Escribimos estas primeras líneas de la nueva entrega de nuestras mujeres “Jóvenes Aunque Sobradamente Preparadas” (JASP) con algo de tristeza porque este fin de semana nos ha dejado la gran Josefina Molina, una pionera de la industria cinematográfica española que rompió numerosos techos de cristal al convertirse la primera española diplomada en la especialidad de Dirección por la Escuela Oficial de Cine en 1969, así como la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Cinematografía en 2019. Gracias por iluminar la senda a todas las que hemos seguido tus pasos.
Y creemos que no hay mejor manera de honrar la memoria de Josefina que seguir visibilizando los innumerables logros que cosechan nuestras profesionales, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Porque este mes nuestros vecinos galos nos han dado tres gratas sorpresas: la actriz Aina Clotet ha entrado por la puerta grande en Cannes tras hacerse con el Premio Revelación a la mejor actriz en la 65ª Semana de la Crítica por ‘Viva’, su debut como directora, productora y guionista en el largometraje; la ficción original Movistar Plus ‘Yo siempre a veces’, creada por Marta Bassols y Marta Loza, se llevó el Premio al Mejor Guión en Canneseries; y el Festival de Annecy ha seleccionado las películas ‘Decorado’ y ‘La Violinista’, producidas respectivamente por Chelo Loureiro y Paloma Mora, para competir en su Sección Oficial en tan sólo unas semanas.
También Xisi Sofia Ye Chen ganó el Gran Premio del Jurado en el Festival Visions du Réel (Nyon, Suiza), gracias a su primer largo documental ‘La noche de la infancia’, una coproducción hispanofrancesa. En clave nacional, la realizadora Gemma Blasco vio reconocida su labor en ‘La furia’ con el Premio Princesa de Girona Arte 2026; mientras que hace unas semanas supimos que Atresmedia ha renovado por una segunda temporada su primera serie vertical estrenada las pasadas navidades, esta vez con el título ‘Una novia por vacaciones’, y escrita nuevamente por las creadoras Laura Reviejo y Marta Ambel Meyer, protagonistas de nuestra anterior entrega JASP.
Os dejamos ya con las de este mes, en el que hemos querido ofrecer un variado con perfiles diversos: una ejecutiva de desarrollo perteneciente al equipo local de una multinacional cinematográfica; una analista de contenidos y tendencias que trabaja en la consultora con más trayectoria de nuestro país; y una emprendedora que codirige su propio estudio de sonido dedicado a la locución y postproducción de audio.
Marina Martín Laguna

Coordinadora de Desarrollo de Producción Local – Warner Bros. Pictures en España
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Coordino el desarrollo de nuestros proyectos en fase de escritura y, dependiendo de las necesidades de cada proyecto, también puedo acompañarlos junto a Patricia Vázquez, nuestra directora de producción local, en fases posteriores, especialmente en las labores más creativas de la postproducción.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Desde el punto de vista profesional, lo que más valoro es al equipo con el que trabajo. Son compañeros/as y profesionales impecables. Desde el punto de vista vocacional, la respuesta es obvia: estoy en una posición en la que no sólo participo en algunas de las producciones más relevantes de nuestro país, sino que también tengo la capacidad de dar oportunidades a guionistas menos conocidos, pero igualmente talentosos.
Y lo que menos… ¡Los excels! (Es broma). Lo que menos me gusta es darme cuenta de mis propios errores cuando ya es tarde. Para bien o para mal, los que trabajamos en departamentos de desarrollo tenemos muchísimo poder sobre las historias y, aunque son los guionistas quienes dan la cara, algunas de las meteduras de pata que se ven en pantalla son nuestras.
A veces siento que pecamos de tomar decisiones (quizá por inseguridad propia) basándonos en plantillas o en lo que instintivamente sentimos que “funciona” sólo porque ya lo hemos visto. Poco a poco voy aprendiendo que no necesitamos tener todas las soluciones en un manual, sino las herramientas para encontrarlas junto al equipo creativo de cada proyecto.
Como pequeña confesión, echo de menos poder escribir mis propios proyectos, pero por ahora estoy feliz de estar donde estoy.»
