2018. Un año de consolidación de nuevos y prósperos modelos de negocio

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Por Adolfo Ponte, director de la división de servicios audiovisuales de Torres y Carrera.

El año que comienza estará marcado en el sector audiovisual por la consolidación de las Plataformas VoD como los nuevos líderes del mercado de los contenidos, desplazando a las hasta ahora poderosas televisiones.

El fenómeno Netflix ha provocado en estos últimos años una contundente disrupción del mercado. Los resultados de su último cuarto trimestre son apabullantes. Casi siete nuevos millones de usuarios (seis de ellos fuera de Estados Unidos) y una cifra total de 117 millones y medio de suscriptores que, cada mes, pagan su servicio al gigante americano que ha alcanzado una valoración bursátil superior a los 100 mil millones de euros y quien probablemente se ha hecho demasiado grande para la anunciada compra/absorción por parte de algún coloso tecnológico o un estudio. Parece que Netflix volará solo aún largo tiempo. Es el rival a batir y líder de esta nueva categoría. Sus amenazas, su imposibilidad de entrar en el mercado chino y la sensación de que el techo en su mercado interno ya está próximo.

Adolfo Ponte.

A rebufo de los californianos, Amazon Studios se consolida como el segundo “player” de la categoría, planteando una dura competencia en el mercado interno norteamericano con el lanzamiento constante de excelentes producciones para sus más de 45 millones de clientes de Amazon Vídeo. En Europa, sin embargo, la compañía fundada por Jeff Bezos se está mostrando muy activa en la compra de series y cine local ya producidos y estrenados, demostrando lo inabarcable de su fantástica tesorería. Aunque todavía no se ha animado a embarcarse en la creación de ficciones locales y comenzar a trabajar con productoras autóctonas, todo parece indicar que 2018 puede ser el año clave en su estrategia, y marque sus primeros movimientos en este sentido.

En el otro lado del tablero, HBO representa lo mejor. Es la factoría de ficción más prestigiosa del mundo y siguen siendo los mejores productores de series del planeta bajo el antiguo modelo de distribución. Además, representa el intento del conglomerado de estudios de pivotar en su modelo, abandonando la exangüe TV por cable y mutando en plataforma OTTs. Pero, para poder competir en esta guerra, parece que no será suficiente contar únicamente con los mejores contenidos. Deberá competir también en marketing, un apartado donde Netflix se ha mostrado como una compañía enormemente ambiciosa y creativa, así como innovadora. Netflix se transformó en 2007 en una compañía tecnológica al apostarlo todo al éxito de streaming de vídeo. Su plataforma no sólo es superior en UX y diseño al resto, sino que constituye uno de los proyectos de Big data y recomendación predictiva líderes a nivel mundial en este y otros sectores.

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A nivel local, se sabe que HBO está desarrollando grandes proyectos de ficción con los mejores cineastas españoles. De estos, su primer título vendrá de un acuerdo con Mediaset España para adaptar el gran éxito literario del año, la novela de Fernando Aramburu, ‘Patria’. HBO busca apoyarse en grandes operadores europeos para plantar cara a la agresividad de Netflix con la premisa de lanzar menos contenidos, pero de más calidad.

A nivel local, Movistar está haciendo una apuesta brutal para parar a los americanos creando una especie de “nuevo Canal plus hiper-vitaminado” e invirtiendo más de 70 millones de euros sólo en la producción de series de ficción). Movistar ha reclutado a lo mejor del talento nacional y ha comenzado el plan de desarrollo de proyectos audiovisuales más ambicioso que se ha realizado nunca en España. Los mejores guionistas y cineastas están preparando ficciones para la plataforma y trabajando en decenas de proyectos en ese empeño de lanzar una serie de nivel premium cada mes. También se apoyarán en lo mejor del cine nacional y los grandes estrenos de los estudios para reforzar su oferta. Todo ello, para tratar de resistir una ola, que es probable, los lleve a medio plazo a pactar acuerdos con otras plataformas. Sus 70 millones palidecen en comparación con los 8.000 millones de dólares que ha anunciado Netflix, los 6.000 de HBO y los casi 5.000 de Amazon.

Otras iniciativas son los proyectos/plataformas Rakuten TV (antes Wuaki), basada en un modelo transaccional, en donde el cliente alquila el contenido que quiere ver, título a título, como en los “antediluvianos videoclubs” y que parece desmoronarse ante la suscripción/tarifa plana mensual.

También Filmin, una gran plataforma de propiedad nacional, con lo mejor del cine independiente nacional y europeo y excelentes series de la BBC o de producción francesa. Curiosamente, Filmin es una extraordinaria videoteca, probablemente la que ofrece una mayor cantidad y calidad de títulos. Pero la ausencia de músculo en marketing y los grandes estrenos de los estudios de los Estados Unidos les limitan a menos de 20 mil suscriptores.

