Especial Ficción TV: Europa protege su industria de la ficción

Si es demasiado tarde o no para frenar el avance de Netflix en el mercado europeo es algo que sólo el tiempo lo dirá. Con el fin de proteger la cultura y la industria propias, Europa, ya sea a través de Bruselas o de las diferentes instituciones públicas de los países, está armándose con una batería de medidas que pretenden fomentar la producción de contenidos premium, así como la coproducción entre diferentes países.

A pesar de que se desconocen cifras oficiales de la penetración de Netflix en cada país fuera de Estados Unidos, las encuestas señalan que la plataforma es especialmente fuerte en Francia, España, Reino Unido, pero en territorios como los países nórdicos la competencia local se lo está poniendo más difícil.

Y hablamos de Netflix, pero obviamente no es el único conquistador que viene desde más allá de los mares: Amazon, muy fuerte en Alemania, HBO, Disney, Apple, YouTube, Facebook, Starz, Warner, Hulu… algunos ya establecidos, otros preparando su desembarco, a fin de cuentas, demasiados ratones para un solo queso.

Desde una base común, la Unión Europea ha trabajado en los últimos años en la revisión de su directiva audiovisual, con el fin de adecuarse al nuevo panorama. Entre las nuevas medidas que se incluirán se encuentra la obligatoriedad de que las plataformas de vídeo bajo demanda dediquen un 30 por ciento de sus catálogos a producción europea. Los detalles de la medida podrían estar listos a finales de 2019. Durante 2020 la ley entraría en vigor y los países miembro de la Unión Europea la adaptarían a su legislación. Según la consultora Ampere Analytics, en julio de 2018 Netflix tenía sólo un 15 por ciento de producción europea en la versión francesa de su servicio, mientras que Amazon estaba al 13 por ciento en Italia. En España el cálculo para ambas plataformas llegaba al 16 por ciento. En Alemania, Netflix tenía un 19 por ciento de catálogo europeo, y se veía superada por Amazon, con un 27 por ciento.

Puede que el gusto de los clientes por ver producciones de cualquier parte del mundo, principal motivo que alega siempre Netflix para dar luz verde a contenidos locales mercado a mercado, no sea la única razón por la que las plataformas de streaming estén pisando el acelerador en Europa. En España, Netflix tiene 15 series en diferentes estados de producción, mientras que Amazon ha adquirido los derechos de dos series en exclusiva y ha anunciado la producción de otras dos. HBO ya tiene tres series de ficción españolas en marcha y también adquiere los derechos de varios títulos de la televisión en abierto. Fuera de la ficción, las multinacionales también están apostando por contenidos originales en España.

La Alianza

Una de las últimas iniciativas puesta en marcha es La Alianza, compuesta por France Télévisions, Rai y ZDF. Se trata de un acuerdo que estas tres televisiones públicas europeas firmaron en mayo de 2018 para coproducir series de ficción de gran acabado y en el que participan como socios privilegiados Televisión Española, las belgas RTBF y VRT y la suiza RTS. Milagrosamente tratándose de entidades públicas, La Alianza ha conseguido poner en marcha la producción de una de las series, el thriller ‘Mirage’, y prevé iniciar en el otoño de este 2019 la grabación de ‘La vuelta al mundo en 80 días’, adaptación de la novela de Julio Verne, y también la del biopic de Leonardo da Vinci. Ya para 2020 La Alianza está programando la producción de ‘Survivors’, serie de misterio.

Una de las últimas iniciativas puesta en marcha es La Alianza, compuesta por France Télévisions, Rai y ZDF. Se trata de un acuerdo que estas tres televisiones públicas europeas firmaron en mayo de 2018 para coproducir series de ficción de gran acabado y en el que participan como socios privilegiados Televisión Española, las belgas RTBF y VRT y la suiza RTS.

El origen de La Alianza está en un acuerdo que France Télévisions y Rai firmaron en 2017 y que posteriormente ampliaron para dar entrada a la alemana ZDF. Desde la televisión pública francesa comentaron que “la entrada de nuevos agentes internacionales en el mercado de la ficción y en el de las plataformas de vídeo bajo demanda ha supuesto una disrupción en el panorama audiovisual europeo. Las televisiones públicas tenemos que seguir reinventándonos para hacer frente a estos movimientos y para dar paso a una nueva era de colaboraciones.”