Desde tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«No creo que tenga nada que decir que no se haya dicho ya. Partiendo de la base de que no soy ninguna entendida y, sabiendo que hablo desde un punto de vista muy enfocado en los resultados en theatrical, afirmaría sin ningún pudor que todo va bien. Hay cosas que mutan o incluso desaparecen, pero lo realmente importante es llegar a la gente, y en eso vamos bien.
Nuestra ficción viaja, tanto a nivel comercial como de festivales. Las recaudaciones en taquilla son buenas y las plataformas son, a nivel internacional, un escaparate espectacular para nuestras producciones. Taquilla y plataformas son aliadas, y la sensación es que cada vez son más conscientes de ello. Por si fuera poco, todos los años nos sorprendemos con nuevos talentos como Avelina Prat, Sandra Romero, Manuel Manrique o Alicia Albares, entre muchos otros que no sólo pertenecen a la especialidad de dirección.
Es verdad que vivimos en una época con muchos remakes, adaptaciones, secuelas, precuelas e historias basadas en hechos reales, pero, seamos sinceros, siempre ha sido así, ¿no? La diferencia es que ahora hay mucho más de TODO, tanto ideas originales como viejas conocidas. Todas encuentran su lugar y pueden coexistir.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«A veces siento que el negocio “vacío” ha invadido la industria. El cine siempre ha sido un negocio, pero también vocación. Y en esto entra lo que de verdad me parece básico que cambie: la manera en la que tratamos a los guionistas y a las personas que nos ofrecen sus proyectos/ilusiones. No puede ser que la gente me dé las gracias por leer o por simplemente contestar. Si yo no te contesto, es porque se me ha traspapelado tu e-mail o he muerto. Así de sencillo.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«¡Muchísimos! Tenemos muchas películas “cañones” que están por llegar. Hay una adaptación que me hace mucha ilusión, y un proyecto de terror en coproducción con la productora Lorolo que, con el director que se acaba de incorporar, tiene pinta de que será una película bastante bestia y “disfrutona”. También estrenamos en verano una comedia familiar que me hace especial ilusión por sus guionistas, Efrén Tarifa y Almudena Vázquez, dos profesionales aún algo desconocidos, pero con los que es un gustazo trabajar.»
Lucía Gómez Pérez

Analista Contenidos y Formatos – GECA
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Mi trabajo diario en GECA se mueve entre el análisis de contenidos, la detección de tendencias globales y el desarrollo de consultorías para proyectos de ficción, documental, entretenimiento y nuevas líneas digitales, colaborando con productoras y broadcasters. Además de estudiar la televisión y las plataformas, también analizo el sector cinematográfico, desde las estructuras de financiación y las sinergias en coproducción internacional, hasta el rendimiento en taquilla en mercados internacionales. En el fondo, mi trabajo consiste en convertir esa información en decisiones de negocio y oportunidades estratégicas tangibles para nuestros clientes.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Lo que más valoro es el pulso constante con la industria; tener esa posición privilegiada que nos da GECA para entender los cambios de consumo y los nuevos modelos de producción antes de que se consoliden en el mercado. Todo ello nos permite tener una visión bastante global del sector y convertir toda esa información en algo útil: anticiparnos, tomar mejores decisiones, entender qué está pasando de verdad. Además, es una profesión en la que nunca dejas de aprender, lo cual para mí es fundamental.
Lo que menos me gusta está, curiosamente, muy relacionado con lo anterior: la dificultad de distinguir qué cambios son realmente significativos y cuáles son simplemente ruido del momento. En un sector tan vivo y lleno de experimentación como este, separar la tendencia real de la moda pasajera es de las cosas más difíciles, pero es precisamente donde aportamos nuestro valor como consultores.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Es complicado definirlo en pocas palabras, pero creo que la industria audiovisual española atraviesa un momento muy vivo y en constante búsqueda de nuevas formas de reinventarse. Estamos viendo cómo se abren nuevas capas, como los microdramas o los formatos pensados para consumirse desde el móvil, que ya no son una rareza, sino algo en lo que los grandes players internacionales están poniendo el foco.
