Una de cal y otra de arena: los productores de cine valoran las medidas extraordinarias del Gobierno por la pandemia

El no a una línea de ayuda estatal al desarrollo de proyectos, entre las principales derrotas de los productores españoles.

Mientras que la industria de los rodajes celebra las medidas extraordinarias que el gobierno de Pedro Sánchez y el Ministerio de Cultura han lanzado para paliar el impacto del Covid-19 sobre el sector audiovisual, los productores se sienten insatisfechos y tildan las medidas de “escasas” y “cosméticas”.

Las múltiples asociaciones de productores españoles, de cine, televisión, animación, VFX (PIAF, AEC, DIBOOS, PROA, MAPA, PATE…), han trabajado de manera conjunta durante varias semanas para elaborar un documento único de cara a la administración pública en el que enumeran las medidas idóneas que pudieran ayudar a las empresas del sector a sobrellevar las semanas de paralización. Porque desde el 13 de marzo y hasta bien entrado mayo no se han celebrado rodajes.

Según ha podido saber Audiovisual451, en ese documento único los productores han tratado de seguir la máxima que desde los ministerios de Hacienda y Cultura les transmitieron en reunión telemática: “Hacer mucho con poco”, es decir, que una cantidad de dinero moderada pudiera repartirse para salvar el mayor número posible de empresas. Sin embargo, han sido varias las propuestas que se han quedado por el camino y se han clavado como espinitas en el corazón de los productores, acostumbrados a sortear crisis económicas y a hipotecar sus casas.

Celebrando y lamentando

Entre las medidas aprobadas que algunos productores celebran, se encuentra la aportación de 20 millones de euros del Ministerio de Cultura y Deporte a líneas de préstamos dirigidas al sector cultural que se materializan a través del Fondo de Provisiones Técnicas de Crea SGR. “Este fondo era necesario porque los préstamos del ICO no estaban llegan al sector audiovisual. Que tengamos esta línea con Crea SGR nos parece muy acertado, ya que se trata de una sociedad de aval que conoce de sobra las peculiaridades de nuestro sector” comenta en conversación con Audiovisual451 Puy Oria, productora de Oria Films y presidenta de la federación PIAF.

Este Fondo sigue el planteamiento de “hacer mucho con poco”, dado que esos 20 millones de euros permitirán financiar hasta 780 millones de euros en avales para facilitar créditos a las empresas y autónomos del sector cultural.

tunel luzSegún Oria, algunas empresas no podrán beneficiarse de esta línea extraordinaria por múltiples motivos, y para otros productores no es más que una forma de endeudarse. Emma Lustres, de Vaca Films, asegura que “el gobierno podría haber tomado varias medidas, pero todas ellas acarrean un desembolso de dinero, y ahora mismo el dinero se está destinando a la crisis sanitaria, principalmente. Partiendo desde este punto que todos entendemos debe ser así, el gobierno ha lanzado muchas medidas de financiación y pocas medidas de liquidez, dicho de otra forma, ha lanzado medidas que nos van a endeudar y no ayudas directas.”

Afortunadamente y para tranquilidad de muchos, el ICAA habría asegurado la dotación de las ayudas a la producción de largometrajes de 2020 y la orden ministerial se publicará en el BOE con casi toda seguridad el próximo viernes 29 de mayo, según ha revelado Audiovisual451 en exclusiva.

Los productores también celebran la ayuda directa para la adaptación de salas de cine a las nuevas medidas de seguridad (13,2 millones de euros), de hecho, ya se han anunciado varios títulos para su estreno en verano. Es el caso de ‘La lista de los deseos’ (3 de julio), ‘Superagente Makey’ (17 de julio), ‘Padre no hay más que uno 2’ (7 de agosto), ‘Uno para todos’ (14 de agosto), ‘La boda de Rosa’ (21 de agosto).

Estreno en plataformas

La flexibilización de los plazos para las películas que obtuvieron ayuda del ICAA en 2019 y que tienen que cumplirlos durante este dichoso 2020 es otro de los puntos que ha dado un respiro a los productores de cine. Pero, porque casi siempre en la vida hay un pero, el 31 de agosto de 2020 para estrenar largometrajes en plataformas de streaming sin pasar por salas de cine y mantener la subvención resulta insuficiente. Según explica Mª Luisa Gutiérrez de Bowfinger, las plataformas tienen sus propios calendarios de estrenos y pueden tardar hasta tres meses en programar un lanzamiento. La fecha idónea para la ampliación sería el 31 de diciembre de 2020.

Oria asegura que el ICAA, con Beatriz Navas al frente, está siendo comprensivo con la situación y las asociaciones del sector están trabajando para presentar una solicitud conjunta de nueva ampliación de plazos en todos los requisitos que lo necesiten. Entre los logros que favorecen a los productores también se encuentra la reducción de gastos obligatorios en P&A o la prórroga para comenzar rodajes.

Un fondo de seguro público
competencia oficial
‘Competencia oficial’.

