Esta semana arranca la 79ª edición del Festival de Cannes, como bien saben aquellas personas que se dedican al ámbito más ‘peliculero’ de nuestra industria. Por eso es imposible que en esta entrega de las mujeres ALICE del audiovisual español no hablemos de un Cannes considerado como “histórico” para el cine español por la participación de tres títulos en la pugna por la Palma de Oro. Y si bien sólo cinco de los 21 largos que componen su Sección Oficial están dirigidos por mujeres (lo que supone un descenso con respecto a años anteriores), la representación que tendrán las profesionales españolas en el Palais des Festivals sí será notable, con tres óperas primas participando en distintas secciones.
La 65ª Semaine de la Critique acogerá el estreno de ‘Viva’, la primera película que dirige, escribe y produce la también actriz Aina Clotet. La también directora novel catalana María Martínez Bayona ha conseguido entrar en la sección Cannes Première con ‘The End of It’, coproducción internacional en la que participa la BBC, entre otros socios. Por su parte, Marta Medina del Valle ha sido elegida para presentar ‘La zona sombra’ entre los siete proyectos recientemente finalizados que se darán a conocer en Fantastic 7, muestra organizada por los siete festivales de cine de género más importantes del mundo, entre los que se incluye Sitges.
Y como el corto también es cine, no olvidamos que el trabajo final de máster de la alumna de la ESCAC Aina Callejón, titulado ‘Tú, yo y la vaca’, compite en Le Cinef entre las obras realizadas por estudiantes de escuelas de cine de todo el mundo. Además, el jurado de esta sección estará presidido por la cineasta Carla Simón.
Pero no todo ha girado en torno a la Croisette este último mes: un grupo de productoras independientes españolas visitó el Parlamento Europeo en una jornada impulsada por AECINE para participar en varias reuniones y mesas de trabajo donde abordaron antiguas reivindicaciones como el acceso igualitario a financiación, la definición única de “productora independiente”, emprendimiento femenino, retención de la propiedad intelectual, apoyo institucional… También hemos celebrado dos nombramientos relevantes en nuestro ecosistema cinéfilo: la periodista de EFE Alicia García del Fresno ha sido elegida nueva presidenta de la Asociación de Informadores Cinematográficos de España (AICE), organizadora de los Premios Feroz; mientras que Maialen Beloki será la justa sucesora de Rebordinos liderando el Festival de San Sebastián a partir de enero de 2027. ¡Enhorabuena a ambas!
María Silveyro

Gestión y dirección – Librería y editorial Ocho y Medio
María ha asistido a diferentes ferias del libro nacionales e internacionales, impartiendo ponencias y conferencias en distintas universidades y congresos relacionadas con el ámbito cultural. Muy vinculada siempre con el mundo del cine, es miembro asociado de la Academia de Cine de España y de la European Film Academy, y ha participado como jurado de distintos premios cinematográficos y editoriales.
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«La visibilidad de las mujeres en todos los ámbitos del audiovisual ha crecido exponencialmente. No es que antes no hubiera profesionales: siempre ha habido directoras, guionistas, scripts, maquilladoras… pero su visibilidad era mucho menor. También es verdad que las escuelas de cine han aumentado y ha crecido su número de alumnas. Si echamos la vista atrás y nos remitimos a una historia del cine y de la televisión, parecería que estudiar estas dos materias era privilegio exclusivo del género masculino, y el tiempo nos ha demostrado que no es así.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«En el sector cinematográfico, toda una pléyade de mujeres profesionales, directoras, técnicas o guionistas que no lo han tenido fácil y se abrieron camino dentro de la profesión en un tiempo que se lo ponía complicado. Mi relación con el audiovisual español no es el de otras profesionales en la materia, pero sí me ha permitido conocer a muchas trabajadoras del sector que han luchado por sacar adelante sus proyectos.
Chus Gutiérrez, Icíar Bollaín, Isabel Coixet, Ángeles González-Sinde, Alicia Luna, Piluca Baquero, Elena Gil-Nagel, Sylvie Imbert, Cristina Andreu, Eva Calleja, Rosa García Merino, Begoña Piña, Chusa L. Monjas… nombro a estas estupendas profesionales, cada una en su especialidad, porque recuerdo perfectamente sus inicios. Hay muchísimas más (que me disculpen si no las he nombrado), pero los inicios de ellas son nuestros inicios en la librería. Siempre lo digo, pero si algo bueno me ha dado Ocho y Medio, ha sido y es las amistades que he forjado.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«Mis circunstancias personales variaron al morir mi marido, con quien compartía vida personal y también profesional. A partir de ese momento tuve que hacerme cargo de la librería con lo que eso supuso, y me ha fortalecido para poder llegar hasta aquí.
