La SGAE aprueba las cuentas y la gestión de 2016, año en el que ingresó 239,68 millones de euros, casi un tres por ciento menos

En plena ebullición por el denominado escándalo de ‘la rueda’, la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) celebró el jueves 22 de junio en Madrid la Asamblea General Ordinaria 2017. En ella, un 66,14% de los socios han aprobado las cuentas correspondientes al ejercicio económico 2016.

De un total de 10.945 votos, 7.239 (66,14%) han sido a favor, 1.813 en contra (16,56%) y 1.893 se han abstenido (17,30%). El Informe de gestión también ha sido aprobado. Se han emitido 10.889 votos, de los que 6.290 han sido a favor (57,76%), 3.140 en contra (28,84%), y 1.459 abstenciones (13,40%).

(Foto: SGAE)

Al igual que ha sucedido en las pre-asambleas territoriales durante la semana pasada, se ha sometido a la votación de los socios las cuentas anuales, el Informe de Gestión y de Responsabilidad Social Corporativa del ejercicio 2016 y el de la Mutualidad de Previsión Social. También ha sido presentada la Memoria de Actividades de la Fundación SGAE 2016.

Esta Asamblea General Ordinaria ha incluido una importante novedad: el voto electrónico anticipado. Con esta medida se busca fomentar la participación de los socios que desean participar en las decisiones de la institución, pero no siempre pueden hacerlo de forma directa. La iniciativa, además, cumple con las recomendaciones en materia de gestión colectiva de la Unión Europea.

- Publicidad -

El ejercicio económico de 2016 supone las primeras cuentas de José Miguel Fernández Sastrón como presidente de la SGAE desde que asumió el cargo el 20 de abril de 2016. “La SGAE tiene que estar a la altura del liderazgo que le corresponde en el ámbito de la gestión colectiva y sumar esfuerzos con todos los que defienden los derechos de propiedad intelectual. Nuestra vocación sigue siendo garantizar a los socios una justa remuneración por el uso de sus obras”, ha destacado Fernández Sastrón.

El máximo responsable de la institución ha señalado la dificultad añadida que supone la negociación de nuevas tarifas, así como la importancia de que las plataformas digitales reconozcan el trabajo de los creadores y lo compensen de forma adecuada.

“Tenemos por delante el reto del online: lograr que lo que es ya un gran canal de distribución de nuestros contenidos se convierta en una significativa fuente de ingresos para los creadores; que responda con justicia al valor añadido que aportamos al desarrollo del gran negocio del siglo XXI”, ha explicado Fernández Sastrón.

El balance de resultados pone de manifiesto que, a pesar de las dificultades económicas, la creación autoral se mantiene estable. En palabras del director general de la SGAE, Luis Felipe Palacios, “el nuevo patrón de consumo somete a gran tensión el modelo tradicional de organización de las entidades de gestión”. “Es imprescindible confeccionar un plan estratégico realista, en el que se recojan las medidas necesarias para mejorar nuestro servicio a los socios”, ha subrayado Palacios.

La SGAE ingresó en 2016 un total de 239,68 millones de euros; es decir un 2,9% menos que en el ejercicio anterior (246,88 millones de euros en 2015).  “Los datos de recaudación y reparto serían sensiblemente mejores si no hubiera concurrido la decisión de algunos usuarios de retrasar sus pagos al amparo de una interpretación libre de la Disposición transitoria 2ª de la Ley 21/2014”, ha explicado Palacios, director general de la entidad.

Las obras dramáticas de los socios de SGAE generaron en 2016 unos ingresos sociales de 10,22 millones de euros, un 2,1% más que el año anterior (10 millones de euros en 2015). Este incremento se debe a la mejora del consumo de espectáculos dramáticos en la red de teatros y a la importante presencia en la programación de grandes espectáculos del repertorio nacional.

