, las secuencias de las minas entrañaban gran complejidad porque es un espacio con un horizonte sin apenas elementos donde apoyarse. También hay muchas secuencias concatenadas que se tenían que entender muy bien a la vez que iban evolucionando”, reflexiona.
Y al clima extremo hay que sumar el rodar en soporte fotoquímico y en 16mm, una vuelta al pasado: “Rodar en soporte fotoquímico tiene cosas positivas y otras negativas. Tienes que utilizar herramientas y hacer mediciones que habitualmente no usas ahora, tampoco puedes ver las cosas hasta que se revelan, pero por otro lado la imagen luego te sorprende para bien, es un acto fe pero después te deja muy satisfecho el resultado”, considera el director de fotografía que no sintió tampoco que rodar en Marruecos supusiese un trabajo extra en su labor: “No notamos mucha diferencia a la hora de trabajar en Marruecos, porque parte del equipo de fotografía español viajó también allí, más allá de las cuestiones climatológicas, como te decía”.
También es un factor muy favor de obra la complicidad y la confianza mutua alimentada durante años entre el director de fotografía y el autor: “Oliver comparte conmigo el gusto porque las películas no queden cerradas en un sentido único, nos gusta construir un camino de signos que el espectador pueda seguir, pero dejándole mucho espacio para que lo pueda interpretar. Me gusta usar siempre la metáfora del camino de piedras blancas, si las piedras blancas están demasiado unidas el camino es demasiado claro y pierde misterio y si las piedras están demasiado separadas, el camino se vuelve demasiado hermético, confuso, entonces el espectador se aburre y se distancia. Por eso es fundamental encontrar ese buen equilibrio en los signos que invite a seguir el camino sin dificultad, pero que dé espacio para interpretarlo a tu manera. Es una manera de hacer cine en la que convergemos Oliver y yo, que se apoya en los rudimentos básicos del cine, esto es, si generamos imágenes poderosas, el espectador va a tener la capacidad de ir hilvanando un sentido que va más allá de lo que se plantea a primera vista, dependiendo de su experiencia. Oliver delega mucho en mi gran parte de la planificación que luego discutimos. El crea la situación y yo filmo después de las muchas conversaciones que hemos mantenido”, afirma.
Mauro Herce cuenta a continuación algunas de las claves de las obras de Oliver Laxe: “En este tipo de películas nos embarcamos en una realidad que existe por sí misma, más documental y cuando trabajamos así decimos que vamos en ‘modo pesca’, tratando de capturar lo que podamos de una realidad que funciona de una determinada manera a pesar nuestro. Luego hay una parte escrita y muy planificada en la que nos ponemos en ‘modo caza’, para conseguir las imágenes que hemos previsto, esta también sería la parte más de ficción, la escrita, que conlleva más dificultades técnicas”.

El director de fotografía está valorando actualmente varios guiones para ver cuál será su próximo trabajo y por supuesto espera estar en la próxima película de Oliver Laxe: “Oliver tiene muchas ganas de empezar con su siguiente película, esta vez situada en el Amazonas y espero que vuelva a contar conmigo. Nos gusta la aventura, el cine y la vivencia para nosotros siempre va a la par”, concluye
‘Sirât’ está producida en colaboración con El Deseo (productora de Agustín y Pedro Almodóvar), Filmes Da Ermida (Xavi Font y Oliver Laxe), Uri Films (Oriol Maymó) y 4A4 Productions. El filme cuenta además con el apoyo del fondo Eurimages, ya que es una coproducción de España y Francia. En los cines españoles ha recaudado tres millones de euros, con casi medio millón de espectadores, y a nivel mundial supera ya los 11 millones de dólares, incluyendo los 5,6 millones de dólares contabilizados en Francia.
Y es que ‘Sirat’ tuvo su estreno mundial en la Sección Oficial de la edición 78º del Festival de Cannes, en la que fue galardonada con el Premio del Jurado exaequo, el Premio Cannes Soundtrack para Kangding Ray, y el guiño del Gran Premio del Jurado del Palm Dog. Ahí empezó a fraguarse su carrera internacional que con las dos nominaciones en los Oscar 2026.
En su recorrido por festivales ya ha sido reconocida como Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Chicago, en el Festival de Denver (premio Krzysztof Kieslowskiy) y el Festival de Cine de Monclair, y ha logrado el premio a Mejor Música otorgado por la Asociación de la Crítica de Cine de Los Angeles (LAFCA).

‘Sirat’ logró también dos nominaciones en los 83º Globos de Oro de la prensa internacional de Hollywood, en los apartados de mejor película de habla no inglesa y mejor banda sonora original. También fue una de las grandes triunfadoras de los Premios del Cine Europeo, con nueve nominaciones en total y cinco premios.
En los Gotham Awards fue nominada a Mejor dirección y ha sido candidata también en los Independent Spirit Awards (Mejor película internacional independiente; Critics Choice Awards (Mejor película en lengua extranjera, Mejor sonido) o BAFTA del cine británico, como película de habla no inglesa, entre otros reconocimientos. Además, ‘Sirat’ ha sido reconocida entre las mejores películas del año por entidades de prestigio como el National Board of Reviews (Top 5 de mejores películas internacionales), la revista Sight and Sound del British Film Institute (top 4 de lo mejor del año), la revista especializada The Hollywood Reporter (Top 3 de las 10 mejores del 2026), Indie Wire ( top 8 de las mejores películas y top 6 de los mejores directores) o la mejor película del año para la influyente revista The New Yorker.