Nuestra idea inicial siempre fue hacer de la librería un lugar de encuentro para profesionales y profanos del cine. Mantener esa ilusión durante tantos años no ha sido fácil, y más cuando me quedé sola al frente de todo, aunque por supuesto, siempre he tenido ayuda de la gente que me ha apoyado y de mi hija.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Sinceramente, me cuesta pensar que he contribuido en algo. De lo que me siento muy orgullosa es de haber logrado tener un círculo de mujeres profesionales del medio que, con lo vivido a lo largo de estos años, considero mis amigas, como he dicho anteriormente. Supongo que saber escuchar, leer muchos proyectos que se van a poner en marcha, estar al tanto de lo que «está pasando»… puede ser mi colaboración al desarrollo profesional de la mujer en el audiovisual.»
Elena Machi Rojo

Business Affairs – EuroTV Producciones (Grupo iZen)
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Hace más de treinta años de eso y mi percepción es que las mujeres han estado muy presentes en la industria audiovisual desde siempre, aunque casi nunca en puestos directivos. ¡Tachán! Innovación reflexiva en estado puro. En fin, que esos lugares visibles desde donde se tomaban decisiones o se concentraba el poder, estaban mayoritariamente en manos de hombres. Porque claro, hace un tiempo, el sector estaba mucho más jerarquizado, exigía presencialidad y se basaba en contactos tradicionales, lo cual tendía a reproducir liderazgos masculinos a veces incluso heredados. Las mujeres estaban más presentes en áreas consideradas “de apoyo” o feminizadas (producción, maquillaje, vestuario, casting, coordinación) y mucho menos en dirección, puestos técnicos o cargos con decisión empresarial. Ese patrón no era sólo cultural, también condicionaba el acceso de los hombres a mejores salarios y mayor prestigio profesional.
Con los años esto ha ido cambiando y ahora hay más mujeres dirigiendo, escribiendo, produciendo, liderando equipos, siendo CEOs en empresas, directoras de área o autónomas. También hay mucha más conciencia sobre la igualdad o el reparto de oportunidades, pero siguen existiendo ciertas diferencias respecto al acceso a puestos de poder (que no de responsabilidad). La sensación general es que se ha avanzado mucho, pero todavía queda un gran camino por delante. En ello están las mujeres JASP de la industria audiovisual. ¡Esto es vuestro, chicas!»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«Podría hablar de Isabel Coixet, Agnès Varda, Kathryn Bigelow, Icíar Bollaín, Alauda Ruiz de Azúa, Julia Ducournau, Greta Gerwig, Chloé Zhao, Emerald Fennell, María Luisa Gutiérrez, Esther García Rodríguez, Carolina Bang, Gema R. Neira, Phoebe Waller-Bridge, Vicky Jones, Sharon Horgan, Michaela Coel, Laura Fernández Espeso, Pilar Blasco, Irene Jiménez, Sara Fernández-Velasco y otras tantas directoras, guionistas, productoras, freelance o CEOs que han abierto camino, que tienen voz propia y crean industria.
La lista puede ser interminable (sobre todo si hago una búsqueda consciente en internet, como ha sido el caso), pero sólo conozco personalmente a un par de ellas. Puedo buscar referencias, disfrutar de su trabajo u observar su poder, pero para inspiración real, la que me llega cada día de todas esas otras mujeres con las que trabajo codo con codo. Son las que coordinan artistas, producción, finanzas, recursos humanos, ventas de formatos, contratos y acuerdos jurídicos, cestas de Navidad, eventos institucionales, premieres, notas de prensa o inteligencias artificiales. Ellas. Ellas son mi inspiración cada día. Conocer sus historias personales, su adaptación a la industria y saludarlas cada mañana, hace que mi vida sea más fácil.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«Si soy sincera, el punto de inflexión estaba desde el principio: estudié Derecho, pero antes de terminar la carrera ya trabajaba como azafata de invitados en programas de televisión, casi siempre políticos. No me avergüenza contarlo: eso hizo que mi carrera profesional cambiase automáticamente las agujas de la vía legal a la audiovisual. La asombrosa combinación de saber leer una información jurídica en prensa, entender las cláusulas de un contrato, y tratar a todos con mucha mano izquierda, me ha llevado por derroteros interesantes, a la par que bastante sufridos.
Mi vida laboral ha estado siempre cerca de lo artístico, así que está plagada de anécdotas loquísimas, invitaciones culturales y desastres solventados en el último momento, sin saber muy bien cómo (“Extrañamente, siempre sale bien. Es un misterio”, decía Henslowe en ‘Shakespeare in love’ hablando sobre el teatro). Cuando echo la vista atrás me siento un poco agotada, aunque aún me considero lo suficientemente joven como para dar otra vuelta y revolucionarlo todo, si fuera necesario.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Ya me sorprendió la invitación a participar en esta sección de Audiovisual451. Y ahora, de repente, llega esta pregunta que es como la que te hace el reclutador en una entrevista de trabajo: ¿Cuáles son tus puntos fuertes? Pues… verá… yo… no sé si he contribuido realmente en algún sentido al progreso de la mujer en la industria.
