Y así, casi sin darnos cuenta, nuestras mujeres ALICE del audiovisual español cumplen su primer año de vida poniendo el foco en las profesionales y ejecutivas senior que han contribuido (y contribuyen) con su talento y trabajo a asentar los cimientos de la industria nacional del contenido tal y como la conocemos hoy. Todo ello tomando prestado el nombre de Alice Guy-Blaché, aquella visionaria trabajadora de la maison Gaumont que parió el cine narrativo y está considerada como la primera directora de cine del mundo.
A la vista de los datos que hemos conocido en estos últimos meses, parece que nos sigue quedando bastante por hacer. Por ejemplo, la participación de mujeres profesionales en los departamentos de sonido, fotografía y música estuvo por debajo del 20 por ciento en las 3.200 películas analizadas por el último Informe de identificación de género del Festival de San Sebastián. De hecho, la representación femenina no llegó a ser paritaria en ninguna de las ocho categorías analizadas. El techo de cristal se manifiesta igualmente en las conclusiones recogidas en el estudio elaborado por la asociación gala Le Lab Femmes de Cinéma en colaboración con el Observatorio Audiovisual Europeo: aunque la mitad de las estudiantes de cine son mujeres, sólo el 25 por ciento de los largos europeos están dirigidos por una cineasta.
Por eso debemos celebrar cada pequeño logro conseguido en pos de la equidad, ya sea en forma de nombramientos como los de Ana Peláez, directora del futuro canal cultural de RTVE, y Carlota Navarrete, renovada como portavoz del Parlamento Europeo en la EUIPO; o mediante el otorgamiento de galardones, como los que estos días se entregan en el seno del Festival de Málaga a la directora de producción Manuela Ocón Aburto (Premio Ricardo Franco) y a la actriz Rossy de Palma (Premio Málaga – Sur), o el que recogerá Rosa Moledo por parte de la Academia Galega do Audiovisual en reconocimiento a su labor como asesora lingüística y traductora durante más de tres décadas.
También queremos aplaudir la iniciativa de la Filmoteca Española, que ha programado el ciclo ‘Montadoras del cine español (1942-1967)’ durante marzo y abril para rendir homenaje a editoras como Margarita Ochoa (‘Muerte de un ciclista’, 1955) o Rosa G. Salgado (‘Las cuatro bodas de Marisol’, 1967) entre otras, cuyo trabajo ha sido históricamente invisibilizado.
Para compensar tanto contenido cinéfilo, os dejamos ya con la última entrega de las Mujeres ALICE, dedicada al género del entretenimiento televisivo a través de las miradas de nuestras tres protagonistas: una directora de casting; una commissioner del área unscripted de una plataforma global; y una productora ejecutiva que lidera uno de los talents más asentados de nuestra pequeña pantalla.
Pepa Álvaro Echevarría

Directora de Casting y CEO – Inspiring People Casting
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Hemos avanzado notablemente en las últimas décadas en cuanto a igualdad de género, aunque todavía queda mucho camino. Cuando comencé mi carrera, eran muy pocas las mujeres que ocupaban puestos de liderazgo en cadenas y productoras: en RTVE, por ejemplo, apenas recuerdo referentes como Pilar Miró o María Antonia Iglesias.
En la actualidad, la presencia de mujeres al frente de programas es mucho mayor, así como en cargos de productoras ejecutivas y direcciones generales. Sin embargo, en muchos canales y plataformas, aunque las mujeres desempeñan puestos de responsabilidad, a menudo siguen situadas por debajo de uno o varios hombres en la estructura de poder. Quizá en el ámbito de la ficción es donde las mujeres están logrando abrirse paso con más fuerza en los últimos años, con la aparición de grandes directoras y creadoras.
Llevo más de 30 años trabajando en el audiovisual, un entorno en el que siempre ha habido muchas mujeres, y afortunadamente cada vez somos más las que estamos rompiendo el techo de cristal y luchando por acceder a los puestos de máxima responsabilidad.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«Han sido mayoritariamente mujeres, aunque mi primer jefe en los informativos de Europa Press TV fue el periodista Ángel Expósito. Le agradezco profundamente la confianza que siempre depositó en mí y todo lo que me enseñó sobre reporterismo.
En entretenimiento, una figura clave en mi formación fue Mandi Ciriza, actual VP Senior de Programación y Producción de los canales de estilo de vida de AMC Networks International. Trabajar con ella en Videomedia fue una experiencia fundamental que me permitió aprender muchísimo sobre televisión. También fue muy importante para mí la escritora Cristina Morató, una apasionada de los viajes como yo, con quien disfruté enormemente trabajando y de la que aprendí el valor de la positividad como herramienta esencial para desarrollar bien nuestro trabajo. Posteriormente, trabajé codo con codo durante 23 años con Pilar Blasco, actual CEO de Banijay Iberia, quien me dio mi primera oportunidad como directora de programas. Juntas hemos vivido innumerables experiencias y aprendizajes.
