Animación española, ¿una quijotada?

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ESPECIAL ANIMACIÓN Y VIDEOJUEGOS.

Por Ángel Molinero, gerente de DIBOOS y director general de Ánima Kitchent.

¿Qué ha sido de las previsiones de crecimiento de la Animación Española, que en el 2011 ya facturaba más de 300 millones de euros, con unas previsiones de casi 900 millones en 2017 y que estimaba crear más de 7.000 nuevos empleos?

La Animación Española está considerada como una de las de mayor calidad y recorrido en el contexto internacional (¡alguna productora española tiene más de cuatro décadas!). Hecho que se constata con la participación de animadores españoles en las producciones internacionales más importantes y de cómo viajan nuestras series (existen series de animación española en emisión en más de 170 países y algunas productoras tienen más de 40 millones de reprodu­cciones mensuales de sus contenidos en internet). Sin embargo, desde hace unos años, estamos asistiendo a la desaparición de productoras (en muchos casos rescatadas por capital y productoras extranjeras) e incluso la migración de las productoras a otros países, la fuga de talento y de Propiedad Intelectual, así como de derechos económicos y por tanto grandes cantidades de capital hacia otros países.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA¿Cómo se explica esta fuga si tenemos grandes profesionales y productores de reconocido prestigio internacional? Claramente, estamos ante un problema de competitividad. ¿Cómo es posible que países como Francia, Canadá o Reino Unido sean más competitivos si el 80% del presupuesto de una producción de animación son sueldos y salarios y en España tenemos salarios más bajos y el coste de la vida es menor que en estos países? Para entender esto, hay que entender cómo se financian las producciones de animación.

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Las producciones de animación requieren una inversión media de 6 millones de euros. Para financiar es necesario rodearse de un ecosistema compuesto por inversores privados, coproductores, televisiones, administraciones e instrumentos de financiación.

En busca de nuestra Dulcinea…

Antes de explicar la financiación de las producciones de animación conviene entender cuál es el negocio que hay detrás.

Desde que se decide emprender una producción de animación hasta que es una realidad transcurren no menos de 3 años. Tres años de pura inversión que, si todo va bien, empezará a ver sus primeros ingresos, fuera de la fase de financiación, a los 5 años y que perdurará en el mercado una media de 15 años. Quince años generando ingresos por la explotación de los derechos audiovisuales (cines, televisiones, internet, etc) y la explotación de licencias, es decir, los ingresos derivados de la utilización de nuestro contenido y personajes en toda clase de productos (editorial, mochilas, juguetes, textil, etc). En el peor de los casos, conseguiremos recuperar nuestra inversión de la venta de derechos audiovisuales y, si todo va bien, conseguiremos hacer un gran negocio con TIRs mínimas del 30%, de la explotación de licencias.

Por tanto, se trata de un negocio que puede ser muy rentable pero que requiere paciencia.

Desgraciadamente, cada vez es más difícil encontrar coproductores financieros en España y toca entrar en coproducción con productores extranjeros, que como hemos visto antes, acaba redundando en ceder Propiedad Intelectual, derechos económicos, trabajo, etc.
¿Molinos de Viento? ¡¡¡Gigantes!!!

Antes de enumerar nuestros gigantes me gustaría contar una historia. Hace un año tuvimos que regalar el 50% de la Propiedad Intelectual y de los derechos económicos de una serie de animación a un productor francés, puesto que no éramos capaces de financiarla. Un año después, ellos tienen un 25% del coste de producción pagado por una televisión francesa, otro 25% lo obtienen del CNC (Centre National du Cinéma et de l’Image Animée), un 6,25% del programa MEDIA, un 5% en Tax Credit, un 1,5% en fondos regionales, un 7,5% del SODICA (corporate finance), es decir, en total un 70% del proyecto y nos plantean que si nos diluimos al 30%. Claro, nosotros hacemos nuestros números y… de televisión en España tenemos 0%, del programa MEDIA el 6,25%, y de desgravación fiscal, después de quitar la parte de abogados que armen la AIE y el porcentaje por estructurar y encontrar el inversor, en el mejor de los casos un 12% de la parte española, es decir, que nosotros tendríamos el 12,25%. Conclusión: se va para Francia el 70% de la Propiedad Intelectual y de los derechos económicos (la rentabilidad futura del proyecto), el 70% del trabajo y por tanto de los salarios, es decir, menos inversión en España, más paro y menos retorno de la inversión.

Gigante número 1 – El inversor privado

¿Cómo llamar la atención de los inversores privados con un periodo de retorno tan largo?

Desgraciadamente, en estos tiempos que nos está tocando vivir, lo que prima es la rentabilidad a corto plazo, por lo que la animación, a priori, no es un negocio muy atractivo para la inversión privada ni el capital riesgo.