Coproducir antes de acudir a Netflix y frenarlo con herramientas propias

Los diferentes modelos que Netflix está utilizando para incluir contenidos locales en su plataforma están permitiendo que producciones nacionales completen sus presupuestos y puedan hacerse realidad, pero no que sus cifras sean más elevadas por la involucración de la plataforma de streaming. Es el caso de algunas series españolas que acaban de estrenarse o que llegarán próximamente a la parrilla televisiva, como ‘Brigada Costa del Sol’, producida por Mediaset España y Warner y con participación de Netflix, que ha adquirido los derechos de la serie para su distribución mundial. También es el caso de ‘Toy Boy’, serie que Plano a Plano producida para Atresmedia y que se estrenará primero en Antena 3 y después en Netflix.

Otro ejemplo es ’45 revoluciones’, el último drama de Bambú Producciones que no ha calado entre la audiencia de Antena 3 y que ha llevado a Ramón Campos, su productor, a hacer una reflexión: “Quizá nuestros productos artesanos deban tener otra distribución y no estar en Netflix. El público sabe que una serie va a llegar a Netflix tras su emisión en televisión y está dejándola de ver en lineal porque sabe que después podrá recuperarla a la carta. Tenemos que replantearnos si la venta territorio a territorio es más conveniente que la venta mundial a una sola plataforma”. Campos se manifestó así el pasado mes de mayo durante el segundo showcase de Televisión Española y confió en que ’45 revoluciones’ disfrute de una segunda vida en Netflix. Las series de Movistar+, por ejemplo, están siguiendo los pasos tradicionales de venta mercado a mercado. Es el mismo caso de ‘Señoras del (h)AMPA’, nueva serie de Producciones Mandarina para Telecinco.

BBC se está replanteando la disponibilidad de sus contenidos a la carta una vez hayan sido emitidos en lineal, de manera que podría disfrutar de los derechos en su iPlayer durante doce meses y no durante 30 días como sucede actualmente.

BBC se está replanteando la disponibilidad de sus contenidos a la carta una vez hayan sido emitidos en lineal, de manera que podría disfrutar de los derechos en su iPlayer durante doce meses y no durante 30 días como sucede actualmente. De esta manera, la televisión pública británica refuerza su servicio bajo demanda, considerado el futuro, y se protege de las plataformas de streaming. El debate está sobre la mesa de Reino Unido en forma de consulta pública y este verano se empezarán a tomar las decisiones en torno a la remodelación del iPlayer.

‘Bodyguard’ de BBC.

El resultado afectará a BritBox, nuevo servicio a la carta BBC y ITV pretenden lanzar en Reino Unido con producciones de catálogo y nuevos originales producidos en el país. Si iPlayer bloquea los derechos durante más tiempo, los contenidos tardarán más en llegar a otras ventanas y los productores británicos temen que sus obras se devalúen por el paso del tiempo.

En el verano de 2018, France Télévisions, M6 y TF1 anunciaron Salto, un nuevo servicio de streaming con contenidos franceses destinado al público francés. Es decir, un escudo contra los Netflixs. Series, películas y documentales se concentrarán en esta oferta que, se rumorea, ha conseguido acordar con los productores franceses la exclusividad de las obras, de manera que éstas no podrían incluirse en Netflix, Amazon y demás plataformas. A cambio, las televisiones se han comprometido a aumentar los encargos de producción a las compañías nacionales. Se desconoce la fecha de lanzamiento y su precio.

BritBox y Salto son nuevos servicios de streaming que se lanzarán en Reino Unido y Francia, respectivamente, con contenido nacional, para hacer frente al avance de plataformas como Netflix.

Por su parte, en marzo de este 2019 se puso en marcha Canal+ Séries, un nuevo servicio del operador de pago galo a precio económico y basado en contenidos de ficción. Lo mismo ha hecho en España Movistar+ con su nueva OTT, Lite, a 8 euros al mes y con las series propias y ajenas por bandera.

En España, la única iniciativa conjunta que se conoce es lovesTV, que ha logrado poner de acuerdo a RTVE, Atresmedia y Mediaset España, aunque de momento sólo en el lado tecnológico. La plataforma basada en HbbTV y disponible en televisores conectados permite a los usuarios disfrutar de funcionalidades como recuperar emisiones de la última semana, grabar contenidos y ver desde el principio un programa que ya ha comenzado su emisión. Pero de momento, ni media palabra sobre producciones conjuntas entre los tres operadores. Es más, el servicio cuenta con poca promoción, seguramente porque choca con los intereses de las televisiones públicas y privadas de que la audiencia se concentre en la emisión lineal y no en diferido.