A todas ellas les tengo un profundo agradecimiento y un gran cariño. Son líderes empoderadas que han contribuido de manera decisiva a poner en valor el trabajo de la mujer en todos los ámbitos del sector audiovisual.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«Sin duda, el gran punto de inflexión en mi carrera fueron mis comienzos en Zeppelin, coincidiendo con la llegada de los realities a España. Allí pusimos la primera piedra de este género con ‘Gran Hermano’ y aprendimos juntos a construir una nueva forma de hacer televisión. Aunque ya había trabajado previamente en entretenimiento, ‘Gran Hermano’ supuso un fenómeno sin precedentes, con un impacto social que trascendía lo puramente audiovisual. No todo el mundo puede decir que ha formado parte de un programa tan longevo e influyente como este, en el que estuve 22 años. Aunque mi etapa en el formato ya ha concluido, ha sido una experiencia enormemente enriquecedora a nivel profesional, y me ha dejado además grandes amistades.
Posteriormente, gracias al know-how adquirido en esa etapa, he trabajado en numerosos realities, lo que me ha permitido seguir creciendo profesionalmente y abrir nuevas oportunidades laborales dentro del sector.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Nunca me he rendido. No me considero una mujer especialmente ambiciosa en términos jerárquicos: mi objetivo siempre ha sido liderar equipos desde una visión colectiva, poniendo el foco en el trabajo en equipo para alcanzar los mejores resultados. A lo largo de mi trayectoria, he procurado contar con mujeres en los equipos que he liderado.
Por otro lado, el mundo de la televisión es especialmente complejo a la hora de conciliar. En ese sentido, los hombres lo han tenido históricamente más fácil para progresar profesionalmente, en muchos casos porque algunas mujeres han asumido la crianza de los hijos quedándose en casa. Yo no conté con esa posibilidad. Decidí ser madre y continuar trabajando en televisión, porque no me parecía justo tener que renunciar a mi deseo de ser madre para seguir desarrollando mi carrera profesional.
No voy a negar que ha habido renuncias, sobre todo en lo relativo a seguir escalando en puestos de mayor responsabilidad. Sin embargo, siempre tuve claro que no estaba dispuesta a renunciar a la maternidad por ello. Hoy, con mis hijos ya mayores, la etapa más difícil en términos de conciliación ha quedado atrás. Estoy orgullosa de no haber abandonado y de haber seguido adelante. Creo firmemente que, en este aspecto, las mujeres tenemos que apoyarnos y acompañarnos unas a otras.»
Alicia Malo Gonzalo

Senior Creative Executive, Unscripted – Amazon MGM Studios
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Afortunadamente en estos momentos, podemos ver a grandes mujeres ocupando puestos de responsabilidad en la industria, pero en mis inicios esos puestos estaban exclusivamente ocupados por hombres. Las mujeres teníamos más presencia en las redacciones, haciendo imagen o en los departamentos de estilismo, peluquería y con suerte, en arte. Pero ahora hay maravillosas directoras generales de productoras, brillantísimas productoras ejecutivas y directoras muy talentosas que han demostrado que esos puestos también eran para nosotras.
Aún queda camino por hacer, y es algo que yo noto a diario: cuando nos toca formar equipos, casi siempre los nombres que conforman las cabezas de departamento pertenecen a hombres. Y no digo que no lo merezcan (ya que también hay mucho talento masculino por suerte en nuestro país), pero también me gustaría poder ver a mujeres liderando áreas de realización, o de sonido, o más técnicos. Creo que vamos por buen camino, pero todavía nos queda un trecho por hacer.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«He tenido la suerte de cruzarme con muchas mujeres a lo largo de mi carrera que me han ayudado a formarme y a crear red dentro de la industria, pero sí que es cierto que a nivel de alta dirección, sin duda mujeres como María José Rodríguez o Koro Castellano me demostraron cómo se puede ser una directiva sin tener que imitar o forzar los modelos impuestos por una industria mayoritariamente masculina, cómo había otra forma de hacer las cosas (con la que yo me sentía más identificada), lo que era la sororidad real, cómo se puede dirigir sin tener que dejar de lado los sentimientos (algo que en nuestra industria debería pesar más, ya que nos dedicamos a crear emociones). Me siento muy afortunada por haber podido aprender de ellas.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«En mi vida profesional fue clave la oportunidad que me dieron también dos mujeres: Macarena Rey y Ana Rivas. Ellas fueron las primeras que confiaron en mí para dirigir un programa, y es algo por lo que siempre les estaré agradecida. Llevaba muchos años en la profesión (desde becaria de Telecinco en 2004, hasta subdirectora de programas en 2016, imagina todos los puestos por los que había pasado) y llegué a un momento donde parecía que las posibilidades de crecer se habían estancado. Pero ellas me ayudaron a dar ese salto y en cuestión de un año, estaba dirigiendo los exteriores de ‘Maestros de la costura’ con equipos gigantescos a mi cargo.
