Raimundo Hollywood se salta la pandemia para recordar a Gene Deitch

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Raimundo Hollywood y Ovedito, el oso cinéfilo, han aprovechado este tiempo de pandemia para rebuscar en el baúl de los recuerdos esas fotos de uno de los buenos que nos ha dejado. Se trata de Gene Deitch veterano director de animación norteamericano, que encontró su segunda patria en la República Checa o, en aquel entonces, Checoslovaquia.

Gene es conocido por el gran público por sus cortometrajes de animación con los populares Tom y Jerry, tras pasar por las manos de Hanna-Barbera y Chuck Jones , (según el propio Deitch, no el mejor de sus trabajos). Pero quizá menos conocida fue su labor de revitalizador de los estudios Terrytoons, que en los años 50 creó personajes pioneros en la animación para televisión como Tom Terrific o El elefante Sydney además de su labor en Rembrandt Films realizando adaptaciones de cuentos infantiles para animación, uno de ellos ‘Munro’ ganador de un Oscar en 1961.

Gene Deitch

Un pedazo de carrera y un pedazo de hombre que se murió de la noche a la mañana a los 93 años y todavía con varias vidas por delante. Cuando le conocimos nos enseñó un Praga express, cuesta para arriba, cuesta para abajo que hasta los osos (de piernas cortas) se dejaron el bofe siguiendo a lo que por edad era un venerable maestro de la animación y no un joven montañero.

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Gene Deitch y Raúl García

Ovedito no encontró su foto pero sí la del animador y director español Raúl García que estaba en la fase “bigotón payá” o “yo quiero ser mexicano” y que se encargó de presentarnos a Deitchtras coincidir en el festival de animación de Trebon en 2015.

Gene Deitch y Raúl García

Junto a Deitch no solo deleitamos la cerveza checa si no que estuvimos en su casa, vimos su Oscar por ‘Munro’ y conocimos a su esposa, Zdenka, la mujer por la que este yanqui lo dejó todo y se instaló en Praga en plena Guerra Fría para seguir haciendo lo que sabía, dibujitos y disfrutar de la vida. Y también nos mostró ese pedazo de España en sus manos, un proyector Cine Nic de películas de papel. Por alguna casualidad de la vida en lugar de Nic el proyector que le compró su madre en Chicago cuando este nonagenario no era más que un crío se llamaba Cine Kim (algo que todavía no hemos podido explicarnos) algo que se quedó tan grabado en su recuerdo que decidió llamar a su hijo Kim.

ovedito

Un hombre extremadamente social que se tuvo que morir en tiempo de aislamiento aunque al menos con una gran victoria en sus manos: Se burló del coronavirus y se murió de cualquier otra cosa. ¡Qué la tierra le sea leve!

ovedito ovedito ovedito

kim

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praga

Copyright de las fotos: R&R Communications.

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