Cada vez son más las voces que critican las cláusulas que impone Netflix en sus contratos y las voces que empiezan a recomendar mirar más allá del gigante del streaming para completar la financiación de sus proyectos. Algunos profesionales ven en la coproducción internacional la manera de enriquecer los números, alcanzar presupuestos ambiciosos y proteger su propiedad. Sin embargo, estamos hablando de un puzle a todos los niveles, artístico y sobre todo financiero, que no es nada fácil ni nada rápido de armar. Por ejemplo, ‘The Paradise’, nueva serie de The Mediapro Studio y YLE, la televisión pública de Finlandia, se anunció a finales de 2016 y su grabación no comenzó hasta dos años después. A día de hoy no ha hecho pública cómo será su distribución en España.

Así que la pregunta es: ¿Cómo allanar el camino de la coproducción en Europa? “Facilitando los trámites y los requisitos para la obtención de los incentivos fiscales” responde Javier Méndez, responsable global de The Mediapro Studio, compañía que producirá hasta 34 series en este 2019 a lo largo y ancho del mundo.

Los incentivos fiscales se han convertido en la gran herramienta a nivel mundial para fomentar la industria audiovisual y se están colocando como opción favorita por encima de las subvenciones directas. La introducción de capital privado es otra vía de financiación que poco a poco va calando, más en unos territorios que en otros.

Efectivamente, los incentivos fiscales se han convertido en la gran herramienta a nivel mundial para fomentar la industria audiovisual y se están colocando como opción favorita por encima de las subvenciones directas. La introducción de capital privado es otra vía de financiación que poco a poco va calando, más en unos territorios que en otros.

Los créditos fiscales para producciones españolas consisten en una deducción del 25 % respecto del primer millón de euros de base deducible. A partir del ahí, el porcentaje baja al 20 %. Estas cifras se aplican a nivel nacional, con las excepciones de Islas Canarias (45 – 40 %), Navarra (35 %) y País Vasco (30 %). Gracias a sus fiscalidades propias, estas tres regiones ofrecen mayores ventajas, pero también requisitos especiales que hay que estudiar con lupa.

Para producciones extranjeras, la deducción es del 20 %, con las excepciones de Islas Canarias (40 %) y Navarra (35 %).

La importancia creciente de los incentivos fiscales es un hecho y el Estado lo sabe, por lo que no ha tenido más remedio que ir aumentando cada año el dinero previsto para estas deducciones. En 2018, se estimaba que 182 empresas dedicadas a la producción de cine, series, espectáculos en vivo de artes escénicas y musicales obtendrían beneficios fiscales a través de su impuesto sobre sociedades, por un importe superior a 30,7 millones de euros, lo que representaba un 0,9 por ciento de los 3.453 millones previstos para todos los ámbitos industriales. Un año antes, en 2017, el Estado estimaba un total de 112 beneficiarios y 20,63 millones de euros (también un 1 % del total), mientras que en 2016 y en 2015 las estimaciones estuvieron muy alejadas de la realidad, con 29 empresas beneficiarias y 2,97 millones de euros (0,1 por ciento del total) en el primer caso y 25 beneficiarios y 2,63 millones de euros en el segundo (0,1 por ciento del total).

Méndez clama por una mejora de los incentivos fiscales de España: “Son muy inferiores a los ofrecidos por otros países de nuestro entorno, donde pueden llegar al 40 %. Si lográramos llegar a estos porcentajes y sumáramos los costes tan competitivos que podemos ofrecer, unido al elevado nivel de nuestros profesionales, España podría llegar a convertirse el principal país productor de contenidos del mundo.” Se trata de una reclamación que todo el sector lleva años manifestando, empezando por la Spain Film Commission.

Según el Observatorio Audiovisual Europeo, España es el segundo productor de ficción de la Unión Europea, sólo por detrás de Alemania y basándose en datos de 2016. Ahora, tres años después puede que la fotografía haya cambiado.

