Con motivo del Día Mundial del Patrimonio Audiovisual, celebrado el 27 de octubre, y en el marco de la 71ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid, DOCMA-Asociación Española de Cine Documental organizó un encuentro entre profesionales del sector audiovisual, archivos, asociaciones e instituciones para compartir experiencias y abordar los avances y los retos que aún plantea el acceso y la reutilización del material de archivo en el cine documental.
Participaron en ‘Volver a mirar: cine y archivos’ Virginia Bazán-Gil, directora del Archivo de RTVE y presidenta de la Federación Internacional de Archivos de Televisión (FIAT/IFTA); Marian del Egido, directora del Centro de Conservación y Restauración de Fondos Fílmicos Carlos Saura de Filmoteca Española; y Alberto Pascual, director, productor y miembro del Grupo de Trabajo Archivos y Audiovisual de DOCMA. La mesa ha estado moderada por Irene Cardona, presidenta de DOCMA.

Un patrimonio vivo
La jornada comenzó con una mesa de trabajo técnica, concebida como un espacio de diálogo para explorar vías de colaboración. Los ejes de la conversación fueron dos: los desafíos en el ámbito del acceso y reutilización, y las alianzas posibles para la formación de un sector con escaso conocimiento técnico en materia de gestión de derechos y licencias.
Los intervinientes dieron a conocer la complejidad de los procesos de conservación y restauración del patrimonio fílmico que desarrolla Filmoteca Española y la gestión del Archivo de RTVE. Desde la perspectiva de la creación, también se expusieron las dificultades que afrontan los cineastas para acceder a estos materiales, poniendo de manifiesto la importancia de seguir avanzando hacia condiciones que faciliten su reutilización, especialmente en el documental independiente.
Desde la dirección del Archivo de RTVE, Virginia Bazán-Gil defendió una concepción del archivo como un espacio vivo, capaz de preservar el pasado y dar soporte a la producción del presente. Esta doble función plantea el reto de compatibilizar la conservación de los fondos con su consulta y reutilización, para que puedan seguir generando conocimiento.
Por su parte, Marian del Egido puso de relieve la complejidad técnica que entraña la conservación y restauración de los fondos fílmicos con vistas a su transmisión a las generaciones futuras. La fragilidad de los soportes y las condiciones específicas que requiere su preservación hacen imprescindible contar con recursos, instalaciones y profesionales especializados.
Desde la perspectiva de la creación documental, Alberto Pascual aportó la experiencia de la producción y la investigación histórica a través de los archivos. Su trabajo en documentales históricos demuestra cómo las imágenes, los documentos y los testimonios permiten recuperar historias silenciadas y contribuir a la construcción de la memoria.
Por un acceso efectivo
El encuentro puso de manifiesto que el uso de materiales de archivo sigue planteando dificultades económicas, administrativas y jurídicas. En ocasiones, el coste de las licencias, la complejidad de los trámites necesarios y los tiempos de autorización pueden impedir que imágenes y documentos de gran valor histórico lleguen a formar parte de algunas películas.
Frente a esta situación, DOCMA plantea la necesidad de desarrollar herramientas y políticas que favorezcan un acceso más equitativo al patrimonio audiovisual, en línea con el enfoque de los derechos y los objetivos del Plan de Derechos Culturales 2025-2030. El reto es que los fondos conservados en los archivos, además de preservarse, puedan ser investigados, reinterpretados y compartidos, contribuyendo al enriquecimiento de la creación y al conocimiento.
Responsabilidad compartida
DOCMA considera que los retos de los archivos audiovisuales no pueden abordarse sin reconocer las dificultades que afrontan las propias instituciones, muchas veces condicionadas por recursos insuficientes y políticas de financiación discontinuas. La conservación, la catalogación, la digitalización y la difusión requieren inversión, personal y planificación a largo plazo.
Al mismo tiempo, DOCMA considera necesario ampliar la difusión y el conocimiento en relación a los archivos, junto con el inmenso valor del patrimonio que custodian. Para ello, la asociación propone fomentar iniciativas en el ámbito de la alfabetización audiovisual, programas educativos y colaboraciones entre archivos y centros de enseñanza.
El Grupo de Trabajo Archivos y Audiovisual de DOCMA, creado en septiembre de 2025, nació para analizar la situación de los archivos audiovisuales en España y estudiar los obstáculos que encuentran documentalistas, productores, directores y otros profesionales a la hora de acceder y reutilizar sus fondos. Su labor busca contribuir al diseño de políticas e incentivos que beneficien tanto al propio sector audiovisual como a la calidad y diversidad de todos los productos culturales.
A través de ‘Volver a mirar’, DOCMA quiere convertir este diálogo una línea de trabajo compartida. «Queremos poner el foco en el valor del archivo como patrimonio de todos y en el papel del cine documental independiente para mantenerlo vivo: recuperar imágenes, construir relatos diversos y contribuir a una memoria colectiva», asegura la cineasta Irene Cardona.