El problema de rodar sin un seguro capaz de cubrir paralización por pandemia es uno de los fantasmas que está quitando el sueño a los productores estas semanas. “Tener un rodaje parado o una preproducción parada genera costes y no hay ningún seguro que te lo cubra” comentó Mª Luisa Gutiérrez de Bowfinger en conversación online con la nueva Audiovisual Business School.

Por eso, entre las peticiones de los productores al Gobierno y que no se hizo realidad, se encontraba la de un fondo de seguro público. “Estamos ajustando la propuesta para volver a elevarla. Hay muchos rodajes parados que no tienen este tipo de cobertura” comenta Puy Oria. “Nos estamos fijando en cómo lo están haciendo en otros países y queremos que se vigile también de qué forma saldrán las pólizas que las aseguradoras lanzarán próximamente, queremos que se estudie qué van a cubrir y a qué precio” añade la presidenta de PIAF.

Para algunos, un fondo con 50 millones de euros para este fin está más que justificado.

Aumento de costes de producción

Igualmente, algunos productores lamentan que no haya otro fondo como el de las salas de cine para que los rodajes se adapten a las nuevas medidas de seguridad. La compra de mascarillas, guantes, geles hidroalcohólicos, equipos de limpieza y desinfección, etcétera, puede suponer entre un 5 y un 10 por ciento del presupuesto de producción.

“Cada rodaje dependerá de sus características, por ejemplo, no lo es mismo rodar una entrevista para un documental que una escena de acción en exteriores o un concurso en un plató, pero hemos fijado en el 7 por ciento la media del coste de estas medidas de seguridad” comenta Puy Oria a Audiovisual451. Los productores están trabajando para que esta partida se pueda incluir dentro del reconocimiento de gastos de las ayudas del ICAA.

La gran opotunidad perdida de la ayuda al desarrollo

guion escribirEscribir, documentarse, diseñar biblias son esas partes del desarrollo de proyectos en las que los creadores han podido volcarse en las últimas semanas. Por eso, una de las principales reivindicaciones de los productores a la administración pública ha sido el lanzamiento de una ayuda al desarrollo, todavía inexistente a nivel nacional. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid ha aumentado en un 50 por ciento esta línea con respecto a la cuantía de 2019, de manera que saldrá con 750.000 euros, aunque será accesible no sólo para largometrajes y se abrirá a proyectos de series de animación, documental y ficción.

Puy Oria, presidenta de PIAF: “Este era “el año” para lanzar una ayuda al desarrollo a nivel estatal, porque si algo puede seguir haciendo el sector en estado de alarma y sin rodajes es desarrollar proyectos.”

“Creo que es imposible defenderlo más” asegura la presidenta de PIAF en conversación telefónica con Audiovisual451. “Este era “el año” para lanzar una ayuda al desarrollo a nivel estatal, porque si algo puede seguir haciendo el sector en estado de alarma y sin rodajes es desarrollar proyectos. Además, creemos que sigue la premisa de Hacienda, con un presupuesto moderado, una ayuda al desarrollo puede salvar muchos puestos de trabajo, más aún si se redacta para que sea compatible con la que tienen algunas comunidades autónomas” comenta Puy Oria. Fieles a su capacidad de insistencia, los productores seguirán intentando conseguir esta nueva ayuda, una batalla en la que además no están solos.

El cineasta y presidente de la asociación de directores, Acción, Benito Zambrano declaró recientemente a Audiovisual451: “nos gustaría que hubiera subvenciones a desarrollo, directamente para los creadores”. Para el director de ‘Intemperie’, además, estas líneas de apoyo trascenderían incluso a los propios autores: “Estas ayudas a directores y guionistas creo que también aliviarían a los productores, porque evitan que tengan que invertir ellos directamente en desarrollo. Estas líneas de apoyo a desarrollo para nosotros eran muy importantes y no se han tenido en cuenta”, confesó. Quizá la pugna entonces no sería por la implementación de las ayudas a desarrollo, sino por quién serían los beneficiarios de las mismas, los autores o los productores.

El papel de las TVs públicas

Que las televisiones juegan un papel esencial en la financiación del cine español no es ningún secreto. Rara es la película que no cuenta con Atresmedia, Mediaset España o RTVE en sus planes y, por eso, los productores también incluyeron en sus propuesta un aumento de presupuesto de las televisiones públicas.

La intención era que Televisión Española o las autonómicas pudieran destinar un presupuesto mayor a la financiación del cine español en este 2020 y, a la vez, que contaran con un pequeño fondo para adquirir títulos de catálogo, “creemos que esto también podría haber supuesto un ingreso para muchos productores” asegura Puy Oria.

Según ha podido saber Audiovisual451, Televisión Española mantendrá su segundo comité de cine de 2020 en las fechas previstas, es decir, a las puertas del verano o recién comenzado el verano. La pública siempre se ha caracterizado por adquirir los derechos de emisión de muchas películas, en su mayoría, independientes y con un componente de autor.