La única vía es utilizar la desgravación fiscal. Desgraciadamente, con la nueva reforma fiscal del Impuesto de Sociedades, hemos perdido la oportunidad de buscar la competitividad con los países de nuestro entorno. Si bien, la reforma del Impuesto de Sociedades resolverá el problema de la imputación plurianual, el 20% de desgravación para el primer millón y 18% para el resto se queda muy lejos de las desgravaciones en los países de nuestro entorno, por lo que, una vez más ahuyentamos el capital extranjero, de lo que está necesitado nuestro país. Si a esto le añadimos lo engorroso de utilizar la figura de las AIEs (agrupaciones de interés económico) para dar entrada al inversor privado, no estamos pintando una inversión atractiva y sólo conseguimos generar desconfianza.

Gigante número 2 – Las coproducciones

Es la forma típica de financiar. Se trata de encontrar socios para el proyecto y aquí tenemos dos tipologías:

El coproductor en especie. Es decir, otra productora, nacional o extranjera, que realice parte del trabajo a cambio de un porcentaje de la propiedad industrial y los derechos económicos.

El coproductor financiero. Entra en el proyecto aportando capital a cambio de derechos económicos. Dentro de los coproductores encontramos inversores financieros puros (poco interesantes puesto que no aportan nada más) e inversores industriales (más interesantes, puesto que aportan, a parte de dinero, expertise de mercado que ayudará después en la fase de explotación comercial).

Desgraciadamente, cada vez es más difícil encontrar coproductores financieros en España y toca entrar en coproducción con productores extranjeros, que como hemos visto antes, acaba redundando en ceder Propiedad Intelectual, derechos económicos, trabajo, etc.

Gigante número 3 – La televisión en España
donkeyxote
‘Donkeyxote’.

¿Cómo es posible que producciones españolas estén en emisión en 170 países, incluidas majors como Nickelodeon o Turner y en España no se emitan o se haga fuera del prime time infantil?
¿Cómo es posible que los canales temáticos no cumplan con la cuota de emisión y de producción europea?

¿Por qué en el resto de países de la Unión Europea no pasa esto?

¿Por qué no pueden arreglar esto el Ministerio de Industria y la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia?

Me gustaría contestar estas preguntas, pero sinceramente, después de reunirme con ellos no soy capaz de encontrar una razón lógica.

Gigante número 4 – La Administración

Con la Administración son muchos los temas que resolver: fiscalidad, incentivar la entrada de inversión extranjera, mecanismos de financiación, reconocimiento de profesiones y categorías profesionales (INCUAL), adecuación de programas formativos (ANECA) para un correcto camino (formación, prácticas, empleo), etc.

En prácticamente todos los países del primer mundo, se considera a la industria del entretenimiento y los contenidos digitales, entre la que se encuentra la industria de la animación como un sector estratégico, como un sector país.

No sólo las productoras extranjeras vienen a España en busca de talento, incluso embajadas de países como Canadá, Irlanda o Corea vienen a España a apoyar a las productoras españolas para que se implanten en su país.

Con unas pocas medidas podríamos generar mucho empleo.

“Sancho”, las administraciones nos oyen pero no nos escuchan. Después de hablar con administraciones de otros países como Estados Unidos o Canadá me doy cuenta de que mientras allí la administración pública está al servicio de los ciudadanos y las empresas, en nuestro país es justo al revés. La diferencia de visión y talante es notable.
Con la Administración tenemos problemas de entendimiento y falta de fluidez a la hora de intentar solucionar los problemas. Creo que no terminan de ver el largo plazo, el cómo con unas pocas medidas podríamos generar mucho empleo, captar inversión extranjera y retornos económicos que principalmente vienen de fuera de nuestro país.

Precisamente quiénes mejor nos conocen, el ICEX, con quienes compartimos muchas horas en misiones comerciales y mercados internacionales, nos están ayudando mucho a acercarnos a las administraciones y a evangelizar nuestro sector, y espero que pueda dar sus frutos en los próximos años.

Gigante número 5 – Instrumentos financieros y de aval

En animación tenemos serias dificultades a la hora de encontrar instrumentos financieros para nuestras producciones. Cuando acudimos a la banca nacional todo su interés es garantizar las operaciones contra propiedades físicas, inmuebles, tanto del patrimonio de la productora, como de sus socios. El concepto de Propiedad Intelectual les suena a marciano. Por eso, cada vez más, nos apoyamos en entidades financieras extranjeras como Triodos o Coficiné. Para el caso de descuentos de contratos utilizamos Audiovisual SGR como avalistas frente a la banca nacional ya que como he comentado antes no es posible utilizar la Propiedad Intelectual como garantía.

Desde la industria venimos reclamando que se puedan financiar, en lugar de las productoras, los proyectos, pignorando derechos económicos como garantía de devolución. En este sentido, con la ayuda de ICEX, hemos emprendido conversaciones con Enisa, que espero y deseo pueda dar sus frutos en los próximos meses. Esta es una de la claves para conseguir que los Gigantes se conviertan en sólo Molinos de Viento, y que todo el esfuerzo que estamos haciendo desde DIBOOS dé sus frutos. ¡Sólo así conseguiremos a nuestra amada Dulcinea!

www.diboos.com

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