Inteligencia artificial y CTV: no es solo cuestión de efectos visuales

Cómo la tecnología aprende a conocer al espectador y nos guía en nuestras elecciones.

Por Ana Izquierdo Lowry, Country Manager España y Portugal de Samsung TV Plus.

Si nos pidieran que asociáramos la inteligencia artificial (IA) con la televisión, es probable que nuestra mente se fuera directamente a la industria cinematográfica y a los deslumbrantes efectos especiales que disfrutamos desde la comodidad de nuestros hogares. Desde la captura de movimiento y el diseño de decorados digitales hasta el rejuvenecimiento digital de los personajes, la IA ha desempeñado durante mucho tiempo un papel protagonista en la transformación de la narrativa visual.

Hoy en día, sin embargo, nuestros Smart TV están llevando esta evolución un paso más allá. Más allá de mejorar lo que aparece en la pantalla, la IA está remodelando la forma en que descubrimos, seleccionamos y experimentamos el contenido, revolucionando la relación entre los espectadores y el propio entretenimiento.

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La evolución de las recomendaciones

Impulsadas por la IA, las interfaces de las Smart TV están creando experiencias de visionado más personalizadas y personalizables, ayudando a los usuarios a navegar por una biblioteca de contenidos en constante crecimiento y aliviando la fatiga por exceso de contenido que nos deja a muchos de nosotros desplazándonos por la pantalla sin rumbo fijo.

Según la última edición del informe de Samsung Ads ‘Behind the Screens: TV Phone Home’, el 37 % de los espectadores pasa más de 10 minutos decidiendo qué ver. La tecnología y los conocimientos basados en datos, como los que aporta la IA, ayudan a romper esta parálisis al analizar los patrones de audiencia y los datos de interacción para sugerir contenidos adaptados a los gustos y hábitos de cada usuario y hogar.

En este proceso, la tecnología de Reconocimiento Automático de Contenido (ACR, por sus siglas en inglés) desempeña un papel clave. El ACR no solo hace que las recomendaciones sean más relevantes, sino que también ayuda a los espectadores a ahorrar tiempo mientras descubren nuevos favoritos. Para los productores y distribuidores de contenidos, esta misma tecnología aporta información valiosa, revelando qué géneros, formatos o estilos narrativos son los más atractivos y ayudándoles a emparejar mejor el contenido con la audiencia adecuada.

Ana Izquierdo
Ana Izquierdo Lowry.

La visibilidad que ofrecen estas recomendaciones impulsadas por la IA también abre nuevas puertas al contenido de nicho y emergente. Un programa que antes podría haber pasado desapercibido en una programación tradicional ahora puede encontrar a su audiencia ideal mediante una segmentación y una sincronización basadas en datos.

El mismo informe de investigación muestra que el 38 % de los usuarios españoles de televisores Samsung consideran que la relevancia en los resultados de búsqueda es una prioridad absoluta, mientras que el 31 % agradece mantenerse al día con los contenidos más recientes, lo que confirma el creciente apetito por experiencias de descubrimiento más inteligentes y significativas.

Cómo cambia la experiencia del usuario

Entonces, ¿cómo han evolucionado las recomendaciones impulsadas por la IA? Inicialmente, los algoritmos solo mostraban lo que era popular. Con el tiempo, empezaron a identificar similitudes entre los usuarios para ofrecer sugerencias más relevantes. Hoy en día, analizan un amplio espectro de datos, desde reseñas y tendencias hasta historiales de reproducción, para elaborar recomendaciones cada vez más precisas y conscientes del contexto.

De cara al futuro, podemos esperar pantallas de inicio aún más personalizadas, que obtengan información a partir de factores como la ubicación, la hora del día, las sesiones anteriores e incluso la actividad en dispositivos conectados como los teléfonos inteligentes.

Qué nos depara el futuro

En el panorama televisivo actual, transformado por el auge de las Smart TV y las plataformas de streaming, la recomendación de contenidos se ha convertido en un verdadero motor estratégico, no en una función secundaria. Modela la experiencia del usuario, influye en los patrones de consumo e, incluso, fundamenta las decisiones de producción.

Puede que la IA esté redefiniendo el descubrimiento de entretenimiento, pero su propósito sigue estando claro: conectar de manera más profunda a los espectadores con las historias que inspiran, informan y entretienen.

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