Por otro lado, hay algo que me parece igual de relevante: el sector empieza a mirar hacia los grandes creadores digitales y plataformas como YouTube como una fuente real de ideas, narrativas y formatos. Una conversación que hasta hace poco parecía pertenecer a mundos paralelos y que ahora cada vez está más integrada dentro de la propia industria.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«Confiaría más en los perfiles jóvenes y nos daría oportunidades reales antes. Entiendo que se busque experiencia demostrada, pero a veces eso hace que la entrada al sector sea muy complicada. No hablo de darle las riendas a nadie desde el primer día, sino de abrir la puerta, dejar explorar y descubrir dónde cada uno puede crecer. En un momento en el que el audiovisual está cambiando tan rápido, las visiones más frescas pueden ser una gran oportunidad.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«Sí, y afortunadamente me permite complementar mi perfil analítico con la realidad más pura de la producción independiente. Actualmente estoy trabajando en la preproducción del nuevo cortometraje del cineasta gallego Javi Darriba. Pasar del rol de consultora que analiza tendencias desde la barrera al rol de productora ejecutiva que intenta sacar un proyecto adelante, te da una perspectiva de 360º de la industria. Mi objetivo para este año es consolidar la financiación y ver cómo esta película, paso a paso, se convierte en una realidad.»
Mercè Torrens González

Cofundadora – SONO XL
Cuéntanos brevemente en qué consiste tu trabajo
«Cuando te haces responsable de un proyecto, en este caso un estudio de sonido, te transformas en un ser polifacético: no tienes el lujo de disfrutar tan sólo de aquello que sabes hacer (en mi caso, locutar), si no que debes responsabilizarte de otras tareas. Mi parte es la de producción y comercial; vendo lo que tengo, presento castings de voces y organizo las agendas de locutores, agencias, sonidistas o quien haga falta. Cuando no estoy locutando, estoy hablando por teléfono. La cuestión es estar siempre hablando.»
¿Qué es lo que más y lo que menos te gusta de tu trabajo?
«Lo que más, que trabajamos con mucha gente de todo tipo y eso nos permite estar en diferentes ámbitos como la publicidad, televisión, radio; en entretenimiento, ficción, documental; con locutores, productores, equipos de rodaje… ¡de todo! Eso te hace estar en todas partes y nunca molestando a nadie porque, al fin y al cabo, somos los de sonido y siempre caemos bien.
También, y lo más importante, la libertad que nos hemos regalado mi socio y yo creando algo nuestro que nos apasiona a ambos. Ver crecer algo propio es lo más satisfactorio que hay; y encima si lleva tu nombre, ya ni te cuento.
Lo que menos me gusta es tener que entender anglicismos, sonreír o dar dos besos, las prisas y la mala gestión. La exigencia también es algo que llevo de forma pésima; a veces no sé si estoy en urgencias operando a corazón abierto o apagando un fuego de miles de hectáreas. ¡Ah! Y por supuesto, pagar autónomos.»
Bajo tu punto de vista, ¿cómo se encuentra la industria audiovisual española en este momento?
«Hay mucho talento y muchas ganas, vivimos en un país muy rico y poco explotado por los propios. Pero supongo que la nula ayuda para emprender, la inestabilidad laboral y económica del sector, y el desamparo legal tan grande que hay en muchos aspectos, como en el de la locución, hace que la producción audiovisual a día de hoy esté siendo rápida, barata y sin dar las gracias. Aún así, hay muy buenas personas que quieren trabajar e irse de vacaciones. Eso es lo que me hace seguir avanzando.»
Si pudieras cambiar una sola cosa de nuestro sector, ¿qué sería?
«En el mundo de la publicidad, cambiaría la mentalidad jerárquica y la frase «esto es para ayer». Creo que nos damos una importancia que está muy bien, pero muy poco realista.
También la IA en manos de muchos. Es como tener un cuñado en una sobremesa enseñándote el último iPhone que ganó gratis en el bingo de su pueblo. Y tonta de ti, te lo compraste a tocateja el año pasado con todos tus ahorros.»
¿Tienes algún proyecto laboral que te apasione particularmente y quieras hacer realidad este año?
«Mi proyecto personal es mantener y cuidar lo que tengo. Eso significa ir creciendo de forma consciente, manteniendo el estudio a flote, en un equilibrio constante. Hoy en día, hacer eso en el mundo audiovisual es casi milagroso, muy cerca de querer hacerme santa.
Por último, y no menos importante, seguir luchando por el sonido y por hacer entender a muchos que la palabra «audiovisual» está compuesta por dos palabras: «AUDIO» y «visual». Mira que somos los primeros, pero muchas veces los menos vistos…»



