Raimundo Hollywood en el Parque del Rey del Bálsamo de Tigre

Todos hemos usado en algún momento el milagroso bálsamo de tigre, esa especie de linimento Sloan/Vicks Vaporub de nuestros padre-abuelos que la generación más hippy adoptó como curalotodo junto a las varitas de incienso y sándalo.

Pues bien…nuestro viajero Ovedito ha descubierto todo un parque de atracciones dedicado a los fundadores de tan milagroso ungüento justo en El Haw Par Villa en Singapur (irónicamente bastante cerca de donde los estudios Universal también tienen su parque). Una especie de Jardín de las delicias de El Bosco en mucho más chungo y cutre pero por ello fascinante. Retablos que mezclan escenas del folklore chino junto a alegorías más o menos macabras de los pecados más terribles y un indispensable paseo por las diez salas del infierno.

El parque se abrió en 1937  y pretendía ser un lugar de esparcimiento y educación para los jóvenes del lugar fundado por los dos hermanos que dieron al mundo el ungüento de tigre. En los años 70 pasó a ser un parque de atracciones de pago añadiendo a las más de mil figuras que lo pueblan un teatro y un museo en el que disfrutar de la historia de los milagros medicinales de los hermanos Aw, Boon-Haw  y Boon-Par, creadores del bálsamo.

Pero en 1985 la ciudad adquirió el parque y lo convirtió en lugar de esparcimiento (Ovedito añadiría terror) para la población. Hoy en día se nota que el parque ha conocido mejores tiempos y está en pleno proceso de remodelación pero el paseo por el infierno sigue aterrorizando a los más jóvenes con imágenes de tortura totalmente gore dignas de la mente Dante o Carpenter y de cualquiera de los alumnos de Roger Corman.

Ovedito, de nuevo buscando conexiones patrias, no podía dejar de pensar al ver la leyenda del rey mono o la historia de las divinidades chinas, en los ninots falleros y en los trenes de la bruja  de algún rancio carnaval hispano. Y por otro lado una película de terror ambientada en tan increíble escenario seguro que dejaría a Freddy Krugger y a Jason en ridículo comparado con el potencial gore del espíritu maligno que se podría materializar entre semejantes escenas descuartizando víctimas entre los visitantes del parque. (Productores que leáis este blog… ¡¡¡Aquí hay madera!!!). Y como andamos últimamente muy nostálgicos con James Bond, el perfecto marco para la guarida de malvado de turno cual Christopher Lee como Scaramanga en ‘El hombre de la pistola de oro’.

Copyright de las fotos: R&R Communications.

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