Si bien los 38º Premios del Cine Europeo encontraron en la película noruega ‘Valor sentimental’ su ganadora indiscutible con seis estatuillas, fue la española ‘Sirat’ la que se llevó el gato al agua en las categorías técnicas. Y es que, durante la gala celebrada este sábado en Berlín, el largometraje de Oliver Laxe cosechó cinco galardones: dirección artística, diseño de sonido, montaje, dirección de casting y dirección de fotografía.
Horas antes de la ceremonia, el equipo de esta producción de El Deseo, Movistar Plus+, Filmes Da Ermida, Uri Films y 4A4 Productions mantuvo un encuentro con algunos medios españoles -entre ellos, Audiovisual451- en un hotel de la capital alemana. Además de su director, Oliver Laxe, asistieron a la cita los productores Xavi Font, Agustín Almodóvar, Esther García, Oriol Maymó y Guillermo Farré, así como el actor Sergi López, la directora de arte Laia Ateca, las responsables de sonido Laia Casanovas, Amanda Villavieja y Yasmina Praderas; y la directora de casting Nadia Acimi. Nombres a los que se sumó el de Domingo Corral, productor de la cinta en calidad de director de contenidos de Movistar Plus+, cargo que ejerció hasta abril de 2025.

«Es muy excitante venir a Berlín para compartir esta película, porque tenemos la sensación de que volvemos a casa, al epicentro del cine europeo», reconoció Laxe, que definió ‘Sirat’ como un síntoma de la madurez del cine español: «En España, había una manera muy clara de hacer cine, y ahora esto se ha complejizado. El ecosistema del cine español es hoy mucho más diverso, y creo que cada vez se hacen películas más honestas.»
El cineasta gallego aseguró que, desde que conoció la presencia de su obra en la shortlist de los Oscar, el foco no ha dejado de ir a más: «‘Sirat’ se ha convertido en la película ‘evento’ de los Oscar y se está generando mucho entusiasmo en torno a ella. Realmente, toda la gente del equipo somos buenos». Según confiesa, la clave del éxito del proyecto está en «un plus de presupuesto, unido al rigor y la artesanía a la hora de trabajar.»
Laxe duda que, hace diez años, una película así hubiera podido competir en los Oscar, pero ahora la situación es otra: «Estados Unidos se ha abierto a otras cinematografías del mundo y su industria ha rejuvenecido. Se organizan muchos encuentros profesionales, el activismo dentro de los diferentes departamentos es muy potente, y sobre todo, se habla mucho de cine, lo cual me parece muy sano«. Sin embargo, el director de ‘O que arde’ defiende que el cine europeo actual toma más riesgos que el norteamericano, hasta el punto de que «‘Sirat’ es una película que no se podría haber hecho en Hollywood, pero creo que en Europa tampoco, ni siquiera en Francia. ‘Sirat’ es un pequeño milagro.»
Para el realizador, la industria vive un momento de cambio, empujada por un público cansado de ver las mismas películas: «Esta historia es una prueba de ello. Puede no gustarte, pero no te deja indiferente, porque es una experiencia. ‘Sirat’ evoca los miedos de hoy en día y la necesidad del ser humano de trascender». Tanto es así, que el propio Paul Thomas Anderson reveló a Laxe que empezó a ver la película desde su cama, pero terminó proyectándola en el cine que existe en el sótano de su casa, muy impactado.
«En Estados Unidos se hace muy buen cine también, y de hecho, ‘Sirat’ está influida por ese cine americano de los años 70, que se empezó a producir cuando los estudios se abrieron para luego volver a cerrarse», comentó Oliver Laxe, antes de apuntar que Europa y Estados Unidos comparten la tensión entre mercado y arte. «En lo que nunca he creído es en la dialéctica entre cine de autor y cine comercial», remarcó.
De cara al anuncio de las nominaciones a los Oscar este jueves, 22 de enero, el equipo de ‘Sirat’ tiene previsto organizar un acto en el Espacio Movistar de Gran Vía para vivir ese momento junto al público, prueba de que la película ha sabido conectar con un amplio sector de la audiencia. «Esta historia quiere llegar al corazón de la gente, y creo que no hay nada más político que eso. No se pueden pronunciar grandes discursos al tiempo que haces tu película con Netflix, porque me parece una contradicción. Para mí, esa es una línea roja«, reivindicó el director, que aprovechó para expresar su satisfacción por el rechazo que, según percibe, genera esta plataforma de streaming en Estados Unidos.
Oliver Laxe cree conocer, a su vez, la receta que ha contribuido a que ‘Sirat’ se gane al mismo tiempo el favor de la industria, la crítica y el público: «Una de las razones de por qué la película ha llegado hasta aquí es la confianza, tanto en el poder radical de las imágenes como en el espectador. Gracias a esa confianza, hemos conseguido trascender al público cinéfilo y que la gente corriente apueste por ver ‘Sirat’ en la gran pantalla, que es un espacio con alma en el que se vive un intercambio de energía.»
Además, el cineasta afirmó que, en vez de hacerle caer en la desesperanza, el feedback negativo que recibió mientras buscaba financiación internacional para hacer realidad esta película le llevaron a creer cada vez más en la idea: «Consideraban que estábamos cometiendo una especie de suicidio con esta idea. Y es normal, pero la clave es que esos miedos no nos han agarrotado; hemos convivido con ellos.»