Según el Observatorio Audiovisual Europeo, España es el segundo productor de ficción de la Unión Europea, sólo por detrás de Alemania y basándose en datos de 2016. Ahora, tres años después puede que la fotografía haya cambiado. Tan sólo hay que fijarse en cómo las multinacionales están instalándose en Madrid: Netflix ha escogido la capital para abrir su primer centro de producción europeo, Viacom abrirá sus propios estudios internacionales y se rumorea que Amazon hará lo propio. Además de que múltiples empresas europeas están estudiando la apertura de oficinas en nuestro país.

Para Sebastián Moguilevsky, director general de Warner Bros. ITP en España, es necesario hacer que la comunicación entre los países europeos “fluya más a través de mercados, festivales y demás encuentros en los que uno se pueda cruzar con profesionales de varios países y pitchear ideas.” En este sentido, citas como Conecta FICTION, Series Mania y Content London han aumentado en prestigio en los últimos años por tener un tamaño manejable y facilitar el networking. Moguilevsky reconoce que el hecho de formar parte de una multinacional “es muy enriquecedor, en Warner Bros tenemos encuentros de ficción semestrales y también cruzamos información sobre proyectos en desarrollo cada quince días entre las sedes europeas, con el fin de buscar socios.”

‘Brigada Costa del Sol’.

El director general de Warner Bros. ITP en España asegura que los países de habla hispana no deberían dejar pasar la oportunidad que la ficción en español tiene ahora entre manos, con el éxito de series como ‘La casa de papel’, ‘Merlí’, ‘Arde Madrid’ o ‘El Ministerio del Tiempo’: “Países como México, Colombia, Argentina, Chile están mirando mucho a España y viceversa. A estas miradas les falta también una ayuda por parte de los estados a nivel financiero. Los países de habla hispana deberían promover la coproducción países latinoamericanos con ventajas fiscales y ayudar así a pelear por un lugar en este mundo del drama.” En camino están ‘Inés del Alma Mía’, de Televisión Española y Chilevisión, ‘Hernán’ de Dopamine con Onza Entertainment, ‘El Inmortal’ de Movistar+ y Telemundo International Studios… efectivamente, España debería explotar mucho más su papel como puente entre América y Europa y aprovechar el auge de las producciones en habla hispana.

El programa Ibermedia, que actualmente no incluye ninguna línea para series de televisión, celebrará una sesión de trabajo con productores en Conecta FICTION 3 para analizar la posibilidad de abrir una dotación específica para este tipo de contenidos.

El programa Ibermedia, que actualmente no incluye ninguna línea para series de televisión, celebrará una sesión de trabajo con productores en Conecta FICTION 3 para analizar la posibilidad de abrir una dotación específica para este tipo de contenidos. Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, España, Guatemala, Italia, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Puerto Rico, República Dominicana, Uruguay y Venezuela son los países que pueden solicitar ayuda de este programa de estímulo a la coproducción de cine de ficción y de animación y documental.

Sin embargo, España, a nivel nacional, sigue lejos de establecer unas ayudas a la producción de ficción seriada. Alfonso Blanco, máximo responsable de Portocabo (‘Hierro’), que ya cuenta con un equipo de diez personas y está desarrollando un buen puñado de proyectos internacionales, insiste en la situación inédita del Ministerio de Cultura español, “estoy seguro de que el ICAA es el único instituto audiovisual del continente que no incluye líneas de ayuda para televisión. El panorama ha cambiado mucho y el Ministerio de Cultura, y como consecuencia el ICAA, va muy lento. Creo que no hay conciencia a nivel estatal de lo que puede suponer la televisión para la economía y para la cultura.”

A continuación, detallaremos algunas de las ayudas e iniciativas de Reino Unido y Francia relacionadas con la producción de ficción y su impacto sobre sus respectivas industrias.

Reino Unido

Según un estudio que el British Film Institute (BFI) publicó a finales de 2018, el crédito fiscal o desgravación que Reino Unido ofrece al sector de la televisión nacional generó en 2016 un récord de 1.020 millones de euros y consiguió multiplicar por dos la producción local en cuatro años. El informe indica que en torno a 800 millones de euros en créditos fiscales se convirtieron en más de 4.000 millones de euros en inversión directa en producción audiovisual total en 2016, lo que supone un incremento del 17 % con respecto a la cifra registrada en 2015.