Pongámonos en situación: mi primer jefe en el mundo audiovisual (hombre, harto conocido) me dijo que jamás podría ser líder de nada porque simplemente no tenía “madera de”. Al principio me molestó el comentario, pero con el paso de los años he descubierto que nunca quise esa etiqueta. Amados líderes del mundo, no os admiro más que a las personas que gestionan para vosotros, pero gracias por ponerle cara.
Respondiendo a la pregunta que nos ocupa, quiero pensar que he facilitado la vida a otros para alcanzar siempre el acuerdo y llevar a buen término esa coletilla de la “buena fe”. Tratar con artistas y sus representantes es más complicado de lo que parece, y eso que yo conozco los dos lados. Mi mayor orgullo fue conseguir que el gran Francisco Umbral se pudiera comer tranquilamente un sándwich vegetal que chorreaba mayonesa mientras negociamos y cerrábamos su participación en el típico debate provocador de la televisión. “Transmites paz”, me dijo. Esa es la contribución que quiero que graben en el reloj obsequio por mi jubilación. ¡Ah, que ya no se llevan los relojes!»
Carolina Guillamas Carrasco

Directora de Marketing – Esto También Pasará
Desde una perspectiva de género, ¿qué evolución consideras que ha tenido el sector audiovisual desde que iniciaste tu carrera hasta el día de hoy?
«Cuando empecé a trabajar en televisión a mediados de los 90, en una plantilla mayoritariamente femenina, no había mujeres en puestos directivos. Los puestos estratégicos estaban ocupados por hombres y las mujeres desempeñaban roles secundarios, una situación tan normalizada que creo que en aquel momento no era realmente consciente de lo que suponía.
Afortunadamente, a lo largo de los años hemos ido viendo a mujeres ocupar posiciones clave, liderar proyectos y participar de manera activa en la industria. Hoy tenemos más referentes y más visibilidad. Echando la vista atrás, hemos avanzado mucho, aunque quizá no tan rápido como nos hubiera gustado. Aun así, todavía queda camino por recorrer.»
¿Cuáles han sido (o son) tus referentes en la profesión y te sirvieron de inspiración?
«A lo largo de estos años he tenido la suerte de trabajar con grandes profesionales que han sido y siguen siendo una inspiración para mí, y de quienes he aprendido muchísimo. En ese sentido, me siento muy afortunada. Si tuviera que mencionar a una persona, sería Ramón Pradera, mi primer jefe en Antena 3. Un gran referente de la televisión en España, que me dio mi primera oportunidad y gracias al cual llegué a esta industria. Recuerdo aquella etapa de mis inicios con especial cariño.»
¿Qué momento o experiencia supuso un punto de inflexión en tu carrera para llegar hasta tu posición actual?
«A lo largo de mi trayectoria, he vivido dos momentos especialmente importantes. El primero fue el paso de la televisión al cine: si la televisión ya me apasionaba, descubrir y trabajar en la industria cinematográfica me gustó todavía más. Sin duda fue un gran reto y un enorme aprendizaje, especialmente durante los primeros años, hasta encontrar mi lugar. Gracias al apoyo y la confianza de grandes profesionales, he llegado
hasta donde estoy hoy. Desde el marketing y la comunicación he podido trabajar en innumerables proyectos, desarrollando estrategias y contenidos para el lanzamiento de películas en cines y colaborando con grandes profesionales de la industria.
El segundo gran punto de inflexión ha sido el salto a la producción independiente, como evolución natural de mi etapa anterior en Atresmedia, de la mano de Esto También Pasará y Bowfinger, dos productoras consolidadas y referentes del sector. Un comienzo ilusionante, lleno de nuevos proyectos y diferentes maneras de abordarlos.»
¿De qué manera crees que has contribuido tú, a título personal, con el progreso de la mujer en nuestra industria?
«Creo que todas las mujeres que formamos parte de esta industria contribuimos de una manera u otra a ese progreso: siendo conscientes de nuestra situación, en aprendizaje constante, abriendo camino, generando redes de apoyo entre profesionales y aportando otra mirada que enriquece nuestro trabajo y nuestros proyectos.
Soy positiva. Mirando atrás veo cuánto hemos evolucionado y, observando cómo vienen las nuevas generaciones, con paso firme, espero que en algún momento consigamos un espacio más equilibrado e inclusivo dentro de nuestra industria.»



