El big boss de la música contra los big boys de Silicon Valley


Beverly Hills Adjacent A451 Daniel Cubillo hor

La capital del entretenimiento no está pasando por sus mejores días, pero si hay algo que no ha bajado –yo diría subido– es el número de cosas interesantes que puedes ver cualquier día de la semana. Es curioso, pero cuando doy un vistazo a ver qué hay, me pasa como con Netflix, termino overwhelmed, y paso. Un jueves normal de junio, Los Ángeles puede ofrecer fácilmente entre 60 y 100 oportunidades para ver algo en directo sumando conciertos, comedy clubs, teatro, charlas, art openings, firmas, festivales, podcasts en directo y apariciones promocionales. Yo creía que eran 60 o así, pues no, hasta 100. Tela. Y eso sólo hoy. Pues bueno, cuando veo ese maremágnum de nombres y actividades, por motivos indefinidos, mi maltrecho cerebro siempre piensa en las redacciones de programas diarios y los buscadores de temas e invitados. Me dicen mis amigos que aún tengo PTSD, puede ser. Me da igual que seas de news, magacín, testimonios, podcasts o late nights, si te ocupas de buscar invitados en un diario, Los Ángeles es como la Meca pero sin el como. ¡Imagina qué oferta! La línea argumental de hoy tiene que ver con buscar invitados, con periodismo, con música, con Springsteen, y con el rico riquísimo, villano villanísimo y con amigos de pelo naranja.

The House of Ellison’ está de actualidad in town and in the news. La parte más jugosa de la trama es saber qué coño tiene que ver el Boss con los Ellison. Vamos allá: Antes de ser invitado al late night del señor Colbert, npi de su relación, pero después de su aparición, fijo que no es muy fluida. Leed lo que les dijo–palabra por palabra– en directo, en ‘The Late Show with Stephen Colbert’. Transcripción literal, ¿eh? Una cita del Boss en toda regla que merece la pena dejar en inglés:

“I’m here in support tonight for Stephen because you’re the first guy in America who’s lost his show because we’ve got a president who can’t take a joke. And because Larry and David Ellison feel they need to kiss his ass to get what they want.”

WTF!! ¡Vaya con el invitado! Supongo que el que un tipo como Springsteen te llame lameculos live con todo el país viéndote, es un side effect que los Ellison del mundo encajan de forma natural. Lo que para mí no encaja ni de coña es que eso pase en un programa de SU cadena, de la que tiene control absoluto. Si me pongo en el rol de villano, y hago de Allison calvo y con acento por un rato, para mí esto sólo tiene sentido como estrategia. Y si esa estrategia es cierta, la trama de hoy nos tiene que dar mucho, muchísimo más miedo.

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Para entender la jugada hay que irse un poco más lejos. El late night de Stephen Colbert –como el resto de late nights del universo conocido– iba a ser cancelado por CBS con la excusa de perder dinero, y así se anuncia. Justo a continuación del anuncio, los Ellison le dan a Mr. President el cheque de 16 millones de dólares por el caso ’60 Minutes’ que pelo naranja ganó en –sus– tribunales. Colbert usó la expresión ‘a big fat bribe’ para describir el drama de ’60 Minutes’, y con esa bonita expresión, el mundo –bueno, el mundo ya sabía que era un soborno, let’s say America– pues eso, América tuvo claro que la cancelación era política. Días después, la administración gringa santificó la fusión, y aquí comienza lo extraño, porque para celebrarlo, los de CBS –o sea, los Ellison– después de su big fat comment, le proponen a Colbert hacer una temporada más de su late night y lo llaman ‘the farewell season’.

Ya, otro big fat WTF! de los que sólo pasan en la ciudad de los sueños. Lo que está claro es que conseguir invitados no va a ser un problema para la redacción esta última temporada. Pero, ¿qué gana ‘The House of Ellison’ teniendo en antena a un Colbert despechado que va a traer a todos sus amigos a hablar m****a del señor naranja? Para mí esa es la pregunta. La ‘farewell season’ de Colbert se ha convertido en lo más parecido a una manifa en directo que se repite noche tras noche en CBS. Por ahí han pasado a dar caña a la current administration gente como Springsteen, Spielberg, David Byrne, Paul McCartney and others. El late night está tan metido en eso de ‘morir matando’ que se inventaron lo de ‘Strike Force Five’ y se trajeron a Jimmy Fallon, Jimmy Kimmel, John Oliver y Seth Meyers, todos a la vez. Imaginad: El concilio vaticano segundo de los late nights. Toda una orgía. Unos días más tarde incluso el ex compi de Colbert, Jon Stwart, se sumó también a la fiesta. Stephen está convirtiendo la despedida de su late night en la despedida conjunta de un género y una era que han marcado la historia de este negocio. Y la season finale aún está de camino, a ver qué nos trae.