Reino Unido introdujo la reducción fiscal para series de televisión de gran presupuesto en 2013. Esta ventaja fiscal está disponible para series dramáticas de Reino Unido con un presupuesto superior a un millón de euros por hora, lo cual ya, desde la base, pretende fomentar la producción de calidad y fija el estándar en un listón muy elevado. Las productoras británicas pueden solicitar la devolución de impuestos de hasta el 25 % por los gastos que han tenido dentro del país.

La producción televisiva se ha multiplicado casi por dos en Reino Unido desde que estas ventajas fiscales se aprobaron, de manera que pasado de unos 472 millones de euros en 2013 a más de mil millones de euros en 2016. La cifra es un 4 % superior a la de 2015. Se calcula que unos 200 millones de euros de la reducción fiscal se solicitó en relación al gasto de producción de 2016.

El informe del BFI indica que la producción de televisión premium también ha generado 660 millones de euros de ingresos a las televisiones británicas en 2016, lo que equivale al 4,2 % de los ingresos totales del sector broadcast. Otras plataformas de vídeo, como las de suscripción bajo demanda, habrían ingresado unos 210 millones de euros gracias a los contenidos premium. Según las predicciones del British Film Institute, la inversión en producción televisiva para 2018 alcanzará los 1.100 millones de euros. El organismo público británico también estima que se han generado más de 137.000 empleos a tiempo completo gracias a estos beneficios fiscales a la producción en 2016. El sector también generó en 2016 una inversión de capital de 967 millones de euros en instalaciones para la producción audiovisual en todo Reino Unido.

En marzo de 2017 el banco Barclays lanzó un fondo de más de 100 millones de euros destinado a la producción televisiva en Reino Unido con el fin de ayudar a las compañías nacionales a hacer frente a la demanda de las plataformas de streaming tipo Netflix y Amazon. A finales de 2018, dieciocho meses después de poner en marcha este fondo, el Barclays SVoD Financing Fund se multiplicó por dos: ahora los productores británicos tienen disponible una línea de financiación de más de 200 millones de euros. Entre los títulos que han utilizado este fondo se encuentran la miniserie de BBC y Netflix ‘Black Earth Rising’, la serie ‘Free Rein’ de Netflix o la producción de animación para el público preescolar ‘Octonauts’.

‘Un escándalo muy inglés’.

El propio British Film Institute ha llegado a un acuerdo en junio de 2019 con el sector privado para lanzar una iniciativa independiente de financiación por equity para productoras dedicadas a contenido premium. Calculus Capital y Stargrove Pictures gestionarán el fondo, que aspira a tener más de 22 millones de euros en su primer año a través de inversores británicos. Los planes pasan por destinar el capital a entre 6 y 10 producciones de cine y televisión y por beneficiarse de una nueva ventaja fiscal del 30 % del gobierno británico para inversiones en compañías de alto riesgo. El capital se dedicará a adquirir IPs, contratar guionistas y ejecutivos de desarrollo, etc. Se calcula que por cada libra invertida se recuperarán dos en un periodo de entre 4 y 6 años.

Todo este apoyo, unido al sello de calidad de las historias y de los actores británicos, junto con la ventaja del inglés y la larga tradición de producción y exportación de contenidos, hace de Reino Unido un mercado envidiable, aunque también difícil de penetrar a nivel de coproducción. Con las negociaciones del Brexit prolongadas, todavía está por ver la situación en la que se quedará la isla a nivel audiovisual.

Entre los éxitos más recientes de la televisión británica se encuentran ‘The Crown, ‘Poldark’, ‘Bodyguard’, ‘Killing Eve’ o ‘A Very English Scandal’. De marzo de 2017 a marzo de 2018, los ingresos de los distribuidores británicos crecieron un 12,6 % con respecto al año anterior, con una cifra mareante: casi 2.000 millones de euros.

Francia

En Francia, después de muchos años de reinado de las series estadounidenses, la industria ha reaccionado y se ha puesto las pilas especialmente en 2018 para impulsar la producción de series de ficción. Hablamos de un sector, el audiovisual francés, que cuenta con un enorme apoyo y respeto por parte del gobierno estatal y de los ejecutivos regionales. Según un artículo de Variety publicado hace medio año, France Televisions está invirtiendo 280 millones de euros en ficción, mientras que TF1 supera los 155 millones de euros al año. Por su parte, Canal Plus cuenta con un presupuesto anual de más de 67 millones de euros. ‘Oficina de infiltrados’, ‘Versalles’, ‘Call my Agent!’ o ‘Missions’ son algunos de los éxitos recientes del drama francés.