Sin duda son experiencias que dejan huella y que te animan a seguir creciendo, e incluso a valorarte un poquito más a ti misma. La confianza ganada en esa etapa, junto con la experiencia adquirida en 20 años en la industria habiendo pasado por todos los puestos del proceso creativo y de producción, han sido los pilares que me han llevado a ocupar el lugar en el que actualmente me encuentro.
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Me siento muy afortunada por estar en una posición que me permite localizar al talento femenino delante y detrás de las cámaras, y apostar por él, ofreciendo oportunidades para brillar.
Pero también existe otra parte de mi trabajo más invisible y que quizás no destaca a nombres propios, pero que considero esencial para la seguridad y la tranquilidad en la vida laboral de todas las mujeres: es básico que nadie sufra acoso de ningún tipo, y me enorgullece saber que velamos por ello en todas y cada una de nuestras producciones. Creo que para las trabajadoras (y también para los trabajadores) es importantísimo saber que si algo ocurre en su puesto de trabajo, van a estar protegidas y que tienen que denunciar. Si desde mi posición puedo aportar mi granito de arena para que esas situaciones no queden impunes y, sobre todo, no sigan ocurriendo, me sentiré muy orgullosa.»
Encarna Pardo González

Productora ejecutiva – ITV Studios Iberia
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Sinceramente, no creo que haya mucha diferencia desde que acabé la carrera hasta hoy. Creo que el de la comunicación es un sector (y supongo que por extensión las diferentes profesiones vinculadas a él) mayoritariamente desempeñado por mujeres, pero curiosamente, no hay tantas en los puestos de responsabilidad de las empresas audiovisuales. Esas cabezas visibles de las muchas mujeres que trabajan en esta profesión han aumentado algo en los últimos tiempos, pero creo que proporcionalmente seguimos más o menos en el mismo punto.
En cuanto a mi experiencia personal, tampoco ha cambiado: nunca a lo largo de toda mi trayectoria me han tratado de forma diferente por el hecho de ser mujer. Ni antes, ni ahora, y creo que es lo mejor que nos puede pasar: que nos miren como profesionales, que nos admiren o promocionen únicamente por nuestro trabajo.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«Mis referentes o fuentes de inspiración han sido siempre los buenos profesionales que he encontrado en el camino. Compañeros, equipos o jefes que me han enseñado a querer esta profesión, y de los que siempre he aprendido algo.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«Creo que a lo largo de todos estos años he tenido dos momentos importantes. El primero me sirvió como apertura global al sector y experiencia internacional y sobre todo, para ver la televisión, el entretenimiento y los programas desde otra perspectiva más amplia. La creación o la investigación en departamentos o áreas de formatos internacionales, que servían como asesores de contenido a las cadenas a la hora de tomar sus decisiones. En este sentido, creo que fui la primera o una de las primeras directoras de departamento de desarrollo que se crearon en España. En mi caso tuve la suerte de hacerlo desde Antena 3 y fue una experiencia increíble. Abrir los ojos a un nuevo mundo, contactar con otros países y formas de hacer televisión, y aprender a ver los programas con una visión mucho más amplia, tanto en sus contenidos como en la manera de producirlos.
El segundo motor profesional fue también propio del momento del sector y de la evolución del negocio audiovisual. Tradicionalmente existían dos universos paralelos que no siempre funcionaban conjunta y armoniosamente: contenidos y producción. Mi visión de los programas y de la producción cambió cuando me ofrecieron la dirección ejecutiva de Entretenimiento en Boomerang TV y por tanto, estos dos mundos pasaban a depender directamente de una única persona que se ocupaba, por primera vez de manera activa y real, de la creación, desarrollo y producción de contenidos. Una forma de entender la producción casi «visionaria”, como se ha demostrado después: como una única entidad, integradora de todos los equipos, los contenidos y la manera de producirlos, los costes, los recursos y medios necesarios para conseguir llevarlos a cabo. Un 360 real. Allí, y de esta forma, comencé una apasionante aventura que me ha hecho crecer y aprender hasta hoy.
Ahora me encuentro en un momento profesional y personal diferente, y me siento muy afortunada. ITV Studios me abre la puerta a un nuevo y apasionante comienzo, nuevas experiencias, diferentes proyectos y maneras de abordarlos desde una multinacional asentada, prestigiosa y referente en el sector. De nuevo sigo aprendiendo, de una forma o de otra.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«No sé si he contribuido especialmente con el progreso de la mujer en la industria audiovisual, al menos no de forma intencional, pero sí que he sido una más de las muchas o pocas que, con trabajo constante, dedicación y esfuerzo personal, ha conseguido llegar para quedarse. Lo más difícil en cualquier profesión es permanecer, evolucionar y crecer. Creo que mi trabajo y mi nombre son respetados en el sector, independiente de que sea femenino o masculino. Nunca lo he visto de otra manera. Si eso ha supuesto que un mayor número de mujeres sean respetadas y consigan un puesto de responsabilidad en la industria, pues mucho mejor. Aunque no creo en las casualidades: las cosas suceden en un momento determinado y no en otro. Cuando empecé, era un buen momento para llegar y crecer.»