De Rakuten TV se rumorea que pronto, apoyados en su inversor el grupo japonés Rakuten, apostarán por participar y producir largometrajes cinematográficos, aunque siguen firmes en su idea de no participar en series.

De Filmin, la buena noticia es que, tras un gran periodo inicial de números rojos, comienzan a ganar dinero diez años después de su fundación. Es un modelo de negocio long tail tremendamente interesante y que, en Francia, con su ecosistema audiovisual protegido por leyes proteccionistas y apoyado políticamente, permite a su socio/plataforma equivalente facturar seis veces más y convertirse en un gran negocio.

Viraje a un modelo de negocio. Nueva ola

Es un momento apasionante en lo creativo y una nueva edad de oro en lo que se refiere al negocio del entretenimiento. Una “nueva ola” que nos hace olvidar el gran desierto que supuso los estertores del anterior modelo, con la crisis provocada por el derrumbe del mercado del vídeo y la plaga de la piratería de torrents y emules. El vídeo era el principal modelo de recuperación de inversiones y comercialización de los títulos y su ruina provocó la de centenares de productoras y profesionales, entre 2004 y 2014. Una generación perdida. Una larga noche, casi tan larga como la de la del negocio musical.

Pivotar, pivotar, pivotar.

En todo caso, el ideal del cine en casa ha llegado para quedarse. Habrá que ver cómo afecta su consolidación a la explotación en salas y las plataformas de VoD son, junto con los desarrolladores de videojuegos y las omnipotentes redes sociales, los principales “ladrones de tiempo” en una economía de la atención. Si bien estas redes ya están saturadas de publicidad, las marcas y anunciantes han comprendido que su presencia es inexcusable en un lugar, la pantalla de luz e historias, donde los consumidores pasan más de la mitad de su tiempo de ocio.

La publicidad programática en vídeo, el placement y el branded content/branded entertainment están provocando una auténtica sacudida del sector publicitario.

La publicidad programática en vídeo, el placement y el branded content/branded entertainment están provocando una auténtica sacudida del sector publicitario. En digital, la tendencia en el futuro girará en torno al vídeo, con redes basándose completamente en lo audiovisual (Youtube, Snapchat, Instagram) y otras mutando rápidamente hacía ello (Facebook, Twitter) y con apuestas hacia la producción de contenidos premium y creación de plataformas integradas como Youtube red y Facebook watch o el lanzamiento de un Apple Studio con sonados fichajes de ejecutivos de la industria.

En definitiva, todos quieren su parte del pastel.

‘Dorien’.

Esa sacudida llega incluso a las poderosas televisiones en abierto. En España, las televisiones privadas han sido las más rentables de Europa durante la última década, donde sus responsables parecen darse cuenta de que, para el target millenial, ya no son en absoluto, la primera opción. Todas ellas, comienzan a hacer experimentos con sus pequeñas plataformas propias (Flooxer- Atresmedia, Mtmad-Mediaset) e incluso la televisión pública presenta un meritorio proyecto, la plataforma Playz, para intentar luchar por la atención del espectador joven. Saben que se juegan su futuro, quizá a cinco o diez años vista.

En el horizonte, nuevos poderes se congregan, los fabricantes asiáticos tecnológicos, como Huawei, quieren formar parte del juego.

Y en la lontananza, el conglomerado más potente del mundo por acumulación de propiedad intelectual y capacidad de generar sistemas de explotación de esta, la todopoderosa Disney, ensaya el lanzamiento de su plataforma VoD, que parece oscilar entre la reciente absorción del grupo SKY o la internacionalización de su potente plataforma local en Estados Unidos, Hulu. Las espadas en lo alto. Que usted lo disfrute, señor espectador/usuario/subscriptor. Será un año movido.

Adolfo Ponte es Licenciado en comunicación audiovisual por la Universidad de A Coruña, Doctor en esta área por la Universidad de Santiago de Compostela y Máster en Producción y Gestión audiovisual por la UDC. Ha sido responsable de desarrollo en empresas como Filmax, InnoAV o Dmntia, productor en Randm y The other side films y productor ejecutivo de la serie ‘Dorien’ (Playz).
En su faceta académica, Adolfo Ponte ejerce en la actualidad como profesor del Máster de Producción Audiovisual de la Universidad Complutense, y ha impartido seminarios de Branded Content en asociaciones sectoriales como Dircom, en sindicatos como el de la Asociación Sindical Galega de Guionistas o en foros organizados por la Academia Galega do Audiovisual.
Actualmente es director de la división de servicios audiovisuales de Torres y Carrera.
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