La industria francesa produjo 871 horas de series de ficción en 2017, con una inversión total de casi 720 millones de euros. Casi la mitad de esas 871 horas contó con socios extranjeros, cuya aportación fue minoritaria, dado que los broadcasters franceses corrieron con la mayor parte de la financiación de las series, con 491,5 millones de euros invertidos en series de ficción en 2017.

‘Versalles’.

Por su parte, el potente CNC puso 79,4 millones de euros encima de la mesa a través de diferentes líneas de ayudas para series de ficción nacionales. Además, las subvenciones regionales con las que cuentan los productores franceses supusieron casi 13 millones de euros en 2017, según datos de Film France, entidad encargada de fomentar los rodajes en el país galo.

Las producciones francesas de ficción pueden beneficiarse de un incentivo fiscal del 25 %, siempre que estén rodadas en francés y la postproducción se realice principalmente en el país.

Para productores internacionales, Francia ofrece un incentivo del 30 % y el mínimo de gasto en el país está fijado en 250.000 euros. Benoît Marchisio es el responsable de coproducciones internacionales en la televisión pública francesa desde el pasado mes de mayo.

Según France TV International, la exportación de contenidos televisivos franceses supusieron 205,5 millones de euros en 2017, de los que casi 64 millones se corresponden con series de ficción.

El CNC francés cuenta con una línea de ayudas para guionistas de series de televisión con potencial de coproducción. La subvención está destinada a equipos creativos en los que al menos dos guionistas deben proceder de dos países distintos. La cuantía es de 50.000 euros para escribir el episodio piloto y para cubrir los gastos logísticos derivados del trabajo entre guionistas ubicados en ciudades distintas. Eso sí, la ayuda y el proyecto que se presente deben estar escritos en francés.

Las coproducciones entre Francia y Alemania para series de ficción tienen su propio un impulso con un acuerdo bilateral cuyo presupuesto anual es de 200.000 euros. Cada proyecto recibe un máximo de 50.000 euros. Uno de los últimos títulos en ponerse en marcha entre estos dos países es el drama de espías ‘Mirage’, que se grabará en inglés con producción de France Televisions y ZDF.

Además, Francia mantiene otro acuerdo bilateral con Canadá para coproducciones de televisión de cualquier género desde 1983.

La fuga de audiencia joven

La preocupación de las televisiones, especialmente de las públicas, se centra en los últimos años en las audiencias más jóvenes, alejadas del consumo lineal y con la cabeza hundida en los dispositivos móviles. En Reino Unido, el British Film Institute ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas llamada Young Audiences Content Fund (YACF), destinada a contenidos para el público infantil y juvenil que se vayan a emitir en los canales y plataformas del servicio público de broadcasting. El nuevo fondo, dirigido por Jackie Edwards, antes responsable de adquisiciones de contenidos para niños y animación en BBC, destinará unos 66 millones de euros a este programa piloto que durará tres años. El YACF ofrecerá subvención al desarrollo de proyectos impulsados por productores emergentes, a los que no se les exige el compromiso de una televisión. Sin embargo, la partida que se destinará a financiar la producción sí requiere que una televisión pública del país esté involucrada en el proyecto.

En Reino Unido, el British Film Institute ha puesto en marcha una nueva línea de ayudas llamada Young Audiences Content Fund (YACF), destinada a contenidos para el público infantil y juvenil que se vayan a emitir en los canales y plataformas del servicio público de broadcasting.

Entre las prioridades del programa de financiación se encuentra el fomento de la identidad cultural de Reino Unido. Este nuevo fondo es una clara muestra del reto que tienen las televisiones públicas desde hace años, con una audiencia envejecida y con los más jóvenes acudiendo a otras fuentes de información y entretenimiento.

El Programa MEDIA de la Unión Europea, que ya está empezando a negociar la dotación para el próximo periodo (2021-2027), otorga automáticamente más puntos a aquellos proyectos destinados al público menor de 16 años, con el mismo objetivo de fomentar el consumo de contenido europeo entre los más jóvenes.

Chimney’s Top 100 European Film Funds 2018 (5ª edición)

Olffi, base de datos de financiación audiovisual

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