La FORTA cree en la producción propia de la mano de productoras externas

El actual presidente de la FORTA, Jesús López Cabeza, director general de Corporación Aragonesa de Radio y Televisión, intervino en el Nueva Economía Fórum la pasada semana y durante su discurso alabó el papel de las televisiones autonómicas públicas como dinamizadoras de la industria audiovisual por la inversión que realizan en contenidos, y como fuente de información más cercana al espectador.

Jesús López Cabeza es el actual presidente de la FORTA

Cuando más se cuestiona la existencia de las televisiones autonómicas públicas en España, FORTA, la Federación que agrupa a doce entes públicos de radio y televisión, sale en defensa propia y asegura que sus presupuestos se han reducido en un 30 por ciento en os últimos tres años. Según la intervención de López Cabeza, el coste de este servicio público en 2013 se situará en 21 euros por habitante al año, “uno de los más bajos de las televisiones de ámbito territorial de toda Europa”. Tal y como se está comprobando día a día, esta reducción de presupuesto está conllevando la aprobación de EREs muy abultados. En Comunidad Valenciana, la reducción de plantilla acabará con cerca de 1.300 empleados, un 70 por ciento, mientras que la filtración a la prensa cifra en el 80 por ciento los despidos en Telemadrid.

Pero las reducciones de presupuesto no suprimen la desmesurada deuda de los entes públicos de radio y televisión, que supera ya los 2.000 millones de euros. A los presupuestos mermados hay que sumar la caída de la inversión publicitaria: los canales autonómicos públicos se han dejado 55 millones de euros en un año, de manera que han pasado de ingresar cerca de 154 millones de euros por publicidad en 2011 a registrar 98 en este 2012, según datos de Infoadex del pasado mes de octubre. Cierto es que falta la campaña navideña, pero las previsiones de recuperación son pesimistas.

La menor partida económica también ha conllevado el cierre de algunos canales, como ha sucedido con la señal en HD de Aragón, una de las primeras en comenzar las emisiones en España, y la transformación de algunos de ellos como hizo Canal Sur con su segunda señal, convertida en una repetición del canal principal adaptada para discapacitados sensoriales. En Cataluña TV3 ha fusionado el canal de deportes con el infantil para eliminar una señal y ahorrar costes. En Murcia, 7RM basa su programación en el archivo desde el pasado mes de septiembre y produce sus informativos a través de un contrato con CBM, compañía de Secuoya. Las Islas Canarias también procedieron al cierre de segundo canal en este pasado verano.

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López Cabeza aseguró que casi el 20 por ciento de los ingresos del sector audiovisual español procede de la inversión que realizan las autonómicas. Según indicó, actualmente el 75 por ciento de las principales productoras que suministran contenidos a las diferentes televisiones autonómicas están implantadas en la propia Comunidad. “Podemos afirmar que nuestros medios públicos contribuyen al mantenimiento de la industria audiovisual española que cuenta con unas 600 productoras y que da empleo a 11.600 trabajadores”, comentó. Sin embargo, las protestas de las productoras que trabajan en el ámbito regional se han centrado en el impago de las facturas por parte de los entes y se han conocido noticias como la cancelación de ‘Arrayán’, una de las series más seguidas de Andalucía, después de trece años en antena. Recientemente, Audiovisual451 publicaba el informe elaborado por Empresas Audiovisuales Valencianas Federadas (EAVF), en el que se concluía que RTVV había gastado la mayor parte de su presupuesto en mantener su gigantesca estructura mientras había dejado de lado la inversión en contenidos, tendencia justamente contraria al resto de Europa. El estudio de EAVF apuesta por que el Contrato Programa que se está elaborando para RTVV contemple que sobre un presupuesto mínimo anual de RTVV próximo a los 80 millones de euros, 25 millones se destinen a la estructura de gestión y 55 millones a la adquisición de contenidos para completar la parrilla de programación. De esos 55 millones, 42 millones deberían destinarse a producción externalizada valenciana, y el resto a la compra de derechos de emisión de producciones nacionales e internacionales, retransmisiones deportivas, doblaje, etc. Según los datos que presentó el actual responsable de la FORTA, las televisiones autonómicas producen hoy día el 43 por ciento de sus contenidos y adquieren el 57 por ciento de productoras.

Según el directivo, en los últimos ocho años se ha producido un crecimiento del 40 por ciento del número de nuevas productoras, fundamentalmente vinculadas a las radios y televisiones públicas. López Cabeza cree en la producción propia pero a través de alianzas con medios externos “que permitan producciones de calidad con costes medios bajos y compartiendo derechos de imagen de los contenidos, en alusión también a los nuevos modelos de gestión que ha abierto la modificación de la Ley General de la Comunicación Audiovisual, que contempla la privatización de estos entes públicos. Para el ejecutivo la nueva regulación va a introducir “racionalidad en el gasto y flexibilidad en la gestión para afrontar la tormenta perfecta generada por la crisis del sector de la comunicación y la de la financiación de las administraciones públicas”.

Lo que sí tiene claro López Cabeza es que las autonómicas públicas no deben pujar por los derechos de emisión de los partidos de fútbol. Opina que existe una burbuja y asegura que “los precios no se corresponden con su utilidad” y que su emisión se aleja de la prioridad de un medio público.

El presidente de turno de la FORTA también defendió la pluralidad en los medios públicos y aseguró que “no debemos hacerlo tan mal cuando cada día en España más de 8,5 millones de personas sintonizan con los informativos de las televisiones públicas”, una afirmación que llega cuando las críticas a Telemadrid o incluso TVE están revelando casos de manipulación informativa. López Cabeza apeló a los datos de audiencia, pero la cuota de pantalla de las televisiones autonómicas públicas también ha sufrido un descenso en los últimos años, sobre todo con la multiplicidad de canales en abierto de la TDT. Si el pasado año la audiencia media del grupo de autonómicas públicas fue del 10,4 por ciento, en lo que llevamos de 2012 no llega al 9 por ciento, según datos de Kantar Media.

La televisión autonómica pública está a punto de cumplir 30 años en España. ETB en País Vasco fue la primera en iniciar sus emisiones.

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