Las coproducciones internacionales con España a examen, en la quinta Ventana CineMad

El viernes 25 de octubre se cierra la quinta edición del foro de coproducción Ventana CineMad, que este año ha contado con Argentina, Canadá y Bruselas como invitados. Se trata de tres territorios acostumbrados a coproducir con España, como se puso de manifiesto en la mesa redonda sobre casos de éxito de coproducciones internacionales, celebrada en el Círculo de Bellas Artes y moderada por la productora Puy Oria, presidenta de PIAF, Productoras Independientes Audiovisuales Federadas.

Dos productores españoles, una argentina y un representante del fondo Screen Brussels contaron sus experiencias al respecto. El primero en intervenir fue Nacho La Casa de Capitán Araña, que explicó el proceso de producción y las singularidades del filme de animación ‘Ozzy’, una coproducción de España (80 por ciento) y Canadá (20 por ciento). ‘Ozzy’ fue una producción de Capitán Araña, Arcadia Motion Pictures, Pachacamac Films y Tangent Animation en colaboración con Atresmedia Cine, dirigida por Alberto Rodríguez (‘Pocoyó’), y codirigida por Nacho La Casa. La producción ejecutiva corrió a cargo de Nacho La Casa, Ibon Cormenzana e Ignasi Estapé.

Para La Casa, la animación es un medio mucho más proclive para la coproducción debido a su flexibilidad de producción que permite trabajar desde lugares distintos sin que el proceso se resienta. El productor y director de ‘Ozzy’ contó que el filme animado tuvo un presupuesto de ocho millones de euros y que recaudó en los cines de España más de dos millones de euros, mientras que fuera de nuestras fronteras alcanzó los diez millones, convertida en la tercera película española de más éxito en el extranjero ese año. Para llevr a cabo la animación se decantaron por utilizar el software libre Blender, que abarató costes pero también obligó a muchos profesionales a ponerse al día en la herramienta sobre la marcha. Otras de las dificultades que se encontró fueron los elevados sueldos de Canadá respecto a España, con el añadido de escasez de animadores disponibles allí. También la coproducción exigió un seguro de buen fin con un coste de 120.000 euros.

Por su parte, la productora argentina Felicitas Raffo (CEPA), que ha realizado coproducciones con España como ‘Séptimo’ y ‘Cuando dejes de Quererme’ y otras con la intervención de otros países iberoamericanos como es el caso de ‘Magallanes’ (Argentina, España, Perú y Colombia), señaló que Argentina puede ser un territorio interesante para emprender coproducciones minoritarias. Entre las ventajas se refirió al tipo de cambio actual entre el peso argentino y el euro, que también puede ser un problema dependiendo desde la orilla que se mire, al igual que la burocracia argentina, que en ocasiones puede ser estresante.

Raffo aseguró que sus experiencias de coproducción han sido siempre positivas y puso como ejemplos precisamente dos con España: ‘Séptimo’ y ‘Cuando dejes de quererme’, que viajaron muy bien por el mundo en ambos casos. En el caso de ‘Séptimo’ su presupuesto fue de 2,5 millones de euros, de los cuales el 60 por ciento lo aportó España. En ‘Séptimo’, dirigida por Patxi Amezcua, participaron las empresas españolas Telecinco Cinema, El Toro Pictures, Ikiru Films y las argentinas CEPA Audiovisual y K&S Films. Los productores del filme fueron Andrés Longares, Álvaro Augustin, Ghislain Barrois, Jordi Gasull, Edmon Roch, Hugo Sigman y Matías Mosteirin.

La productora argentina fue rotunda cuando declaró que actualmente dos millones de euros para Argentina es un presupuesto muy elevado y difícil de gestionar debido a las dificultades económicas que atraviesa el país “la Argentina de 2012 de ‘Séptimo’ era otra Argentina”, apostilló. El coste medio de una producción argentina en la actualidad rondaría los 20 millones de pesos que traducido a euros sería poco más de 1,3 millones de euros.

‘Séptimo’

Noël Magis del fondo Screen Brussels expuso el caso de éxito de la coproducción de Bélgica y Canadá ‘Emma Peeters’, rodada durante cuatro semanas en Bruselas y París. El filme contó con un presupuesto de 1,7 millones de euros, de los cuales un 76 por ciento fueron aportados por las compañías y fondos belgas y el 24 por ciento restante por Canadá. Para Magis coproducir con la región de Bruselas es muy sencillo tanto largometrajes, como serie o películas de animación, únicamente hay que realizar un determinado gasto allí.

Por último, David Naranjo ha dejado este año de ser socio de LaZona, una de las productoras nacionales de referencia, liderada por Gonzalo Salazar Simpson, y responsable de la exitosa saga ‘Ocho apellidos’, entre otras producciones. Naranjo ha puesto en marcha su propia productora Priss&Batty Films y actualmente está enfrascado en la coproducción de España y Bélgica, ‘Black Beach’ de Esteban Crespo. Además, antes ha realizado coproducciones internacionales como ‘El Autor’, de Manuel Martín-Cuenca, en coproducción con México, y más recientemente ‘Remember Me’, de Martín Rosete, en coproducción con Francia y Estados Unidos, entre otras muchas.

‘Remember Me’

“Hay películas que piden la coproducción de una forma natural en el guión y si esto no se da las únicas coproducciones que merecen la pena a mi juicio son las que manejan presupuestos altos, nunca por debajo de los dos millones de euros”, explicó Naranjo en su intervención. También hizo una distinción sobre los diferentes beneficios que ofrece coproducir dependiendo de cada país: “Hay países como España o Argentina que el apoyo público dependerá de que te califiquen la película como argentina o española, mientras que en otros países la clave para conseguir el apoyo es el gasto que hagas en el territorio”, confesó el responsable de Priss&Batty Films.

En el caso de ‘Black Beach’ se daban las dos premisas, el guión pedía una coproducción con Bélgica y además era una producción cara de más de seis millones de euros que era inviable solo desde España. “La coproducción con Bélgica ha funcionado muy bien, este esquema permite poner en marcha proyectos desde España que de otra forma no se podrían realizar”, ha comentado. Además, el productor de ‘Ocho apellidos vascos’ recordó que acometer coproducciones internacionales permite optar a fondos como Eurimages e Ibermedia.

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