‘Sirat’, a la que Sergi López calificó como una película «con una electricidad que no había visto antes, cercana a la brujería«, se ha convertido también en un importante valor para Movistar Plus+, donde está disponible. «Es un proyecto que ha desbordado todas la expectativas en los cines de España y Francia, pero también en plataformas», destacó Guillermo Farré. «Ha sido la quinta película más vista durante 2025 en Movistar Plus+, y la tendencia sigue viva de cara a 2026. Esta experiencia en plataforma se ha complementado a la perfección con un comportamiento excepcional en las salas, ya que siempre tuvimos muy claro que había que respetar la distribución en cines.»
En este sentido, para Xavi Font, ha sido decisivo el apoyo de la distribuidora americana Neon: «Han planteado una estrategia de promoción muy potente a nivel internacional para ‘Sirat’, y es que están en un momento en el que pueden hacer historia, porque este año han presentado cinco películas que puede que resulten nominadas todas ellas al Oscar a la Mejor Película Internacional». El productor señaló el estreno masivo en Estados Unidos, México y Reino Unido como el próximo hito de esta carrera.
Finalmente, Laxe cerró el encuentro con una apelación al público joven: «Cuando tenía 15 o 20 años, estaba totalmente perdido, y el cine fue para mí una balsa. Por eso, una de mis principales intenciones al hacer películas es atraer a esa audiencia joven que, a pesar de lo sensible que es, cada vez va menos al cine. Esto es culpa nuestra porque, durante mucho tiempo, se les ha maltratado, ofreciéndoles forraje, y creo que tenemos la obligación de rompernos la cabeza para convocarles. Lo más difícil para los cineastas es encontrar sentido a lo que hacemos, y este objetivo tiene todo el sentido para mí.»
‘Sirat’, Premio del Jurado del Festival de Cannes en 2025, acumula un total de 11 nominaciones a los 40º Premios Goya y ha conseguido figurar en las listas cortas de cinco categorías de los próximos Oscar, la cifra más elevada para una película española en la historia de los galardones de la Academia de Hollywood. Según Box Office Mojo, desde su estreno el pasado 6 de junio, la cinta ha recaudado cerca de 2,9 millones de euros en las salas españolas (454.350 espectadores), mientras que en Francia ha amasado unos 4,8 millones desde su debut en cines, tres meses después, lo cual se traduce en más de 8,1 millones de euros (9,53 millones de dólares) a nivel global.
‘Olivia y el terremoto invisible’, representante de la animación española
Además de ‘Sirat’ y ‘Tardes de soledad’, el documental de Albert Serra, otro título español optaba este año al premio de la Academia del Cine Europeo a la mejor película, así como al galardón a la mejor película de animación: ‘Olivia y el terremoto invisible’. Escrita y dirigida por Irene Iborra, este largometraje de stop motion es una adaptación de la novela ‘La película de la vida’, de Maite Carranza, coproducida entre cinco países.
«Estamos muy contentos con la trayectoria que ha tenido la película, porque ha pasado por festivales muy importantes y ha conectado muy bien con el público, tanto adulto como infantil», declaró Iborra a Audiovisual451, a su paso por Berlín. Precisamente, la película llegará a los cines de Francia esta misma semana, y más adelante, se estrenará en Bélgica, a la espera de nuevas ventas internacionales. Mientras, continúa su recorrido por festivales, cuya próxima parada será Premiers Plans d’Angers, en el país galo.
Cuestiones de calado social como los desahucios, el acceso a la vivienda, las dificultades de las familias monomarentales o la salud mental están muy presentes en la trama de ‘Olivia y el terremoto invisible’. Para la realizadora, «se trata de problemáticas que resuenan en los diferentes países europeos, con más o menos fuerza, si bien hay algo que nos une a todos: un mensaje de esperanza, comunidad y acogida que nos dice que, si todos juntos colaboramos, tenemos mucho poder». Algo muy necesario en un mundo como el actual, en el que, en palabras de Iborra, «hacen falta películas que calienten el corazón y nos hagan darnos cuenta de que hay cosas buenas desde las que construir y transformar.»

Con respecto a sus compañeros de nominación en un apartado en el que se terminó imponiendo la francesa ‘Arco’, la cineasta catalana se congratuló de los altos estándares de calidad y de la representación de distintas técnicas de animación y temáticas, al tiempo que quiso poner en valor su propuesta: «Nuestra historia es una historia desafiante, y ha sido posible hacerla realidad gracias a una industria, como la española, que apuesta cada vez más por este tipo de películas. Este es un valor muy importante, porque contribuye a que luego estos proyectos tengan un reconocimiento internacional.»
La que es la primera directora española de un filme de stop motion subrayó lo complicado que resultó el proceso para armar una coproducción con tantas partes implicadas: «Lo más difícil ha sido sostener en el tiempo un proceso tan largo, sin desanimarse y sin perder el rumbo. Ha habido muchos momentos complicados en los que las olas no dejaban de embestir, y hemos tenido que ingeniárnoslas para seguir adelante.»
Aunque no tiene intención de abandonar la animación stop motion, especialidad a la que se dedica desde hace ya muchos años, lo que Iborra dice necesitar en este punto son unas largas vacaciones. «Lo más complicado es encontrar historias tan buenas como esta de Maite Carranza, pero si se vuelve a dar el caso, pues ya veré que hago», concluyó.