– En cuanto a la comunicación pública (la realizada a través de conciertos en directo, cines o aparatos de imagen y sonido alojados en establecimientos) han generado 66,02 millones de euros en 2016, esto es, un 7,6% más con respecto a 2015 (ejercicio en el que el resultado fue de 61,35 millones de euros). Este incremento es consecuencia de la puesta en marcha de diversas campañas que han permitido ampliar el licenciamiento y reducir la morosidad.

Los ingresos por radiodifusión y cable, por su parte, han experimentado un ligero descenso; concretamente de un 2,2% (100,43 millones de euros en 2016 frente a los 102,69 millones de euros de 2015). Es importante indicar que la reducción de la cifra recaudada con respecto al año 2015 se debe a la retención de los pagos por parte de algunos operadores de televisión, consecuencia directa de la incertidumbre creada por el retraso en la publicación de la Orden Ministerial de tarifas definitiva y por el inicio de un proceso de negociación tarifaria.

En el caso de los ingresos sociales obtenidos por los soportes discográficos, de vídeo y sincronizaciones (esto es la fijación de música en obras audiovisuales), el descenso ha sido de un 10,7% menos (7,13 millones de euros en 2016 frente a los 7,98 millones de 2015) lo que confirma la tendencia respecto a los últimos años. Pese a ello, hay que destacar que la venta de música grabada ha experimentado un ligero ascenso, impulsada por la venta digital.

Respecto a los mercados digitales (melodías para móviles, descargas legales de música, servicios de escuchas en formato streaming o radio en internet), los ingresos por este concepto han descendido ligeramente (un 3,3% menos) respecto al ejercicio anterior (5,87 millones de euros en 2016 frente a 6,07 millones en 2015). En el ámbito digital, el año 2016 se caracterizó por la evolución hacia un modelo de consumo basado en la puesta a disposición de obras para su acceso en línea. Este cambio de modelo tiene efectos en distintos ámbitos. En la vertiente comercial, facilita el acceso al producto cultural en sí, que pasa de la comercialización por unidades a la cesión gratuita o al acceso mediante suscripciones temporales a paquetes de obras musicales o audiovisuales; lo que provoca un crecimiento exponencial del tráfico de contenidos. Este incremento constituye uno de los desafíos principales para la entidad, que deberá establecer los mecanismos necesarios para gestionarlo de una manera ágil y transparente.

José Miguel Fernández Sastrón

Las cuentas de la SGAE en este ejercicio económico reflejan un descenso en el apartado de copia privada (un 95,9% menos). Los ingresos por este concepto han descendido a 428.000 euros en 2016, cifra que corresponde al abono por parte de la empresa LG Electronics de los años 2001 a 2014. El Ministerio de Cultura ha fijado en 5 millones de euros el perjuicio causado a los titulares de derechos de propiedad intelectual por copia privada correspondiente al ejercicio 2015. . De ellos, 1,4 millones de euros corresponden a los socios de SGAE. Sin embargo, en el año 2016 el Tesoro Público finalmente no ha pagado a las entidades de gestión.

Con respecto a los ingresos sociales procedentes del extranjero, estos han ascendido a 29 millones de euros, lo que representa un incremento del 2,4% (frente a 28,38 millones de 2015). Se consolida así una tendencia de crecimiento en la gestión internacional que dura ya cinco años. Por países, los diez territorios con mayor recaudación son Argentina, Italia, Francia, Estados Unidos, Alemania, México, Portugal, Suiza, Holanda y Perú.

– En lo que a los conciertos se refiere, el sector ha experimentado un ligero repunte; concretamente un 3% más (20.5 millones de euros en 2016 frente a los 19,9 millones de 2015).

La entidad repartió el pasado año un 0,5% más de derechos de autor entre sus asociados. Concretamente, 239,19 millones repartidos en 2016 frente a los 237,94 millones de euros de 2015.  Un total de 120.842 socios directos (sumando el cómputo de autores, editores y herederos) han recibido derechos de autor en sus liquidaciones en este ejercicio.

-Publicidad-

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.