Los productores también esperan que la petición de UTECA de que se relaje este año el famoso 5 por ciento (la obligatoriedad de invertir el 5 por ciento de sus ingresos anuales en obra europea) no sea admitida por el Gobierno de coalición.

El 36.1 y el 36.2 de la discordia

Y también es rara la película que no cuenta con una AIE en su esquema de financiación. Sin embargo, en plena crisis económica por el Covid-19, muchos productores se preguntan si en 2020, e incluso en los años venideros, habrá empresas con beneficios y, por lo tanto, con capacidad y ganas de invertir en cine español.

Muchos productores se preguntan si en 2020, e incluso en los años venideros, habrá empresas con beneficios y, por lo tanto, con capacidad y ganas de invertir en cine español.

dinero monedasPor eso, la mejora de la deducción fiscal para inversiones en producciones españolas y producciones internacionales recientemente anunciada por el Gobierno es bien recibida en el sector, pero no deja de estar sembrada de incertidumbre. Emma Lustres explica así la petición de los productores que no ha sido tenida en cuenta en este conjunto de medidas extraordinarias: “Las desgravaciones fiscales más elevadas son bienvenidas, pero de nuevo ha habido una petición que hacíamos los productores españoles que no se ha tenido en cuenta: pedíamos que pudiéramos elegir el acogernos al incentivo fiscal local (que supone la búsqueda de inversor, artículo 36.1) o al internacional (que supone una devolución directa al rodaje que venga a España, artículo 36.2). Y nos encontramos con que, con la crisis económica que conlleva el coronavirus, va a ser muy difícil dar con empresas que quieran invertir. Los productores españoles pedíamos poder elegir indistintamente entre esas dos herramientas fiscales, no se nos ha concedido y pienso que es gravísimo porque es un agravio comparativo. Al final la lectura que hago es que en España el gobierno está favoreciendo más a las producciones de fuera que a las propias. ¿Qué empresa va a generar suficiente beneficio próximamente como para querer invertir en cine español? Me temo que pocas o ninguna.”

Además, también se solicitó la plurianualidad, es decir, que, de manera excepcional, la deducción fiscal de las películas de 2020 pudiera aplicarse también en el ejercicio de 2021, con el fin de facilitar un poco las cosas a la hora de encontrar financiación. Este punto no se consiguió, pero la esperanza de un próximo cambio legislativo puntual no se ha perdido.

El futuro cercano

Poco a poco las series y los programas de televisión van retomando la actividad y su producción. Con cautela, muchos nervios, cierto optimismo y pendientes de cómo van saliendo las cosas día a día. El cine va a otro ritmo y mira hacia bien entrado el verano e incluso el otoño para que la claqueta vuelva a sonar.

Para algunos productores, como Emma Lustres, “las productoras pueden aguantar hasta 2021 sin rodar.” La productora de ‘Hasta el cielo’, película de Daniel Calparsoro que ha realizado su postproducción durante el estado de alarma en remoto, considera que las compañías que componen el tejido audiovisual de España deben poner el pie en el acelerador de nuevo, “creo que en septiembre ya tenemos que estar a tope para que en 2021 podamos rodar, para entonces tendremos más información sobre el coronavirus y podremos trabajar mejor. Pero este año, el desarrollo y la búsqueda de financiación no deben parar.”

Otros productores creen que los tiempos se ralentizarán, “no creo que se vayan a destruir demasiados puestos de trabajo. Más que eliminar miembros de una producción lo que se hará es reconfigurar equipos y trabajar de manera secuencial, lo que seguramente provoque más lentitud a la hora de producir” comenta un profesional que prefiere permanecer en el anonimato.

Supeditados a las medidas de seguridad, muchos productores creen que en los próximos tiempos veremos series y películas más sencillas, con menos escenas de acción, con más efectos visuales y probablemente menos exteriores, en favor de decorados en espacios cerrados. Algunos están seguros de que cadenas de televisión y plataformas encargarán más comedias, concretamente, consideran que las sitcom pueden tener una nueva época dorada, aunque no se trata precisamente del género más abundante en la ficción española.

Lo que muchos temen es el cierre de empresas. Todas o casi todas las productoras han aplicado ERTEs, otras ya han presentado cese de actividad. La única esperanza es que la demanda de contenidos siga viento en popa y que la marca España siga triunfando en todo el mundo. “Toca reinventarse otra vez. De todo esto espero que salgan algunos puntos positivos, por ejemplo, que la producción independiente se cuide más en España a partir de ahora, que la cultura tenga una dotación sólida de antemano, que deje de ser la hermana pequeña” comenta Puy Oria.

Entre los objetivos que la presidenta de PIAF marca como prioritarios, aunque sea a largo plazo, es que el sector audiovisual consiga autofinanciarse: “La idea de luchar de nuevo por una agencia estatal al estilo de las que tienen otros países de nuestro entorno ha vuelto a tomar fuerza estos días. Los productores españoles ya deberíamos estar generando nuestros propios motores de financiación” concluye Oria.

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