Springsteen Colbert 2026¿Era esta la intención de ‘The House of Ellison’? ¿Entre otras cosas, dejar que Springsteen les llame lameculos del señor naranja live in National televisión? Si seguimos visitando las decisiones que están tomando en sus recién adquiridas –y caras– propiedades, la cosa se pone peor. El otro IP invitado a la trama de hoy –’60 Minutes’– es otro símbolo de la televisión y del periodismo, esta vez en América y en el resto del mundo. El programa líder de los informativos americanos por 52 temporadas consecutivas –sí, el más visto por 52 años– con 130 Emmys ganados. Un programa semanal que es el sinónimo de la expresión ‘credibilidad periodística’ desde hace décadas –algo así como la personalización de la Primera Enmienda de la constitución americana hecha magacín– pues los dueños, los Ellison, se han preocupado muy mucho en que deje de serlo. ¿Qué creéis que va a pasarle a CNN cuando estos le metan mano?

Desde el pago de los $16 kilos a pelo naranja por la demanda de la entrevista de Kamala, los Ellison han ido a saco a por la ‘captura editorial’. La del programa, la de la redacción, y la del canal: Bill Owens, productor ejecutivo histórico de ’60 Minutes’, salió gritando al cielo su pérdida de independencia; su substituta –otra veterana del programa– duró cuatro días por que los Ellison pusieron al frente de todo CBS News a alguien ‘con experiencia en opinión, política cultural y medios digitales’, pero cero pelotero en informativos de televisión. Este nuevo jefe ha elegido para dirigir ’60 Minutes’ a un periodista y documentalista tecnológico –of course!–, pero que también tiene un cero pelotero en broadcast news. Suma y sigue, Scott Pelley, uno de los presentadores históricos de ’60 Minutes’, denuncia que están “matando” el programa, y sí, yo lo tengo claro, están matando el programa. Lo digo otra vez: ¿Qué creéis que va a pasarle a CNN cuando los Ellison le metan mano? Algo muy parecido.

A primera vista piensas ‘qué inútiles los Ellison, ¿no?’ y te da por dudar de que la ruidosa gira de despedida de Colbert y el desahucio de ’60 Minutes’ y CBS News fueran los objetivos de nuestro villano, ¿o sí? Pues parece que sí. Dicen los que saben que esto va de dinamitar. Como con el golfo de México, el golfo pérsico, ’60 Minutes’, la Primera Enmienda, y todo lo demás. La premisa parece ser ‘cuanto más caos, mejor’. Para la bro-oligarchy –véase los panas Musk, Bezos, Zuckerberg, Thiel, Ellison y allegados– para estos –como para el señor pelo naranja– el caos en los medios tradicionales de comunicación es el objetivo final. Como side note sobre los tech giants, dicen que la bro-oligarchy se quejó mucho tiempo de por qué ’60 Minutes’ no les hacía reportajes a los big boys de Sylicon Valley. ¿Al final va a ser ego la razón?

Ya sea por puro ego o por otros motivos, deslegitimar a la prensa tradicional ha sido la narrativa, las redes sociales y el señor naranja la herramienta. El resto ha ido de minar la confianza de los espectadores no sólo controlando el algoritmo, si no también polarizando la información con barbaridades imposibles de sostener en ningún otro sitio que no sea TikTok. Aunque todo esto ya nos lo sabemos, asusta un poco más cuando ves caer delante de tus narices dos símbolos de la información y la pluralidad: ’60 Minutes’ y los late nights. Está pasando, da igual que curres en informativos, late nights o lo que sea, el escalofrío es seguro: Los panas de la tecnología que de verdad cortan el bacalao decidieron hace tiempo que es la hora del caos. A ver qué sale de esto. Por lo menos sabemos que para las redacciones de diarios que queden vivas va a haber invitados disponibles a saco.

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